lunes, 29 de septiembre de 2008

Argentina: ¿Por qué se archiva el 90% de las contravenciones?

CORREPI

En su edición del 15 de septiembre, bajo el título "Se archiva el 90% de las contravenciones", el diario La Nación informó que, según datos brindados por la Fiscalía General Contravencional de la ciudad de Buenos Aires, menos del 10% del total de actas contravencionales labradas por la policía llega a juicio, y sólo el 1% de sus presuntos autores resulta condenado.

El diario que mejor expresa los intereses de la clase dominante se queja amargamente de que grandes delincuentes, como "trapitos, que exigen dinero a cambio de un lugar para estacionar; los que ofrecen sexo en la calle, y los que ensucian el espacio público con graffitti" queden impunes, y exige que se escuche al fiscal general de la ciudad, Germán Garavano, que dijo: “La Legislatura debe replantearse modificar la ley si quiere castigar estas conductas” porque “así, la Policía Federal, se desanima”.

Aclaremos que los que sobreviven como pueden en la calle, desde la prostitución a la venta ambulante, pasando por cuidacoches, abre puertas y limpiavidrios, son explotados por la propia policía, que les cobra peajes, y al remiso a pagar lo lleva preso aprovechando el sistema contravencional. Así se garantiza buena parte de la caja chica policial, que no es tan chica.

El establishment judicial, los funcionarios políticos y sus voceros, los medios, ocultan que las contravenciones son una de las herramientas de control social más importantes que tienen las sociedades modernas, especialmente en países como el nuestro. El conflicto social creciente, a fuerza de saqueo y entrega, exige a los gobiernos disciplinar permanentemente a los sectores más vulnerables, adonde no logran imponer el arma más “civilizada”, el consenso.

Los datos que revela la fiscalía general son lisa y llana confesión de la verdadera función de las contravenciones: más del 90% ni siquiera llega a juicio, igual que, como ocurre con las faltas de la provincia, de los pocos casos que se apelan, casi el 100% sale absuelto. Nos preguntamos siempre, si sólo apelan los inocentes...

Que más del 90% de las contravenciones labradas no lleguen siquiera a juicio, demuestra que el objetivo de tener un código contravencional no es la convivencia, ni combatir conductas antisociales o "prevenir el delito", ni tener una ciudad limpia, ni nada parecido. El único objetivo es que las fuerzas de seguridad, y entre ellas, primero que todo la policía, tengan una herramienta más, junto a la averiguación de antecedentes, que les permita detener a a cualquiera, en cualquier lugar, sin necesidad de expresar otra excusa que algún artículo al azar del código.

Lo que interesa es que la policía tenga la facultad de realizar la detención, y para eso, tanto da que la causa formal aparezca como "detención para identificar" (AA) o contravención.

Es ese poder de hecho sobre la población lo que hace imprescindibles las contravenciones para cualquier gobierno que administre una sociedad dividida en clases, en la que, por lo tanto, los poderosos necesitan disciplinar.

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