miércoles, 17 de septiembre de 2008

Descubren en Brasil especie de hormiga más antigua del mundo

Una hormiga de vida subterránea, que carece de ojos y es casi blanca, fue descubierta en la Amazonia brasileña y descrita como la especie más antigua de estos insectos entre los existentes en todo el mundo. 

La hormiga, que alcanza entre 2 y 3 milímetros de tamaño, fue descrita por un equipo de investigadores alemanes, estadounidenses y brasileños, en un artículo que publicará en breve la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (Pnas). 

En declaraciones citadas hoy por la página web de la Fundación de Apoyo a la Investigación en Sao Paulo, la especie fue bautizada con el nombre de "Martialis heureka" debido a que por sus extrañas características parecía un ejemplar marciano. 

Sólo los estudios morfológicos y genéticos permitieron que fuera calificada como una especie nueva, así como de un género y familia inédita de hormigas, afirmó el brasileño Marcos García, que integró el equipo que describió el animal. 

Además de García, que es entomólogo de la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), en la descripción de la nueva especie participaron Christian Rabeling y Jeremy Brown, de la Universidad de Texas (Estados Unidos), y Manfred Verhaagh, del Museo Estatal de Historia Natural de Karlsruhe (Alemania). 

La hormiga fue encontrada por primera vez en 1998 por Verhaagh, quien recolectó dos ejemplares pero no pudo analizarlos debido a que por un accidente se secaron en su viaje hasta Alemania. 

Rabeling encontró en 2003 un tercer ejemplar al recoger a pocos kilómetros de Manaos un rastrojo en la selva Amazónica compuesto por una capa superficial de suelo, restos de vegetación y cáscaras de frutas en diferentes niveles de descomposición.  

Tras analizar la literatura sobre las más de 12.500 especies de hormigas en el planeta, los investigadores concluyeron que no se encajaba en ninguna de las 20 subfamilias existentes y que era el primer descubrimiento de una nueva subfamilia, desde 1923. 

García agregó que un análisis genético con muestras de tejido extraído de las patas permitió concluir que era la hormiga de especie más antigua entre las que existen hoy. 

Según los investigadores, el descubrimiento refuerza la hipótesis de que las hormigas predadoras ciegas que viven bajo la tierra están en el origen de la evolución de estos insectos. 

"El color pálido del cuerpo y la falta de ojos sugieren que tuvieron adaptaciones especiales para habituarse a su vida subterránea", explica García. 

Los autores del descubrimiento pretenden ahora recoger otros ejemplares de la especie para realizar estudios sobre su comportamiento y desarrollar metodologías de colecta que permitan analizar la vida subterránea de estos insectos.

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