miércoles, 18 de marzo de 2015

Todos los caminos conducen a Cuba

Natasha Vázquez (SPUTNIK NOVOSTI)

Foto: La Habana, Cuba. / Fuente imagen: ARGENPRESS.info

Cuba está de moda. Sin pretender emular la majestuosidad de la antigua Roma, todos los caminos parecen conducir a esta pequeña isla del Caribe.

Al menos, a juzgar por los tres millones de turistas, número récord que por primera vez se alcanzó en el año 2014. Ahora se han dado a conocer las cifras de inicios de este año, y solamente en el mes de enero, llegaron a la isla 371.160 viajeros, más que en similar período de años anteriores.

Así, todo parece indicar que este año vamos a por más. Motivos son los que sobran. A los de siempre -sol y playa, historia y arquitectura, gente simpática y estudiada- se une quizás una curiosidad morbosa por ver un país diferente al resto del planeta en muchos aspectos. Un deseo de conocer esa Cuba que suele ir contra el tráfico, quizás antes de que las normalizaciones la hagan más "normal" y parecida al mundo globalizado del siglo XXI.

Y es que justamente el anuncio del posible restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, tras más de medio siglo, ha venido a catalizar un interés creciente por la isla. No solo de los propios norteamericanos, que aún sin quitarse de encima las impedimentas legales para visitar Cuba han conseguido aumentar los viajes al punto de cuadruplicar cifras de los años noventa.

Para guinda del pastel, La Habana fue recientemente declarada ciudad maravilla del mundo por la organización New Seven Wonders, gracias a los votos de personas de todo el planeta. Y un diario que se puede contar entre los fans de la isla, The New York Times, recomendó a Cuba entre los destinos favoritos para visitar en 2015.

Así que la avalancha se ve venir, más si la administración Obama elimina las restricciones de viaje para los norteamericanos. Algunos estudios aseguran que en ese caso, las cifras de turistas podrían duplicarse en breve tiempo. Llegado a este punto, merecería la pena hacer un aparte y pensar si sería la isla capaz de afrontar un crecimiento tal.

"El país tiene la capacidad para asimilar un incremento de esa magnitud" aseguraba José Manuel Bisbé, presidente de la empresa Havanatur, refiriéndose a una eventual desaparición del bloqueo.

Qué bueno que las autoridades estén tan seguras de tenerlo todo atado y ojalá así sea, pero aún falta un trecho para la necesaria mejoría de infraestructuras y los servicios, que deberán ser cada vez más competitivos. Y sobre todo, para el cambio de pensamiento, que deberá también ajustarse a nuevos requerimientos que no entienden de inflexibilidades, lentitudes y trabas burocráticas.

Mientras, las cadenas hoteleras y las empresas de transporte se frotan las manos. Aerolíneas y compañías navieras hacen planes para aumentar los viajes EEUU-Cuba. Empresas europeas como la hotelera Meliá aumentan capacidades. Nadie quiere perder terreno ante la posibilidad que un día de estos desaparezca el bloqueo y nos inunden los Hilton y los Marriot. Y por si acaso, ya la heredera Hilton anduvo echando un vistazo por acá.

Si sigue esa tendencia, el turismo volverá a ser el sector rey en la economía de la isla. Ahora, con una media de dos mil millones de dólares de ingresos anuales, es la tercera fuente de divisas, por detrás de los servicios profesionales y las remesas.

En ese caso serán muchos los beneficiados con la creación de empleos, las nuevas posibilidades para el sector privado y la generación de riquezas en general.

Pero lo que no debería pasar es que todo eso continúe afianzando esa pirámide invertida que sufrimos desde los noventas, en la que un maletero, con las propinas, obtiene mayores ingresos que un neurocirujano. Que siga el divorcio entre precios y salarios. Que aumente aún más la brecha entre los que de alguna manera adquieren divisas y los que siguen sudando en moneda nacional.

Los que siguen trabajando en la fábrica o la escuela, tendrían que beneficiarse también, con un salario digno que les permita vivir de él. El día que la cuenta de para todos, tendremos realmente un país del que nos sintamos todos aún más orgullosos de mostrar, y donde no nos miren como curiosidad de feria.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.