miércoles, 18 de febrero de 2015

Grecia desde Argentina

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

En los últimos años han sido muy frecuentes las comparaciones de la crisis griega con el colapso argentino del 2001. Numerosos analistas destacaron las semejanzas en el nivel del endeudamiento, el deterioro económico o el desplome político. (1)

Este contrapunto se ha diluido en la nueva coyuntura creada por el triunfo de la coalición de izquierda Syriza. Las diferencias actuales con el antecedente argentino son muy significativas.

En la esfera productiva el derrumbe de la economía helena supera ampliamente lo ocurrido en el Cono Sur. Desde el 2009 Grecia soporta una continuada depresión que desmoronó su PBI en un 26%. El desempleo promedio trepó al 27 % y supera el 50% en las franjas juveniles. Las jubilaciones y pensiones fueron brutalmente reducidas y la pobreza afecta al 40% de la población infantil. (2)

El desmoronamiento que Argentina padeció en la acotada coyuntura del 2001-02 se ha extendido en Grecia a lo largo de seis años. También la deuda helena ha trepado por encima de su equivalente latinoamericano. Saltó del 100% (2008) al 174% (2014) del PBI.

Pero la principal diferencia entre ambos casos radica en la transferencia del pasivo griego a los estados de la Unión Europea. Los bancos acreedores -especialmente alemanes y franceses- utilizaron las dos reestructuraciones de la deuda para desprenderse de esa carga.

En la actualidad el 60% de la deuda griega está en manos de una agencia estatal-financiera del Viejo Continente (FEFF), otro 10% es manejado por el FMI y el 6% restante es administrado por el Banco Central Europeo. La estatización se consumó a través de una operación fraudulenta. Los títulos fueron cotizados a precios elevados e intercambiados con grandes auxilios crediticios.

Mientras que Argentina negoció sus canjes con múltiples acreedores privados (2005), Grecia tramita su deuda con la jefatura de la Unión Europea. Este manejo asume un carácter político muy distinto a la operación económica que concretó el país sudamericano.

En la esfera institucional las diferencias son también muy marcadas. En ambos casos la estructura tradicional de partidos, legisladores y funcionarios fue deglutida por la crisis. El bipartidismo heleno de socialdemócratas y conservadores (PASOK-Nueva Democracia) quedó tan incinerado, como el justicialismo menemista y la UCR de Argentina.

Este último desplome arrastró a todo el régimen vigente. El presidente De la Rúa fue eyectado de la Casa Gobierno y cinco mandatarios gobernaron durante pocas semanas. Una ruptura de esa envergadura no se consumó hasta ahora en Grecia.

El desenlace posterior también ha sido diferente. El viejo esquema político fue reconstruido en Argentina durante la última década por los gobiernos kirchneristas. Otorgaron importantes concesiones sociales y democráticas para distender la ira popular y recomponer los intereses de los grupos dominantes.

Como en Grecia nadie pudo implementar esa restauración, la continuidad de la crisis condujo al ascenso de Tsipras a la presidencia. Syriza no proviene de estructuras tradicionales como el kirchnerismo justicialista. Es una fuerza alineada en la izquierda radical que asume ideales anticapitalistas.

En este marco de antecedentes y contextos tan distintos: ¿Puede Grecia lograr el mismo desahogo económico que consiguió Argentina durante la última década?

Escenarios trastocados

Si la capacidad de negociación de un país dependiera exclusivamente de su peso económico, a Grecia le resultaría muy difícil repetir la trayectoria de su contraparte. Argentina es el quinto productor mundial de alimentos, ejerce una influencia gravitante en el mercado de soja y maneja recursos naturales apetecidos por todas las potencias. En cambio Grecia se desenvuelve como una pequeña economía, en los márgenes de la Unión Europea. Se caracteriza por una alta especialización en el turismo y el transporte marítimo.

La pérdida de soberanía monetaria que genera su pertenencia a la eurozona acentúa esas diferencias. Argentina siempre mantuvo la administración autónoma de su deteriorada moneda. Quedó favorecida, además, por un default de la deuda que blindó su economía ante a las turbulencias de las finanzas internacionales. Por eso negoció el canje de su deuda con menor presión de los banqueros y el FMI.

Por el contrario Grecia está ubicada en un área estratégica de la tormenta global. A pesar de su reducida participación en el PBI europeo se encuentra muy integrada a todos los circuitos del Viejo Continente. No bordea a la economía mundial, sino que conforma una periferia directa del centro.

Esta localización explica la enorme expectativa internacional que acompaña a la renegociación de su deuda. Esa centralidad contrasta con la relativa indiferencia que rodeó al desenlace del canje argentino durante el 2003-06.

El protagonismo de Grecia ha quedado reforzado por la estatización de sus pasivos. Mientras que el intercambio de los bonos argentinos fue tramitado en forma convencional por funcionarios y banqueros, las tratativas de la deuda helena son monitoreadas por Merkel y Hollande.

Resulta difícil determinar si esa gravitación aumenta o reduce el margen de negociación del país. Pero es indudable que el establishment europeo ha quedado desconcertado por el triunfo de Syriza. A diferencia del 2012 no logró ningún resultado con las campañas para atemorizar a los electores.

Incluso la unanimidad penalizadora del gran capital hacia Grecia se ha quebrantado. Mientras que la Troika mantiene su dureza tradicional, varios exponentes de las altas finanzas propician negociaciones más contemplativas. La intransigencia de los conservadores germanos contrasta con la contemporización que exhiben los políticos franceses.

Existe un creciente temor burgués a la aparición de muchos Syrizas en Europa. La preocupación inmediata se localiza en la oleada de protestas que comienza a proyectarse en España al plano político. “Podemos” sintoniza con la juventud indignada y las 300.000 personas que celebraron en Madrid el triunfo de la izquierda griega, anticipan una tendencia que podría extenderse a Irlanda, Portugal o Francia.

Los temores que genera este posible aluvión superan el susto precedente al contagio económico. La preocupación por el impacto de un default griego sobre los bancos se ha reducido y la propia victoria electoral de Syriza no alteró el comportamiento habitual de las Bolsas.

Esta distensión refleja cierto alivio general de las finanzas continentales. El dogma deflacionario de Merkel enfrenta un techo y con el Plan Draghi ha comenzado el aflojamiento monetario. En el Viejo Continente se perfila una repetición de los mecanismos de alta emisión (Quantitative Easing) que utilizó Estados Unidos para lidiar con la crisis.

Por otra parte, Grecia ha quedado situada en el medio de las nuevas tensiones geopolíticas que provoca el conflicto ucraniano. En el nuevo mapa Syriza cuenta con la inédita posibilidad de recostarse sobre Rusia, para contrarrestar las presiones de la Troika.

El triunfo de la izquierda griega aporta, además, un contrapeso a la oleada de islamofobia reaccionaria, que sucedió al atentado contra Charly Hebdo. Syriza encara una esperanza progresista que puede inaugurar un giro mayúsculo en el continente. Por eso resulta útil extender las comparaciones a lo ocurrido en Sudamérica.

Contrapuntos regionales

Tsipras inició su gestión con medidas de reparación a los desposeídos que desconocen las imposiciones de la Troika (Memorándum). Restableció la electricidad a 300.000 hogares carenciados, fijó un nuevo salario mínimo y decretó la readmisión de 3.500 trabajadores despedidos. Disolvió, además, el órgano creado para las privatizaciones y suspendió la venta de los puertos de Tesalónica y El Pireo.

Con este debut Syriza confirmó su disposición a implementar una política económica de ruptura, muy distante de la continuidad inicial que mantuvo Kirchner. En Argentina, esa preservación de programas y ministros de la gestión previa (Duhalde- Lavagna) permitió coronar la depuración de capitales, iniciada con la mega-devaluación del 2002.

La atadura a las pautas deflacionarias del euro impidió a los gobiernos del PASOK y la ND realizar este tipo de limpiezas, que los capitalistas utilizan para recomponer la rentabilidad de sus negocios a costa del salario.

Syriza siempre contrapuso alternativas progresistas a cualquiera de estos ajustes regresivos. Pero la implementación actual de su programa exige alterar las relaciones de fuerzas. La coalición llegó al gobierno al cabo de una intensa lucha social, pero concretó su ascenso en una coyuntura de reflujo. Necesita proyectar su victoria electoral a las calles y a la balanza de poder.

También en este terreno la situación difiere de lo ocurrido en Argentina. En ese país la rebelión del 2001 introdujo un drástico cambio a favor del campo popular. El kirchnerismo asumió el gobierno aceptando ese giro político-social impuesto por la lucha de los piqueteros y la clase media.

Las semejanzas de Grecia con lo vivido en Argentina son más significativas en el terreno regional. Es evidente que la recuperación de conquistas exige un contexto europeo más permeable a los intereses populares. Recurriendo a la imaginación se podría concebir al triunfo de Syriza como un acontecimiento equivalente a la victoria lograda por Chávez en 1999. Ese triunfo fue sucedido por sublevaciones populares exitosas (Argentina, Ecuador, Bolivia) y victorias contra la derecha en varios comicios sudamericanos.

Estos procesos determinaron la singularidad de una región, que durante la última década registró dinámicas contrapuestas a la ofensiva neoliberal. En el marco creado por la valorización de las exportaciones primarias, ese escenario político permitió frenar los atropellos de los capitalistas.

¿Se repetirá esa secuencia en la periferia europea? ¿Lograrán revertir el apriete deflacionario que impone el euro? ¿Construirán resistencias semejantes al movimiento que en Sudamérica contuvo al ALCA?

La prioridad de la derecha es abortar estas posibilidades contraponiendo a Grecia con el resto de Europa. Los conservadores difaman al pueblo heleno, presentando los vicios de la burocracia y los capitalistas (corrupción, estafas, irresponsabilidad financiera), como un ADN de toda la sociedad. Insultos muy parecidos suelen difundir los periódicos estadounidenses contra varias naciones latinoamericanas.

Un conocido experto en estas manipulaciones repite el libreto imperial, hostigando a los griegos que “han optado por el harakiri” y la copia del “populismo venezolano”. Con esa inversión de la realidad atribuye connotaciones suicidas al primer intento de remontar el crimen social perpetrado por la Troika. (3)

Afortunadamente estas infamias pierden peso frente a la creciente solidaridad con Grecia que se verifica a ambos lados del Atlántico. La defensa de Syriza y del proceso bolivariano confluye en una misma resistencia contra las agresiones imperiales. (4)

Los dilemas de la negociación

La apuesta de máxima en la negociación griega con los acreedores es lograr una quita del pasivo, semejante a la obtenida por Alemania Federal en 1953. Tsipras remarca este antecedente, para recordar la deuda económica y moral que mantiene la potencia germana por los crímenes cometidos durante la ocupación nazi. El tono explícitamente político de esta exigencia corrobora las diferencias con la negociación argentina de la década pasada.

Partiendo de una eliminación sustancial del pasivo, la dirección de Syriza pone sobre el tablero un variado paquete de quitas, refinanciaciones y pagos condicionados al crecimiento. Estas alternativas incluyen mayores erogaciones solventadas con impuestos a los capitalistas locales o cancelaciones más reducidas del pasivo, si no se instrumenta una reforma fiscal progresiva.

Tspiras confía en ganar esta pulseada. Estima que la amenaza de radicalización que encarna Syriza doblará el codo de los acreedores. Resalta la paradójica fortaleza que tienen los débiles, en las coyunturas que gran división de los poderosos. Espera reforzar la influencia continental de David frente a Goliath, en las prolongadas negociaciones que se avecinan.

Pero la gestación de este escenario requiere sortear el ahogo que imponen los vencimientos inmediatos de la deuda. Por eso el nuevo gobierno reclama la concesión de un crédito puente de seis meses. En ese lapso se reforzaría la campaña de desafío a la Troika que ya inició el ministro Varoufakis.

