jueves, 5 de marzo de 2015

La mayoría de las mujeres turcas sufrieron alguna violencia

Francesco Cerri (ANSA)

La mayoría de las mujeres, solteras o casadas, en la Turquía del presidente islámico Recep Tayyip Erdogan sufrieron violencias físicas o sexuales en un momento u otro de su vida.

Los datos figuran en un estudio ordenado por la Dirección Nacional de Seguridad, difundido cuando aún no se aplacó el viento de revuelta que suscitó en el país por el atroz caso de Ozgecan Aslan, de 20 años, una estudiante de Mersin golpeada, violada, asesinada y quemada por el chofer de un minibús donde había quedado como última pasajera.

Desde su muerte, hace dos semanas, miles de personas salieron a las calles para denunciar el asesinato y las violencias sin fin contra las mujeres turcas.

Participaron en las manifestaciones también hombres con falda y peluca. Otros se hicieron fotografiar en minifalda en Twitter o Facebook. En el mundo conservador turco el hecho de que una mujer vista una minifalda, como Ozgecan, o ropa ajustada, es una "provocación".

"En el momento en que una mujer turca sale de casa, que Dios la perdone si se vistió para una ocasión especial, cualquiera por la calle con un órgano genital masculino puede molestarla", acusó en Hurriyet la columnista Belgin Akaltan. "En este país las mujeres son objetos cuyo destino está en manos del hombre", se hizo eco el sociólogo Dogu Ergil. Las violencias sexuales aumentaron un 400 por ciento desde que, en 2002, el partido islámico de Erdogan subió al poder.

La oposición acusa al gobierno de hacer poco para contrarrestar violaciones y asesinatos, y de promover un retorno a morales islámico-patriarcales que devalúan a la mujer.

Erdogan, que en la última reestructuración de gobierno sustituyó el ministerio para las Mujeres por un ministerio para la Familia, condenó el "bestial" asesinato de Ozgecan. Pero también dijo, enfureciendo a feministas y a la oposición, que "la mujer fue confiada por Dios al hombre". El "sultán de Ankara" denunció el aborto y el parto por cesárea, invitó a las mujeres a usar vestidos "decentes" y a tener al menos tres hijos.

También abolió la prohibición de usar velo en el empleo público impuesto por Mustafa Kemal Artaturk y su vicepremier recomendó a las mujeres no reír en público.

Según el estudio, el 7 por ciento de las mujeres turcas sufrió violencias sexuales antes de cumplir 15 años, el 39 por ciento de las casadas sufrió violencias físicas, el 15 por ciento violencias sexuales y el 44 por ciento violencias psicológicas.

La condición social no es una barrera: el 30 por ciento de las mujeres graduadas sufrió violencias físicas o sexuales. En la mayor parte de los casos los responsables son personas cercanas: marido, familiares, compañeros de estudios, colegas de trabajo.

Un cuarto de las mujeres dijo que su marido les prohíbe trabajar; el 23 por ciento refirió que el cónyuge las obligó a dejar el trabajo.

Y las extranjeras, advirtió Hurriyet, no están menos amenazadas: como Pippa Vacca, la artista italiana que en 2008 quería atravesar Turquía en autostop vestida de novia, para luego llevar a Palestina un mensaje de paz. Pero apenas llegó a Estambul fue violada y asesinada.

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