jueves, 18 de septiembre de 2008

Colombia: Mis diferencias con Chávez


Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

Desde mi nacimiento he sido en Colosó, mi pueblo, un revolucionario, que en 1935 fui a estudiar a Barranquilla a la Escuela Normal del Litoral Atlántico, donde me ligué a los movimientos agrarios desde los 13 años de edad. Hoy sigo siendo el mismo luchador de antes a los 87 años de edad. Soy historiador, miembro de la Academia Colombiana de Historia, de la Academia de Historia de Cartagena de Indias y de otras organizaciones de investigación social.

En el gobierno del Ex-presidente Carlos Lleras Restrepo y en apoyo de su reforma política y agraria, fui gobernador del departamento de Sucre, Ministro de Agricultura y Senador de la República durante 8 años. He escrito más de 25 libros sobre América Latina y Colombia, varios de ellos sobre el problema y las luchas agrarias en Colombia, de la cual he sido un combatiente permanente hasta ahora, con mis 87 años de edad y de vigor intelectual. Conozco toda la América Latina, he estado en todos los países en la lucha por la democracia, la libertad, el cambio social, y la nueva sociedad que comenzó con la victoria revolucionaria de Cuba. Estuve preso muchas veces en Colombia y otros países desde mi época de estudiante, y como abogado, ligado a las luchas sindicales, especialmente a los de los trabajadores petroleros. El 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado Jorge Eliecer Gaitán, candidato liberal y progresista a la presidencia de la República, yo estaba en Barrancabermeja, el centro petrolero más importante de Colombia, defendiendo a los dirigentes del sindicato que habían sido encarcelados desde principios de año. Cuando esperaba el avión a Bogotá, en el aeropuerto, anunciaron la suspensión del vuelo porque acababan de asesinar en la capital de Colombia a Jorge Eliecer Gaitán. Regresé a mi hotel con los directivos del sindicato y nos fuimos a la plaza de Barrancabermeja donde estaba el pueblo en una vibrante manifestación de protesta por el crimen. Los obreros y el pueblo eligieron una junta revolucionaria de gobierno, en la cual me incluyeron. Asumimos el poder, bajamos a donde estaba el Cuartel de la policía y les pedimos a los agentes sus armas que nos entregaron voluntaria y vivamente. Organizamos el batallón de combate con obreros sindicalizados que habían prestado el servicio militar. Nombramos alcalde. Asumimos la administración de todos servicios públicos, destruimos todos los depósitos de licores y organizamos unos batallones populares sometidos a entrenamiento militar. Sabíamos que sobre Barrancabermeja caería todo el poder militar gubernamental de Colombia. Éramos los únicos que habíamos sobrevivido en el poder. En el resto del país, todo terminó a las 48 horas, ello obligó a un pacto de paz con una comisión especial enviada desde Bogotá que puso fin al estado de guerra revolucionaria. Después los dirigentes de la Junta Revolucionaria fuimos encarcelados en Bucaramanga y sometidos a un consejo de guerra que duró 12 días, en que nos mantuvieron incomunicados y aislados. Todo el pueblo de Barrancabermeja se movilizó a Bucaramanga a defendernos porque de no haber sido por nosotros Barrancabermeja hubiera sido el desorden y la masacre más grande de la fecha.

Con todas esas cosas, señor presidente Chávez, le puedo decir que en América Latina hubo un gran líder de la independencia regional. Fue el gran conductor: Simón Bolívar. Junto a él hubo numerosos dirigentes de la revolución de la independencia que fueron capaces de conducir nuestra lucha a la independencia en cada país. Ahí están San Martín de la Argentina que alcanzó a influir notoriamente en Chile y el Perú; Santander de Colombia, que con Bolívar condujo el gobierno regional de Venezuela, Colombia, Ecuador, Panamá y Perú; O´Higgins de Chile, el propio Bolívar, en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá y Venezuela, y así en Bogotá continuó la lucha con otras grandes figuras de toda la América del Sur. Esa es nuestra historia. Por eso es de gran trascendencia la reunión celebrada en Santiago de Chile de la Unión de Naciones Suramericanas convocada por la presidenta Michelle Bachelet.

Ahora, señor presidente Chávez, estamos de nuevo a la ofensiva, y usted es uno de los conductores del renacimiento revolucionario de la América del Sur, después de 200 años de lucha frustrada. Por eso no puedo aceptar que califique a Francisco de Paula Santander, el líder de la Independencia Nacional de Colombia, que nunca huyó de nuestro territorio y pudo coordinar la colaboración en soldados, en armas y en recursos con el Libertador Simón Bolívar, para la conquista y consolidación de la independencia final de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá. Pero Santander, que era abogado, no salió de Colombia y se refugió en los Llanos Orientales con sus soldados, donde siguió la lucha por la independencia colombiana y de la región. Ahí lo encontró el Libertador Bolívar y los dos condujeron los ejércitos revolucionarios de la independencia para cruzar la Cordillera de los Andes, lo que permitió la expulsión del imperio español de nuestro territorio. A partir de ese momento los ejércitos de su país, señor presidente Chávez y los ejércitos colombianos se volcaron hacia Venezuela derrotando al imperio español. Consagraron la independencia de Colombia y fue consolidada la Gran Colombia. A la conquista anterior se agregaron las de Venezuela, Bolivia, Perú, Ecuador y Panamá. Santander se pudo mantener en Colombia y apoyar la hazaña militar de Bolívar. Esa es la historia real. Cada vez que sea necesario rescataré cuando haya errores de historiadores y gobernantes sobre lo que pasó en nuestra América del sur. Siga adelante en su lucha señor presidente Chávez. Yo lo acompañaré, pero rechazaré sus equivocaciones con respecto a la historia de Santander y de Colombia. Por algo soy historiador de verdad de las luchas sociales y agrarias de Colombia.

Foto: Chile: Hugo Chávez Frías durante la XVII Cumbre Iberoamericana. / Autor: HO - AGENCIA CINCO - XINHUA


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