martes, 10 de marzo de 2015

Syriza tras su Comité Central: ¿A dónde vamos?

Antonis Ntavanellos (VIENTO SUR)

La última reunión del Comité Central de Syriza (28/2 - 1/03/2015) puso de manifiesto, en numerosas instancias y equipos, qué tipo de partido es Syriza: una amplia red política de militantes que a lo largo de los dos últimos años ha sido “curtido” por todas las luchas de resistencia a la austeridad; un partido “marcado” por la búsqueda de una orientación de transición [en una situación que no es revolucionaria] y que busca victorias políticas y sociales; un partido cuya “base”, la gran mayoría de sus miembros, incorpora las perspectivas de la puesta en marcha concreta de las reivindicaciones democráticas; un partido que ha contribuido a abrir la vía a la liberación social plena de la sociedad.

Un partido así no puede ser transformado en “herramienta” de aplicación de políticas de austeridad apaciblemente. Bajo ningún pretexto; incluso en circunstancias dramáticas.

En las negociaciones de febrero de 2015, el gobierno, “cuya columna vertebral es Syriza”, se ha enfrentado a una doble trampa puesta en pie a través de las acciones coordinadas de la coalición perdedora de Samaras y Venizelos [Nueva Democracia y Pasok], y sobre todo por las “instituciones” europeas: la Comisión Europea y el BCE, en tándem con el FMI. Incluso antes de que el gobierno nombrara los ministros, antes de adquirir la experiencia mínima para “gobernar” y antes de restablecer un mínimo de control sobre los mecanismos del Estado, se ha visto confrontado a dos desafíos peligrosos. De una parte, la posibilidad de un hundimiento inmediato de los bancos [salida masiva de capitales]. En segundo lugar, a la gran dificultad de disponer de fondos públicos para financiar -¡simultáneamente!- tanto el servicio de la deuda como los salarios, las jubilaciones, los gastos sociales elementales…

Frente a este doble peligro, el gobierno ha dado un paso atrás. No hay ninguna razón y posibilidad de embellecer el acuerdo concluido en febrero y la lista de “reformas” a las que se ha comprometido Yanis Varoufakis [Ministro de Finanzas]. Si el gobierno opta -o se ve obligado- a “respetar” ese acuerdo habrá renunciado al compromiso de una política contra la austeridad. Lo mismo se ocufrriza en el “partido Syriza” si se le pide que apoye en el terreno político y organizativo, en el seno de la población, el contenido de ese acuerdo amargo.

Como ha subrayado, con razón, Kostas Lapavitsas en su artículo en el diario The Guardian [http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/mar/02/austerity-greece-euro-currency-syriza], la trampa de febrero no era “coyuntural”. Las “instituciones” (UE, BCE, FMI) han organizado la entente de forma que este dilema influya sobre el gobierno permanentemente. Sus decisiones deberán confirmar esta línea cada semana, hasta junio de 2015, momento en que la “decisión” tomará dimensiones estratégicas: la quiebra o un nuevo memorándum.

Las decisiones gubernamentales que se tomen deberán clarificar la contradicción con los compromisos asumidos por Syriza en las elecciones. En primer lugar, tenemos un compromiso sincero sobre la promesa de acabar con la austeridad. En segundo lugar, hemos prometido que esto puede hacerse sin estridencias, de forma “segura” en el seno de la zona euro. La segunda parte de la retórica electoral de la dirección de Syriza se demuestra hoy irrealista o incluso utópica.

Es importante subrayar que las consecuencias de una decisión no estarán limitadas al terreno de la política socio económica, sino que estarán directamente reflejadas a nivel político, institucional y gubernamental. La pregunta será la siguiente: ¿quién asumirá -y con quien- la responsabilidad del poder gubernamental? La consolidación del retroceso y aún más su regularización a través de un acuerdo definitivo con las “instituciones” abrirá inevitablemente, a mayor o menor plazo, la vía a un gobierno de unidad nacional, bajo una u otra forma. Se tratará entonces de una anulación definitiva del proyecto político de un “gobierno de izquierdas”, definido en el congreso fundador de Syriza.

Hay que evitar esta evolución. Esta tarea pertenece, por supuesto, principalmente al partido Syriza y al gobierno. Debemos encontrar la fuerza y la forma de desobedecer el acuerdo, de anularlo en la práctica, de poner en marcha la política antiausteridad y de construir alternativas a la financiación y en general a los dilemas asfixiantes. Las respuestas a esta pregunta espinosa están estrechamente ligadas a otros aspectos de las decisiones de la Conferencia de Syriza (julio de 2013). Como la que demandaba la “supresión de la mayor parte de la deuda” y la que declaraba que la sociedad no puede hacer ya “ningún sacrificio más por el euro”, explicando que la política contra la austeridad será defendida por todos los medios necesarios de nuestra parte…

Esta tarea incumbe también a la “otra” izquierda, que en Grecia conserva fuerzas significativas. Ésta debería hacer frente al gobierno en el terreno de las reivindicaciones salariales, las jubilaciones, la escuela pública y los hospitales, pero sugiriendo también que, en la práctica, existe “una forma diferente” de enfrentarse a los acreedores, más allá de la capitulación abierta. Esta relación política con la “otra izquierda”, la única alianza política normal en las circunstancias dramáticas de hoy, debe ser sistemática y facilitada de forma consciente por Syriza.

Ahora bien, esta tarea también incumbe a la izquierda internacional y sobre todo a la izquierda europea. En el Estado español, en Francia y en Italia, incluso en Alemania, deben impulsarse iniciativas políticas para impedir que las “Instituciones” estrangulen y derroquen al gobierno en Grecia. Estas iniciativas deben igualmente ser propuestas y apoyadas en particular por el partido Syriza, que actualmente goza de un prestigio internacional significativo.

En las semanas y, como muy tarde, en los meses que vienen, quedará zanjado si esta primera tentativa de derrocar la austeridad sobrevivirá en la Europa del neoliberalismo.

Artículo publicado en el quincenal Labour Left de DEA (Izquierda Obrera Internacionalista), escrito el 3/03/2015. Editado por Al´Encontre en colaboración con Anna Christopulu.

- Stathis Kouvelakis, CC de Syriza y de la Plataforma de Izquierda
- Antonis Ntavanellos, CC de Syriza y de DEA

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

http://alencontre.org/europe/grece-discussions-dans-syriza-apres-le-comite-central-ou-allons-nous.html

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