Algunos analistas estiman que Grecia no podrá conseguir la quita otorgada a Alemania en 1953. Señalan que el país es un deudor enfrentado y no asociado con los acreedores. Recuerdan que los gobiernos occidentales perdonaron la deuda germana durante la posguerra, para reconstruir una economía clave en su batalla contra el comunismo. Posteriormente el gobierno estadounidense incentivó alivios semejantes a favor de gobiernos subordinados (Egipto) o títeres (Irak). Es indudable que Grecia se ubica actualmente en las antípodas de esas situaciones.

Sin embargo, todos estos antecedentes comparten la preeminencia de prioridades políticas sobre consideraciones económicas, en el manejo de una deuda. Por esa razón resulta imprevisible el sendero que transitará el pasivo heleno.

En los últimos años las renegociaciones fueron sinónimo de ajuste. La agenda que tenía prevista la Troika para el país implicaba la refinanciación de los vencimientos (21.000 millones de euros), a cambio de mayores despidos y privatizaciones. En la nueva coyuntura, el mismo término de renegociación alude a una disputa real por quién pagará los agujeros de la deuda.

Pero es evidente que una estrategia para doblegar a la Troika debe contemplar respuestas a una posible intransigencia de los acreedores. ¿Qué hacer si exigen la continuidad del apriete?

Un anticipo de esta eventual virulencia es el anunciado corte del financiamiento a los bancos griegos por parte del BCE. Si se cierra esa canilla de liquidez, las entidades helenas deberán sobrevivir recurriendo a costosos fondos previstos para situaciones de emergencia.

Esta traumática dependencia financiera impediría los seis meses de tregua que propone Tsipras. Las tensiones bancarias podrían agravarse adicionalmente, si se dispara la fuga de capital que sobrevoló al triunfo electoral de la izquierda. En pocas semanas desaparecieron montos equivalentes a todo lo ingresado durante el 2014.

En este terreno la experiencia argentina es aleccionadora, puesto que el traumático corralito del 2001-02 sucedió a una furibunda salida de fondos. Este tipo de hemorragias debe ser contenido antes que se destruyan las reservas y los recursos en divisas. Sólo un detallado proyecto de nacionalización de los bancos y control de los movimientos de capitales permitiría lidiar con esa crisis.

Se pueden formular incontables especulaciones sobre la actitud final que asumirá la Troika, pero resulta indispensable contar con un Plan B, para continuar las negociaciones con reservas protegidas y un sistema bancario en operaciones. Como se demostró en Chipre en el 2013 los acreedores son chantajistas que juegan a varias puntas.

Las alternativas de la pulseada

Siryza enfrentará dilemas semejantes si decide asumir las propuestas de la consultora Lazard. Ese plan promueve eliminar un tercio del pasivo y subdividir la carga restante en dos porciones. Una parte sería canjeada por títulos ajustados al crecimiento que determinarían pagos a partir de cierto porcentaje de expansión del PBI. Otro segmento quedaría consolidado como una deuda de larguísimo plazo, sujeta a una tasa de interés a concertar. Se supone que esta reestructuración dejaría el pasivo en un techo del 120 % del PIB. (5)

Pero ese porcentual implicaría un nivel que obstruiría el desenvolvimiento de la economía griega. El promedio predominante al concluir el canje argentino rondaba en la mitad de ese porcentual. La experiencia del Cono Sur también indica que los bonos atados al crecimiento son un arma de doble filo. Pueden entrañar onerosos pagos financiados con mayor endeudamiento interno. Las tasas de interés de todas las operaciones en juego constituyen otro riesgo significativo.

Como cualquier negociación incluirá adversidades de ese tipo resultaría importante implementar una auditoría para clarificar el origen y la legitimidad del pasivo. Esta revisión refutaría todos los argumentos neoliberales, al demostrar que la deuda se desbordó por las estafas perpetradas por los banqueros.

Resulta posible implementar la auditoría con cierta facilidad, puesto el 80 % del pasivo está en manos de la troika y se remonta a lo sumo al año 2010. Una rápida inspección ilustraría cómo la escandalosa subvención a los bancos se consumó violando las normas del BCE. La auditoría demostraría, además, la gravitación de los gastos militares en el pasivo previo y las fortunas amasadas por los contratistas extranjeros en esas operaciones. (6)

En Argentina nunca se realizó esa auditoría y las investigaciones parciales durmieron en los Tribunales y el Congreso. Por esta razón los canjes se consumaron aceptando la validez de títulos sin respaldo. Este fraude salió nuevamente a flote durante la reciente crisis con los Fondos Buitres. Los especuladores exigen millones por los papeles carentes de legitimidad que adquirieron a cambio de moneditas.

Pero la auditoria constituye tan sólo una pieza de un complejo paquete de medidas en múltiples frentes. Demostrar la inconsistencia de la deuda contribuye a elevar la conciencia de la población, pero no resuelve los dilemas que enfrenta la resistencia al Memorándum. (7)

Esta batalla exige la misma inteligencia que las respuestas elaboradas frente a las amenazas de expulsar al país del euro. Syriza ha enfrentado acertadamente esta presión, proclamando su intención de permanecer en el circuito monetario, sin aceptar “ningún sacrificio por el euro”. Con esa definición ha evitado la falsa contraposición entre salir o permanecer en la eurozona, como si fuera una opción voluntaria de los griegos. La responsabilidad del problema recae sobre los acreedores. Son ellos quienes deben arriesgarse a echar al país de la moneda común.

Mantenerse dentro del euro aceptando el ajuste es tan nocivo como reintroducir el viejo dracma al cabo de una gran devaluación. Ambos caminos obstruirían los alivios económico-sociales que promueve Syriza. La solución al dilema monetario no puede anticiparse y surgirá de la propia batalla en curso.

Quiénes suponen que Grecia podría repetir la mega-devaluación argentina del 2001-02 para incentivar un ciclo de crecimiento sostenido, olvidan los traumáticos efectos sociales de esa medida. La recuperación de la economía sudamericana sólo fue lateralmente incentivada por el fin de la convertibilidad. Ese repunte obedeció principalmente a la peculiar inserción del país en los valorizados mercados de materias primas.

Lecciones para la izquierda

Finalmente cabe considerar una analogía inversa: ¿Qué enseña Syriza a la izquierda argentina?

Constituye ante todo el modelo de construcción política que se frustró en el 2001-03. Esa posibilidad quedó neutralizada por el surgimiento de un liderazgo kirchnerista, que canalizó y desactivó la protesta popular. Pero lo que no emergió hace una década vuelve a cobrar forma en la actualidad. La necesidad de crear una gran fuerza de izquierda ya no deriva de la catástrofe económica o el desplome del bipartidismo. Es el corolario de una década de experiencias con los gobiernos de Néstor y Cristina.

El descontento con las limitaciones de ese ciclo ha potenciado el afianzamiento de varias alternativas derechistas (Macri, Massa, Scioli, Binner, Cobos). Pero el mismo proceso induce al surgimiento de opciones de izquierda. Lo ocurrido en Grecia aporta un nuevo aliento para esta segunda alternativa.

Syriza empalma con experiencias populares en Venezuela y Bolivia que son más cercanas a la realidad argentina. Pero en los tres casos se verifica el mismo arribo al gobierno de coaliciones de izquierda, que chocan con las clases dominantes y el imperialismo.

Alcanzar la presidencia y obtener mayorías parlamentarias constituye el primer paso de una batalla anticapitalista, que avanzará construyendo el poder popular requerido para conquistar el estado y la hegemonía de la sociedad. (8)

Syriza demostró cómo progresar exhibiendo la ambición de gobernar. No se limitó a denunciar el orden imperante o a resistir los atropellos del capital. Su vocación de llegar a la presidencia fue percibida por la población, luego del gran salto electoral logrado hace dos años. La coalición se afianzó, gestionó municipios, incorporó pensadores y elaboró un programa más definido.

Pero el debut gubernamental de Syriza también ilustra las disyuntivas que genera el comienzo electoral de una batalla por el poder. Este sendero exige definir prioridades y aceptar compromisos. Un ejemplo de esta conducta es la postura asumida frente a la OTAN. Cortar vínculos con ese organismo persiste como un objetivo que no resulta aplicable en lo inmediato. Los primeros esfuerzos están concentrados en la pulseada económica y no en el desmantelamiento de las bases norteamericanas.

Otro ejemplo de la misma actitud es el convenio concertado con la formación nacionalista ANEL, ante el rechazo del Partido Comunista (KKE) a participar en el gobierno. Esta decisión fue compensada con medidas de resguardo (viceministros propios en áreas compartidas) e iniciativas democráticas en terrenos conflictivos (concesión de la nacionalidad a los hijos de inmigrantes). Pero lo acordado con ANEL limita las puniciones a los privilegios de la iglesia y el ejército. Es importante tomar nota de este tipo de concesiones, si se considera con alguna seriedad proyectos de acceso electoral al gobierno.

Syriza ilustra cómo construir un alineamiento en la izquierda superando la división y el sectarismo. En Grecia confluyeron corrientes provenientes del socialismo, el eurocomunismo y el trotskismo. Esta convergencia se radicalizó asumiendo un nítido perfil anticapitalista, que dejó atrás la experiencia previa del Sinaspismos. La vertiente interna más radical dentro de Syriza (Plataforma de Izquierda) cuenta con figuras muy reconocidas y reúne al 30% de los afilados. (9)

La coalición griega retrata cursos posibles para la izquierda argentina. El frente maduró en la lucha contra las corrientes que promovían el empalme con personajes de la socialdemocracia (PASOK), semejantes a los apadrinados por la centroizquierda anti-k (Binner).

Syriza batalló también contra una corriente sectaria muy arraigada (KKE), que exhibe los mismos vicios que numerosas vertientes de la izquierda argentina. Contrapone su propia construcción a cualquier alianza con agrupamientos afines y se niega a participar en la administración de Tsipras. Sus críticas al nuevo gobierno se parecen a los cuestionamientos esgrimidos en nuestro país contra Chávez-Maduro o Evo Morales.

Syriza aporta también un buen ejemplo de convivencia entre diferentes culturas de la izquierda. Ha integrado a la vieja generación que combatió a la dictadura de los coroneles con las nuevas camadas que encarna Tsipras.

En la coyuntura argentina actual el agrupamiento mejor posicionado para intentar una construcción semejante a Syriza es el FIT. Se ha convertido en la principal fuerza de la izquierda, canaliza el descontento radicalizado y se encuentra bien ubicado para la próxima confrontación electoral.

Pero la gran paradoja de esta situación es la hostilidad de muchos componentes del FIT hacia Syriza. Este rechazo presenta distintos grados de explicitación y se expresa en la mixtura de cuestionamientos y felicitaciones que transmitieron al nuevo gobierno. Esta reacción no es la primera, ni la única contradicción que afronta el FIT. Lo importante es registrar si encontrará algún camino para zanjar esa ambivalencia.

Claudio Katz es economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro de Economistas de Izquierda.

Notas:
1) Una revisión de estas opiniones en nuestros artículos sobre el tema: Katz, Claudio, “Grecia 2010, Argentina 2001”, www.cadtm.org, 25-10- 2010. “Lecciones de Argentina para Grecia”, katz.lahaine.org, 24-7-2011.
2) Lapavitsas, C., y Munevar, D. “Greece Needs a Deep Debt Write Off.” cadtm.org. octubre 2014. Navarro, Vicenç. “El escándalo y latrocinio de la deuda griega”, www.universitatprogressista.org, 3-2-2015.
3) Vargas Llosa, Mario, “Grecia, el harakiri de un país”, elpais.com, 8-2-2015.
4) Dos ejemplos de esta acción son el manifiesto de 300 economistas con Grecia y la semana mundial de solidaridad con la revolución bolivariana. Ver: “Nous sommes avec la Grèce”, Syriza-fr.org/2015 y Pasalavoz@movimientos.org,11-2-2015.
5) Husson, Michel “Grèce: le bras de fer est engagé”, alencontre.org, 8-2-2015.
6) Toussaint, Éric. “Syriza: un grano de arena en el engranaje”, cadtm.org/ 4-2-2015.
7) Un debate sobre este problema en: Louçã, Francisco; Toussaint, Eric, Álvarez, Ignacio; Katrougalos, Georgios. “La deuda: ¿Qué estrategias podemos desarrollar en Europa?”. cadtm.org/, 27-1-2015.
8) Una relectura de Poulantzas resulta más oportuna que la consulta de Laclau para redefinir esta estrategia socialista. Ver: Kouvelakis, Stathis. “Entrevista”, revista Jacobin, www.jacobinmag.com/2015/01.
9) Ntavanellos, Antonis, “Entrevista” A l´encontre, www.vientosur.info, 7-1-2015.

