viernes, 29 de agosto de 2008

Bolivia: Un proceso amenazado que crece

Rafael Bautista (especial para ARGENPRESS.info)

Se dice que todos retornan a su origen de clase. El retorno quiere decir el devolverse al origen del cual uno es lo que es. Pero hay que agregar lo siguiente: un tipo de extracción genera un tipo de subjetividad.

Esto quiere decir: el modo de acumular riqueza es el modo que constituye, en definitiva, al individuo. Entonces, la acumulación no es fútil, pues constituye el modo de ser del que acumula. Y lo constituye para siempre; de modo que, en este caso, cambiar significa cambiar el modo de acumulación, renunciar a ser lo que se ha sido: optar por una nueva forma de vida. Uno da lo que tiene, y si la oligarquía sólo sabe dar violencia, entonces es violencia lo que constituye su forma de vida. Es como una enfermedad crónica que requiere un cambio en los hábitos: cambiar de forma de vida. Pero sucede que, en muchos casos, es el enfermo quien se resiste a aceptar su condición de enfermo, y esa resistencia es el causante del empeoramiento de su situación. Ante una sociedad enferma espiritualmente, se requiere algo más que la audacia política. Es parte de nuestro cuerpo que se resiste a cambiar y que nos arrastra, en su resistencia, al malestar. Pero comprendamos el origen del actual malestar que enferma a nuestra sociedad. Por lo general se cree que la acumulación originaria del actual capital del oriente (y su foco radical: la oligarquía cruceña) radica en la extracción de goma o azúcar, la ganadería o la agroindustria, etc. Esa creencia describiría una linealidad casi homogénea del comportamiento histórico de la oligarquía oriental. Lo cual no es cierto. Pues los últimos veinte años de neoliberalismo fueron la fiesta del capital oriental (pues casi todos los gobiernos neoliberales estuvieron en manos de la oligarquía cruceña, tarijeña, beniana y pandina); y esa presencia en el Estado no coincide con lo que pudo haber significado una acumulación histórica de liderazgo. El modo iracundo y hasta salvaje de asaltar otra vez el poder no coincide con esa pretendida acumulación histórica. La acumulación originaria de la actual oligarquía que no cede y que, de modo irracional, quiere imponernos una democracia, a imagen y semejanza de su condición original, debe entonces buscársela en otro lado: Su modo de extracción es el narcotráfico y su modo de ser es el fascismo. Pues se trata de un modo de extracción que se origina y constituye en las dictaduras militares y, despliega, desde su origen, la violencia desmedida y sistemática de un apetito parasitario que, para vivir, necesita destruir. La democracia, made in USA, que trajeron los graduados de Chicago (los economistas que ahora, en las pantallas, parecen alquimistas, transformando la mentira en verdad mediática), le sirve para lavar su condición, pero la lava ensuciando toda su sociedad; accede al poder corrompiendo las instituciones: empieza por los partidos y acaba con los medios. Por eso, una vez gobierno, abre su país a otro apetito más voraz que el suyo: el capital transnacional; pues no se trata de una acumulación producto del esfuerzo sino de la inmoralidad. Y esa inmoralidad le permite vender hasta a su propia madre, con tal de ganar algo más. El origen de este capital es entonces espurio y trepa socialmente al modo de la mafia. En veinte años de neoliberalismo encontró su paraíso fiscal: el Estado policiaco. Y ahora retorna a su origen y nos promete lo único que tiene: la violencia; por eso agrede, porque es lo único que ha aprendido como forma de vida. Esa es la triste oposición que retrata a una oligarquía cooptada por un sector que, a base de pura violencia, trepó socialmente corrompiendo a una sociedad (que se denomina clase media) que, como su base de reclutamiento, está llamada a defender los intereses del ladrón, en desmedro de sí misma. Ya no pueden acudir al discurso liberal o socialdemócrata, quienes fueron paridos por el fascismo, y cuyo modo de acumulación es inadmisible por los mismos principios que se encargan de, otra vez, corromper. Por eso lo de "Consejo Nacional Democrático" (que es la sigla que roba los mismos principios que atropellan) es una burla, porque no tiene nada de consejo ni de nacional ni de democrático; y ese modo abusivo de ampararse en banderas ajenas los retrata de cuerpo entero: robar como forma de vida. Por eso el aparente triunfo que logran es sólo la demostración de su derrota, porque la violencia no es gratuita y eso manifiesta la perdida de hegemonía de aquel que no sabe siquiera sacarle partido a una batalla. Por eso la estrategia del presidente era sabia: es mejor que se desmorone por sí solo lo que no tiene poder real. Enfrentarle significaba darle crédito a algo que no lo tiene, caer en la trampa mediática: la legitimidad inventada. Ser realista consistía en saber advertir esto; por eso el referéndum ratificatorio era fundamental realizarlo. Ahora el desenmascaramiento no sólo es paulatino sino total y demuestra que las supuestas demandas regionales eran un magnífico pretexto para ocultar la intención última; aquella que caracteriza a la oligarquía boliviana en su conjunto: su interés nunca coincidió con el interés nacional, porque ese interés se logró precisamente atropellando el interés nacional. El relevo oligárquico fue un relevo extractivo y que configuró una casta improductiva y ávida por comprometer el patrimonio nacional para lograr beneficios inmediatos. Por eso pierde el Acre o el Litoral y, ahora, prefiere despedazar su país que verlo desarrollarse de modo auténtico. Esa historia degenera en el actual relevo oligárquico que, asiste a esta definición histórica, cargando no sólo el fracaso centenario de su incapacidad, sino la inmoralidad inherente de su última acumulación. Así como el narcotraficante transforma un alimento sagrado (como la coca) en un veneno, no le tiemblan las manos (ni le remuerde la conciencia) cuando transforma la vida en muerte, la libertad en opresión, la democracia en fascismo. Y para ello hurga y manipula los asuntos más delicados para sembrar odio y sangre en la tierra que nunca respetó ni amó. El asunto nunca fue autonomía versus centralismo. Porque el centralismo no fue de una región sobre las otras sino de una oligarquía que capturó para sí el poder central y, desde allí, recondujo todos los recursos en beneficio propio. Por eso se corrobora lo siguiente: nadie es poderoso por tener mucho dinero sino por haber accedido al Estado. Si la crisis aparece estando el narcotráfico en el poder entonces hacen del Estado un estado totalitario; las armas se amparan en la ley para asesinar al pueblo. Pero si el poder público se les es arrebatado, entonces llaman a la movilización civil de su ámbito de reclutamiento: la clase media. Pero la legitimación no cambia, se trata de legitimar la dominación en el asesinato. Por eso conducen a sus convocados a la violencia, porque, en el fondo, no saben otra manera de legitimar su poder sino es asesinando; pero para que no aparezca como lo que es: asesinato puro, tienen, necesariamente, que encubrir el asesinato ideológicamente. El que asesina debe asumir su acto como algo "bueno" y, mientras "más bueno" lo considere, más muertes estará dispuesto a ocasionar. Es cuando el totalitarismo se desnuda y toma como rehén a todo un país y le exige, como pago, no cambiar nada: la legitimación consiste en asesinar y cuanto más se asesine más legitimidad tendrá el asesino. No se trata de una demanda sino de una amenaza, por eso sus términos no admiten concesiones o terceras vías. Es este totalitarismo el que provoca una situación sin salida; provoca la confrontación, porque es a lo que apuesta, de modo que justifica esta porque previamente ha asumido que es legítimo asesinar; el origen de su legitimación se encuentra siempre en la disposición que tiene a matar; está seguridad es la que intimida y da fuerzas a sus convocados: su fidelidad está en la disposición suicida de acabar con todo si no se le cumple lo que quiere. La ideologización de sus creencias (el racismo hecho "catecismo autonomista") es lo que apalea a todos los demás convertidos en enemigos. Ese es el discurso de los prefectos, en el que advertimos dónde hace nido la confrontación y la intolerancia. Es un discurso que no sabe medir sus palabras y sólo reafirma una insolencia que sólo podría provenir de la soberbia. Precisamente los medios (los grandes perdedores del referéndum) son quienes dan alas para que el soberbio se crea amo y señor de algo que no le pertenece. Ni siquiera el triunfo virtual de los prefectos, inventado por los medios (que ahora no hay que decirles nada porque se enojan, lujo que no se puede dar el pueblo, que es quien padece sus mentiras), era triunfo, porque ¿qué significaba ganar si sólo habían ganado entre sus compadres y sus caporales? Los medios, que se creen Dios, porque juzgan sin apelación alguna (pues hasta ahora ningún medio rectificó la asquerosa manipulación que hizo), repartiendo vida y muerte a granel, decidiendo, por anticipado, como Dios, quién gana y quién pierde (como la sentencia del tribunal supremo gringo, cuando le robaron la elección a Al Gore: "quizás no sepamos quién ganó, pero sí estamos seguros quién perdió"). Los "dos tercios", el 67.4% (bandera de la derecha en la Constituyente, pero ahora inexistente en sus bocas) de apoyo nacional al gobierno es un triunfo, dicen estos medios, sólo "relativo": "la revocación es en 5 departamentos", decía el padre Pérez y los analistas de Gonitel y sus gemelas PATB, buscando desesperadamente argumentos para quitarle el triunfo al gobierno (si tal situación fuese cierta, entonces habríamos dejado de ser nación, gracias a Dios somos nación y el referéndum dejó establecido eso). El baño de humildad que precisa la derecha se hace imposible, pues ni siquiera en sus "triunfos" son capaces de sensatez. "No odies a tu enemigo, eso afecta tu juicio". Es una lección que dictamina la prudencia política. La virtud consiste en reconocer la dignidad del adversario; de ese modo el conflicto no se absolutiza y el diálogo es posible. Pero desgraciadamente no hay prudencia ni virtud en la oposición que ahora mengua a menos de un tercio de luna; pues la "media luna" quedó reducida a su tamaño real: los adictos de los medios (quien se alimenta de mentiras sólo sabe escupir veneno). Acusado de populista y caudillo autoritario, el presidente Evo Morales, es quien, curiosamente, le devuelve al pueblo su condición de sede originaria de la legitimidad y la soberanía. Los prefectos, todavía hijos del absolutismo del dieciocho (l'Etat c'est moi), son incapaces de reconocer que su poder es una delegación que el pueblo siempre y, en última instancia, produce como sede originaria del poder real. El referéndum consistía precisamente en devolverle al pueblo esa su cualidad originaria. De modo que el acusado de autoritarismo otorga al pueblo la posibilidad de su revocación y quienes le acusan son aquellos que, más bien y acorde a su condición inmoral, usurpan de nuevo aquella delegación y ofenden, como primera muestra de la arrogancia de aquel que cree que el poder reside en él. Después de más de "dos tercios" de aprobación nacional, el discurso del presidente Evo Morales es todavía conciliador y muestra una sabiduría y magnanimidad propia del estadista. Lo cual lo distingue de toda la lacra política que nos gobernó (y pretende todavía usurpar de nuevo el poder) y manifiesta una verdad que aparece de cuerpo entero: sólo quien venía de abajo podía entender, en su verdadera dimensión, las contradicciones de nuestro país; y que esa sabiduría no podía proceder de Harvard o Cambridge o Lovaina o Chicago, sino de aquí mismo, de la tierra que nos parió y sufrió con nosotros nuestra suerte. La leyenda de la coca era cierta, sólo ella podía producir un líder merecedor de esta nuestra tierra. Eso es lo que distingue a un proyecto nacional de un interés particular. Y lo que distingue a la autoridad moral de la inmoralidad autoritaria. Al Evo de los prefectos. Por eso nunca hubo "empate catastrófico", y eso sólo fue un triste empantanamiento de una intelectualidad que quería quedar bien con Dios y con el diablo. Frente al iracundo desafío de la oligarquía (cuyos paros y bloqueos son pagados por los recursos que dicen defender) el pueblo no puede sino responder como acumulación histórica de la memoria. No se trata de una lucha de hegemonías que, en última instancia, es la opción del más fuerte: ¿quién puede matar más?; sino de algo más allá que la mera audacia política. Propiciar el conflicto es lo más fácil, pero en política lo más fácil es lo más peligroso. La prudencia nos obliga a sostener este proceso de modo democrático; es el marco en el que se ha producido este proceso y dentro del cual debe saber llevarse a cabo.

