miércoles, 24 de septiembre de 2008

Argentina: “En el mundo se le reclaman soluciones políticas a la Justicia", dice Eugenio Raúl Zaffaroni


CISPREN

El ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sostuvo en una entrevista con el diario Comercio y Justicia que la única manera de investigar los delitos económicos, sofisticados y trasnacionales, es con una estructura de inteligencia adecuada.

La despolitización de los órganos de selección y acusación, el reclamo de celeridad a la Justicia, los límites de la judicialización de los conflictos políticos y el ejercicio del poder fueron algunos de los temas sobre los que se explayó el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Raúl Zaffaroni, durante su visita al diario Comercio y Justicia. El magistrado estuvo en Córdoba participando el pasado jueves y viernes de la 3ª Conferencia Nacional de Jueces.

- Por un lado, los jueces reclaman despolitizar los órganos de selección y remoción. Por el otro, hubo un mensaje hacia adentro de no ser jueces genuflexos al poder político y hasta el presidente de la Corte reconoció que para ciertos cambios tienen voluntad, pero no el poder. ¿Cómo deben construir ese poder?

- Yo soy muy foucaultiano, creo que el poder no se tiene, se ejerce. En consecuencia, si tuviésemos que traducir todo eso en términos prácticos, diría que hay que ejercer el Poder Judicial, ejercerlo directamente y ocupar el lugar. No me va a llamar la atención que los otros poderes quieran limitar el poder del Judicial si estamos en una división de poderes para que nos controlemos todos. Esos espacios de disputas se van a dar siempre, simplemente creo que lo tenemos que ejercer y para empezar lo tenemos que defender. Si hay un jury sesgado por razones políticas, coyunturales, locales, inconfesables o lo que sea, tenemos que denunciarlo. Cuando hablamos de un jury de enjuiciamiento, en ese caso ya no estamos en juicio político sino de responsabilidad que tiene un marco jurídico y ese marco, mínimamente, tiene que respetar todas las garantías de defensa y la decisión no puede ser irracional.

- Los magistrados piden mayor agilidad para que se les resuelvan las acusaciones que reciben y no sea ese un botín de presión mientras están acusados. La sociedad les pide a ustedes la misma celeridad. ¿Cómo se compensa eso?

- Hay un problema con la celeridad de la Justicia que está vinculado a cierto problema de desapoderamiento del Estado, la pérdida de prestigio de los órganos políticos y un fenómeno mundial donde todas las demandas insatisfechas en los otros poderes se dirigen al Judicial. Esto se llama judicialización, se le reclaman soluciones políticas al Poder Judicial. De alguna manera, éste puede y debe asumir algunas y hay otras que no las debe asumir o no las puede resolver porque no tiene los elementos propios para ello y por ende, si ingenuamente las asume, ante el fracaso, éste va a caer sobre el Poder Judicial.

- Por ejemplo ¿qué tipos de casos no debe asumir?

- Determinados conflictos de carácter político. Uno tiene que decir, "mire esto es político, acá le devuelvo la pelota y resuélvalo usted y no me meta a mi en líos".

- ¿Un ejemplo sería la judicialización de la protesta?

- Por ejemplo. (Ese) es un conflicto de carácter político, (allí hay que decir) "resuelvanlo ustedes, no me metan a mis jueces en un problema de procesar a fulanito, después hay que desprocesarlo, después hay que sacarlo. Si usted está negociando con un señor que está cortando una ruta no pretenda que yo lo procese, ¿Qué estamos haciendo? ¿Usted negocia y yo lo tengo que procesar?". Ahora, si un señor levanta un riel de ferrocarril, hay que meterlo preso, no cabe duda. Pero si es una protesta y hay una autoridad negociando, entonces no se debe judicializar lo que no corresponde y lo que merece una solución política.

Hay otras cosas en las que sí se debe hacer cargo el Poder Judicial, es decir, los derechos no se pueden negar por falta de legislación o falta de reglamentación o porque se le ocurra a un poder no hacer nada. No es función nuestra decir qué se debe hacer en concreto, pero sí decir que algo se debe hacer. En el último tiempo lo venimos haciendo, se nos critica que eso es activismo judicial.

- ¿Lo dice por casos como el del Chaco, donde la Corte ordenó auxiliar con agua y alimentos a comunidades aborígenes de esa provincia?

- Sí, también por el caso del (saneamiento del) Riachuelo y (el caso) Badaro con las jubilaciones (NdR: allí la Corte ordenó a la Anses aplicar el Índice de Salarios elaborado por el Indec para ajustar los haberes previsionales al jubilado Adolfo Badaro). Badaro fue una negligencia rara del Ejecutivo y del Legislativo. Nosotros le dimos el espacio, les dijimos que tenían un año para legislar eso, no queremos invadir el ámbito legislativo, (dijimos) elijan ustedes cuál es el índice de actualización. Pasó un año, no lo eligieron, lo elegimos nosotros. Pero tenemos que tener el arma para poder hacer eso, de lo contrario no podemos asumir algo que luego se vencen los términos y nos quedamos dando vuelta en el aire porque no tenemos autoridad para decidir o no tenemos los medios.