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La cultura del plagio. Academia y “copia y pega”: Un cáncer creciente. ¿Hacia una cultura del facilismo?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

“Si tengo un libro que piense por mí, un pastor que reemplace mi conciencia moral, un médico que se encarga de mi dieta y salud, y así, sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo.”

Immanuel Kant

Palabras preliminares

También podríamos titular este texto como “Se venden tesis para graduarse”, o “¡Viva la corrupción! Hacia una cultura del plagio”. Lo que queremos provocar aquí es una reflexión en torno al modelo de sociedad que estamos construyendo con las tecnologías “hedonistas” que, día a día, pareciera van entronizándose sin retorno. Copiar íntegramente un texto y colocarlo dentro de otro cuando estamos estudiando, puede ser una maravilla técnica que nos ahorra engorrosos esfuerzos. Pero, ¿qué pasa cuando eso se convierte en el delito de plagio?

Para un porcentaje creciente de personas en el mundo es ya un lugar común en su cotidianeidad el “copia y pega” (o “copy and paste”, como suele decírsele con frecuencia, evidenciando así la presencia anglosajona que rige buena parte de nuestra vida actual en cualquier punto del planeta).

Esto es algo reciente, de apenas unos años para acá, yendo de la mano de la explosión de la era informática. En las generaciones inmediatamente anteriores a las actuales, aquellas que no conocieron aún la computadora ni el internet, las que aún utilizaban la máquina de escribir (si tenían la dicha de ser alfabetizadas, claro está), no era siquiera remotamente pensable el fenómeno (aunque también se hacía plagio, claro está).

Sin dudas se trata de un “fenómeno social”, de una formación cultural que va más allá de una práctica puntual determinada, de una moda o de un hábito irrelevante condenado a pasar sin pena ni gloria. No, nada de eso: todo indica que estamos ante una nueva matriz cultural. Sin ánimo de ridiculizarlo, podría decirse que el “copia y pega” llegó para quedarse.

Pero, entonces: ¿qué es este dichoso “copia y pega”? ¿Este “control c - control v” que aparece por todos lados?

La incorporación de las nuevas tecnologías cibernéticas en espacios crecientes de nuestra vida cotidiana tiene un valor tremendo, quizá similar a la aparición del fuego, de la agricultura, de los metales, la rueda o la máquina de vapor, esos elementos que sin lugar a duda son hitos definitorios de nuestra historia como especie. Al igual que pasó con todos estos grandes eventos, la aparición de la computación y su uso cada vez más masivo en la cotidianeidad, a lo que se agrega el internet como su complemento obligado, definen un nuevo perfil de sociedad, de modo de relacionarnos, y sin dudas también, de sujeto.

Las llamadas TIC’s -tecnologías de la información y la comunicación- tienen hoy una fuerza creciente y son las que marcan el camino en lo que cada vez más se conoce e impone como “sociedad de la información”. Sociedad, por cierto, que sigue siendo profundamente asimétrica, desbalanceada, y por tanto injusta, donde muy buena parte de la población planetaria aún no tiene resueltos problemas ancestrales (el hambre, la vivienda, el acceso a satisfactores básicos) y donde estas innovaciones no llegan: mientras la informática define cada vez más la marcha de los grupos que fijan la vanguardia de la especie humana, mucha gente aún no dispone de energía eléctrica, no tiene acceso a un teléfono, y más aún, sigue siendo analfabeta. Hoy por hoy, no más de un 20% de la población planetaria usa internet, pero no obstante esas profundas asimetrías, estas tecnologías crecen a velocidades vertiginosas y, como dioses omnipotentes, fuerzan a seguirles no importa a qué precio. El mito del “progreso infinito, sin retorno” se ha impuesto y no tiene marcha atrás.

El ámbito de la informática, por tanto, va definiendo nuestro mundo, nuestra vida, nuestra forma de movernos en ese mundo. Cada vez más la computadora y una conexión a la red de redes, el internet, moldean nuestra humana existencia. Para infinidad de cosas (informarnos, divertirnos, producir, realizar compras, buscar amigos, hacer el amor, calcular la trayectoria de una nave espacial o separar la basura orgánica de la inorgánica, etc., etc.…) dependemos cada vez más de su uso. Tal como parece indicar esa tendencia, dentro de no muchas generaciones habremos asistido a cambios profundos, seguramente irreversibles, en las características generales de nuestra cultura teniendo a estas tecnologías como eje definitorio de lo que hacemos y dejamos de hacer. Por ejemplo, según estimaciones de la UNESCO, dentro de no muchos años lo que entendemos por educación formal tradicional basada en la institución escolar presencial habrá cambiado perdiendo protagonismo frente a estas nuevas modalidades virtuales, no siendo nada improbable que la escuela física, en todos sus niveles, vaya tendiendo a su desaparición. Así como sucederá -o ya está sucediendo- con los documentos impresos. El periódico y el libro pareciera que están condenados a su desaparición en un tiempo no muy lejano. De hecho, la prensa escrita y la correspondiente industria gráfica que la soporta no crecen; por el contrario, grandes diarios del mundo van extinguiéndose. Y el libro virtual, de momento lentamente, ya comienza a perfilarse como la nueva modalidad. ¿En cuántos años más pasará a ser pieza de museo, como ya lo son hoy grandes inventos de la modernidad, como el telégrafo, la máquina de escribir, el diskette? ¿Ya está pasando eso, incluso, con el correo electrónico, superado por las llamadas redes sociales?

La pantalla de una computadora, tal como van las cosas, será nuestro marco de referencia total, donde miraremos todo, donde nos educaremos desde nivel preescolar hasta los doctorados, y de la que dependeremos en forma creciente para todo. Y aunque mucha gente en el mundo aún no tiene siquiera energía eléctrica, mucho menos acceso a una computadora e internet, de todos modos también pasa a depender de esa cultura global asentada en los chips y en lo multimediático. Las guerras en el África, por ejemplo, en buena medida tienen que ver con la búsqueda de coltán para los microprocesadores, aunque los niños africanos no tengan idea qué es un chip ni un satélite geoestacionario.

Una rápida conclusión que puede extraerse de lo dicho es que, merced a esa primacía de lo audiovisual, cada vez leemos menos. Leemos menos o, quizá, leemos de otra manera. La erudición intelectual ya no se expresará a partir de cuántos libros se llevan leídos sino de la cantidad de información que se maneja. La cultura de lo virtual, de la pantalla de los multimedia, marca el camino (hoy día: pantalla plana de plasma líquido de alta definición, tanto de una computadora personal como de una portátil, o de una tabla, las cuales van dejando atrás lentamente al omnipotente televisor; o de un teléfono móvil inteligente, ya más cercano a una central de procesamiento de datos que a un aparato para hablar a distancia, sin contar con las nuevas modalidades que el mercado irá ofreciendo -obligando a consumir, mejor dicho-). En ese clima audiovisual dominante es que se inscribe la cultura del “copia y pega”.

El omnipresente “copia y pega”

Con las nuevas tecnologías informáticas, definitivamente leemos menos. O al menos, leemos menos libros. Si a mediados del siglo XX, cuando nacía la televisión, Groucho Marx pudo decir sarcásticamente de ella que “sin dudas es muy instructiva… porque cada vez que la prenden, me voy al cuarto contiguo a leer un libro”, hoy día el peso de la cultura audiovisual es inconmensurable y, quizá parafraseando al agudo humorista estadounidense, podríamos decir que nos la pasamos “copiando y pegando”, pues ya no nos vamos al cuarto contiguo a leer.

Hay que reconocer que la cultura que traen estas nuevas tecnologías de la información y la comunicación sin dudas agradan, son muy amigables, entran muy fácilmente en el público. ¿Quién de los que ahora están leyendo este texto no ha jugado alguna vez juegos electrónicos? ¿Se habrán apasionado quizá? ¿Cuántos no se han apasionado por ellos dedicándole horas, o dedicado horas a bajar pornografía restándole tiempo a la lectura? Con toda neutralidad y desapasionamiento hay que reconocer que lo audiovisual penetra mucho, quizá más que la lectura. La universalización del documento impreso que posibilitó la imprenta moderna disparó la alfabetización por todo el mundo. Fue en ese marco que Cervantes hizo decir a don Quijote que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Verdad incontrastable, sin dudas. Verdad de la época en que era impensable un “copia y pega”. Pero más aún se divulgó, se impuso y cambió la manera de relacionarse con el mundo el ámbito de lo audiovisual. La lectura se popularizó y se universalizó en estos últimos siglos, pero mucho más lo hizo la cultura derivada de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. No en todas las casas hay libros… ¡pero sí hay televisores! Como van las cosas, podríamos decir que no en todas las casas en un futuro habrá libros, ¡pero sí computadoras con conexión a la red! Y la tendencia dominante indica que es más fácil que una cultura ágrafa, de las que todavía existen algunas pocas en el mundo confinadas en parajes remotos, en general en la espesura de selvas tropicales (los antropólogos calculan alrededor de cien pueblos que aún se mueven en el pre-neolítico, sin agricultura), pueda pasar con mayor comodidad a la computación y al internet que a la cultura del libro impreso. En muchos países “sub-desarrollados” no se mejora la dieta alimenticia… ¡pero se tiene teléfono celular!

Ante el primado del “copia y pega” que se va imponiendo, una primera reacción -no de las generaciones jóvenes, hay que recalcar- es un grito de alarma: “¡se lee cada vez menos! ¡Sólo se copia y se pega! ¿Dónde iremos a parar?” A un joven, a alguien nacido y criado en la cultura informática de estos últimos años, (un llamado “nativo digital”) a alguien que se le hace más común buscar una palabra desconocida en una enciclopedia virtual con algún motor de búsqueda que consultar un diccionario de papel yendo a una biblioteca, seguramente no le parece nada descabellado copiar y pegar lo que vio en una pantalla. En definitiva: ¿por qué habría de parecerle así?

No puede decirse, de ningún modo, que las sociedades basadas en estos nuevos soportes de las llamadas tecnologías de punta, tecnologías de la información y la comunicación, sean menos educadas que las que se formaron en la cultura libresca de la modernidad capitalista. Esa visión no es sino la expresión de un concepto bastante restringido, que toma como referente la modernidad europea, donde la imprenta y la alfabetización marcaron una época, pero que no son el único modelo posible. Sin dudas la popularización de la lectura representó un avance fenomenal en la historia de la humanidad, en tanto universalizó los saberes, pero es un poco limitado pensar que sólo la cultura basada en la lectura de papeles es válida, o incluso: “la mejor”. Existen muchas posibilidades para desarrollar los saberes. La computadora y el internet son instrumentos válidos, interesantes, prometedores, por lo que sería tonto pensar que sólo producen “copiadores” y “pegadores” vacíos. Plantearlo así es, como menos, ingenuo -por no decir equivocado-.

