lunes, 29 de septiembre de 2008

Brasil comienza a sentir la crisis internacional

Omar Lugo

Brasil acumula un déficit de cuenta corriente mientras que los expertos auguran una desaceleración del país para el año entrante a la par de la crisis financiera internacional.

Hasta ahora, Brasil ha soportado bien los embates, pues ha crecido en 2008 más rápido que en años recientes y por encima de lo esperado, lo que ha alimentado la tesis oficial de que la crisis pasará de largo.

El crecimiento en Brasil alcanzó 6 por ciento en el primer semestre y el desempleo bajó en agosto a 7,6 por ciento desde 9,5 por ciento del mismo mes del año pasado, dijo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, estatal).

Otros indicadores revelan un aumento de la inversión, sobre todo en máquinas y equipo; el consumo privado, el uso de la capacidad instalada de las fábricas y la producción industrial, que en julio aumentó 8,5 por ciento sobre igual mes del año pasado.

"A pesar de que la política monetaria se ha apretado" el crédito interno ha crecido en 32,7 por ciento en los 12 meses terminados en julio", dijo la calificadora de riesgo "Standard and Poor's" en un informe divulgado este fin de semana en Brasil.

"Esperamos un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 5,2 por ciento en 2008, tomando en cuenta el fortalecimiento de la demanda interna, pero esperamos que se desacelere significativamente en 2009, hasta 4 por ciento", señala el informe.

Ese escenario refleja la expectativa de una mayor ralentización del crecimiento mundial junto con el impacto de las políticas monetarias adoptadas por el Banco Central de Brasil, cuyo impacto se percibe con una diferencia de entre seis y nueve meses.

Desde abril pasado el Banco Central ha elevado la tasa básica de interés en 250 puntos básicos y se esperan nuevos incrementos.

Los tipos de interés son la principal herramienta del gobierno brasileño para contener la inflación por la vía del freno a la demanda. Hoy la tasa mínima referencial está en 13,75 por ciento, tras ajustes sucesivos desde finales del año pasado.

Demanda en Asia beneficia a América Latina

S&P ddijo que la economía de toda América Latina ha marchado bien en 2008, pese a la creciente incertidumbre y las tensiones en torno a la economía global.

Prevé que el producto interno bruto de la región crecerá en promedio 4,6 por ciento este año, comparado con el 5,7 por ciento de 2007, pues la región se ha beneficiado de los altos precios de las materias primas y del todavía sólido crecimiento de las economías emergentes de Asia.

Sin embargo para 2009, la firma prevé que el crecimiento promedio regional baje a 3,9 por ciento, por el impacto de las tensiones y dificultades externas.

El próximo año, América Latina será afectada por la recesión en Estados Unidos y el debilitamiento en Europa, así como por la desaceleración prevista en China e India.

Pero el impacto de la recesión en Estados Unidos no debería ser tan fuerte como podría haber sido en el pasado.

A pesar de que Estados Unidos permanece como la principal economía del mundo con cerca del 20 por ciento del PIB mundial, su contribución al crecimiento global ha venido disminuyendo.

"Mercados emergentes, especialmente China e India, han contribuido en más de dos tercios del crecimiento económico global en años recientes", señala el informe.

"Cómo el crecimiento de China e India va a comportarse frente a las presiones globales será clave en el resultado económico de América Latina", agrega.

Para la región todavía hay una tabla de salvación en el otro lado del mundo mediante el comercio con China e India .

El crecimiento económico de China está previsto en 10 por ciento en 2008 y 9,5 por ciento en 2009 y para India en 7,3 y 8 por ciento, respectivamente, señaló S&P.

También espera que las materias primas soporten sus altos precios aunque por debajo de los recientes picos.

Deterioro en cuentas brasileñas

Brasil ya enfrenta un deterioro de sus cuentas externas que podría complicarse junto con el escenario internacional en 2009, que reducirá el valor y el volumen de las exportaciones y algunas de las predicciones ya han comenzado a materializarse.

La semana pasada, el Banco Central de Brasil informó que la cuenta corriente arrojó un déficit de 1.100 millones de dólares en agosto, comparado con un superávit de 1.350 millones de dólares en agosto de 2007.

El saldo negativo entre enero y agosto fue de 20.602 millones de dólares, contra con un superávit corriente de 3.045 millones de dólares en igual periodo de 2007.

Los expertos afirman que el déficit comercial en Brasil se debe a la caída del dólar, la cual se inicio desde hace varios años como preludio de la crisis financiera y bancaria que hoy azota a Estados Unidos.

El déficit en Brasil se debe a que el país incrementó sus importaciones con un dólar barato.

El déficit en Brasil no es grave a decir de los expertos pues el país tiene las reservas de divisas más grandes de Latinoamérica con casi 200.000 millones de dólares y numerosas empresas han aprovechado la situación para la compra de maquinaria.

Los productores en Brasil afirman que un dólar barato y un real caro restan competitividad a las exportaciones del país.

La Fundación Centro de Estudios del Comercio Exterior (Funcex) dijo que el volumen de las exportaciones brasileñas se ha estancado aunque conservan altos montos debido a los elevados precios de las materias primas en el mercado internacional.

En un estudio, la Funcex dejó entrever que la demanda de materias primas en China, India y otros países de Asia mantendrá altos los precios de las materias primas, lo cual beneficia a los exportadores y las economías de América Latina.

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