Todo eso está vinculado en esa pretensión, en esa incapacidad que se va dando estructuralmente en el mundo, en los otros poderes para resolver conflictos y al derivar toda la conflictividad al Judicial, se va dando algo que es imposible, no hay (poder) judicial en el mundo que tenga la capacidad de resolver toda la conflictividad de las sociedades. Tendríamos que tener un presupuesto monstruoso y, por otra parte, sería ridículo.

A esto se suma un defecto que es bastante nuestro pero que no es únicamente argentino. Se fueron destruyendo las jurisdicciones o los órganos de solución de los pequeños conflictos. Hoy perdimos la Justicia de Paz, no tenemos más los jueces de paz, entonces llega un momento dado que si al vecino se le rompe un caño y me llena de humedad la pared no tengo cómo resolverlo, tengo que hacer un juicio civil, pedir un perito y así se me va a resolver dentro de cinco años cuando tenga la casa llena de peces. Son conflictos menores por la gravedad social, pero para el que lo sufre no es menor y no tenemos mecanismo de solución de eso. Hay que generar una Justicia rápida, expedita, poco formal, para los conflictos de baja intensidad.

- También ocurre en lo penal

- Incluso en el ámbito penal lo vemos. La lentitud en el ámbito penal se nota y la ineficacia de los tribunales en las causas menores, las correccionales. En general, en las causas graves hay un juicio oral en un tiempo más o menos razonable. Donde se produce el colapso es en lo correccional. Es decir, si uno mata a toda la familia, más o menos en un año y medio o dos, máximo, tiene un juicio oral. Ahora, si uno se emborracha una noche y rompe una vidriera, ahí tiene que esperar la prescripción o esperar un juicio abreviado o tener estado civil procesado durante cinco años hasta la prescripción.

- En uno de sus fallos habló de la complejidad del fenómeno de la corrupción. ¿Hay falta de decisión o de independencia en los jueces para abordar estos casos o falta presupuesto para peritos especializados en temas penales económicos?

- Si estamos hablando de crimen organizado, una cosa con un nombre que no me gusta mucho porque no sé bien lo que es, pero en realidad son distintos delitos, una criminalidad de mercado que siempre lleva asociada necesariamente corrupción, es cierto que hay operaciones sofisticadas y que no tenemos ni existe una policía de investigación. Yo no creo que esto se resuelva con peritos nuestros.

- ¿Y sobre el rol que les toca a los jueces?

- Hay un problema material de investigación. Hay una (criminalidad) grosera que se detecta fácil, pero en una criminalidad de mercado muy sofisticada se necesita una policía especializada, no basta con un perito. No nos olvidemos que el Secret Service y el FBI de los Estados Unidos fueron creados para la investigación de delitos económicos. Realmente, la única forma de investigar criminalidad organizada en serio es con un buen servicio de inteligencia, no hay otra. Son operaciones demasiado sofisticadas, trasnacionales, de triangulación. No tenemos capacidad de investigación operativa en nuestras policías para investigar eso, esa es la realidad.

- Con lo cuál es un déficit enorme. ¿Qué piensan al respecto?

- Podemos pensar en algún momento en una Policía Judical. Eso no lo tenemos creado en el orden federal. Es tarea del Ejecutivo poner a funcionar la inteligencia en alguna cosa útil, ¿no?

- Eso en los grandes delitos de corrupción ¿y en los de corrupción doméstica?

- Cuidado que los delitos esos son los que justamente pueden afectarnos la vida cotidiana. Hay una corrupción estructural que afecta la base económica. Hay cuatro patas de la economía del Estado que son el crédito, la recaudación fiscal, Aduana y el control de los organismos de los servicios públicos privatizados, si fallan una de esas cuatro patas nos empezamos a hundir y el efecto de ese hundimiento lo tenemos todos. Hay procesos de sobrefacturación, de exportación de piedra diciendo que está exportando cualquier otra cosa... ver quiénes son los directorios de las sociedades anónimas que vende acá y el que compra allá, que uno es el cuñado del otro... eso requiere una especialización. Por otra parte, con toda honestidad, a mí me dan a que mire dónde hay un fraude en una contabilidad bancaria y no es fácil si alguien no conoce.

- Eso en cuanto a la infraestructura.

- Pero es la infraestructura de la investigación. Un juez dirige la investigación, pero eso no es cierto, nosotros tenemos que resolver siempre sobre cosas que no conocemos. Responsabilidad médica, mala praxis, necesitamos cuerpos de investigación que no sólo son los peritos nuestros, en estos casos investigación policial. Necesitamos estructura de investigación muy fuerte para eso.

Foto: Eugenio Raúl Zaffaroni / Autor: PRIMERA FUENTE

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