Aunque ello es un riesgo posible, sin dudas. Y no debe dejar de considerárselo. Por el solo hecho de ser novedosa, una tecnología no forzosamente es buena, mejor que la anterior. Hoy, en el medio de una ya más que impuesta cultura consumista ávida de novedades, existe la tendencia a endiosar los productos nuevos, el último grito del mercado. Sabemos que eso no necesariamente significa mejoramiento. Significa, ante todo -y muchas veces sólo- buenas ventas para el fabricante. De todos modos, más allá de la moda que pueda haber en juego (las multinacionales que manejan los mercados imponen el consumo voraz de nuevos equipos de computación, nuevos programas, nuevas tecnologías “exitosas”, con una velocidad cada vez más vertiginosa), en sí mismo estos avances no son, para decirlo de un modo quizá demasiado simplificado, ni buenos ni malos. Son instrumentos. Lo cierto es que la profundidad y masividad de las nuevas técnicas informáticas y comunicacionales son tan grandes que, sin lugar a dudas, marcan caminos difíciles de evitar.

Academia y “copia y pega”

Poner el grito en el cielo porque ahora, por ejemplo, los jóvenes “sólo copian y pegan” es, como mínimo, discutible. ¿Acaso antes de la aparición de estas tecnologías cibernéticas todo el mundo producía teoría? ¿Acaso la erudición era el pan nuestro de cada día en cada estudiante o en cada graduado en cuanta aula había en el planeta? La existencia de libros, ¿asegura que todo el mundo tiene acceso a ellos? Sabemos que el analfabetismo sigue siendo una cruda realidad en el mundo, y sabemos también que pese a que existan cantidades de libros dando vueltas por el planeta, aunque tengamos la posibilidad de leerlos, no todos leemos (se prefiere quizá hablar, o hacer deporte, o mirar televisión pese a la crítica de Groucho Marx, o pasar horas en alguna red social), o leemos mal, o leemos lo mínimo indispensable. Por lo pronto el auge monumental de las llamadas redes sociales nos confronta con horas y horas diarias dedicadas al solaz audiovisual pero no a la lectura, o a la lectura crítica propiamente dicha. El hecho que Twitter, una de las más populares redes sociales, admita textos de no más de 150 caracteres dice mucho.

No está de más recordar que los libros que más se venden hoy día a nivel mundial son los de autoayuda. Algo así como, valga la comparación jocosa,… horóscopos. ¿Somos tan falibles, débiles y mediocres que necesitamos esos apoyos? Bueno… pareciera que sí, a estar con las ventas reales constatables. La cultura del libro, o de documentos en papel (también se leen diarios, pero no olvidar que en muy buena medida se leen las páginas deportivas, las policiales, y también los horóscopos) no asegura una excelencia académica. Leyendo papeles no hay “copia y pega”, pero también puede haber mucha mediocridad.

Ahora bien: debe hacerse notar que la tecnología, en sí misma, tiene un valor instrumental, no es “buena” ni “mala”. En todo caso, depende de para qué se la usa. De todos modos, las TIC’s tienen la particularidad de haber creado una cultura sumamente particular. Por supuesto, resuelven interminables problemas de la vida cotidiana. He ahí su extraordinario portento, por supuesto. Pero al mismo tiempo inauguran una civilización que puede llamar a la reflexión. En relación a la lectura, no son lo que más la fomente precisamente. Por el contrario, la entrada triunfal y sin cuestionamientos del “copia y pega” a nuestras vidas debe abrir preguntas: ¿vamos bien por ese camino?

Vale hacerse la pregunta porque en el ámbito académico esta nueva modalidad ya ha dado lugar a numerosos procesos más rayanos en el delito que en la construcción de gloriosos avances. Son muchos los personajes (presidentes, ministros, jueces, connotados políticos, personalidades públicas) que han incurrido en el omnímodo “copia y pega”, encontrando como respuesta… el escarnio que les costó el puesto o la defenestración: Annette Schavan y Karl Theodor zu Guttenberg en Alemania, Jorge Glas en Ecuador, Victor Ponta y Pál Schmitt en Hungría, Manuel Baldizón en Guatemala, Alejandro Blanco y Manuel Cervera en España, Vladimir Gruzdev y Pavel Astajov en Rusia, María Salomé Sánchez en Colombia, César Hinostroza Pariachi en Perú. Estos son ejemplos de personas con ribetes públicos; casos de desconocidos seguramente deben contarse por decenas, o cientos. Para muestra: lo que a mí también me sucedió (y me incluyo entre los desconocidos, con el agregado de no ser, precisamente, de los más brillantes en términos académicos). En el año 2008 publiqué una pequeña reflexión sin mayores pretensiones científicas en el portal Rebelión: Migraciones, ¿un problema en el siglo XXI?. Años después encuentro que un trabajo de tesis de grado de una universidad de la ciudad de Loja, Ecuador (tenida por la “capital cultural del país”), en el año 2010, hace uso de buena parte de ese material mío. ¿Plagio?

En definitiva: esta tendencia actual del “copy-paste” que han instaurado las nuevas diosas tecnológicas no es sino un aspecto instrumental. Las tecnologías, en sí mismas, no son sino eso: herramientas, ayudas para la vida. La cultura virtual que se va imponiendo a pasos agigantados no es éticamente valorable como positiva o negativa. Es un ámbito que se abre. Puede dar lugar a la más mediocre masificación manipulada desde los centros de poder -¿no es eso lo que instauró la escuela moderna masificada con el uso del libro acaso, una institución productora y reproductora del sistema capitalista?- o puede dar lugar también a una instancia liberadora, como el sitio electrónico donde ahora aparece este material. Pero no puede dejarse de mencionar con la más enérgica fuerza del caso que el hedonismo implícito en estas tecnologías digitales facilita demasiado la improductividad. Si uno de los sitios más visitados por estudiantes (¡y también profesores!) tiene por nombre nada más y nada menos que “El Rincón del Vago”, ello nos puede alertar sobre lo que está en juego: no siempre las tecnologías de avanzada son ventajosas. ¿Acaso fomentar el plagio es ventajoso? ¿Debería yo, por ejemplo, promover un juicio porque fui plagiado o, quizá más académica y científicamente, llamar a la reflexión sobre el peligro en juego?

Ojalá, en todo caso, copiemos y peguemos todo lo que pueda ayudar a abrir los ojos, a fomentar pensamiento crítico. Pensemos en el borde que existe entre aprovechar una tecnología (¡la cantidad de fichas hechas a mano que nos puede ahorrar el copia y pega es fabuloso!) y el delito. El capitalismo mafioso y corrupto actual, basado en las finanzas, la especulación, la guerra y la narcoactividad como sus pilares fundamentales (¿delito?) ¿se corresponde también con una cultura mafiosa y corrupta como puede ser la del “copia y pega”? Si es así, leamos de nuevo muy concienzudamente la cita del epígrafe. Y reflexionemos que si dejamos de pensar por nosotros mismos, alguien más lo hará por nosotros. ¿Hacia eso vamos? La cuestión es: ¿quién pensará por nosotros? La respuesta puede ser escalofriante.

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La deuda siempre está y se impone la auditoría

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

La justicia inglesa falló contra la sentencia del Juez Griesa que afecta a los bonistas con títulos argentinos emitidos bajo ley británica. La resolución señala que esos bonos no deben ser incluidos en la disposición judicial de Estados Unidos, que impide los titulares de esos títulos acreditar en sus cuentas el depósito que Argentina realizó a fines de junio, los que siguen inmovilizados en un Banco en Nueva York.

El Juez Griesa había dispuesto un bloqueo de fondos por más de 500 millones de dólares depositados por Argentina en el Banco Mellon de Nueva York en junio del 2014. En ese depósito bloqueado se incluyen 255 millones de euros en bonos de legislación inglesa, por lo que esos inversores, entre los más conocidos el especulador húngaro George Soros, demandaron al banco estadounidense ante la justicia inglesa, quien les otorga razón.

Sin embargo, la disposición judicial del Reino Unido no resuelve la demanda de los bonistas que exigen sean depositados los fondos en sus cuentas. Es en definitiva lo que les interesa a Soros y otros especuladores que demandaron ante la justicia de Inglaterra por verse perjudicados por el fallo y el bloqueo de fondos realizado por Griesa.

La resolución final sigue en manos del juez neoyorkino, quien debe disponer en última instancia si valida el fallo londinense, sin perjuicio de que el proceso judicial escale a instancias superiores en Inglaterra. En su momento Griesa facilitó la liquidación de fondos de títulos emitidos bajo la legislación argentina, por eso existe suspenso ante la resolución británica.

Puede pensarse que la Argentina está sometida a una disputa entre el sistema judicial de las dos grandes potencias capitalistas desde el Siglo XVIII hasta el presente, y difícilmente haya beneficio para la Argentina, Ya que los buitres rondan la lógica imperialista.

Pero, más allá de las especulaciones sobre quien gana en esa disputa legal en los grandes centros del capitalismo mundial, Nueva York o Londres, lo concreto es que Argentina terminará pagando deuda y afectando recursos fiscales demandados por amplios sectores sociales que también demandan derechos insatisfechos.

Los bonistas de legislación inglesa enfrentan a la justicia estadounidense y ambas argumentan en beneficio de inversores y especuladores contra recursos públicos de la Argentina que también reclaman insatisfechas necesidades en el país.

Este conflicto de intereses hace necesario avanzar en la auditoria e investigación de la deuda pública argentina establecido en la ley de pago soberano de septiembre del 2014. Y claro, mientras se investiga, se impone la suspensión de los pagos de deuda.

Investigación de la deuda

Vale considerar el debate jurídico, Londres vs Nueva York, sobre la deuda local, cuando la noticia del momento es la discusión sobre la deuda de Grecia.

Lo que se discute es la presión por continuar el ajuste antipopular que reclama la troika de las autoridades de la Unión Europea, el Banco Central de Europa y el FMI, con Alemania detrás, contra la propuesta del nuevo gobierno griego de renegociación mediada por la investigación de una deuda que se hace impagable.

Detrás de todo está el gran negocio del sistema bancario y financiero, gran beneficiario del elevado endeudamiento público de Grecia desde la emergencia de la crisis en 2008. Todo el esfuerzo de política económica se centró en el salvataje de la banca alemana y francesa, principales perjudicados por la situación de falencia al comienzo de la crisis. Por eso es que la auditoría de la deuda, una investigación a fondo pondría en evidencia a la burocracia gubernamental de Grecia, de Europa, y del sistema financiero mundial contra la miseria descargada sobre el pueblo griego.

Es interesante en ese sentido hacer el paralelo con la Argentina y más allá de la discusión sobre el peso de la deuda argentina respecto del PBI, el desendeudamiento, o la presión de los fondos buitres y la justicia de Estados Unidos o de Inglaterra, pensar en la necesidad de auditar la deuda. Existe una disposición legal al respecto que no se cumple.

La auditoría de la deuda pondría en evidencia el fraude que ya tuvo sentencia judicial en junio del 2000 ante la demanda de Alejandro Olmos contra el endeudamiento de tiempos de la dictadura. Una investigación también estimulará la aceleración de otros procesos judiciales iniciados a posteriori y que afectan sucesivas renegociaciones de deuda, las que comprometieron recursos fiscales en contra de resolver amplias necesidades sociales y beneficiaron a la especulación y al sistema financiero mundial.

Vale mencionar que Argentina es quizá uno de los países de mayor investigación de la deuda en la Justicia y sin efecto concreto. Ahora existe una ley que manda investigar la deuda desde el inicio de la dictadura en 1976 y que no existen excusas para su materialización. Muchas veces se adujo que las sucesivas renegociaciones validaban la ilegitima deuda y sin embargo, se impuso por ley la investigación, que ahora ya no es solo una demanda de una parte de la sociedad sino una incumplida disposición legal.

La discusión griega es la oportunidad para asociar procesos de investigación de la deuda, en Grecia y en Argentina para que no solo sea noticia la Justicia de Estados Unidos o del Reino Unido, sino la impugnación de los pueblos a la usura y la especulación financiera.

