miércoles, 15 de octubre de 2008

La muerte blanca en Salta (Parte I)


Elena Luz González Bazán (especial para ARGENPRESS.info)

Para nuestras comunidades la muerte de los niños es una muerte blanca. Dos niños de la comunidad aborigen wichi, de la provincia de Salta murieron por desnutrición y falta de atención adecuada, por la esclavitud a que son sometidas las familias originarias y por la perversidad sin atenuantes de los finqueros de la zona, agregando un estado provincial y nacional impune y más perverso aún. Este es el panorama general. Ahora pasemos a detallar la situación dolorosa.

La muerte de los niños wichis

Mientras la presidenta de la nación se echa encima más de cincuenta mil dólares en joyas para salir a hablar discursos aburridos, altisonantes y gesticulantes, los niños se mueren de hambre y desnutrición. La noticia fue dada por la agencia Copenoa, dolor e impotencia registran en su noticia del martes 7 de octubre del 2008, titulada: Mueren dos niños aborígenes luego de pasar tres días sin comer en una finca en Tartagal.

La información continúa: "Los niños de un mes y dos años fallecieron por desnutrición en la finca Nuevo Horizonte, ubicada en el paraje Caraguata distante a 80 kilómetros de la ciudad de Tartagal, al norte de la provincia de Salta. Los pequeños no habían ingerido alimentos y tomado agua durante tres días".

Y agrega: "Las denigrantes condiciones de esclavitud a los que son sometidos los aborígenes en las fincas rurales de la zona del departamento San Martín, se cobraron estas pequeñas vidas".

La zona indicada es rica en petróleo, gas y un ferrocarril, línea Belgrano, que no pasa más. El noticiero Video tar, agregó: "Según informó la policía, los nenes, uno de 23 meses y otro de sólo un mes, desde hace tres días no ingerirían ningún tipo de alimentos ni líquidos afectados por una infección". Los pequeños estaban desnutridos, con sus boquitas ampolladas, pasaron tres días sin tomar agua e ingerir alimentos, completamente desprotegidos, el padre recurrió a la ayuda de los finqueros que sólo le alcanzaron unas aspirinas.

"Murieron como perritos" afirmó a Copenoa una fuente consultada del Hospital de la zona. La policía de esta provincia confirmo que la autopsia determino que los niños murieron por desnutrición.

Los chiquitos hijos del ciudadano Negro, trabajador esclavizado en las fincas, estaban junto a sus padres, viviendo bajo un plástico mientras trabajaban en negro en la Finca Nuevo Horizonte.

La policía de esta provincia confirmó que la autopsia determinó que los niños murieron por desnutrición.

Miseria, esclavitud, impunidad

Si el Estado tuviera una política de Estado, valga la redundancia, pero necesaria y adecuada remarcar, estos niños no sólo estarían vivos sino estarían bien alimentados, jocosos, jugando y haciendo las cosas normales que hacen todos los bebés de ese tiempo de vida.

Estarían haciendo sus morisquetas y dando alegría a sus padres, igual que todos los niños y niñas de esa edad.

Pero no, esto no fue así, porque el capitalismo no es ni humano, ni salvaje, es simplemente capitalismo, una formación político, social, económica y cultural basada en la ganancia máxima y en la sobre explotación de la mano de obra laboral, sea aborigen, blanca o negra, alta o flaca, fea o linda…

Por eso es cierto que estos son empresarios más que inescrupulosos, que llevan a la muerte a un niño, en este caso dos bebés sin ningún miramiento.

¿Y la justicia? desde Copenoa se afirma: "Seria importante que la justicia investigue la muerte de los niños, en que condiciones vivían, y para que empresario trabajaban sus padres y el porque de la falta de atención de los niños".

Por otro lado, es real y cierto que estas muertes no son las primeras, lamentablemente ya hay antecedentes, y "son cientos de familias que trabajan de forma precaria y son explotadas por finqueros, empresarios inescrupulosos y mal paridos, que no dudan en enriquecerse a costa de explotar ante la mirada de inacción de funcionarios que a la vista no funcionan, que no controlan amparando la explotación de familias y el trabajo en negro", sentencian desde la Agencia Copenoa.

Salta la Linda

La población total, según Censo poblacional del 2001 es para la provincia de Salta en la franja etaria de 0 a 24 años de 592.848 bebes, niños y niñas y adolescentes y jóvenes.

La población bajo la línea de pobreza arriba a la cifra del 47,2 por ciento de la población total. Con la población bajo la línea de indigencia llega al 53,9 por ciento para el Censo 2001. Asimismo, la incidencia de la niñez y adolescencia en el noroeste argentino es del 37 por ciento, superada por el noreste que trepa al 39 por ciento.

Esto es fácilmente explicable, las familias pobres son numerosas, rompen el esquema de la familia tipo.

Las nuevas aproximaciones y estimaciones nos suministran que el 52,6 por ciento de los niños y adolescentes salteños está bajo la línea de pobreza.

Además, el 33 por ciento de la población entre 0-5 años eran pobres hacia el 2004; por su lado, el 27 por ciento de los chicos de entre 6 y 12 años; el 40,7 por ciento de los adolescentes entre 13 y 18 años, y el 42,7 por ciento de los jóvenes de 19 a 24 años. Estos datos son suministrados por un estudio del Ministerio de Educación de la Nación, basado en estadísticas del Indec del segundo semestre de ese año.

En cuanto a las condiciones de vida, según las cifras que proporciona el INDEC, el 33,4 por ciento del total de la población salteña es pobre, está bajo la línea de pobreza, y el 9,9 por ciento está bajo la línea de indigencia. Los datos son del 2008, entre enero y junio.

En cuanto a los hogares, durante ese mismo período, el 24,4 por ciento de las familias se encontraba en situación de pobreza y el 6,7 por ciento no disponía de los recursos mínimos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas.

Según la información de la Dirección de Estadística de Salta el gobierno provincial invierte mensualmente 191 pesos por persona, estos cálculos son obtenidos a través del PBG Producto Bruto Geográfico del 2005 y del promedio de la inversión pública entre 2004 y 2007.

Que dicen las consultoras privadas

Las consultoras afirman o indican que la economía informal o no registrada existe y tiene mucha fuerza en esa provincia del norte argentino.

Esencialmente está entre: Trabajadores rurales y empleadas domésticas son los dos sectores con mayores niveles de informalidad: entre el 50 por ciento y, en algunos casos, hasta el 75 por ciento.

La situación es clara: trabajo en negro, esclavizado, economía denominada informal, pobreza, indigencia, niveles de explotación sobre humanos…

No podemos decir que los niños son los únicos privilegiados…

Autor imagen: COPENOA


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