Ese es el verdadero desafío que adoptamos como pueblo: el tránsito democrático hacia una nueva forma de vida; de modo que la resolución sea siempre política y no bélica. Porque hasta con las piedras que nos ponen en el camino podemos todavía seguir construyendo. La oligarquía se mueve en el todo o nada, por eso su lucha es a muerte. Nosotros proponemos la vida, por eso no provocamos la muerte. El derecho a la defensa le pertenece a la víctima porque defiende la vida. Es lo que confirma el "Consejo Nacional por el Cambio" que, curiosamente, resignifica la sigla del MAS (que puede ahora ser lo que en su origen ha sido, el Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos, IPSP); ahora se trata de: "Movimientos al Socialismo", en plural; porque las organizaciones aglutinadas se reúnen y confirman un horizonte. Lo que resta ahora es explicitar ese horizonte: ¿en qué consiste el socialismo como horizonte de una "revolución democrático-cultural"? El pueblo boliviano se propone a sí mismo como opción histórica y lo hace en Cochabamba (el centro recuperado). La unidad en primera instancia, la organización estratégica (como "Consejo Nacional para el Cambio") y el reencauzar sostenido del proceso; allí aparece la propuesta inmediata: un referéndum por la nueva constitución. Después del aplastante triunfo nacional, la sabiduría popular opta por la consulta y no por la imposición. El gobierno tratará de abrir los espacios del dialogo y la concertación, como es su deber, pero la resolución política del conflicto ya fue dada, otra vez, por el pueblo. La concientización o, dicho de otro modo, la nacionalización de nuestra conciencia, es el suelo desde donde el siguiente paso es posible. No se puede transformar un Estado colonial si no se transforma sus estructuras, y esto empieza con otorgarle un nuevo proyecto, es decir, un nuevo sentido. El camino es y será arduo. La metáfora lo ilustra de este modo: siempre hay un Egipto que oprime, pero también siempre hay una tierra prometida, y el único camino que nos conduce a este es el desierto, donde el pueblo debe saber crear lo nuevo. Pero en el desierto el pueblo no está solo.

Por eso la comunidad no es sólo humana sino comparece en ella Aquel que dice: "He escuchado el clamor de mi pueblo y te encomiendo a ti que lo liberes". Cuando un deseo es sincero y generoso, el universo entero conspira con uno para realizarlo. Y no hay mayor deseo generoso que la liberación del pueblo.

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Venezuela: El cambio estructural frente a la “Revolución burocrática”

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Al mantenerse incólumes las estructuras y mecanismos del viejo modelo de Estado burgués representativo en Venezuela, la revolución seguirá siendo un anhelo popular frustrado al creerse que nada podría cambiarse más allá de los cambios políticos, sociales y económicos producidos hasta ahora, limitados todos a las iniciativas adoptadas al respecto por Hugo Chávez.

Quizás se alegue en descargo que el proceso revolucionario venezolano es pacífico, producto de la vocación democrática del pueblo, y, por lo tanto, debe evolucionar de modo gradual, inducido desde las alturas del poder constituido. Sin embargo, las expectativas populares parecen rebasar esta apreciación, aunque aún se adolezca de una conciencia plenamente revolucionaria, surgida de unos conocimientos conscientemente adquiridos; cuestión ésta que constituye el punto más débil de todo el proceso bolivariano y sobre el cual poco se ha hecho seria y sostenidamente, a excepción del empeño puesto por William Izarra de promover el Centro de Formación Ideológica (CFI) a nivel nacional, además de lo hecho en igual sentido por otros revolucionarios en toda Venezuela, como una instancia generadora de la teoría revolucionaria necesaria, cumpliendo con tres objetivos primordiales, como lo son la difusión, la formación y la investigación que debe comprender dicha teoría para asegurar el cambio estructural, el bien común y la democracia directa que debieran caracterizar en todo momento este proceso revolucionario. En las actuales circunstancias, se hace imperativo que los mismos sectores sociales revolucionarios comiencen a apropiarse de los distintos espacios donde puedan ponerse en práctica tales ideas, de forma que el cambio estructural inherente al proceso revolucionario, basado en el ideario socialista del siglo 21, tenga una base de sustentación popular más real y efectiva de la que pudiera tener en estos momentos. Esto tendrá que avivarse desde abajo, combatiendo y venciendo la acción reformista, la desconfianza y cierto menosprecio exhibidos por algunos dirigentes del chavismo burocrático que obstruyen (a veces de modo deliberado y otras de modo irreflexivo) la capacidad política y creadora del pueblo respecto al rol de sujeto revolucionario que le corresponde cumplir y los cuales se explican por el vacío teórico y el pragmatismo consuetudinario que aquellos han impuesto desde sus posiciones de poder, amparándose sólo en el liderazgo y la imagen de Chávez. Esto expone la necesidad forzosa de una confrontación ideológica, tanto a nivel interno como externo del proceso bolivariano, lo cual permitirá que la lucha, el compromiso, la convicción, la disciplina y la organización de los sectores revolucionarios y progresistas se conviertan en murallas infranqueables frente a los embates de la contrarrevolución que busca apoderarse de este proceso, haciendo posible en consecuencia la superación de la transición en que éste se halla sumido, lo que implica asumir frontalmente la alternativa del socialismo, pero ya de una manera que no dé lugar a las dudas ni a las vacilaciones. Esto contribuiría en mucho a reforzar la gestión de gobierno, principalmente en lo atinente al mejoramiento de las condiciones socioeconómicas de la población, cediéndole espacios a la participación y al protagonismo del pueblo como condición primaria insoslayable para hacer verdaderamente -cambio estructural de por medio- una revolución integral en esta nación bolivariana. Por ello mismo, la actual coyuntura electoral que vive el proceso revolucionario bolivariano tendrá que decidirse entre quienes propugnan el cambio estructural implícito en la propuesta socialista, además del poder popular, y aquellos que representan una “revolución” burocrática, ávidos de ocupar espacios de poder, pero sin generar ningún cambio revolucionario de verdad. Aún así, no puede determinarse de antemano que dicha confrontación electoral será definitiva; al contrario, la puja por el poder entre estas dos corrientes político-ideológicas seguirá caracterizando al proceso bolivariano por algún tiempo, hasta que sea el mismo pueblo organizado y consciente quien marque la pauta a seguir, de un modo audaz, original, independiente y revolucionario, delineando lo que será el socialismo del siglo 21.
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jueves, 28 de agosto de 2008