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Entrevista a José “Pepino” Fernández: La desnutrición infantil en Salta es consecuencia de la destrucción del medio ambiente

Mario Hernández (especial para ARGENPRESS.info)

M.H.: Hoy tenemos la visita de José “Pepino” Fernández, compañero de la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD) de General Mosconi (Salta). Quienes siguen mis programas ya lo conocen, hemos hecho varios reportajes sobre distintos temas, pero uno que nunca abordamos y hoy ha sido tapa de Clarín, es la problemática de la desnutrición infantil en la provincia de Salta: “Admiten 4 muertes por desnutrición en 5 meses” y “Hay desnutrición en Salta, se sinceró en Ministro de Salud Pública Oscar Villa Nogués”.
La pregunta sería ¿qué percepción tenés de este tema, que nos permita ilustrar la situación en la provincia de Salta, referida a la desnutrición infantil?

P.F.: Los que vivimos en el norte sabemos las consecuencias que ha traído la retirada de YPF, la mayoría de las familias tanto indígenas como salteñas son numerosas, tienen muchos hijos. En mi familia por ejemplo éramos 12, en el barrio había otra familia que tenía 15 hijos, y nunca vimos un caso de desnutrición, nos respetaban las horas de la merienda, con el mate cocido y el pan recién amasado y la cena. Pero ahora con la gran crisis que hay, los desmontes que han pasado, la gente del gran Chaco ha emigrado hacia Tartagal, Mosconi, Embarcación, Pichanal, donde el gobierno da los subsidios “Copa de leche”, paquetes de leche en mínima cantidad, entonces esta gente que vivía prácticamente en la selva de modo natural, ahora está en esta situación.
Al no tener trabajo el jefe de familia sucede esto, al menos en el medio del monte siendo un clima sub tropical, caracterizado por tener mucha fruta y verdura, el alimento está asegurado. Pero han entrado con la siembra de soja, autorizados por el gobierno nacional y provincial, a cargo de Juan Manuel Urtubey, y han desmontado toda la zona, les han quitado las tierras a los lugareños, incluso utilizando la Gendarmería.
La desnutrición infantil es consecuencia de eso. Nosotros, en la UTD de Mosconi, tenemos trabajando cerca de 3.500 familias, algunas con hasta 15 hijos, tratamos de contener un poco la situación, porque vemos cómo nacen los chicos, muchos con deformidades, algunos mudos y sordos.

M.H.: ¿Por qué pasa eso?

P.F.: Por el glifosato que echan las empresas a la soja. Nosotros empezamos a preguntarnos por qué moría tanta gente, por qué había tantas operaciones de cólicos hepáticos y problemas de vesícula. La respuesta es que el agua ya no sirve, porque le echan muchas sales para hacerla potable. Yo soy presidente de la Fundación FUNDATRAD, y no porque haya querido, sino porque mucha gente ha abandonado ese lugar.
De las 20 cooperativas que hay ha renunciado el coordinador y tuve que hacerme cargo, y de la UTD, soy uno de los principales referentes. Tenemos alrededor de 1500 familias con salario directo, que pertenecen a la zona 4 en el Partido de San Martín, menos de Tartagal que es la capital del departamento. Allí, cada chico por salario, cobra $ 1.300, no los subsidios que da el gobierno, por ejemplo, ellos dan el subsidio universal y nosotros lo reemplazamos por el salario directo, porque la ley lo permite y también sumamos actividades comunitarias, con eso hemos cambiado la vida a muchas familias. El gobierno tiene también el programa Procrear, y nosotros hicimos un plan que se llama “Techo y Trabajo”, la gente cobra el salario y se hace su propia casa, más otro sueldo más y logra hacerse su baño y cocina. Así se ha avanzado mucho más que lo que han planeado los funcionarios.
Hemos presentado varios proyectos para resolver el tema del agua, ese es el problema principal, porque las empresas quieren empezar a ganar dinero rápidamente y no reparan en el daño que generan a las familias.

M.H.: Recuerdo que en el año 2001, cuando conocí la UTD de Mosconi, tenían un proyecto de planta potabilizadora de agua, dentro de una serie de proyectos que habían elaborado.

P.F.: Sí, nosotros presentamos varios proyectos. Nuestra zona está comprendido por la Sierra Sub Andina y el Monte Chaqueño, entonces, tenemos muchos recursos naturales. Mi hermano había elaborado un proyecto para traer agua de otro lugar y no consumir la de allí porque está contaminada con un gran porcentaje de arsénico.
Mosconi es un lugar conocido por los grandes piquetes, las grandes luchas, los muertos y heridos de bala por francotiradores de Gendarmería Nacional. Eso atrajo a profesionales alemanes que quisieron venir a dar una ayuda, les presentamos ese proyecto, se llevaron muestras del agua. El punto es que tenemos agua de sobra, la vertiente que se comunica con el Gran Tarija, límite entre Bolivia y Argentina, que produce mucha agua subterránea. La idea era sacar agua de esa vertiente porque se purifica a través de la arena, que es gruesa, mediana y fina. Por eso no queremos que se perfore con contaminantes arriba de los cerros, ni que se desmonte y perdamos la agricultura, porque vamos a morir rápidamente.
El proyecto fue presentado pero el gobernador de ese momento, Juan Carlos Romero, no quiso que se lleve a cabo. Pero hay un lugar que era de YPF, de catación de agua, de muy buena calidad. Inclusive la Coca Cola se quiso adueñar de ese lugar en los últimos años, que produce 260.000 litros por minuto y se puede procesar porque todavía tiene las cañerías de hierro de 12 pulgadas de hace 27 años, pero no hicieron ninguna inversión, ni la empresa privada Aguas de Salta ni Aguas del Norte.

Por colaborar en la extinción de los incendios fuimos denunciados por la policía

M.H.: Me quiero referir a otro tema que afectó fuertemente a comienzos del año pasado la actividad en la región: los incendios. Si no hubiera sido por la intervención de la UTD, no los apagaba nadie. ¿Qué provocó estos incendios?

P.F.: Se estaba produciendo tala de árboles en la sierra Sub Andina, que está prohibido por la gran cantidad de aludes que hubo, que afectaron principalmente a Tartagal, donde murieron 25 personas. Aludes que taparon las casas. También en 1986 murieron 12 personas, pero esto no lo sabe nadie porque nunca le dieron importancia.
Cuando nosotros trabajábamos para YPF nos entrenaban como brigada contra incendios, entonces nos dieron herramientas para defendernos. La mayoría de los muchachos ha trabajado en sísmica y gasoductos, entonces hacemos de bomberos entre nosotros, tenemos un camioncito de 5.000 litros. Trabajamos distinto a los bomberos, ellos van y atacan al fuego directamente, entonces se quedan sin agua y tienen una sola unidad. Nosotros con baldes de 10 litros atacamos diferentes focos y los tratamos de aislar, y lo vamos apagando de a poco hasta que vuelven los bomberos.
Eso sucedió en los cerros, los bomberos no tienen personal capacitado para trabajar allí, y nosotros sí. Con 150 personas atacamos en diferentes frentes para que no se queden sin agua ni Vespucio, ni Cornejo, ni parte de Tartagal. Defendimos todas las líneas de electricidad, porque cuando se calientan revientan los aislantes. Protegimos todo eso con machetes, palas, y prácticamente lo superamos. Íbamos a las 6 de la mañana y nos volvíamos de noche, a veces nos quedábamos durante la noche. Nos habían prestado unas mochilas de 10 litros y nos metíamos por los cerros de noche porque se ven mejor los focos. A los cerros y los cañadones nadie sube, nosotros sí lo hicimos. Ahí se producían como lanzallamas, nosotros los atacamos directamente y logramos cercarlos con troncos de 1 metro de diámetro. La Policía nos denunció, porque esa área es de la empresa petrolera Pan American Energy, y nosotros pasamos de prepo, porque tenemos tierras ahí, cerca de 8.000 hectáreas que queremos convertir en parques nacionales, son tierras que nos dio a los desocupados Juan Pablo Cafiero cuando era Ministro de Acción Social en 2001. Entonces nosotros entramos a defender la zona. Hemos tenido ese protagonismo y por hacer el bien nos han denunciado.

M.H.: En la última visita que hice a Mosconi, hace cerca de un año y medio, noté un crecimiento poblacional respecto del 2001 y conversando sobre ese tema me decían que tenía que ver con algo que estabas relatando hace unos momentos, que es la expulsión de las comunidades aborígenes hacia los pueblos. Prácticamente se formó un barrio entero de la comunidad Wichi. También observé durante la mañana, en el horario en que se presentan los trabajadores, muchos que iban a ofrecer sus servicios a la UTD que eran también de esa comunidad. En 2001 eso no sucedía.

P.F.: Claro, porque en 2001 la comunidad indígena era muy poca, eran 50 familias. El Wichi es un indígena nómade, pero por los desmontes, que han afectado todo el sistema ecológico, la flora y la fauna, se han acercado a las ciudades. El gobierno les da un subsidio, como el que mencionaba de la leche, pero no es lo mismo porque están acostumbrados a comer otra cosa. Las pensiones son de $ 1.200 pesos, pero tienen muchos hijos. El salario directo que damos nosotros es de $ 1.300 por hijo, entonces el Wichi que tiene 15 hijos cobra mucho más.
Además hacemos tareas comunitarias, como el plan “Techo y Trabajo”. En cuatro etapas hicimos 120 casas que forman el barrio San Francisco. Entre la Subsecretaría de Vivienda, el Municipio y la Provincia de Salta se han gastado toda la plata, y lo peor es que dicen que las organizaciones sociales estamos llenas de vagos.
Nosotros no hemos ido a cortar rutas, por el contrario, hemos decidido terminar las viviendas para esta gente de escasos recursos en situación de emergencia habitacional y evitar la demora que significaba que nos mandaran a ver a tal arquitecto, a tal contador, etc. Logramos terminar y nos presentamos acá en la Secretaría de Vivienda y no nos quieren pagar.

M.H.: Quiero aprovechar para preguntarte, porque he tomado conocimiento del traslado de miembros de las comunidades de los pueblos originarios hacia el sur, a trabajar en las cosechas, y hay un caso, el de Daniel Solano, desaparecido en Choele Choel. ¿Era habitante de la zona?

P.F.: Era de la misión que se llama Cherenta, de la etnia guaraní. Allí los intermediarios van a buscar gente a las comunidades indígenas de San Martín, Rivadavia y Orán. Mucha de la gente de la UTD también es trabajador golondrina. Venían en unos colectivos y llevaban gente a Río Negro, Tucumán, La Plata, sin ningún tipo de control.
Puntualmente, el caso de Daniel Solano, según su abogado, está ligado al narcotráfico. Se cree que del puerto de San Antonio Oeste en Río Negro, dentro de los cajones de manzanas, traficaban droga. La empresa Río Colorado, es una empresa de perforación que pertenece a los Bulgheroni, ¿qué necesidad puede tener Rusia para operar en el Mar Negro de llevar un equipo de perforación de Tartagal? Se trasladan porta mechas, barras de acero y en el medio la droga. Hace unos años cuando fuimos a hablar con Aníbal Fernández por el tema de YPF nos referimos al tema y nos dijo: “acá no venimos a hablar de drogas, venimos a hablar de YPF”.

M.H.: La pregunta sobre Daniel Solano derivó en un tema fuerte que tiene mucho que ver con la realidad de Salta, recuerdo hacia fines del mes de mayo del año pasado, una larga conversación que tuve con Armando Jaime, ex secretario de la CGT de Salta en los años ´70, que también se refirió a este tipo de situaciones que se viven en la provincia haciendo hincapié en la participación del ex gobernador Romero, hoy aliado de Sergio Massa.

José “Pepino” Fernández es referente de la UTD de Gral. Mosconi (Salta).

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Un #8M y un #24M contra el Estado de espías y represores

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

La superposición de múltiples contradicciones (económicas, judiciales, internacionales) le otorga a la crisis desencadenada por la denuncia y la posterior muerte del fiscal Nisman un carácter potencialmente explosivo. Es un campo minado para la campaña electoral. La convocatoria a una movilización callejera por parte de fiscales y jueces es una manifestación de quiebra en el aparato estatal. Anuncia un reforzamiento de la ofensiva que tiene en la mira el enriquecimiento ilícito de la familia presidencial, incluido el lavado de dinero. Los periodistas interpelan a los entrevistados acerca de un acortamiento del mandato de CFK.

