lunes, 9 de marzo de 2015

La advertencia de un anciano japonés

David Corcho Hernandez (PL)

Katsuo Saotome, un sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, cree que el gobierno de Shinzo Abe pretende revivir el ancestral militarismo de los samurais.

"Estamos volviendo al camino de la guerra", dijo el anciano de 82 años refiriéndose al plan del gobierno para cambiar la Carta Magna, en la cual Japón renuncia a la violencia como medio para resolver sus disputas internacionales.

Saotome era un adolescente el 10 de marzo de 1945, cuando la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó sobre Tokio el más devastador bombardeo de la última conflagración mundial.

Esa noche el joven Saotome debió correr por su vida entre un mar de llamas, mientras los aviones norteamericanos dejaban caer una lluvia de bombas incendiarias sobre la capital del Imperio japonés.

Más de 100 mil personas murieron abrazadas por el calor y los derrumbes en una ciudad hecha mayormente de madera, comenta el anciano.

La debacle dejó más fallecidos que las incursiones sobre Hiroshima y Nagasaki, incluso, que el bombardeo aliado sobre Hamburgo, el más devastador en el frente europeo de la guerra, explica el exsecretario de Defensa estadounidense Robert McNamara en el documental The fog of war.

Más de la mitad de las casas de Tokio quedaron reducidas a escombros por los aparatos del implacable general Curtis LeMay, quien condujo la ofensiva aérea contra el desfalleciente Imperio.

Las armas principales fueron el bombardero B-29, el mayor del mundo en esa época, y el napalm, agrega McNamara.

"Si los militares obstinados hubiesen rendido el país habríamos evitado el martirio de las bombas".

"Para los de mi edad, la guerra destruyó nuestra infancia y nos convirtió en marionetas al servicio de la industria bélica o el ejército".

En las escuelas los alumnos aprendían códigos de honor que celebraban la guerra y la muerte por el emperador, antes que la paz y la vida sin violencia.

"Nos acostumbramos a dormir con el sonido de las sirenas y las bombas cayendo sobre nosotros, a caminar entre llamas y a perder nuestras casas, nuestros negocios y quedarnos sin nada", añadió.

Ahora que los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial se desvanecen -razona el anciano- los líderes de Japón marchan de nuevo a la guerra sin meditar sobre las lecciones del pasado.

"La apatía política es un gran problema, porque este tema deberíamos hablarlo entre todos", dijo Saotome en alusión al posible cambio del artículo 9 de la Constitución.

"Temo en especial por la vida de las mujeres y los niños si mi país fuera dominado una vez más por las ansias de guerra", concluyó.

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