Olimpiadas



Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)
A pesar del lema oficial del Comité Olímpico Internacional que coloca la participación amistosa y la honestidad como objetivos principales del deporte, y a pesar igualmente del llamado de Pekín a convertir el evento en una oportunidad para la armonía y la fraternidad entre los pueblos, lo cierto es que en los recientes juegos olímpicos se han impuesto valores y prácticas muy alejadas de estos ideales.
Los juegos no pueden ser ajenos al mundo que los rodea. Así, en sus comienzos apenas había mujeres, en armonía con una sociedad patriarcal y machista, no se invitaba a deportistas de color y la mayoría de la humanidad -entonces sometida al colonialismo- estaba de hecho excluida. No sorprende tampoco que los nazis intentaran convertir los juegos en un evento para mayor gloria de la “raza superior” (como se sabe, sin éxito, y humillados precisamente por un atleta negro de los Estados Unidos) y que más tarde se procediera contra los deportistas de la URSS y del campo socialista utilizando todo tipo de estrategias, desde la compra o la fuga promovida de atletas hasta la trampa descarada para evitar sus victorias. Y los juegos en China no han sido la excepción: los monopolios de la comunicación no han ahorrado esfuerzos por afear a China, resaltar el menor fallo y disminuir de cualquier manera los logros colosales de esta potencia emergente. La razón es sencilla, Occidente teme a China y estaría muy satisfecha si se limitara a ser el gran taller manufacturero del planeta. Pero que la nueva China tenga también sus propios intereses, sus estrategias de expansión y la necesidad de hacerse un lugar en el nuevo orden mundial resulta una peligrosa competencia por recursos, mercados e influencias. En consecuencia, todo lo que contribuya a debilitar la imagen del gigante asiático es bienvenido en Occidente. Por contraste, no debe extrañar que los medios de comunicación destaquen con tanta vehemencia ciertos aspectos de los derechos políticos de la población o los problemas con las minorías étnicas pero apenas mencionen las duras condiciones de trabajo de la clase obrera o los atropellos que se cometen contra los aldeanos. Seguramente porque todo ello garantiza a las multinacionales los enormes márgenes de beneficio que obtienen de sus inversiones en China. Son esas mismas multinacionales las que financian a los monopolios mundiales de la comunicación y pagan a sus periodistas e informadores. El deporte tampoco puede resultar ajeno la dura realidad de un mundo crecientemente comercializado. No es solo la compra burda de deportistas por parte de los países ricos ni el problema se reduce a los sobornos y otras prácticas mafiosas que amañan resultados y manipulan descaradamente (existen países que “tienen que ganar” y otros a los cuales es necesario impedirles la gloria). La cuestión va mucho más allá y afecta al sentido mismo de la práctica deportiva, pues lejos de ser una ocasión para asegurar la salud física de los pueblos y muy alejado del ideal de la amistad, del placer de participar con independencia de los resultados, de fortalecer la voluntad y la disciplina y acercar en una gran fiesta a todos los seres humanos sin excepción, el deporte aparece invadido por prácticas que le convierten en simple mercancía y a los atletas en cosas que se venden y se compran como si fuesen objetos. Como leit motiv se promociona de hecho la competencia del codazo, del todo vale, de una ley de la selva que convierte el deporte no ya en sublimación de la guerra (como dirían los psicoanalistas y los sociólogos) sino en la guerra misma. Cada encuentro que se supone amistoso se convierte en una batalla (a veces literalmente cruenta), el oponente un enemigo a batir (no importa el método que se utilice con tal de ganar), la derrota una humillación, el dinero y la fama los únicos objetivos (el profesionalismo invadió el deporte olímpico hace muchos años) y el nacionalismo enfermizo, moneda corriente. No es por azar que una delegación como la española –por ejemplo- llevara a estos juegos como lema “a por ellos”, que evoca más una partida guerrera destinada a destruir enemigos que una voz acorde con el objetivo de encontrar gentes de otras latitudes y culturas con las cuales se quiere realizar un amistoso encuentro, estrechar lazos, compartir y conocerse, aceptando con valor la derrota y con modestia la victoria. Se puede igualmente reflexionar sobre la medida en que el deporte de elite pervierte los principios del ejercicio sano. Personas sometidas a condiciones de laboratorio (como conejillos de Indias), medicadas para mejorar rendimientos (ayer se acusó a los países comunistas de dopar a sus deportistas; hoy sabemos que en Occidente nadie puede arrojar la primera piedra); personas pues sometidas en muchas ocasiones a una vida de sacrificios inhumanos que dejan luego secuelas físicas y psíquicas permanentes. El objetivo de promover una población sana y feliz se convierte entonces en su contrario, arrebatando a jóvenes de ambos sexos lo mejor de su adolescencia y hasta de su niñez. Y eso es lo que se muestra como ejemplo a seguir; aquello que asegura el triunfo y por lo tanto el dinero. Pero los juegos han mostrado también la cara amable del deporte. Atletas satisfechos con independencia del triunfo o la derrota; deportistas emocionados que rompen a llorar al saberse victoriosos y ver coronados sus esfuerzos. Unos, huraños y hasta exóticos; otros, la alegría encarnada. Algunos, al borde del colapso físico, sacando fuerzas no se sabe de dónde con tal de no defraudar, y no faltó quien –como el cubano Angel Valodia Matos- perdiera los nervios ante la provocación permanente a su equipo y una decisión injusta que le privó de la medalla de oro; su reacción, “marcar” un golpe de taekwuando al árbitro por su evidente parcialidad. En realidad, el asunto ha sido sacado de contexto para afear a Cuba; si este deportista de 80 kilos, campeón olímpico en Sydney, hubiese querido realmente ir más allá de “marcar” el golpe, las consecuencias para el juez tramposo habrían sido muy diferentes. En Pekín entonces, como no podría ser de otra manera, se expresó el mundo real con sus miserias y sus virtudes y con sus enormes contradicciones; junto a quienes dieron un espectáculo fantástico y maravilloso de alegría y destreza haciendo gala de los principios más puros del deporte, aparecían los valores de la competencia feroz y despiadada y los mercaderes de seres humanos haciendo su agosto. El esfuerzo de las autoridades chinas se vio recompensado y es opinión general de que estos han sido los mejores juegos olímpicos de la historia. China Popular mostró igualmente los contrastes agudos de su proceso de desarrollo y comprobó una vez más que, contra los predicadores de desgracias y los premonitores de lo peor, tras siglos de pobreza y humillaciones “el pueblo chino se ha puesto en pie”.

Foto: XINHUA
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Argentina: Porqué paramos los docentes y trabajadores estatales provinciales

Delegados de base – Suteba La Plata (especial para ARGENPRESS.info)

1- Las 48 horas de paro docente en la última semana de agosto han tenido un acatamiento altísimo, alcanzando incluso a los trabajadores de la educación de las escuelas privadas y confesionales.
El paro docente es el que más “ruido mediático” hace, pero en realidad, la Provincia de Buenos Aires está surcada por una infinidad de conflictos que movilizan a los trabajadores del estado en sus diferentes estamentos. Están en lucha: los trabajadores judiciales, los auxiliares de escuelas, los trabajadores de los ministerios, los médicos y enfermeros, los trabajadores municipales, etc. Es decir, el paro tiene un alcance generalizado y un acatamiento masivo.

Los reclamos salariales se desarrollan en medio de una escalada inflacionaria que afecta fundamentalmente los precios de los alimentos y de los productos de primera necesidad; licuando los aumentos salariales negociados a principio de año por las direcciones gremiales. En el caso de los trabajadores de a educación el aumento recibido en febrero fue de un 24%. Pero, como la base salarial de la que se parte para fijar este porcentaje era tan baja –apenas cubre el 40% de la canasta familiar- el ritmo de licuación salarial es mucho más acelerado. Cada punto de incremento inflacionario en alimentos y tarifas coloca a los trabajadores del magisterio en caída libre por debajo de la línea de la pobreza.

2- La burocracia sindical docente, que en el mes de febrero destacó el carácter supuestamente histórico de esa negociación salarial en la Paritaria Nacional de Yasky- Kirchner, no desconocía en ese momento que el gobierno nacional se disponía a “enfriar la economía” a costa del salario de los trabajadores.

Este “enfriamiento de la economía” tiene un doble significado:

a) La limitación del consumo popular: por la vía del incremento de los precios, fundamentalmente, de aquellos productos con los cuales se compite internacionalmente (granos-carnes-energéticos) con la intención de mejorar los saldos exportables (generar productos sobrantes en el mercado interno para ser potencialmente vendidos al exterior al precio dólar- euro)

b) Bajar los índices de inflación: la más “brillante y soberana” negociación del kirchnerismo con relación al pago de intereses de la deuda pública argentina, terminó atando el precio de bonos y letras a los precios internos de la canasta familiar. Con lo cual el salario de los trabajadores quedó como rehén que garantiza los pagos a los acreedores internacionales, los famosos “buitres” denunciados por Kirchner.

c) La discriminación del salario docente en particular y el de los estatales en general es un enigma. Proliferan los pagos en negro: adicionales, incentivos, etc. Estos pagos responden a la intención de desacoplar la incidencia del salario de los activos a los jubilados y de esta manera generar los mal llamados “excedentes que justifique el manoteo directo de los aportes previsionales: sea por ley, por superpoderes o por la indisimulada metida de “la mano en la lata”, tanto el gobierno nacional como el provincial usan el dinero de aportes jubilatorios para su propia caja política y subsidiaria.

El “enfriamiento de la economía” propuesto por el gobierno, no es otra cosa que congelamiento salarial para pagar las deudas de los capitalistas, con la plata de los trabajadores.

3- El proceso inflacionario real no tiene nada que ver con los índices publicados por el Indec. La inflación, de acuerdo a los especialistas, ronda por encima del 30% anual (esto es de un 2,5 a un 3 % mensual.

La inflación y el incremento de tarifas benefician al gobierno -porque aumenta la cuota recaudatoria del IVA- y las ganancias capitalistas, por el incremento de tarifas.

Tanto el gobierno nacional como el provincial, que han despilfarrado fondos públicos para el enriquecimiento matrimonial, la borocotización política, el clientelismo electoral, el subsidio a empresarios amigos y el pago de una deuda externa, que se chupa el esfuerzo de los trabajadores argentinos, quieren descargar la crisis económica, de la cual son responsables, nuevamente sobre las espaldas del pueblo.

4- El clima de conflictividad laboral, que recorre la Provincia de Buenos Aires, es de la misma naturaleza que el se da en el resto del país y se constituye en una respuesta de los trabajadores a estas políticas de saqueo y de condena a la pobreza.

Desde el gobierno nacional se le niega la movilidad salarial a los jubilados, mientras se dilapidan los fondos al ANSES; desde los provinciales se intenta legalizar el robo de los aportes y congelar el salario de los jubilados.

La acción huelguística de los docentes, médicos, judiciales y de los estatales en general responde a una defensa de sus condiciones de vida y a su dignidad como trabajadores.

El gobierno acusa a los trabajadores que reclaman, en el intento de enfrentarlos con la “sociedad” que supuestamente se ve perjudicada por los paros; sin embargo las adhesiones a las medidas de lucha no hacen más que crecer. Es que, la única “sociedad” que se ve fastidiada por las medidas de lucha es la “sociedad política” formada por aquellos que, desde hace décadas, han dejado de ser “representantes del pueblo” para transformarse en Sociedad Anónima con fines de lucro.

