martes, 10 de marzo de 2015

Legisladores brasileños sospechosos de corrupción niegan dejar cargos

PL

Parlamentarios brasileños sospechosos de recibir propinas ilegales del esquema de corrupción en Petrobras rechazaron cualquier relación con presuntos imputados en ese ilícito y negaron dejar sus puestos en el Congreso.

Entre los 34 legisladores incluidos en la lista de 47 políticos aparecen los líderes del Senado, Renan Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quienes anunciaron que se mantendrán en sus funciones durante la investigación autorizada el viernes último por el Supremo Tribunal Federal (STF).

Tras negar cualquier complicidad en este escándalo de desvío de dinero y contratos inflados con la petrolera estatal, Cunha arremetió contra el gobierno federal y alertó que hubo una motivación política para involucrarlo en esta red.

Su colega Calheiros cuestionó asimismo la postura del Procurador General de la República, Rodrigo Janot, a quien reprochó por no informar con anterioridad sobre la presencia de nombre en la lista de implicados.

Los legisladores Lázaro Botelho y Sandes Júnior, ambos de la agrupación Progresista (PP) y también incluidos entre los 47 políticos sospechosos de participar en ese esquema de ilícitos, informaron que no pretenden dejar la Comisión parlamentaria para investigar a Petrobras.

Según el empresario Alberto Yousseff, uno de los delatores de este escándalo, Botelho y Sandes formaban parte de un grupo del PP que recibía cada mes entre 30.000 (9.580 dólares) y 150.000 (47.000 dólares) de cuota por negocios inflados sellados con la compañía de petróleo estatal.

Para estos diputados, las acusaciones contra ellos carecen de consistencia y valor, pues fueron realizadas por un corrupto.

Al contrario de sus colegas, el parlamentario y líder del Partido Popular Socialista (PPS), Rubens Bueno, dijo que la presencia de ellos en la Comité de pesquisa desmoraliza la actuación de este grupo.

En este contexto, el STF comenzó a entregar a la Policía Federal los permisos para iniciar las investigaciones de los 47 políticos sospechosos de participar en este ilícito.

De los legisladores, 32 integran el PP, siete el PMDB, seis la organización de los Trabajadores (PT), uno la Social Democracia (PSDB) y otro la fuerza Laborista (PTB).

Las indagaciones de la justicia, iniciadas en marzo último, revelan que 16 empresas constructoras y de ingeniería integraron un cartel para lograr contratos inflados con la petrolera y después repartirse los fondos obtenidos de manera irregular.

Según el esquema montado, esas entidades y sus ejecutivos conspiraron con empleados de la petrolera estatal para defraudar a la principal y mayor compañía de Brasil. Se estima que las pérdidas por estos ilícitos ascienden a 10 mil millones de dólares.

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