viernes, 13 de marzo de 2015

La Corte de La Haya pone otro clavo en el ataúd de Chevron en Ecuador

Nestor Marin (PL)

El fallo de un tribunal arbitral de La Haya deja hoy muy mal parada a la transnacional petrolera estadounidense Chevron en sus intentos de evadir el pago de una multa multimillonaria por contaminar la Amazonía ecuatoriana.

Según informó la Procuraduría General del Estado de Ecuador, la corte arbitral con sede en Holanda legitimó la sentencia emitida por un juez de la ciudad amazónica de Lago Agrio, quien en 2011 condenó a la compañía norteamericana a pagar una indemnización por 9.500 millones de dólares.

El pago de esa multa beneficiará a 30 mil personas, indígenas en su mayoría, que viven en la zona donde operó su filial Texaco hasta los años 90 del siglo pasado.

La petrolera ripostó entonces con una demanda contra el Estado ecuatoriano ante esa instancia judicial internacional, alegando supuesta denegación de justicia, e incumplimiento de un tratado bilateral con Estados Unidos que entró en vigencia cinco años después de la salida de Texaco de Ecuador.

La corte de La Haya acaba de determinar, sin embargo, que el juicio ganado por los pobladores amazónicos incluye derechos individuales, lo que deja sin efecto el acuerdo de liberación firmado en 1995 por Texaco con el gobierno ecuatoriano de turno.

Chevron había invocado ese acuerdo para tratar de evadir el pago de la multa.

De acuerdo con el Procurador General del Estado, Diego García, la decisión de La Haya significa un paso importante en la dirección correcta y reivindica adecuadamente la posición adoptada por la defensa del Estado en cuanto a que las cortes ecuatorianas constituyen el foro adecuado para conocer y resolver sobre las reclamaciones de los demandantes indígenas.

Datos oficiales afirman que durante los casi 30 años que operó en la zona, Texaco derramó 16,8 millones de galones de petróleo en el ecosistema, vertió otros 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas en los suelos y ríos, y quemó al aire 235 mil millones de pies cúbicos de gas.

Para denunciar al mundo la contaminación provocada por la transnacional, el presidente Rafael Correa inició en septiembre de 2013 la campaña La Mano Sucia de Chevron, que promueve la visita de personalidades internacionales a los campos petroleros donde operó la compañía en la provincia amazónica de Sucumbíos.

En esa zona oriental de Ecuador todavía existen piscinas llenas de residuos de crudo que Texaco dejó sin remediar a su salida del país en 1992, y que al desbordarse con las lluvias, contaminan los ríos y fuentes de agua.

Chevron todavía tiene a su favor el fallo de una corte de Nueva York, que el año pasado determinó que la sentencia de Lago Agrio fue obtenida de forma fraudulenta.

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