5- Tanto la burocracia sindical docente, como la estatal, han dejado hacer todos estos años a las diferentes gestiones provinciales provocando la caída salarial y la descomunal estafa que representan los pagos en negro.

Alertamos a los trabajadores del estado que la historia volverá a repetirse. Se está fraguando una nueva estafa para cerrar un conflicto, que cuenta con la adhesión mayoritaria de los trabajadores, por mijagas. No otra cosa representa menos de un 10% de aumento en medio de la situación inflacionaria como la denunciada.

Un miserable 10% de aumento -que ni siquiera se sabe si va al básico- será licuado por los incrementos de precios antes de diciembre. La próxima negociación paritaria comenzaría en febrero de 2009, con lo cual terminamos el año perdiendo.

A esto nos llevan estas direcciones gremiales, que sólo se pintan la cara cuando la presión de las bases se hace insostenible y con el único objetivo de traicionar las expectativas de los trabajadores.

6- Pero, si algo ha puesto de manifiesto este conflicto docente es que las Comisiones paritarias, que inauguraron en su momento Baradel y Solá, son una muestra de miserable hipocresía. La mayor parte de las negociaciones que concluirán en 120 pesos de aumento (una compra menor en el supermercado) se realizan por fuera de estas Comisiones. Oporto llama a reuniones informales y, según se encargó de declarar Baradel, a llamadas telefónicas a la casa de los dirigentes gremiales.

Estas negociaciones de espaldas a las bases son fraudulentas por varios motivos: el primero de ellos, es que no se respeta lo que las bases decidan en asambleas o plenarios de delegados, quedando las comisiones directivas como únicos interlocutores; otro motivo, es que al tener un carácter secreto e informal, los acuerdos permiten todo tipo de trapisondas y corrupción entre la patronal y “nuestros representantes”.

7- Los trabajadores de la educación, y de conjunto los trabajadores del estado, necesitamos coordinar nuestras demandas salariales y en defensa del IPS, teniendo en cuenta que la burocracia de los gremios está dispuesta a vender nuestra lucha por menos de un plato de lentejas. El gobierno, provincial en boca del Ministro Oporto, ha recurrido a la amenaza de declarar ilegal el paro y de descontar los días de lucha, como una forma de salvataje a la propia burocracia sindical, que a partir de hoy mismo comenzará a desplegar el operativo “miedo” en las escuelas y ministerios, con el objetivo de levantar la lucha, mientras en las bases se debate como profundizarla.

- Por un aumento salarial acorde a la canasta familiar.

- No al robo de los aportes en el IPS.

- Coordinación de los sectores estatales en lucha hasta imponer los 500$ de emergencia al básico.

- Plan de lucha provincial, que contemple paros progresivos hasta ganar nuestras reivindicaciones.
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miércoles, 27 de agosto de 2008

México: Trabajadores petroleros

Gerardo Fernández Casanova (especial para ARGENPRESS.info)

“Que el fraude electoral jamás se olvide”

Conforme a lo trazado en la estrategia, se cumplen las etapas de la lucha en defensa del patrimonio nacional en materia de petróleo. Este pasado domingo se concluyó con el proceso de la consulta pública, mediante el cual más de dos y medio millones de mexicanos se manifestaron en rechazo a las iniciativas de reforma de PEMEX presentada por el gobierno espurio y, en por añadidura y en lo conducente, a la formulada por el PRI de Beltrones.

El comité ciudadano que elaboró la propuesta alternativa por encargo del Gobierno Legítimo y del FAP hizo su entrega formal y ya los senadores del FAP la presentaron para su inclusión en las discusiones de las comisiones senatoriales correspondientes. Todo está listo para que el próximo domingo, en todas las plazas centrales de las capitales de los estados y en la Plaza de la República del Distrito Federal, se realicen las asambleas informativas del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, con lo que se mostrará que la determinación popular es llegar hasta las últimas consecuencias para evitar la entrega de los recursos naturales a la explotación por particulares y para asegurar un operación energética congruente con los intereses de la Nación. El caldero está, pues, en su punto.

Vale la pena detenerse a comentar respecto de la propuesta alternativa que se entregó al Senado. En lo sustantivo, el conjunto de modificaciones legales que se proponen (para el caso y por mandato popular, se exigen) cierra cualquier resquicio por el que pudiera pretenderse una privatización en toda la cadena que constituye la industria petrolera; otorga a PEMEX las condiciones de autonomía presupuestaria requeridas para su cabal desenvolvimiento, sin caer en la trampa de la autonomía de gestión sino plenamente controlada por el estado; prioriza la función detonadora del desarrollo industrial endógeno otorgando preferencia a la ingeniería y a la provisión de insumos, equipos y servicios de origen nacional; establece disposiciones legales para asegurar el fortalecimiento del Instituto Mexicano del Petróleo y de todos los organismos con capacidad de desarrollo científico y tecnológico nacionales, evitando la perniciosa costumbre que privilegió al extranjero; modifica la legislación relativa a los derechos sobre la renta y los ingresos petroleros, en términos de darle mayor transparencia y para permitir a la paraestatal disponer de recursos de inversión para hacer frente a las necesidades de su desarrollo y mantenimiento, incluidas las refinerías, los ductos y las petroquímicas; ofrece los elementos legales necesarios para combatir la corrupción y para asegurar una correcta rendición de cuentas; aporta al diseño operativo del Consejo de Administración para agilizar la toma de decisiones y profesionalizarlas. En resumen, la iniciativa genera un verdadero fortalecimiento de la capacidad del estado para conducir con eficacia y eficiencia el aprovechamiento del recurso natural petrolero y ofrece la garantía de la seguridad energética del país.

Hay sólo un punto en que la propuesta alternativa me parece incorrecta. Me refiero al tratamiento de la participación de los trabajadores petroleros en el Consejo de Administración. En la actualidad los trabajadores participan en el órgano de dirección con cinco representantes del Sindicato de Trabajadores Petroleros, cosa que las propuestas de Calderón y de Beltrones dejan sin cambio. La propuesta alternativa reduce a dos el número de representantes y lo somete a elección libre y secreta por la totalidad de los trabajadores, sin intervención de la directiva sindical. Voy a argumentar:

1.- Lázaro Cárdenas merece toda la gratitud del pueblo de México por la gesta de la expropiación petrolera, pero esta no hubiera sido posible sin la intervención de los trabajadores, primero por su toma de conciencia y la movilización de su fuerza (ni remotamente comparable con los actuales sindicatos) que determinó las huelgas por cuyas exigencias se dio el laudo de la Suprema Corte, el que condenó a las petroleras transnacionales a cumplir las condiciones reclamadas por los trabajadores, lo que constituyó el argumento básico para la expropiación; segundo, por la entrega y la capacidad de los petroleros mexicanos para mantener la industria en operación, aún con el boicot decretado por las empresas y los gobiernos de sus respectivos países, en oposición a la medida reivindicatoria. En México, junto a los monumentos con la estatua de Lázaro Cárdenas, debiéramos tener monumentos al petrolero desconocido. Esto generó un derecho histórico insoslayable, menos aún para una propuesta formulada desde posiciones de izquierda.

2.- El hecho incuestionable de que el Sindicato Petrolero ha devenido en un organismo contrario a los intereses de los verdaderos trabajadores y de la Nación, por causa de la corrupción de su dirigencia, no justifica que se atente contra la vigencia del sistema sindical. Si la representación ante el consejo se elige por fuera del órgano sindical, se atenta contra su integridad. Es como si para curar un mal se receten medicamentos que lo curen, pero que también maten al paciente. La solución, por el contrario, es proveer a la movilización de los trabajadores de base al efecto de que depuren su dirigencia y puedan ejercer un sindicalismo honesto. Me queda claro que una de las facetas de la corrupción de la actual dirigencia sindical es la que le facilita al régimen del fraude electoral su intento privatizador. El fortalecimiento del sindicato y su depuración serán siempre un baluarte en la defensa del patrimonio nacional.

Dicho lo anterior, vámonos con todo en la defensa del petróleo. Nos vemos el domingo en la plaza.
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Conflicto ruso georgiano: La OTAN amenaza los equilibrios

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Esta crisis ruso georgiana que comienza a movilizar políticamente a toda Europa y EE.UU., puede convertirse en una crisis mundial. Dicho esto, no por el carácter militar territorial del problema que es bien acotado aún, sino por su fondo político. Al ampliar el foco, éste tiene un alcance mayor, porque incide en los equilibrios a nivel global, y en el cómo se obtienen.

En el cuadro mayor, Rusia estaría más interesada en este objetivo, no en el sentido de la antigua supremacía pretendida por el poder soviético, sino simplemente para coexistir como entidad en la operación universal. Mal que mal, Rusia no está obsesionada con esta supremacía, ni todavía con instalar una muralla de calibre bélico nuclear para su protección.

En este sentido, que la solución se centre en lo que suceda o decida un organismo como la OTAN, es un contrasentido, y una distorsión en la visión del problema mayor. Recordando otras crisis en la zona en que la OTAN fue un actor principal, se debe enfatizar que los Balcanes no son el Cáucaso, puesto que la variable rusa en el tema de los equilibrios, o los conflictos con la aspiración rusa de poder, conllevan una dimensión de carácter universal.

Al analizar con profundidad los antecedentes de esta crisis, los problemas claramente los arrastra la alianza transatlántica y la OTAN, en su expresión más radicalizada, por su continua óptica expansiva para la preservación de la supremacía. Como que el triunfo ideológico y económico de la Guerra Fría clásica no hubiera sido suficiente.

En rigor, si existieran las bases para un nuevo orden mundial, o siquiera un atisbo de ello, la OTAN debiera dejar de existir o al menos reformular su mandato y estructura, cambiando la direccionalidad de su matriz, como que Europa Occidental fuera a ser devorada por el algún monstruo asiático.

