martes, 10 de marzo de 2015

La mega-muestra organizada por “Clarín” y "La Nación": Expoagro 2015 con agronegocios y mucha política opositora

Emilio Marín (LA ARENA)

El sábado pasado culminó la exposición anual de Expoagro. Según sus organizadores, la muestra fue más grande y con más asistencia que en 2014, no obstante lo cual Clarín y La Nación pintaron un panorama casi desolador del campo.

La cita fue en el Establecimiento El Umbral, cerca de Ramallo. Ya en diciembre del año pasado Daniel Scioli había realizado la presentación de la mega muestra. Allí celebró haber podido "reconstruir el vínculo entre la provincia y el campo", a través del Banco Provincia. Aseguró que en 2014 había prestado 13.000 millones de pesos a los productores.

Esta semana Gustavo Marangoni, el presidente del Bapro, estuvo de visita en Expoagro y reporteado por Matías Longoni, de Clarín Rural, aumentó esa cifra hasta 14.000 millones. Declaró que habían desembarcado "con más de 250 convenios especiales de promoción, muchos de ellos con tasa 0% para el productor". Para 2015 prometió créditos por 20.000 millones de pesos, que por supuesto tiene que ver con que este año hay elecciones.

La demagogia no vino sólo de la escudería naranja. Mucho peor fue lo que Mauricio Macri y Sergio Massa, que visitaron la exposición. El jefe de gobierno porteño fue con Carlos Reuteman, María Eugenia Vidal y Miguel Del Sel; el ex intendente de Tigre fue acompañado por Felipe Solá y otros candidatos del Frente Renovador.

El candidato del PRO dijo que su prioridad será el campo. Agregó: "el campo es el primer motor a poner en marcha porque es el sector que más posibilidades tiene de arrancar velozmente porque ya cuenta con la tecnología, el espíritu emprendedor y el capital".

Por su parte Massa expresó que "cuando nos toque gobernar la Argentina a partir del 10 de diciembre, al campo le vamos a sacar la pata de la cabeza".

Clarín le preguntó a Macri cómo solucionaría el faltante de ingresos del fisco por esa eliminación de retenciones. La respuesta fue "creciendo, creciendo". O sea, repuso en circulación la "teoría del derrame", nunca comprobada.

Siguiendo con el aspecto político de la Exposición, que siempre da stand principal para que la oposición muestre sus últimos modelos de candidatos y alianzas, hay que agregar que cuatro días después del cierre de aquella comenzará el lock out de la Mesa de Enlace, esta vez sin el concurso de la Federación Agraria Argentina.

Allí aparece una primera contradicción. En Expoagro balancean que fue una muestra excepcional, por la cantidad de gente, los negocios que se anudaron, las visitas internacionales, etc, y por otra parte las entidades más beneficiadas por el agro-business lanzan una medida de fuerza pretextando situaciones graves por cultivos, lechería, etc.

¿Quién tiene razón?

Los dirigentes de la Sociedad Rural, CRA y Coninagro pretendieron explicar su lock out con los supuestos problemas para comercializar el trigo, la lechería, las retenciones que paga la soja y las inundaciones.

Comenzando por lo último, hay que decir que muchos productores de zonas inundadas de Córdoba y Santa Fe discreparon con la decisión de parar, por considerar que primero había que solucionar sus gravísimos problemas. La poca sensibilidad de la cúpula sojera sólo les autorizó a que en los tres días de la medida, aquéllos puedan comercializar sus granos si así lo necesitan (y si los caminos anegados lo dejan). Epidermis de elefante la de Luis M. Etchevehere, salvo que esté personalmente alterado por las decisiones de la justicia entrerriana que falló por volver a investigar los negocios poco transparente suyos y de sus hermanos en la propiedad Las Margaritas SA.

Respecto a la soja, tiene una retención del 35 por ciento a las exportaciones porque los productores rechazaron en 2008 la famosa resolución 125 que las convertía en móviles, o sea que a menor precio menor retención. No obstante lo cual, el poroto sigue acaparando 54 por ciento de la superficie sembrada y llegará a 58 millones de toneladas dentro de una cosecha general de 110 millones.

Con relación a la lechería, el gobierno dispuso pagar un subsidio de 30 centavos por litro de leche a los productores pequeños y medianos que producen hasta 2.900 litros diarios, durante tres meses. El ministro Carlos Casamiquela estimó que eso redundará un beneficio de 26.000 pesos a cada uno de los 8.000 tamberos. Según el destituyente de 2008, Eduardo Buzzi, devenido en candidato a gobernador santafesino por Massa, esa plata la cobrará "muy poca gente".

Respecto al trigo la realidad indica que la cosecha ha sido 50 por ciento superior a la anterior y deja un margen exportable de 7,5 millones de toneladas.

