viernes, 6 de marzo de 2015

Manzur, un "salvavidas" para Alperovich

Pablo Eivers (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Los últimos recambios de gabinete han llevado al ministro de Salud, Juan Manzur, de vuelta a Tucumán a reintegrarse como vicegobernador de la provincia, para reclamar la "ayuda de Dios" para ser electo gobernador.

El saliente ministro es otro de los funcionarios K que acumulan un prontuario, más que un curriculum, que incluye en su caso una causa por enriquecimiento ilícito y la más reciente, por la muerte por desnutrición de un niño qom en chaco, que comparte con Capitanich y Alicia Kirchner.

Llegó a ministro de Salud de la Nación de la mano del gobernador Alperovich, a costa de fraguar las estadísticas de mortalidad infantil de Tucumán y como un hombre de la Iglesia, con una férrea posición antiabortista. Las políticas que desarrollo en materia de salud, además de estar en consonancia con el clero, son las reclamadas por el Banco Mundial, impulsando "estrategias" de Atención Primaria que son tanto una barrera al acceso a la salud así como un modelo de medicina primitiva. La "regionalización" y "descentralización" hospitalarias sirvieron como el sostén conceptual para el vaciamiento y el cierre de servicios, el traspaso de hospitales de jurisdicciones para realizar ajustes presupuestarios, y la disminución en la complejidad de las instituciones. Así lo demuestra la falta de profesionales, insumos y tecnología que hoy sufre la Salud Publica. Manzur ha llevado adelante uno de los vaciamientos sanitarios más notables de la historia argentina.

En este recambio aparece como nuevo ministro de Salud Daniel Gollán, un referente de Carta Abierta, que salió en su primer semana como funcionario en defensa de la tesis del "caso aislado" (en referencia a la muerte por desnutrición de Néstor Femenia) en un claro gesto de apoyo a Capitanich y Manzur. En sus declaraciones también reivindicó la tarea de Manzur al frente del ministerio y su discurso sigue alineado con el de los organismos como el Banco Mundial y el FMI.

La vuelta de Manzur a la vice gobernación -como la de Capitanich a Chaco- responde a la necesidad del kirchnerismo y del mismo Alperovich, de sostener el poder de un régimen político descompuesto, entrelazado con el narcotráfico, la trata de personas y la impunidad para los poderosos, como lo demuestra el caso de Paulina Lebbos. De ninguna manera expresa un recambio "progre" de la mano de Carta Abierta -Gollán era el próximo y esperable en la sucesión- sino que se trata de un rescate para Alperovich, para quien Manzur es la figurita que le asegura mantener el control de una provincia atravesada por un gigantesca crisis política.

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