La OTAN es la estructura militar que más poder político ha acumulado precisamente por la debilidad del sistema internacional que supuestamente se administra desde la ONU. En este sentido, hay una contraposición de dos entes: uno, eminentemente militar en el papel como la OTAN, pero que ha adquirido un enorme poder político. El otro, que supuestamente es eminentemente político como la ONU, pero debilitado. Esta contradicción se ha hecho más evidente con el fin de la bipolaridad y esta crisis es un fiel reflejo de ella.

La OTAN nace como respuesta al expansionismo soviético en la confrontación bipolar. Tenía plena justificación frente a la adopción de regímenes socialistas en naciones europeas que por lo demostrado en década y media, todavía no se explica cómo pudieron haber durado tanto bajo la presión soviética.

¿La OTAN subsiste como tal, frente a qué enemigo? ¿Cuál es el acecho? Tal vez se justificaba para un reordenamiento de la situación en los Balcanes de la ex Yugoslavia. Pero la reordenación de las naciones y territorios que estaban bajo el dominio de la Ex URSS, es harina de otro costal, y tanto la OTAN como EE.UU. deben medir su aspiración de expansión y dominio.

Al mismo tiempo, sería de un facilismo prosaico caer en el cliché de la variable energética como el eje de lo que está en juego. Está demasiado manida en la cartilla estratégica. Simplemente existe como parte del cuadro en cualquier parte. Por mucho que existan reservas y fuentes de crudo y gas en zonas no controladas territorialmente por las fuerzas y los países de la OTAN, los recursos energéticos tienen peso y razón de ser, en un engranaje financiero industrial altamente interdependiente, y sobre cuya complejidad no puede actuar ni la obcecación política o la desesperación militar. No basta sólo con tener dominio político o territorial sobre el recurso: hay que preguntarle a los barones de la energía en EE.UU., el Reino Unido, España, Irak, Venezuela o Bolivia, entre otros.

Hoy, la alianza transatlántica está en una posición de supremacía universal casi total, pero aún quiere más, y en ese proceso amenaza a la estabilidad. En la superficie se ve la intervención rusa y su imperiosa necesidad de conservar la integridad y estabilidad, sin embargo el tema real es el reordenamiento político en función de los equilibrios en el nuevo orden mundial. Que la ganancia y la sustentabilidad económica están detrás de todo el ejercicio, es cierto, y son su máquina propulsora.

Pero también es cierto que después de la caída de la ex URSS, el debate acerca de la nueva paz conquistada ha sido, en el mejor de los casos, fragmentado y en el peor, orientado a mantener la matriz de la supremacía occidental, que, como se observa en cualquiera de las actuales zonas de conflicto bélico, es políticamente exagerado. Cuando se indaga en estas zonas, hay un rechazo a Occidente. Y la globalización, entendida con matriz militarista de la OTAN, se transforma en una barbarie por este rechazo.
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martes, 26 de agosto de 2008

El Presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se lanza por el despeñadero que puede conducir a un golpe de Estado

Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

La situación política de Colombia se agrava día a día. Ante las opiniones de los dirigentes del Partido Liberal, que tiene por conductor principal al ex-presidente Cesar Gaviria, y del Polo Democrático, que aglutina diversos sectores de izquierda tradicional colombiana, el Presidente Álvaro Uribe Vélez, en un autoreportaje personal que utilizó hoy 25 de Agosto de 2008, el espacio del noticiero del medio día, “Noticias Caracol”, en que calificó las manifestaciones y procedimientos que circulaban en torno a la conducta excepcional del Fiscal de Medellín Guillermo León Valencia Cossio, hermano del nuevo Ministro del Interior y de Justicia Fabio Valencia Cossio, que determinó su destitución.
Expresó Uribe Vélez su frustración porque fiscales de Medellín “se hubieran dejado corromper”. Aprovechó para atacar a la Fiscal General de la Nación: “¿Por qué razón no se tomaron determinaciones más rápidas si la información se conocía desde hace dos años?”.

De ahí en adelante toda la declaración radial del presidente Uribe fue contra supuesta colaboración o debilidad de los partidos políticos democráticos de oposición, de la misma Corte Suprema de Justicia, de la Corte Constitucional y de la Fiscalía General.

Esta acusación desató de inmediatito una tormenta en los medios políticos colombianos y alarma sobre el propósito real que esconde la actitud más agresiva del presidente Álvaro Uribe Vélez, al punto que se iniciaron contactos telefónicos entre los diferentes sectores políticos colombianos democráticos para afrontar el nuevo rumbo que toma el propósito nunca realmente ocultado por el presidente Uribe Vélez de una segunda reelección. Por el contrario, estos hechos desataron de inmediato una gran alarma en los sectores políticos y democráticos así como en los grupos sindicales, industriales y comerciales.

Por primera vez se escucha la opinión común de las gentes que piensan que todos estos hechos corresponden al propósito del Presidente Uribe Vélez de forzar su reelección para un tercer período, aprovechando que tiene el control de las mayorías en el Congreso de la República, que según su propia opinión pueden votar leyes favorables a él antes de que metan a la cárcel a los propios congresistas, como ya ha ocurrido con varias decenas de ellos que están presos, por delitos de corrupción política que se han desatado en Colombia a todo lo largo de los dos períodos de gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Además, antiguos parlamentarios que no han podido ser elegidos de nuevo bajo el gobierno de Uribe Vélez, pese al apoyo que le han dado a éste, se han puesto al frente de la campaña para recoger esas cinco millones (5.000.000) de firmas que pidan al Congreso de la República dominado por los amigos y electores del Presidente Uribe Vélez la aprobación de otra reforma constitucional para autorizar la legalidad de una segunda reelección que equivale a una “tercera elección”, como hacía Porfirio Díaz en México durante su dictadura de 30 años, adornada con falsas elecciones populares relativamente periódicas y las propinas a sus electores con fondos públicos.

En Colombia seguiremos en la lucha por una nueva democracia igualitaria, como nunca antes ha tenido. Colombia no estará ausente de la lucha de la América Latina y del Caribe por alcanzar su soberanía total y avanzar en su reestructuración económica y política nacional que dé piso firme a la democracia social que todos deseamos.
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sábado, 23 de agosto de 2008

México: La cultura de la violencia

Gerardo Fernández Casanova (especial para ARGENPRESS.info) 

“Que el fraude electoral jamás se olvide”

Me siento obligado a expresarme en torno al tema de la inseguridad imperante en México, no tanto por suponer que pueda yo ofrecer puntos de vista novedosos, como por la necesidad de agregarme a las opiniones de quienes, desde una mejor atalaya, tienen clara visión del panorama. 

Lo hago así porque en la selva de las plumas a sueldo y las voces de los levantacejas mediáticos, son pocos los que se salvan de hacer el juego a las cortinas de humo tendidas por el régimen de los oligarcas. Ante la gritería que reclama mayores penalidades para los secuestradores y mayores poderes a las policías, apenas se escuchan las voces que se refieren a las causas efectivas de la violencia. Destaca, desde luego, la de Andrés Manuel que subraya que el verdadero combate a la delincuencia pasa, necesariamente, por la eliminación del modelo económico que sólo ha producido miseria. En esta vertiente, destaco como pieza inmejorable y de obligada lectura, el artículo de Bernardo Bátiz V. titulado “Seguridad y descomposición social” publicado por La Jornada el 18/08/2008 y disponible en su página de Internet. En abono a mi recomendación anoto que el autor es, a no dudarse, una verdadera autoridad en la materia, tanto por su formación académica como por su ejercicio profesional, destacando que sirvió como Procurador General de Justicia del Distrito Federal en el gobierno encabezado por López Obrador. Panista de origen, Bátiz renunció a ese partido cuando, a su juicio y el de muchos otros, se perdieron los principios doctrinarios en el pragmatismo de la búsqueda del poder. 

No voy a hacer aquí un resumen del artículo; solamente subrayo su aseveración en el sentido de que la violencia que padecemos es concomitante con el esquema cultural y económico que caracteriza a la sociedad actual, por el que se privilegia el éxito económico como el mayor valor de la persona, y la competitividad como el instrumento idóneo para alcanzarlo. Es el meollo del asunto y apuntaré algunos elementos para ejemplificarlo. Procedo: 

1.- La real educación del mexicano medio, la que se da en las calles, en la televisión y en la política, incita a la procuración del dinero a como dé lugar, no como una meta de bienestar honesto, sino como la llave de acceso al prestigio y al poder. Merece respeto, según esta escala de antivalores, quien posee un auto de lujo y del año; quien viste prendas de marca; el que acude a los restoranes caros acompañado de rubias despampanantes; el que vacaciona en las playas o en los esquiaderos de moda internacional; el que dispone del poder de su firma para comprar lo que se antoje, el que habita en una residencia sobreprotegida por mil alarmas en fraccionamientos resguardados. Si careces de tales calificaciones tendrás que zozobrar en el inframundo de la plebe (o la nacada dicen los hijos de los potentados). Si el joven afectado por esta pésima educación no tiene al papá rico que le ponga la mesa para su éxito, se verá muy tentado a emplear métodos menos ortodoxos para logarlo, incluida de manera especial la delincuencia. 

2.- En la misma vertiente, la tremenda lápida de frustración que significa la práctica incapacidad para alcanzar ese llamado éxito social, orilla a la juventud a la salida fácil de la enajenación y el consumo de drogas, lo que, a su vez, orilla a la necesidad de delinquir para hacerse de ellas, cuando la mesnada de papá no existe o es insuficiente. 

3.- La vertiente política no deja lugar a dudas. Cuando el país es gobernado por alguien que no tuvo empacho en declarar que ganó las elecciones “haiga sido como haiga sido” la lección resulta clara: para triunfar no hace falta convencer sino tener la capacidad de hacer trampas. Me detengo aquí para destacar el hecho de que la voz más escuchada y la imagen más vista es la del Presidente de la República, especialmente en los tiempos actuales de excesiva propaganda mediática que rebasa la presencia de los ídolos de moda, lo que la convierte en la figura de mayor influencia educacional directa, para bien o, como en el caso actual, para mal. 