El problema de Etchevehere y la Mesa es que están fuertemente jugados a una victoria de la oposición en 2015; todo lo actual, del gobierno, lo ven con un cristal deformante y negativo. Lo bueno es que la nueva conducción de la Federación Agraria, de Omar Príncipe, no los secundó en esta ocasión. No lo hizo porque prefirió canalizar sus reclamos al gobierno nacional por separado, como entidad que nuclea a los chacareros y no a los sojeros, terratenientes y pools de siembra. Y ha comenzado a recibir algunas respuestas positivas, como la referida a lechería. Lógicamente la Sociedad Rural queda afuera de esos subsidios, como su ex presidente Hugo Biolcati, dueño del mayor tambo del país (120.000 litros diarios que comercializa con Nestlé).

Como un dron

Los balances que hicieron los dueños de Expoagro muestran una contradicción con la supuesta debacle del sector agropecuario que esgrimen para convocar al lock out.

El editorial de Clarín Rural del 7 de marzo, del ingeniero Héctor A. Huergo, reafirma que "la Segunda Revolución de las Pampas" está en pleno desarrollo, con la soja transgénica y la siembra directa. El editorial de La Nación, del mismo día y titulado "Una esperanza firme en la adversidad", informó: "Expoagro 2015 creció más del 12 por ciento en dimensión respecto del año anterior, con 180.000 metros cuadrados dedicados a la exhibición de cultivos, maquinaria agrícola y vehículos de transportes y a los stands de empresas que contribuyen, como los bancos y laboratorios de investigación, a la logística indispensable para el crecimiento de las actividades rurales. La muchedumbre que se hizo presente en las tres jornadas iniciales en el predio del kilómetro 214 de la ruta nacional 9 impresionó por su número e interés en la posibilidad de concretar negocios a futuro".

Además de las máquinas, cosechadoras y tractores de todo tipo, hubo una estrella: la dronización. Se hicieron demostraciones con drones o aviones no tripulados, capaces de informar en una hora y media el estado exacto de cultivos de un campo de mil hectáreas, "tanto para detección de plagas y enfermedades como para tareas de conteo de cabezas de ganado y mensura de lotes".

También en esto se demuestra que Argentina es un país dividido en varios, según la composición de clase y el capital de los sectores. Miles y miles de pequeños propietarios, agricultores familiares, pueblos originarios, peones rurales, etc., no tienen como prioridad, ni en sueños, el empleo de esas tecnologías. No tienen el dron ni las mil hectáreas...

Ese campo menos pudiente y de pequeños productores, en cambio, mira con simpatía la secretaría de Agricultura Familiar y la aprobación de la ley de Agricultura Familiar, aún no implementada según admitió el ministro, los subsidios a la lechería y similares para la producción de fruta.

La gran burguesía agropecuaria y todas las empresas y bancos que se citan en Expoagro ni siquiera se detienen a pensar en los peligros que se plantearon allí. Por ejemplo, se dijo que ahora hay 14 malezas resistentes al glifosato, por el empleo excesivo del mismo. Se admitió que con la soja no hay rotación de cultivos y que eso barre con los minerales del suelo. Y que debía haber mucha más fertilización y nutrientes de lo que se invierte hoy, situación que se agrava con cada cosecha.

La oligarquía rural no tiene tiempo para reparar en esas nimiedades. Su obsesión es terminar con gobiernos como el actual y asegurar que vengan Macri y Massa, juntos o por separado. Lo dijo el editorial de "Gaceta Ganadera" (léase La Nación): "Es positivo que los candidatos presidenciales que visitaron Expoagro hayan asumido compromisos que anticipan un giro en la actual política agropecuaria". Añadió: "Si el año último, para esta misma fecha, pudimos señalar el florecimiento de una tibia esperanza sobre futuros cambios en el rumbo del país, ahora, con el proceso electoral ya en marcha, ese sentimiento se ha traducido en confianza firme, capaz de atenuar las graves dificultades por las que atraviesa el campo argentino". Luego de criticar "la prepotencia oficial, inaudita en sus proporciones y en la bajeza de los objetivos", aseguró que los candidatos opositores "han asumido compromisos que anticipan un giro importante en relación con la política actual y con lo que debe esperarse de una cosecha fina que se hará cuando haya otras autoridades y otra política rija los criterios del gobierno nacional".

En definitiva, los intereses concentrados de Expoagro, como principal cosecha para 2015 no están pensando en la soja ni los cereales. Lo que ellos quieren es un nuevo gobierno neoliberal que puedan manejar como si fuera un dron, para sobrevolar sus propiedades y cuidar sus cosechas y ganados. Y si fueran artillados, mejor.

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