viernes, 26 de septiembre de 2008

Economía mundial: Cincuenta países permanecen afectados por el incremento de los precios de alimentos y energía

Cerca de 50 países en vías de desarrollo permanecen en riesgo en 2009 como consecuencia del aumento de los precios de alimentos y energía, según una evaluación actualizada del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Mientras la comunidad internacional se centra actualmente en la crisis financiera en las economías desarrolladas, "es importante no perder de vista 'la otra crisis' -el continuo impacto del crecimiento de los precios de alimentos y combustibles en algunos de los países más pobres del mundo", apuntó el director gerente del FMI Dominique Strauss-Kahn, en un comunicado de prensa.

"Aunque los precios de los alimentos y los combustibles se han aliviado de alguna manera en los últimos meses", dijo, "todavía se encuentran muy por encima de sus niveles al comienzo de la última subida de precio".

"Lo que esto significa para un gran número de países, particularmente en África, es un impacto importante", precisó Strauss-Kahn.

El funcionario abogó por la "acción más enérgica" por parte de la comunidad internacional en términos de asistencia adicional para ayudar a los países vulnerables.

En la actualización de la evaluación elaborada en junio, la institución manifestó que, hasta mediados de septiembre, los precios del petróleo se hallaban en un 40 por ciento menos que los picos que se alcanzaron a mitad de julio, pero siguen siendo el doble de los niveles registrados a finales de 2006.

Por su parte, los precios de alimentos descendieron un 8 por ciento del máximo obtenido en el mes de junio aunque aún continúa superando los niveles de 2006.

Como consecuencia, el FMI estima que los países importadores de combustible con bajos ingresos se enfrentarán a un incremento en la cuenta de combustible equivalente a un 3,2 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) ó 60.000 millones de dólares.

Para 43 países importadores de alimentos, el incremento en los precios de la comida se encuentra en un 0,8 por ciento de su PIB, lo que supone una cifra de 7.200 millones de dólares.

Estas condiciones están causando una debilitación de las posiciones de balanza de pagos y los presupuestos nacionales, y una elevada inflación en los países pobres, dijo Strauss-Kahn, antiguo ministro de Exteriores francés.

En vista de las situaciones mencionadas, los países ricos deben hacer más para ayudarlos, señaló y pidió a los países donantes que ofrezcan subvenciones a los países de bajo ingreso.

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