4.- En este estado de cosas, los instrumentos tradicionales de combate al crimen están de antemano vencidos. Las policías están formadas por hombres y mujeres de carne y hueso, sometidos a los mismos incentivos delicuenciales observados en el medio social. Las leyes, por más severas que sean, son aplicadas por simples mortales, igualmente impregnados por la propaganda consumista. Para mayor abundamiento, su jefe nato es un delincuente electoral. No veo cómo pueda exigírseles una actitud heroica en la lucha por la seguridad y la justicia. Las muy honrosas excepciones confirman la regla. 

5.- Si, para acabarla de amolar, el modelo económico provoca desempleo, el incentivo al delito se multiplica. No es fácil para un padre de familia hacer frente a las necesidades de la familia, menos aún cuando estas están ordenadas por la cultura consumista. 

En conclusión. El combate a la inseguridad por la vía de la represión del estado fracasará rotundamente, en tanto persistan las condiciones culturales y económicas que le dan origen.

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viernes, 22 de agosto de 2008

Argentina en el 'default' económico y político


Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)
El kirchnerismo empieza a echar lastre sin cuidar ya las formas. La fulminante decisión de dejar para mejor vida el acuerdo firmado con Marsans para transferir Aerolíneas al Estado constituye una nueva vuelta de tuerca de la crisis política.
Advertimos desde ya, sin embargo, que estamos ante un fraude descomunal porque el nuevo proyecto habla de "rescatar" a la empresa y de "comprar" las acciones, o sea que admite un valor a lo que efectivamente no vale absolutamente nada, debido al completo hipotecamiento del patrimonio de la empresa. Este rescate fraudulento ya comenzó desde el momento en que el Estado se ha hecho cargo de todo el movimiento en operativo, mientras el grupo Marsans continúa siendo el titular del paquete accionario. 
Aerolíneas en el limbo

La camarilla de los De Vido y los Jaime ha sufrido un golpe espectacular, porque esta voltereta para salvar el proyecto en Diputados le impide cerrar la trama de una década de negociados con el grupo español; esto, en medio de la crisis del Indek, señala prácticamente el final de este clan inamovible e inicia formalmente la desintegración del gobierno; De Vido y Jaime tendrán que salir a negociar un salvoconducto de impunidad para sus fechorías. La ruptura del acuerdo con Marsans coloca a la gestión futura de Aerolíneas en un cono de sombra, porque sufrirá el acoso de Marsans y de la patronal española, en medio de un déficit operativo absolutamente extraordinario y de una crisis generalizada de las compañías aéreas; conseguirá financiamiento corriente solamente a precios usureros. El compromiso armado en el bloque de diputados del PJ, para asumir en forma provisoria la dirección de AA sin haber zanjado la disputa con sus anteriores 'accionistas' (en realidad vaciadores), lleva directamente a una declaración de El kirchnerismo empieza a echar lastre sin cuidar ya las formas. La fulminante decisión de dejar para mejor vida el acuerdo firmado con Marsans para transferir Aerolíneas al Estado constituye una nueva vuelta de tuerca de la crisis política.
Advertimos desde ya, sin embargo, que estamos ante un fraude descomunal porque el nuevo proyecto habla de "rescatar" a la empresa y de "comprar" las acciones, o sea que admite un valor a lo que efectivamente no vale absolutamente nada, debido al completo hipotecamiento del patrimonio de la empresa. Este rescate fraudulento ya comenzó desde el momento en que el Estado se ha hecho cargo de todo el movimiento en operativo, mientras el grupo Marsans continúa siendo el titular del paquete accionario. 
Aerolíneas en el limbo

La camarilla de los De Vido y los Jaime ha sufrido un golpe espectacular, porque esta voltereta para salvar el proyecto en Diputados le impide cerrar la trama de una década de negociados con el grupo español; esto, en medio de la crisis del Indek, señala prácticamente el final de este clan inamovible e inicia formalmente la desintegración del gobierno; De Vido y Jaime tendrán que salir a negociar un salvoconducto de impunidad para sus fechorías. La ruptura del acuerdo con Marsans coloca a la gestión futura de Aerolíneas en un cono de sombra, porque sufrirá el acoso de Marsans y de la patronal española, en medio de un déficit operativo absolutamente extraordinario y de una crisis generalizada de las compañías aéreas; conseguirá financiamiento corriente solamente a precios usureros. El compromiso armado en el bloque de diputados del PJ, para asumir en forma provisoria la dirección de AA sin haber zanjado la disputa con sus anteriores 'accionistas' (en realidad vaciadores), lleva directamente a una declaración de 'default' de la empresa, que no tiene condiciones de honrar sus deudas (fraudulentas o ficticias), sea con los acreedores privados como con el Estado. 
Todo esto permite pronosticar que el proyecto que ahora se pretende 'consensuar' con la oposición no tiene ningún futuro y que constituye un intermedio para proceder a una próxima privatización. Aerolíneas se suma de este modo al estado general de 'default' que ha puesto en evidencia el 'modelo productivo', en especial a partir de la colocación infortunada de bonos en Venezuela. Los subsidios que deberán ser concedidos para el funcionamiento de AA se suman a los ya abultados que se pagan por otros desaguisados oficiales, lo que puede llevar el monto total de subvenciones, en un corto plazo, al 50 por ciento del presupuesto nacional. 
En este punto contarán con el entusiasmado apoyo de Solanas-Lozano, que se han cansado de explicar la inevitabilidad del subsidio cuando se trata de los transportes (un premio para los capitalistas que los usan para sus negocios). El abultamiento de los subsidios se habrá de poner de manifiesto cuando se discuta, en pocos días más, la ampliación del presupuesto de 2008. Del intento de rescate del accionista privado se pasa, a corto plazo, a una necesidad de rescate del propio Estado, lo cual requerirá tarifazos, renegociaciones internacionales de la deuda de Argentina y una nueva devaluación del peso. 
Transición

La crisis de Aerolíneas ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del conjunto del régimen económico. La pseudo estatización de AA (rescate de Marsans) siempre fue una fantasía, que la burocracia de los sindicatos aeronáuticos alimentó con absoluta irresponsabilidad bajo la excusa de la defensa de las fuentes de trabajo. El régimen social actual no tiene espacio para parches o salidas aisladas; la recuperación de Aerolíneas (expropiación sin pago, incluidos los patrimonios y empresas de los estafadores) solamente es viable juntamente con medidas de fondo: nacionalización de la banca,
desconocimiento de la deuda externa usuraria y reestructuración de la economía sobre nuevas bases. La burocracia sindical, en especial de la CTA, apoyó a muerte el acta fraudulenta de rescate de Marsans y aún más a los De Vido-Jaime, y ahora se encuentra completamente aislada, y sus trabajadores sin un plan de defensa real de la fuente de trabajo y de la propia empresa. Para tapar su propio derrumbe ha decidido juntarse con Moyano y Fernández (UTA) para ir a apoyar el nuevo engendro oficial. 

En esta situación de transición (desintegración) del régimen actual, hasta los más emperrados opositores aseguran que cualesquiera sean las dificultades que se aprecian, no existe el riesgo de 'default'. Es exactamente al revés: Argentina ya está funcionando en un régimen de cesación de pagos, como lo prueba el hecho de que el gobierno está recomprando deuda pública, cuando se encuentra en la necesidad de obtener créditos nuevos, y como lo testimonian los proyectos para que la administración pública pueda meter mano en los fondos del Banco Nación, cuando ya la está metiendo en la Anses y el Banco Central. 
'Default' hasta el cuello