Crisis de Estado

La marcha del #18F es singular: los encargados de proveer justicia salen a la calle a exigir la provisión de justicia al Estado al que representan. Entre los pliegues de fiscales y jueces se movilizan políticos que formaron parte hasta hace poco del gobierno, como Massa o Alberto Fernández, o conspiradores profesionales como Mauricio Macri, que inscribió como jefe de la Metropolitana a un encubridor del atentado a la Amia y organizó un servicio de espionaje paralelo. Unos y otros son responsables del proceso político que culminó con una guerra entre servicios y la muerte de un fiscal a cargo del tema más explosivo del país.

Para estos disidentes, o sea ex oficialistas, los K han montado un trabajo de recolonización de todos los servicios de espionaje del país bajo la batuta del jefe del ejército, César Milani. O sea que estamos en presencia de una crisis militar. Argentina se encuentra ante enfrentamientos que superan la capacidad de contención de un proceso electoral.

La cuestión de la ley de inteligencia está ligada a esta crisis. El trámite exprés para su aprobación es inevitable, casi fatal, pues apunta a consagrar la primacía de Milani sobre todos los servicios del Estado. Horacio Verbitsky sugiere que el debate del proyecto tome su tiempo y hasta que pueda servir de puente con la oposición. Es una cortina de humo. El CELS no demoró en aplaudir la designación del militar del Operativo Independencia, para rectificarse con circunspección cuando se revelaron las fechorías del beneficiado.

El trámite exprés es funcional a la creación de un hecho consumado que no resistiría un debate con especialistas. Se ha señalado, con razón, que el principal perjudicado por todo este asunto es el departamento de investigaciones del Ministerio de Seguridad, lo que implica que la 'hipótesis' de la lucha contra el narcotráfico pasará al Ejército. Este enroque significa, ni más ni menos, la militarización de las barriadas, como ocurre ya en México y Brasil, que es la línea fundamental del Pentágono norteamericano. El ex presidente Clinton se acaba de 'disculpar' ante el mexicano Peña Nieto por haber provocado la crisis descomunal por la que atraviesa ese país, a partir de la estrategia bastarda que impuso a fines de los '90. La Gendarmería y el Ejército ya han comenzado su labor en los barrios con el cuento de la acción humanitaria.

"Vamos por más"

La "marcha del silencio" no opera en el vacío. Está acompañada de la clara intención de dinamizar las causas contra la corrupción oficial. Bonadío ha largado nuevas iniciativas. El denunció haber sido amenazado, tiene en sus manos la causa de Hotesur y se transformó en uno de los principales convocantes la marcha. Las apelaciones lograron sacar al subrogante K de la Justicia electoral bonaerense y hasta Clarín logró un fallo que manda la ley de medios al diablo -aunque ha servido para un generoso reparto en beneficio de operadores K. La fronda judicial logró voltear también a los subrogantes que digitó la procuradora general. Ahora tiene que nombrar al reemplazante de Nisman bajo la mirada conspirativa de jueces, fiscales y la Daia.

Macri, Massa, los radicales, Binner, Cobos se han sumado al #18F; no tienen capacidad para convocar por ellos mismos. Pero la dirección electoral de la movilización es hacia los candidatos que se ponen a la derecha del gobierno.

El aparato pejotista de gobernadores e intendentes se ha quedado del lado del gobierno. Es muy tarde para abandonar el barco, salvo que salten todos los diques. Muchos K, sin embargo, sugirieron que el oficialismo se sume a la marcha "destituyente" (como Pampuro, Verbitsky y Brienza). Desde afuera, nadie quiere mover el piso: ocurre que no solamente progresan las negociaciones entre Estados Unidos con Irán en materia nuclear, sino también sobre el conjunto del Medio Oriente y Palestina. Se acaba de informar en forma oficial que los yanquis comparten información militar con Bashar al-Assad. Un eje Irán-espacio bolivariano ha quedado sepultado por la crisis venezolana y por las negociaciones de Obama con Raúl Castro. Los yanquis quieren que CFK se vaya por la puerta de adelante; los ajustes de cuentas quedarían para después. Ya tienen bastante con la perspectiva de una salida de Grecia del euro y con el retroceso militar y político que enfrentan en Ucrania. La salida ‘más barata’ para el imperialismo es que se vote en octubre.

Iniciativa

La crítica de izquierda a la movilización derechista, como factor de clarificación, debe servir para arrebatarle la iniciativa. El próximo 8 de marzo, día internacional de la Mujer trabajadora, debe servir para ocupar las calles con reivindicaciones políticas; lo mismo más tarde, el 24 de Marzo, aniversario del golpe genocida. Esas reivindicaciones son la apertura de los archivos (no sólo sobre Amia, sino sobre la desaparición de Jorge Julio López, los asesinatos del 19 y 20 de diciembre de 2001, de Kosteki y Santillán; la desaparición de personas y otros numerosos delitos contra el pueblo) y la destitución de Milani. El desmantelamiento de los aparatos de espionaje y represión no debe ser confundido con una posibilidad reformista del Estado actual, sino como una reivindicación por el gobierno de los trabajadores.

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Argentina: Por qué no adherimos ni concurrimos a la marcha del 18

AYL (especial para ARGENPRESS.info)

Hay que luchar contra la impunidad, el secreto, el espionaje, las actividades ocultas con servicios de inteligencia extranjeros, las transas políticas del gobierno, del Congreso con jueces y fiscales sostenidas por la mayoría de la dirigencia política oficialista y de la oposición reaccionaria y usadas contra el pueblo para sostener con esos métodos un régimen antidemocrático y una falta de justicia que abarca tanto los 21 años del gravísimo atentado en la AMIA como numerosos hechos impunes que se han sucedido en las últimas décadas, como es el caso de Jorge Julio López que hasta hoy se encuentra desaparecido. Es evidente que existe un sentimiento de hartazgo en muchos sectores del pueblo no solo frente a las mentiras y operaciones que viene de esa dirigencia y de los tres poderes del Estado sino también con el uso inescrupuloso con que oficialistas y opositores tradicionales lucran con esos hechos graves tratando de restarse votos y poder en plena campaña electoral. Ya sea invocando falsos silencios o artificiales alegrías, lo que tratan es de tapar el olor a podrido que viene desde arriba.

También desde allí, de la corporación del Poder Judicial y del Legislativo, de fiscales, jueces, candidatos presidenciales, empresas periodísticas, burócratas sindicales se convoca y promueve la marcha del 18 pretendiendo seguir con esa disputa de los de arriba usando sentimientos legítimos de sectores populares. Es por eso que muchos y muchas se están preguntando, con total legitimidad, si es o no un lugar para manifestarse e incluso de lucha por construir un camino distinto de verdad y justicia. Desde AyL creemos que la marcha del 18 ha sido convocada y es apoyada por quienes son parte responsable, junto al gobierno, de la situación que indigna, y sabemos que en manos de ellos nada cambiará de todo esto que se rechaza. Al mismo tiempo denunciamos la posición del gobierno nacional, responsable porque no solo mantuvo intacto durante todos estos años el aparato de inteligencia sino que además se valió de éste para hacer espionaje Baste decir que en la marcha estará la corporación judicial con fiscales denunciados por encubrimiento en la causa AMIA, así como también por sectores de la política dominante que con el oportunismo de siempre intentarán llevar agua para su molino en un año electoral. Nada positivo para el pueblo puede venir de una marcha promovida por Macri, procesado por las escuchas telefónicas de Ciro James a los familiares de la AMIA, mientras que un hombre suyo –el “Fino” Palacios– va a juicio por encubrimiento del atentado, o por Sergio Massa, que además de ser funcionario varios años en el gobierno de Cristina Kirchner, tiene ahora un jefe de campaña que es un ex SIDE como Juan José Álvarez denunciado por los asesinatos de Kosteki y Santillán; o por Carrió, Binner, Cobos, De la Sota, todos lanzados a ver de qué forma sumar algún voto más para las próximas elecciones y que no dudan en apoyar las instituciones que han llevado a esta impunidad mafiosa. Junto a ellos estarán Moyano y Barrionuevo, los mismos que han frenado y obstaculizado sistemáticamente la lucha de los trabajadores en un año de pérdida del salario real para jugar a favor de futuros candidatos presidenciales como Massa o Macri, para no hablar de quienes han estado a cargo de tareas de la ex – SIDE como Yofre o defensores de represores y genocidas como Pando. Hay que preguntarse por qué les conviene esta marcha que sienten como suya, y la motorizan, estos sectores políticos, sindicales y empresarios también responsables de la impunidad reinante y de este funcionamiento institucional que tanto rechaza la población.

Desde Autodeterminación y Libertad pensamos que nada tenemos que hacer junto a esos personajes que combatimos todos los días y en una marcha cuyos convocantes no buscan, al contrario, cambiar ese régimen antidemocrático y de impunidad, y es por eso que no estaremos en la marcha del 18.

Al mismo tiempo denunciamos la posición del gobierno nacional, responsable porque no solo mantuvo intacto durante todos estos años el aparato de inteligencia sino que además se valió de éste –¡¡como todos los gobiernos anteriores!! – para hacer espionaje a las organizaciones políticas, gremiales, sociales y estudiantiles, tal como fue el caso del Proyecto X. A esto se le suma que para reorganizar la inteligencia del Estado el gobierno decidió nombrar a Milani, denunciado por crímenes de la dictadura al frente del ejército, lo que derivó en una pelea intestina entre servicios cuyas consecuencias todavía están por verse, aunque ya lo de Nisman pudo haber sido perfectamente un capítulo de este conflicto.

También nos parece falto de seriedad y de responsabilidad las continuas apelaciones a supuestas acciones golpistas solo para sacar concurrencia a la marcha mientras se baila con “alegría” (¡¡en medio de ese supuesto golpe!!) desde los balcones de la Rosada. Con eso no se juega. No dudamos que si hubiera acciones golpistas, en vez de la pelea feroz por los votos que es lo que realmente existe, habría que movilizarse en defensa de la soberanía popular.

Lograr justicia y verdad será imposible con las “voces” de quienes sólo pretenden aprovechar esto para cosechar votos; con las “voces” de quienes han sido cómplices de la impunidad y encubrimiento; tampoco con las “voces” de los que ahora pretenden reformas cosméticas a un problema de fondo como el último intento del gobierno con la Agencia Federal de Información dejando intacto el aparato de inteligencia. Desde AyL creemos que la marcha del 18 ha sido convocada y es apoyada por quienes son parte responsable, junto al gobierno, de la situación que indigna, y sabemos que en manos de ellos nada cambiará de todo esto que se rechaza. Tanto el gobierno como toda la dirigencia política que hoy apoya la marcha coinciden en no avanzar en cambios de fondo; en mantener una estructura corporativa judicial que no tiene nada de democrática, cuyos representantes no son elegidos ni revocables por el pueblo.

La búsqueda por verdad y justicia, así como el desmantelamiento de los servicios de inteligencia, la apertura de todos los archivos de la ex SIDE y la pelea por terminar con la corporación judicial requiere de la lucha y movilización del pueblo trabajador independiente tanto del gobierno nacional como de la reaccionaria oposición. Esa lucha también debe exigir una Comisión Investigadora integrada por personalidades intachables e independientes de los tres poderes, con presencia de los familiares de las víctimas de la AMIA y control de la población.

Se acerca el 24 de marzo.

¿No es una fecha para movilizarse con esos objetivos?.

AYL: Autodeterminación y Libertad

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Argentina: Ante la marcha convocada para el 18 F

Rolando Astarita

En la sección Comentarios del blog me han preguntado mi opinión acerca de la marcha convocada para el 18 de febrero, por el caso Nisman. En esta nota explico las razones de por qué considero que no tiene sentido que la izquierda forme parte o convoque a esta marcha.

