lunes, 29 de septiembre de 2008

A 35 años del golpe militar en Chile: “La comunidad judía fue pro-Pinochet”

AGENCIA JUDIA DE NOTICIAS - CONVERGENCIA

El rabino Angel Kreiman, que fue activo participante en la militancia de los derechos humanos en Chile durante la dictadura pinochetista, recordó en declaraciones a AJN que muchos judíos de orientación marxista tuvieron que ser salvados por el comité de derechos humanos que él integraba, pero la mayoría de la dirigencia judía apoyó el golpe del 11 de Septiembre de 1973.

Para conocer el origen del proceso hay que remontarse al 4 de Septiembre de 1970 cuando Salvador Allende fue electo. Allí se dio un gran salto, por su ideología marxista, la enorme mayoría de los judíos no aceptó su gobierno, hubo más de 5000 que decidieron emigrar a Sudáfrica, Israel u otros rumbos, la mayoría eran poderosos económicamente, temieron por sus vidas”, recordó.

“El viernes siguiente la mayoría de las comunidades permaneció cerrada. Se sentían en parte como hoy los son los judíos en Venezuela”.

El religioso, nacido en Argentina, mantuvo diversas reuniones con Salvador Allende, quien le aseguró que no iba a haber persecuciones. Sin embargo la comunidad no lo tomó de esta manera, vivía con miedo y se pasó a la oposición.

Kreiman, que había llegado para trabajar con la juventud, fue nombrado por el comité representativo como gran rabino: “Tuve que hacerme cargo de la dirección de las grandes entidades, nadie quería entrometerse”, recordó.

En cuanto se produjo el golpe militar que llevó al general Augusto Pinochet al poder, la comunidad judía se sintió “sobreprotegida y apoyó al golpe, incluso hubo generales de origen judío”, sostuvo.

“Los 5000 judíos que se habían ido durante la época de Allende, retornaron”.

Y apoyó su declaración al recordar que el embajador ante Israel fue un general de apellido Berdichevsky.

Kreiman subrayó que salvo la comunidad sefardí y la Bnai Brith, todos los demás fueron pro-golpistas, “se sintieron amparados y favorecidos económicamente por el régimen pinochetista”.

En relación a su actuación y vivencias, el rabino formó junto a sacerdotes de otros credos el movimiento religioso por los derechos humanos que : “protegió a la población con conciencia religiosa que habían sido marxistas. Fui el único rabino activo, viví con la custodia de los carabineros en la puerta de mi casa, me indicaban con el dedo”, aseguró Kreiman que perdió a su esposa Susana en el atentado a la AMIA en Julio de 1994.

Durante todo el gobierno del general Pinochet, fue todo muy “conflictivo”, culminó.

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