La especie de que no hay riesgo de 'default' es sencillamente una estupidez, porque la economía mundial en su conjunto se encuentra en esa situación. ¡El gobierno de Estados Unidos, que se supone es el kilómetro cero del riesgo financiero, está pagando cerca de 200 puntos de riesgo país para mantener en el pulmotor a sus dos empresas de crédito (Fannie Mae, Freddie Mac)! El poderoso banco de inversión Lehman Brothers está tratando de vender títulos incobrables por 40.000 millones de dólares, al 22 por ciento de su valor original - 3.000 puntos de riesgo financiero (y como no consigue compradores, ¡está ofreciendo préstamos para hacerlo!). Los capitales están saliendo de las bolsas más reputadas: China cayó más de un 50 por ciento y Brasil cerca de un 20 por ciento. Si la devaluación del real prosigue (pasó de 1,56 a 1,70 el dólar en diez días), el comercio exterior argentino sufrirá un golpe descomunal y la capacidad internacional de pagos se irá definitivamente a pique. 
El problema que no quieren reconocer los nac & pop, en especial los del grupo Fénix, es que el superávit fiscal apenas alcanza para pagar los intereses y que todo el sistema económico está organizado para que la deuda externa aumente sin pausa. La mitad de ella, ajustable por CER, es vulnerable a la inflación y la otra, en dólares, a la devaluación. Si el 'modelo' requiere moneda devaluada, inflación y desendeudamiento, es claro que no tiene salida, porque la inflación y la devaluación aumentan catastróficamente la deuda pública. A la luz de esto se entiende que el conflicto con el 'campo' nunca fue tal, en especial porque los dos polos en disputa apoyan la sojización. Fue una disputa para capturar la renta de los precios de exportación para evitar el 'default'; la derrota oficial aceleró la cesación de pagos. La propuesta del ex ministro Lousteau, al comienzo del conflicto, de refinanciar otra vez la deuda pública, obedeció a esta circunstancia y fue el equivalente a una declaración de 'default' que no ha dejado de hacer sentir sus efectos. Hasta el mismo Chávez, con sus petrodólares, enfrenta el mismo problema, que se manifiesta en una enorme salida de capitales que llevó el mercado negro del dólar a más del doble del oficial. Por eso empezó hace unos meses a vender títulos públicos en dólares, que permitieran reducir la cotización del dólar en el mercado negro, lo mismo que hizo con los títulos que le compró a Argentina y que derribó las cotizaciones de la deuda argentina. 
Los economistas oficiales -sean del gobierno o la oposición, de la derecha o del progresismo-, simplemente no admiten la bancarrota del capital aunque leen sobre ella todos los días. El entusiasmo que despertaron la soja y De Angeli se explican porque vieron en las cotizaciones de los granos la alternativa al derrumbe; pero la euforia duró poco: una, porque los granos se derrumbaron; dos, porque con los granos subieron todas las mercancías vinculadas con su implantación, siembra, cosecha y transporte. La caída de las materias primas ha acelerado liquidaciones: de deudas y capitales en los llamados países emergentes. Para la burguesía y para el gobierno es acuciante recomponer la situación con tarifazos, pero sabe que tal cosa provocará un estallido popular y también el estallido de la deuda externa por la vía de la inflación. ¿No hay 'default'? 
Trampa 
Es el 'default' lo que está liquidando al gobierno, no Carrió, De Angeli o Duhalde. La parlamentarización del régimen político no es tal, se trata de la descomposición del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista y del justicialismo y del kirchnerismo. El gobierno ya no tiene más un bloque mayoritario. Se desarrolla, al mismo tiempo, un conflicto 'destituyente' entre el gobierno y la oposición, y un co-gobierno entre uno y la otra, o sea un intento de co-legislar mientras se agudizan las contradicciones en su conjunto. La trampa más grande en la que podrían caer la izquierda o los luchadores populares es la adaptación a los vaivenes de la crisis y a las tendencias capitalistas que intentan, sin posibilidades, encauzarla. default' de la empresa, que no tiene condiciones de honrar sus deudas (fraudulentas o ficticias), sea con los acreedores privados como con el Estado. 
Todo esto permite pronosticar que el proyecto que ahora se pretende 'consensuar' con la oposición no tiene ningún futuro y que constituye un intermedio para proceder a una próxima privatización. Aerolíneas se suma de este modo al estado general de 'default' que ha puesto en evidencia el 'modelo productivo', en especial a partir de la colocación infortunada de bonos en Venezuela. Los subsidios que deberán ser concedidos para el funcionamiento de AA se suman a los ya abultados que se pagan por otros desaguisados oficiales, lo que puede llevar el monto total de subvenciones, en un corto plazo, al 50 por ciento del presupuesto nacional. 
En este punto contarán con el entusiasmado apoyo de Solanas-Lozano, que se han cansado de explicar la inevitabilidad del subsidio cuando se trata de los transportes (un premio para los capitalistas que los usan para sus negocios). El abultamiento de los subsidios se habrá de poner de manifiesto cuando se discuta, en pocos días más, la ampliación del presupuesto de 2008. Del intento de rescate del accionista privado se pasa, a corto plazo, a una necesidad de rescate del propio Estado, lo cual requerirá tarifazos, renegociaciones internacionales de la deuda de Argentina y una nueva devaluación del peso. 
Transición

La crisis de Aerolíneas ha puesto en evidencia la vulnerabilidad del conjunto del régimen económico. La pseudo estatización de AA (rescate de Marsans) siempre fue una fantasía, que la burocracia de los sindicatos aeronáuticos alimentó con absoluta irresponsabilidad bajo la excusa de la defensa de las fuentes de trabajo. El régimen social actual no tiene espacio para parches o salidas aisladas; la recuperación de Aerolíneas (expropiación sin pago, incluidos los patrimonios y empresas de los estafadores) solamente es viable juntamente con medidas de fondo: nacionalización de la banca, desconocimiento de la deuda externa usuraria y reestructuración de la economía sobre nuevas bases. La burocracia sindical, en especial de la CTA, apoyó a muerte el acta fraudulenta de rescate de Marsans y aún más a los De Vido-Jaime, y ahora se encuentra completamente aislada, y sus trabajadores sin un plan de defensa real de la fuente de trabajo y de la propia empresa. Para tapar su propio derrumbe ha decidido juntarse con Moyano y Fernández (UTA) para ir a apoyar el nuevo engendro oficial. 
En esta situación de transición (desintegración) del régimen actual, hasta los más emperrados opositores aseguran que cualesquiera sean las dificultades que se aprecian, no existe el riesgo de 'default'. Es exactamente al revés: Argentina ya está funcionando en un régimen de cesación de pagos, como lo prueba el hecho de que el gobierno está recomprando deuda pública, cuando se encuentra en la necesidad de obtener créditos nuevos, y como lo testimonian los proyectos para que la administración pública pueda meter mano en los fondos del Banco Nación, cuando ya la está metiendo en la Anses y el Banco Central. 
'Default' hasta el cuello

La especie de que no hay riesgo de 'default' es sencillamente una estupidez, porque la economía mundial en su conjunto se encuentra en esa situación. ¡El gobierno de Estados Unidos, que se supone es el kilómetro cero del riesgo financiero, está pagando cerca de 200 puntos de riesgo país para mantener en el pulmotor a sus dos empresas de crédito (Fannie Mae, Freddie Mac)! El poderoso banco de inversión Lehman Brothers está tratando de vender títulos incobrables por 40.000 millones de dólares, al 22 por ciento de su valor original - 3.000 puntos de riesgo financiero (y como no consigue compradores, ¡está ofreciendo préstamos para hacerlo!). Los capitales están saliendo de las bolsas más reputadas: China cayó más de un 50 por ciento y Brasil cerca de un 20 por ciento. Si la devaluación del real prosigue (pasó de 1,56 a 1,70 el dólar en diez días), el comercio exterior argentino sufrirá un golpe descomunal y la capacidad internacional de pagos se irá definitivamente a pique. 
El problema que no quieren reconocer los nac & pop, en especial los del grupo Fénix, es que el superávit fiscal apenas alcanza para pagar los intereses y que todo el sistema económico está organizado para que la deuda externa aumente sin pausa. La mitad de ella, ajustable por CER, es vulnerable a la inflación y la otra, en dólares, a la devaluación. Si el 'modelo' requiere moneda devaluada, inflación y desendeudamiento, es claro que no tiene salida, porque la inflación y la devaluación aumentan catastróficamente la deuda pública. A la luz de esto se entiende que el conflicto con el 'campo' nunca fue tal, en especial porque los dos polos en disputa apoyan la sojización. Fue una disputa para capturar la renta de los precios de exportación para evitar el 'default'; la derrota oficial aceleró la cesación de pagos. La propuesta del ex ministro Lousteau, al comienzo del conflicto, de refinanciar otra vez la deuda pública, obedeció a esta circunstancia y fue el equivalente a una declaración de 'default' que no ha dejado de hacer sentir sus efectos. Hasta el mismo Chávez, con sus petrodólares, enfrenta el mismo problema, que se manifiesta en una enorme salida de capitales que llevó el mercado negro del dólar a más del doble del oficial. Por eso empezó hace unos meses a vender títulos públicos en dólares, que permitieran reducir la cotización del dólar en el mercado negro, lo mismo que hizo con los títulos que le compró a Argentina y que derribó las cotizaciones de la deuda argentina. 
Los economistas oficiales -sean del gobierno o la oposición, de la derecha o del progresismo-, simplemente no admiten la bancarrota del capital aunque leen sobre ella todos los días. El entusiasmo que despertaron la soja y De Angeli se explican porque vieron en las cotizaciones de los granos la alternativa al derrumbe; pero la euforia duró poco: una, porque los granos se derrumbaron; dos, porque con los granos subieron todas las mercancías vinculadas con su implantación, siembra, cosecha y transporte. La caída de las materias primas ha acelerado liquidaciones: de deudas y capitales en los llamados países emergentes. Para la burguesía y para el gobierno es acuciante recomponer la situación con tarifazos, pero sabe que tal cosa provocará un estallido popular y también el estallido de la deuda externa por la vía de la inflación. ¿No hay 'default'? 
Trampa 
Es el 'default' lo que está liquidando al gobierno, no Carrió, De Angeli o Duhalde. La parlamentarización del régimen político no es tal, se trata de la descomposición del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista y del justicialismo y del kirchnerismo. El gobierno ya no tiene más un bloque mayoritario. Se desarrolla, al mismo tiempo, un conflicto 'destituyente' entre el gobierno y la oposición, y un co-gobierno entre uno y la otra, o sea un intento de co-legislar mientras se agudizan las contradicciones en su conjunto. La trampa más grande en la que podrían caer la izquierda o los luchadores populares es la adaptación a los vaivenes de la crisis y a las tendencias capitalistas que intentan, sin posibilidades, encauzarla.
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jueves, 21 de agosto de 2008

Paraguay: Liviandad y grandeza de las ilusiones

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

El clima de fiesta que se respira en Paraguay por el cambio de gobierno, está abriendo un encomiable periodo de cooperación regional que, si las medidas prácticas superan las promesas, la buena voluntad y las ilusiones iniciales, podría sellar importantes aportes de Brasil y Venezuela al gobierno que preside Fernando Lugo, desde el viernes 15.

Muy necesitado está el exObispo de una colaboración concreta para intentar sacar al país del pozo profundo en el que lo ha dejado 61 años de corrupción e insensibilidad social del Partido Colorado, sumados a varias décadas de gobiernos erráticos del Partido Liberal, principal aliado ahora de Lugo, en virtud de las contradicciones y vericuetos de la política.

Lula espera esta semana a Lugo para comunicarle su decisión de contribuir financieramente a los primeros tres meses de la nueva administración, pocos días después que su colega venezolano Hugo Chávez suscribiera, con el flamante mandatario paraguayo, más de una docena de acuerdos de cooperación en áreas de gran interés social, como la capacitación tecnológica, producción, energía e industrialización, con la promesa de garantizarle el suministro de petróleo a precio solidario, por muchos años.

Lo más razonable “es juntarse”, dijo Eduardo Galeano, uno de los invitados más celebrados en la ceremonia de asunción de Lugo. Logró, incluso, que pobladores de La Chacarita, el barrio más mísero de la capital, asistieran de pie, acostados en la vereda frente al Teatro Municipal, para seguir por una pantalla gigante su conferencia magistral.

