miércoles, 1 de octubre de 2008

Cuando los "banksters" toman el poder

Vicky Pelaez (EL DIARIO LA PRENSA, Nueva York)

"La democracia peligra cuando el pueblo tolera el crecimiento del
poder privado cuya fuerza llega a superar al poder del estado
democrático". (Franklin D.Rossevelt, 1938).

La última decisión del presidente George Bush de lanzar un salvavidas con 700 mil millones de dólares para los bancos de inversión que se declararon en bancarrota, dejó atónitos a la mayoría de norteamericanos que viven desesperados por la inseguridad de sus puestos de trabajo, por los casi insostenibles precios de gasolina y comida y por ser cada día más esclavos de la tarjeta de crédito. Y ni qué decir de los 10 millones de ciudadanos que el próximo año perderán sus casas por no poder pagar la hipoteca.

¿Quién les dará la mano: George Bush, Barack Obama, John McClain, Sarah Palin, o los miembros del Congreso? Sabemos que ninguno. Todos ellos, al igual como Bill Clinton y George Bush, han sido creaciones de los bankeros de Wall Street a los que Franklin D. Roosevelt llamaba “banksters”, esos que que forman el “complejo financiero”, los que realmente seleccionan al próximo líder del país y lo hacen elegir (dice por el pueblo) utilizando el sistema del Colegio de Electores que puede ignorar el voto popular que sirve de adorno a esta democracia subordinada al mercado neoliberal.

Esto explica, de un lado, la "generosidad" de la Casa Blanca de otorgar del Tesoro Público 700 mil millones de dólares al secretario del Tesoro Hank Paulson para salvar a los bancos quebrados y, del otro lado, “la prudente austeridad" del presidente de amenazar con el veto “El Segundo Paquete de Estímulo” de 56 mil millones de dólares destinado a la ayuda del pueblo para soportar la recesión. El Congreso a la vez está haciendo el juego de cierta “resistencia” a la iniciativa de 700 mil millones de dólares del presidente para apoyarlo después con la variante de rescate financiero aparentemente más “prudente”.

Tan íntima es la concordancia entre el poder ejecutivo y el legislativo que en el caso del Estímulo, el presidente ni siquiera necesitó del veto. El Senado , bajo el pretexto de no malgastar el Tesoro Público, votó en contra de esta proposición de la Cámara de Representantes que quería extender los beneficios por el desempleo a siete semanas, incrementar los cupones de comida en 10 por ciento y asignar 50 millones de dólares adicionales para los bancos de comida entre muchos otros rubros incluyendo la reparación del tercio de las escuelas públicas a nivel nacional, construcción de hospitales y el mejoramiento del sistema de transporte.

No hay dinero para los pobres pero siempre hay para los ricos. El quebrado banco hipotecario AIG fue salvado con 85 mil millones de dólares reinflando así el mercado hipotecario. Entonces aquí no pasó nada. Las casas de cinco millones de deudores hipotecarios que este año tienen que enfrentarse a la quiebra o al embargo podrán venderse a nuevos "soñadores de la casa propia", siguiendo el mismo juego de hacer endeudar a los incautos, que gastarán no menos del 40 por ciento de sus ingresos, mientras que los bancos recuperarán lo suyo, siguiendo su juego sucio de intereses hipotecarios variables.

Los más grandes bancos de inversión Goldman Sachs y Merrill Lynch, que hicieron chillar a la América Latina con sus préstamos amarrados con intereses exagerados, prestando lo que en realidad nunca han tenido, fueron salvados. Por algo el actual Secretario del Tesoro, Hank Paulson fue el presidente de Goldman Sachs, entidad que le otorgó su último bono de 38 millones de dólares, haciendo aumentar su riqueza personal a más de 500 millones de dólares. Sus asesores son también de la misma compañía, o de la Merrill Lynch. Entonces si todo queda en familia porqué no nacionalizar o socializar sus deudas y privatizar sus ganancias.. Inmediatamente que el Congreso apruebe el salvataje, de un tajo la deuda de cada norteamericano será aumentada a 40 mil dólares. Pero eso no importa. El capitalismo estará existiendo aparentemente “regulado” guiado por los mismos “banksters” que ya están soñando con el poder absoluto. Por algo decía Aristóteles que la democracia es el estado anterior a la oligarquía.

¿Hasta cuando seguirán estos 'banksters' jugando con la paciencia del pueblo norteamericano?. ¿Es que no temen que un día, se produzca una explosión social?. O tal vez sí, y ya están preparados para controlarla.

El tiempo nos lo dirá.

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