Convocatoria y consignas

En términos generales, podemos decir que la conveniencia de participar en una movilización está determinada por quién la convoca y por las consignas convocantes, en una coyuntura dada. Coyuntura que hay que analizar a la luz de una teoría que ponga el foco en la lucha de clases, y en la función de las instituciones estatales en el capitalismo.

Empecemos entonces señalando que esta marcha está llamada por “la comunidad judicial”, más precisamente, por los fiscales enfrentados a Gils Carbó. O sea, por gente que es parte esencial del aparato represivo del Estado y que estuvo, y sigue estando, comprometida con los servicios de inteligencia. A igual que están comprometidos con los servicios de inteligencia Gils Carbó y los fiscales K que la siguen. Todos, en este respecto, tienen una función de clase definida. En rigor, estos fiscales no han hecho prácticamente nada por frenar, a lo largo de años, los cientos y miles de atropellos contra trabajadores y el pueblo humilde; o contra la militancia y partidos de izquierda, o las organizaciones sociales “críticas y díscolas”.

Pero además, a la marcha no sólo irá mucha gente que está indignada por la responsabilidad del gobierno en la muerte de Nisman, sino también altos dirigentes políticos, que son insoslayables a la hora de definir el carácter de la movilización. Entre ellos, notorios tránsfugas del kirchnerismo, (como Massa), y ex altos funcionarios de Menem o de la De la Rúa que, cuando estuvieron en el poder, utilizaron el aparato del Estado para hacer operaciones de todo tipo en su propio provecho. A igual que lo han hecho los gobiernos K desde 2003 a la fecha.

En cuanto a las consignas, el 18 F se convoca con los lemas “Todos somos Nisman”, “Por la República”, se aclara que “no es una marcha contra nadie” y que hay que ir “sin consignas políticas”. Pero precisamente, lo que hace falta son posiciones políticas. Posiciones políticas que cuestionen esta República y su sistema de dominio, garante fundamental de las relaciones de explotación. La primera actitud de clase, del que es explotado y oprimido, es de distancia y de crítica frente al sistema de dominación y opresión, y frente a todos sus defensores. El punto de partida nunca puede ser el del “consenso callado”.

Una contradicción al seno del Estado

Vuelvo más abajo sobre el tema de las consignas, pero antes permítaseme una consideración de tipo general, que ayudará a entender algunas de las líneas de fuerza que se cruzan en la actual coyuntura argentina. La cuestión que quiero plantear es que el Estado capitalista está atravesado por una contradicción irresoluble: en tanto aparato de dominación, debe responder a los intereses comunes del “capital en general”. En este sentido, encarna la comunidad universal del capital. Sin embargo, el Estado siempre es particular, y a su frente siempre se encuentra una fracción particular de la clase dominante. Por eso, y en tanto sus instituciones tienden a autonomizarse, el “capital en general” corre el riesgo de verse perjudicado por fracciones particulares del capital con acceso privilegiado al Estado, o por los mismos altos mandos gubernamentales.

Naturalmente, esta cuestión remite al problema, tan discutido por los marxistas, de la “autonomía relativa” del Estado (véase, por ejemplo, Ralph Miliband, “Estado, poder y democracia capitalista”, en Repensar a Marx, autores varios, Madrid, 1988, Editorial Revolución, trabajo del que tomo varios conceptos). Es que por un lado, el Estado está movido por fuerzas capitalistas (depende de ellas) y está dedicado a la defensa de los intereses de esas fuerzas. Pero esto no debe llevar a una lectura puramente economicista o reduccionista del rol del Estado. Máxime cuando el Estado alcanzó, ya desde la segunda mitad del siglo XX, un inmenso poder e influencia. En palabras de Miliband, “el Estado necesita imperativamente más espacio vital para contener de forma eficaz la presión que viene desde abajo, y los que ejercen el poder y dependen de la legitimación electoral quieren más espacio vital para tener oportunidades de mantener el puesto”. Por eso, el impulso a la independencia del Estado bajo el capitalismo ya no se da en circunstancias excepcionales, como pensaban Marx y Engels. Así como el capital controla medios de producción, de comercio, finanzas y de comunicación fundamentales -y esto pone límites a la autonomización del Estado- el Estado toma poder propio.

El control y la represión antirrevolucionaria es así un campo propicio para la autonomización del Estado. En la medida en que aumentan las tensiones sociales, o la lucha de clases se intensifica, se necesita una intervención del Estado que se decide con independencia de los capitales particulares. Por lo tanto, de aquí deviene una tensión entre el asentimiento de la clase dominante de conjunto cuando se trata de reprimir al “subversivo”, y la resistencia y rechazo de los sectores que no están en control del aparato del Estado cuando este es utilizado en su perjuicio. En este último caso, pueden surgir problemas de legitimidad con respecto al Estado, esto es, de consenso o conformidad de la población para reconocer su autoridad; una cuestión importante en lo que respecta a los mecanismos de dominio. Por la misma dialéctica, también surgen tensiones cuando el aparato estatal se autonomiza y es utilizado como palanca de acumulación de capital (que a su vez sustenta poder político). Esta última cuestión no es señalada por Miliband, pero adquiere especial relevancia en Argentina, y en otros países capitalistas (y fue destacada por Bakunin). Y todo se agrava cuando desde las palancas del Estado se apela a la violencia abierta para favorecer a tal o cual interés particular.

Para “bajarlo” a tierra con dos ejemplos extremos: de conjunto la clase dominante argentina no tuvo mucho problema en tapar y disimular el asesinato de militantes del MTP que habían atacado el regimiento de La Tablada (bajo el gobierno del democrático Raúl Alfonsín). Pero muchos protestan y dan pelea cuando, utilizando el aparato del Estado, y apelando al fraude, la corrupción, los dineros negros, los Menem, los Kirchner o los Lázaro Baez se enriquecen a más no poder. O cuando desde el aparato del Estado se hacen toda clase de maniobras para perjudicar a tal o cual disidente de la oposición burguesa. Por este motivo, un Massa o un Alberto Fernández, que cuando formaron parte del gobierno K dejaban hacer al agente de inteligencia Stiuso cualquier tipo de inmundicia, hoy ponen el grito en el cielo por “la forma en que el gobierno K utiliza los servicios de inteligencia”. Sin embargo, cualquiera de ellos asume como “natural” que el Estado ejerza inteligencia sobre los “molestos”.

En otro plano, es conveniente señalar que las disidencias al seno de la clase dominante, y sus representaciones políticas, en torno al “uso y abuso” del aparato estatal, pueden abrir fisuras serias que, en circunstancias específicas, son factibles de ser utilizadas por la izquierda para avanzar sus posiciones.

Libertades democráticas

Este es entonces el marco más general en que se produce la muerte violenta de Nisman -nunca debe olvidarse: a los pocos días de haber denunciado a Cristina Kirchner y a su canciller- y en que fiscales “no K” llaman a marchar en homenaje a Nisman.

Con este trasfondo, una cuestión clave es que, lamentablemente, la clase trabajadora no ha tenido, en tanto clase, una posición crítica e independiente del gobierno y de la oposición burguesa, y la burocracia. Una postura de denuncia del rol del aparato represivo y de la represión, y del papel del gobierno K (y de los anteriores gobiernos) en el mantenimiento y fortalecimiento de ese aparato. Una denuncia que debería acompañarse de la exigencia de libertades democráticas. Por ejemplo, reflotar el caso Julio López; denunciar el gatillo fácil que sigue asesinando impunemente en los barrios populares; denunciar y avanzar en la investigación del operativo X: exigir la derogación de la ley antiterrorista; pedir el juicio por crímenes de lesa humanidad a Milani y denunciar el hostigamiento a la familia Ledo; denunciar los encubrimientos del caso AMIA y Embajada de Israel; denunciar las patotas sindicales y su convivencia con fuerzas represivas estatales, y similares. Para esto, hay que tomar distancia crítica de la “comunidad judicial” de conjunto, (por eso es necesario que “no todos seamos Nisman”), del gobierno K y del resto de las fuerzas burguesas. Por eso también, la clase obrera no tiene que estar en silencio. Por supuesto, tampoco es salida aplaudir y cantar estúpidas alabanzas a la presidenta. Es necesario fijar una posición de clase, autónoma de las fracciones burguesas, y del Estado en su conjunto.

En definitiva, las libertades democráticas que se consigan (y siempre serán precarias en tanto subsista el modo de producción capitalista) solo podrán ser el resultado de una actitud de clase de este tipo. Hoy deberíamos admitir que está lejos la posibilidad de acabar con el Estado capitalista (esta afirmación me diferencia de buena parte de la izquierda). Sin embargo, aun en los marcos de este sistema, una movilización independiente de la clase obrera podría obtener mejoras. Para esto, hay que tomar distancia de los dos sectores burgueses que se enfrentan. Esto último no niega que, en ciertas circunstancias, se pueda coincidir con una u otra fracción política burguesa, o de la burocracia, en algún reclamo puntual, con objetivos precisos y enfrentamiento delimitado. Para dar algunos ejemplos: si, por el motivo que fuere, una fuerza no socialista (puede ser un partido político, una institución como la Iglesia, una dirección sindical) denuncia los asesinatos en la comunidad Qom, de Formosa; o se opone a la ley antiterrorista; o pide el procesamiento de Milani, no habría impedimento en participar en alguna forma de unidad de acción.

La marcha no representa avance alguno para los trabajadores

Pero ese no es el caso de la marcha del 18 F. Ninguna de las fuerzas que convocan es progresiva para la clase trabajadora. No hay tampoco consignas progresivas. Ni la clase obrera, ni las fuerzas socialistas, pueden marchar para identificarse ingenuamente con Nisman, ni con los fiscales, ni con la República burguesa y su Estado. Convocar a esta marcha solo podría traer perjuicios para el logro de una conciencia de clase, independiente del poder burgués. Se puede decir que lo mío -una movilización independiente de la clase- es, por ahora, una expresión de deseo. Pero es la única salida de fondo posible. No veo otra.

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Contra la impunidad y el encubrimiento. Micheli: "Justicia y Policía deben ser democratizados"

ACTA

El secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma, Pablo Micheli se refirió a la decisión de la Central de no convocar a la marcha en Homenaje al Fiscal, Alberto Nismam. Al tiempo señaló que Justicia y Policía deben ser democratizadas.

Pablo Micheli aseguró a radio Nacional Rock que "los jueces deben pagar ganancias, los camaristas, todos". Y agregó: "El poder judicial es un poder que no está democratizado, junto con la fuerza policial. La justicia debe ser democratizada".

En Segurola y Habana, Julia Mengolini e Iván Schargrodsky dialogaron con el Secretario General de la CTA Autónoma sobre el 18F, el pago de ganancias de jueces y camaristas y la democratización de la justicia.

El dirigente de la CTA Autónoma explicó la decisión de no acudir a la marcha: "Nosotros tomamos la decisión entre todos los que protaqonizamos la marcha del 4 de febrero desde el Congreso Nacional a la Plaza de Mayo de no participar de esta convocatoria. Lo hicimos en conjunto con APEMIA, Pérez Esquivel, Nora Cortiñas y el resto de organizaciones que marchamos el 4 de febrero contra la impunidad y por la derogación de la Ley Antiterrorista".

Micheli agregó: "No participaremos, entendemos que un homenaje a Nisman no es la razón, el tema del silencio no es pertinente, lo que hay que hacer es luchar y hablar y no callarse la boca. Además, hay un montón de fiscales que se han encargado de encarcelar y perseguir a compañeros nuestros por luchar para mejorar sus condiciones de vida".

Pese a que se diferenció de Moyano y Barrionuevo -que sí acudirán- aseguró que no le parece mal esa decisión: "El sindicato judicial que responde a la CGT, lo lidera Julio Piumato, no me parece mal, es el secretario general de DDHH de la CGT".

"Con Moyano y Barrionuevo tenemos diferencias importantes. Cuando nos unimos a la lucha no fue con ellos sino con un interés en común como el trabajador", distinguió Micheli.