Leonardo Boff, patriarca de la Teología de la Liberación, coincidió con el escritor uruguayo en reclamar solidaridad con este alumbramiento de la esperanza popular, ahogada durante más de un siglo. De la misma forma trajo su abrazo fraterno el sacerdote y ex ministro de Educación de la Nicaragua Sandinista, Ernesto Cardenal.

San Pedro y Canelones

En ese marco de hermandad, las ciudades de San Pedro de Ycuamandiyú, centro del noreste latifundista paraguayo, y la uruguaya Canelones, corazón de la mayor producción hortícola y frutícola del país, han concluido una alianza de ayuda para el mutuo desarrollo.

Este último convenio confirma la posibilidad de construir herramientas propias entre las comunidades ciudadanas del interior de los países más chicos de la región y puede constituir un inicio de respuesta a la dañina asimetría del MERCOSUR, opinaron los signatarios, los jefes comunales José Ledesma, “Pacová” (banana), como le llama el pueblo sanpedrano, y el médico Marcos Carámbula.

La decisión, afirmaron ambos en ocasión de la firma en la capital Ycuamandiyú, responde a la creciente voluntad integradora que últimamente expresan los pueblos indoamericanos y que han comenzado a interpretar correctamente muchos de sus dirigentes.

El Departamento de San Pedro, con 350 mil habitantes, es el segundo de los 19 que componen la administración territorial paraguaya, a las orillas del hermoso río Jejui. Un conglomerado humano que despunta ciudades, con la agresora diferencia de clases sociales que registra todo el mapa nacional.

La mayoría de la población está orgullosa porque Lugo consagró en esas tierras más de una década de su vida de Obispo amigo de los pobres y ahí se convenció de la necesidad de incursionar en el combate político para contribuir a sacar a su país del atraso, la injusticia y la corrupción.

Destacan del flamante Presidente su permanente empeño en combatir el analfabetismo y la miseria y sus iniciativas a favor del desarrollo del conocimiento y de la infraestructura de la región, junto a su decidida defensa de los campesinos sin tierra frente a la represión policíaco-militar y de los capangas de narcotraficantes y contrabandistas de toda calaña que, desde hace un siglo, pululan en la zona con la venia de las autoridades nacionales.

Ycuá (manantial, fuente, origen) y mandiyú (algodón, en idioma guaraní), con 50 mil habitantes, es la cabeza de uno de los departamentos paraguayos más marginados por el centralismo asunceno que, desde hace 130 años, empuñan los dos partidos tradicionales, el colorado y el liberal.

La región viene pagando, desde lejos en el tiempo, un alto precio en vidas y esperanzas, por su tozuda y secular reivindicación de justicia y de recuperación de parte de unas 12 millones de hectáreas, entregadas en los últimos 60 años a miembros del gobierno, amigos, parientes o testaferros. Sus dirigentes campesinos exigen medidas correctivas urgentes, “de lo contrario seguiremos ocupando latifundios o tierras fiscales ocupadas por los grandes ganaderos y productores de soja”.

Después del derrocamiento de la tiranía del General Alfredo Strossner, en 1989, San Pedro es uno de los principales teatros de agitación de grupos de campesinos que denuncian la ausencia o falsedad de títulos de propiedad de sus actuales propietarios, beneficiados por años con regalías de miles de hectáreas que han mantenido improductivas, sólo como factor de especulación para venderlas a capitalistas extranjeros.

Por diversas sinrazones y algo de amnesia, la mayoría de su población, distribuida en 18 distritos, está adherida al Partido Liberal, principal apoyo electoral a Lugo en las nacionales del pasado 20 de abril. Al igual que los colorados, y también fraccionados en tres corrientes, los azules estaban amenazados de implosión. La candidatura del exObispo los salvó y recibió sus votos en contrapartida.

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El conflicto en el Cáucaso: Otra falla mayor en el sistema internacional

Juan francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info) 

El hecho de que el conflicto entre Georgia y Rusia continúe negociándose unilateralmente, o en función de la supremacía de potencias por la zona transcaucásica, demuestra la crisis sostenida del sistema internacional. El conflicto demuestra que la polarización por la supremacía global probablemente acabó, sin embargo la necesidad de expandirse, es un sine qua non, al menos en la generación de poder del estado.

Amparado bajo la carta fundamental de Naciones Unidas, el organismo no sólo entró a tallar a destiempo con el usual instrumento del Consejo de Seguridad, sino que desde que se desbandó la ex URSS, no ha podido prevenir que las disputas provoquen crisis internacionales como la iniciada con la intervención militar rusa. 

El conflicto lleva 18 años, aunque sus raíces provienen desde la misma conformación de los estados europeos. No obstante, Georgia no hubiera actuado con la beligerancia observada, sin el respaldo de EEUU y la Comunidad Europea. El problema mayor decanta a partir del 20 de septiembre de 1990 cuando el Parlamento local declara soberanía y la creación de la República de Osetia del Sur. En diciembre del mismo año, el Parlamento de Georgia rechaza esta autonomía y poco después Osetia es invadida por el ejército Georgiano. 

El conflicto ruso georgiano gravita más allá de una intervención militar rusa provocada por un grupo separatista local. Esta es la parte visible. 

En el movimiento militar ruso que ha puesto en alerta a la alianza transatlántica, no surgen puramente destellos virtuales filtrados por el tráfico mediático, o por las pautas en el juego de las potencias. Allí están los antecedentes inmediatos de una expansión territorial de esta alianza hacia Polonia, República Checa, Rumania, Bulgaria, Hungría, rodeando a Rusia en algunos casos con baterías bélicas antimisiles, que podrían ser hasta nucleares. 

Están los antecedentes históricos, haciendo de la geografía transcaucásica una zona tremendamente sensible por su ubicación estratégica. La inmensidad de Rusia se ahoga por su vientre caucásico donde Georgia es el epicentro; por allí respira hacia el sur y se proyecta a Occidente, por ser una zona de tránsito. Definitivamente la región transcaucásica se ubica próxima a los países del Asia Central, Turquía, Irán e Irak, colindando así con la zona de mayor concentración de recursos energéticos en el mundo. 

Desde el desbande la ex URSS, el apetito occidental por el Cáucaso es irredimible. Casi similar al que exhibe por el medio oriente. Desde hace más de una década, la región transcaucásica es prioridad central en la ofensiva de la alianza transatlántica para ocupar el espacio de la antigua dominación soviética. M.A. Smith (Conflict Studies Research Center. Reino Unido.1999) basándose en Stanislav Chernyavskiy (1998) - un alto funcionario del gobierno ruso- apuntaba que EEUU haría uso de cualquier medio para controlar la zona. Las opciones más atractivas consisten en EEUU convertido en árbitro de los conflictos étnicos, o a través de la utilización de un poder regional como Turquía para penetrar en la zona transcaucásica. La invasión militar rusa reciente provocada por la incitación del movimiento georgiano sobre Osetia del Sur le estaría abriendo la primera opción. Sin embargo, la posibilidad de asociar tanto a Georgia como Azerbaiyán a la OTAN, amenazaría seriamente a la pretensión rusa de continuar controlando la zona. 

En 1936, no en vano Georgia se transforma en república soviética bajo la presión de Stalin. Es el año en que se forma el eje Alemania- Italia, que haría detonar en menos de tres años la Segunda Guerra Mundial. El mismo año en que estalla la guerra civil española. 

El elemento financiero también está presionando. Rusia no ha podido invertir en la industria energética de la zona en una dimensión correspondiente a su aspiración de controlar la zona. En este sentido no ha podido enfrentar el poderío del capital de las compañías occidentales, optando por el predominio político y militar. En una arista más profunda, a Rusia le pesa el legado anticomunista heredado de la expansión soviética. 

El último muro del mundo Bipolar

Sin embargo el problema subyacente mayor está en la ONU. El organismo es quizás el último muro del mundo bipolar arrastrando vestigios y vicios de la Guerra Fría clásica. O, más bien, esta continúa existiendo como cultura dejando atrapado al organismo en su red. El ente más planetario del orbe, también ha sido víctima de la dualidad de su propia construcción conceptual basada en la confrontación bipolar estimulando así el unilateralismo. La utilización del Consejo de Seguridad como órgano centralizador de las decisiones así lo ha demostrado, a pesar del asumido fin de la guerra fría. 

El “nuevo orden mundial” -prematuramente augurado por Estados Unidos y refrendado por el sistema de organizaciones internacionales en los comienzos de los noventa, a partir de la “caída de los muros” y la descompresión de la Guerra Fría- es una desafortunada elucubración de nivel macro que no ha resistido el paso del tiempo. Osetia del Sur recurre a Rusia, y por otro lado está el tema de la identidad, el leitmotiv de las naciones o de las que quieren serlo como las localidades de Osetia del Sur y Abkhazia.

El órgano global destinado a complementar las transformaciones a partir de la “caída de los muros” y a liderar un nuevo marco conceptual de relaciones y la reconstrucción de las zonas más afectadas por la guerra fría, es un instrumento cada vez más sometido al juego de las potencias. En el marco de la bipolaridad, existía la posibilidad del equilibrio y de una menor concentración de poder. 

Ahora el poder está cada vez más concentrado en el Consejo de Seguridad, y en cinco países con derecho a veto. El resto de los países son apenas comparsas de un grupo musical de cámara, donde ni siquiera asoma la posibilidad del no alineamiento. Osetia del Sur no puede ser independiente por esa falla en el sistema internacional. Si la responsabilidad entera es de la ONU quizás sea inapropiado. Los países “hacen la ONU”, y para hacerla funcionar en forma diferente deben acelerar su reforma, tarea que está pendiente. 

El panorama no es fácil para Rusia que tampoco podría contar incondicionalmente con China, conociendo la autonomía de esta nación en materia internacional. EEUU e India -este último un aliado histórico de la Ex Unión Soviética- están a punto de sellar una alianza estratégica incluyendo el desarrollo nuclear de India, que ya tiene la bomba atómica. Frente al acorralamiento, más que su poderío militar, Rusia ha tenido que mostrar su capacidad de decisión, y la señal de lo que está en juego.

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