viernes, 6 de marzo de 2015

Paremos contra el impuesto al salario

Néstor Pitrola (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)



Con 40 días de antelación, los gremios del transporte convocaron un paro general para el 31 de marzo contra el impuesto a las ganancias en los salarios. Lo hicieron luego de arreglar cifras fijas mediante las cuales postergaron las paritarias hasta junio. Nadie los puede acusar de "desestabilizadores", más bien de verdugos de las paritarias. La cuestión del paro por ganancias, sin embargo, es expresiva de la tensión interna que genera el problema para el sector afectado de trabajadores que son numerosos en ramas y categorías de distintas actividades.

Con seguridad se especuló que la Presidenta echaría lastre en el tema, puesto que la cuestión atraviesa a los gremios de todas las centrales y, en rigor, para los salarios más altos, esteriliza las paritarias porque el impuesto a las ganancias se come el aumento que se pacta.

No fue así. Fernández de Kirchner se ha mostrado como una dama de hierro con el movimiento obrero durante las cuatro horas de su discurso. Garantías a la UIA y compañía de que no habrá Código Laboral (Recalde) ni ley alguna a favor de los trabajadores. Reivindicó las inversiones financieras, que no tributan ganancias y, en cambio, no dijo ni una palabra sobre el impuesto a las ganancias aplicado a los salarios. Para remache, Kicillof dijo al otro día directamente que no habrá cambios.

La tajada que están mordiendo al salario para financiar la deuda, los subsidios a las privatizadas, la patria contratista y otras delicias es significativa. Con el agravante o la perfidia de que es divisionista, porque siempre está afectado el mismo millón cien mil trabajadores que quedó excluido del piso de 15 mil pesos en 2013. Otros compañeros pasan el piso ahora pero no son comprendidos y, entonces, se suceden por doquier casos de trabajadores que ganando más cobran menos y viceversa.

Los días pasaron y se acerca el lejano paro. La CGT moyanista vuelve a estar en un brete después de haber levantado un paro nacional por la migaja de la excepción de ganancias para el aguinaldo. Se empieza a discutir la cuestión en los lugares de trabajo.

Desde luego, el paro será todo un tema en el sindicato del subte que tendrá elecciones antes, pero cuyos trabajadores están fuertemente afectados y su gremio, del transporte, no para por el abyecto kirchnerismo de la dirección pianelli-yaskista. Desde ahora mismo hay que impulsar el debate para que el subte pare con todo, a partir de asambleas de base.

Pero la cuestión excede, y en mucho, a los gremios del transporte. Aluar, las siderúrgicas, las gráficas calificadas, el neumático (también yaskista), las terminales del Smata, portuarios, Foetra (también K) y ni qué decir los bancarios que pararon siete veces en 2014, están fuertemente afectados.

Tenemos que abrir el debate en el conjunto del movimiento obrero para que paren todos los gremios con sus sindicatos o contra ellos. Y en el caso de gremios adheridos formalmente, impulsar asambleas y resoluciones para definir un programa claro y una continuidad. El reclamo tiene que ser la abolición de ganancias en los salarios, hay que tomar el toro por las astas, porque de esta lucha depende en parte el sentido de las paritarias. Por supuesto, es oportunidad para fijar pliegos de aumento que no pueden ser inferiores al 40% reclamado por los docentes. Arrancar la reivindicación es vital para reforzar a un movimiento obrero, que, ganen los Scioli o los Macri, tendrá que enfrentar un ajuste. Los candidatos y legisladores del Frente de Izquierda, a su vez, tienen que estar muy activos en la lucha por esta reivindicación que la burguesía opositora plantea sin convicción alguna.

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