Sobre el Impuesto a las Ganancias, subrayó que "los jueces deben pagar Ganancias, los camaristas, todos" y que "debe haber una voluntad del Poder Ejecutivo en dejar de cobrar Ganancias a trabajadores".

"El Poder Judicial es un poder que no está democratizado, junto con el policial. La Justicia debe ser democratizada. La democracia golpeó la puertas de las instituciones excepto el policial, sindicatos y judicial. No creo que la reforma sea como la que la Presidenta mandó. Con el gobierno tenemos diferencias profundas y de clase. Hay que reformar pero desde un espacio más amplio y no solo desde el ejecutivo", aseveró Micheli.

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Argentina: Ante una nueva ofensiva de los de arriba, hay que construir un amplio polo de izquierda

El año electoral se inicia en un contexto de declinación del kirchnerismo tal cual lo conocimos y de emergencia de un nuevo consenso conservador, representado por los principales candidatos presidenciales: Scioli, Massa, Macri, Cobos, Binner. Al intentar desactivar la movilización y garantizando un compromiso entre clases, el kirchnerismo generó las condiciones para que los sectores dominantes preparen una salida conservadora. Con las elecciones presidenciales 2015, se culmina entonces, no con la profundización hacia nuevas transformaciones sociales, sino con una derechización cada vez más acentuada.

Frente a la agenda de “retorno a los mercados y seguridad jurídica”, así como del endurecimiento de penas y la autonomía de las fuerzas policiales, avance en la criminalización y represión a las luchas, entre otros puntos, urge dar una respuesta integral. En el plano específicamente electoral, es necesario mostrar una alternativa de izquierda, democrática, anticapitalista, antipatriarcal y antiimperialista que reúna a los trabajadores y trabajadoras, a las y los luchadores sociales, a los movimientos de mujeres y LGTB, a la juventud y a toda la militancia popular para transformarse en un actor político decisivo en el próximo período y un polo independiente que esté al servicio de las luchas sindicales, la movilización social y la construcción de poder popular.

En un contexto donde la actual derechización del espectro político venía preparándose, es destacable la importante elección del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) en 2013, donde el FIT supo alzarse como la principal voz nacional de la oposición al nuevo consenso anti-popular de los de arriba. Ante este escenario, la izquierda tiene renovadas posibilidades de interpelar a las mayorías desde una perspectiva de transformación social radical.

En la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO ha avanzado en los últimos años en la privatización y mercantilización de la Ciudad, expulsando y desalojando a miles de familias de sus viviendas, precarizando aún más la educación y la salud, gran parte de las veces en alianza con el kirchnerismo y otros partidos, vemos la necesidad de construir una unidad amplia de las tradiciones, identidades y organizaciones de la izquierda anticapitalista de nuestro país.

El FIT ha hecho una buena elección en 2013 desde la articulación de tres partidos trotskistas, que está lejos de agotar la amplia cultura y militancia de la izquierda de nuestro país. Entendemos que una expresión electoral de la izquierda anticapitalista debe abrirse a los movimientos populares que se desarrollaron durante el último ciclo de luchas, a las expresiones político-electorales de la “izquierda independiente” (como la plataforma electoral “Pueblo en Marcha” en CABA), a organizaciones y personalidades de larga trayectoria en el campo popular como AyL de Luis Zamora o Carlos “el perro” Santillán y al resto de la izquierda social y política en la medida en que se delimite de las falsas alternativas “progresistas”.

Estamos ante la oportunidad importante, pero no eterna, de abrir un surco nuevo en el movimiento obrero y popular, construyendo un frente político anticapitalista amplio, independiente. La izquierda anticapitalista tiene el desafío de mostrar que es posible transformarse en una fuerza política real, anclada en las tradiciones y la vida de las clases populares, que puede incorporar a la militancia social, a las y los luchadores sindicales combativos, a los y las activistas antipatriarcales, a las y los miles de militantes populares independientes y albergar en su interior a los diversos matices y divergencias que se presentan y actúan en las luchas contra toda forma de explotación y de opresión. De nosotros y nosotras depende.

Primeras firmas:
- Pueblo en Marcha (Frente Popular Darío Santillán, Democracia Socialista, El Avispero-Bartolina Sisa, MULCS)
- Frente Popular Darío Santillan - Corriente Nacional (Regional Capital Federal)
- Organización Política La Caldera
- Participación y Acción
- Claudio Katz (Economistas de Izquierda - UBA/Conicet)
- Eduardo Lucita (Economistas de Izquierda)
- Guillermo Almeyra (Periodista e Historiador)
- Horacio Tarcus (UBA - Cedinci)
- Miguel Mazzeo (Ensayista, Universidad de Lanús)
- Omar Acha (UBA/Conicet)
- Alberto Bonnet (UBA - UNQui)
- Ariel Petruccelli (Director de la carrera de Historia de la Universidad Nacional del Comahue)
- Jorge Marchini (FCE/UBA)
- Ezequiel Adamosvky (UBA/Conicet)
- Martín Bergel (UBA/Conicet)
- Mabel Bellucci (Ensayista y periodista)
- Agustín Santella (UBA/Conicet)
- Sergio Nicanoff (CBC-UBA)
- Mario Hernandez (Periodista y escritor)
- Daniel Omar de Lucía. (Docente titular del Instituto Superior del Profesorado “Joaquín V. González” y escritor)
- Jorge Sanmartino (EDI, Comuna 7, FSoC-UBA)
- Carina López Monja (Periodista y comunicadora popular)
- Martín Mosquera (FFyL-UBA)
- Federico Orchani (referente político territorial)
- Sandra Aguilar (activista lesbiana feminista en Desde el Fuego)
- Gigi Krein (activista en defensa de los territorios)
- Guido Spadavecchia (Vicepresidente del CEI - UBA)
- Jorgelina Matusevicius (FSoC/UBA)
- Diosnel Pérez Ojeda (referente barrial Villa 20/Lugano)
- Carlos Fernández Kostiuk (dirigente piquetero)
- Alejandro Pérez (FSoC - UBA)
- Tomás Eliaschev (Periodista, delegado Revista 23 y miembro del Colectivo de Trabajadores de Prensa)
- Daniel López (FSoC - Delegado de la Junta interna de ATE en Ministerio de Trabajo)
- Maro Skliar (delegado general adjunto ATE promoción social CABA)
- Demián García Orfanó (FCE-UBA)
- Diego Abu Arab (delegado de la junta interna ATE Ministerio de Trabajo)
- Ariel Slipak (CBC-UBA)
- Leandro Rodríguez (CBC-UBA)
- Ramiro Cárdenes (FFyL-UBA)
- Facundo Nahuel Martin (CONICET-UBA)
- Nadia Recalde (FSoC-UBA)
- Federico Whalberg (FCE-UBA)

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Detrás de los últimos dos angelitos del cielo futbolero

Carlos Del Frade (APE)

Las gambetas increíbles, las carreras inverosímiles, los quiebres de cintura y las salidas en contra de las leyes de gravedad e inercia forman parte del repertorio de cada vez menos jugadores de fútbol. El negocio fue matando esas habilidades que parecían venir de míticos potreros hoy solamente existentes en los mapas de la melancolía de los viejos hinchas.

Una tierra pródiga en parir este tipo de cracks es Rosario. Desde allí surgieron los últimos angelitos que iluminaron el cielo de la alegría popular cuando se vistieron la camiseta de la selección nacional. Ángel Di María y Ángel Correa, dos increíbles y atrevidos referentes de ese juego exiliado de las canchas. Detrás de ambos, como marca de la época, aparecen negocios vinculados al narcotráfico y al lavado de dinero. Dos pibes que aprendieron, antes que nada, a gambetear las patadas alevosas de las urgencias cotidianas y que luego fueron usados por los que acumulan demasiado con la explotación de estos pibes por más que ahora se hayan acomodado económicamente.

El 9 de noviembre de 2013, se informaba que “en el marco de las investigaciones que lleva adelante el juzgado de Instrucción Juan Carlos Vienna sobre la llamada banda de Los Monos, este sábado se filtró una escucha telefónica que vincula al jugador de San Lorenzo, Angel Correa, con su representante Francisco Lapiana y con Ramón "Monchi" Machuca, líder prófugo de Los Monos. Tras detectar que en la propiedad del pase de Correa había una participación de la familia Cantero, el juez Vienna trabó embargo al club de Boedo sobre todo dinero que provenga del uso de los derechos federativos del futbolista. Bajo advertencia que, en caso de ser desoída, generará acciones penales contra los responsables de la entidad azulgrana. Se sospecha que el pase del jugador pudo ser objeto de lavado de dinero de actividades criminales, aunque esta causa no le impedirá al jugador desempeñarse en el torneo local”, decían las noticias.

Las escuchas telefónicas que trascendieron forman parte del expediente en el que se investiga a la banda de Los Monos. Allí figura un diálogo entre el representante del jugador, Francisco Lapiana, y Ramón "Monchi" Machuca, uno de los líderes del clan liderado por la familia Cantero.

Francisco Lapiana: —Me llamó Tinelli, que quiere hablar conmigo. Dice que me quiere comprar el diez, viste, que me quiere dar un millón de pesos o de dólares pero al precio oficial. Ah, dejá. Dice que te conviene, bola. Te conviene, dice. Yo tengo contacto con él. Pero para qué lo quiero [vender], si al pibe lo tengo yo. Después me llama uno, me llama el otro, y me dicen fijate si lo querés vender. Yo digo: hacé la oferta, yo te escucho, le digo. Yo para aguantarlo a Ángel cinco años tuve que poner mis cosas. Ahora que está subiendo se aparecen todos los vivos.

Machuca: —Te tengo que mostrar una foto de la mamá del Ángel, Marce. Estábamos ahí en la puerta del vestuario, salió Tinelli. No le daba cabida. Hasta que yo le dije que era la madre de Correa, y le dije que se sacara una foto.

En otro tramo, Machuca habla con el propio Correa”, apuntaban las crónicas periodísticas. Después vino el pase del pibe Correa a Atlético Madrid, su operación del corazón y su fenomenal actuación en el reciente Sudamericano de Uruguay donde dedicó el título y la actuación consagratoria a su mamá, aquella que lo bancó cuando nadie lo hacía.

El otro angelito de la historia futbolera reciente, Di María, “tuvo un crecimiento constante durante los últimos años y su llegada al Manchester United terminó de consagrarlo como uno de los mejores jugadores argentinos de todos los tiempos. Además los 75 millones de euros que pagará el equipo inglés (que pueden convertirse en 90) lo convirtieron en el pase más caro de un jugador argentino y la venta más importante en la historia del Real Madrid. Algo inpensado para los dirigentes de Central que lo ficharon cuando tenía 6 años por apenas 26 pelotas de fútbol. Su llegada a Central fue más que particular, jugando para El Torito Di María deslumbró en dos duelos ante el Canalla y con apenas seis años el entrenador de la categoría lo fue a buscar. "Por entonces, la dirigencia de El Torito conocía poco de fútbol. Era ilógico que Central viniera a buscar a un chico del club de sólo 6 años. Inofensivamente, esos dirigentes pidieron por su pase 26 pelotas profesionales que nunca llegaron", cuentan desde el club en la nota del diario La Nación que recapituló toda la vida de Di María. "Fue por 26 pelotas, pero nada de eso quedó documentado, porque no hay registros de aquella época. Durante mi presidencia, intentamos hacerle un reclamo a Rosario Central, pero no había manera, porque no teníamos ningún papel. Desde hace un tiempo, acá están todas las fichas", explicó Jorge Cornejo ex presidente de la institución.

La venta al Real Madrid dejó en el camino 6 millones de euros que nunca llegaron a Central y hoy se investigan como potencial lavado de dinero en la justicia rosarina.

Detrás de los últimos dos angelitos del fútbol argentino, no solamente están los orígenes humildes, la manipulación de esas necesidades, sino también los permanentes negocios de bandas narcos y dedicadas al lavado de dinero, signos de los tiempos que quieren devorarse, definitivamente, la alegría de los de abajo.

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