martes, 4 de noviembre de 2008

Colombia, frente a las barbaridades y crímenes que se cometen bajo el gobierno de Uribe Vélez


Apolinar Díaz – Callejas (especial para ARGENPRESS.info)

Colombia se salvará. El movimiento indígena y de afro colombianos, junto con toda la población, recuperarán su destino y la democracia.

No creo que la suspensión del servicio de energía eléctrica durante los últimos días, en el barrio de Bogotá donde vivo, sea una acción deliberada contra mi necesidad de escribir mis artículos de prensa y los libros en que ando. Creo que se trata de que el Distrito de Bogotá cometió el tremendo error de privatizar los servicios de energía eléctrica en la capital de Colombia, entregando su manejo a grupos privados a los que sólo le interesan sus utilidades, aunque la ciudadanía sufra por ello. La semana pasada fue una situación permanente de falta de energía para poder escribir esta columna. Me propongo formular una acusación ante los organismos del Estado encargados de vigilar la prestación de este servicio público, que ejecutan las empresas privadas que se enriquecen incumpliéndole a la población. El contratista beneficiario de esa transferencia de los ingresos de Bogotá por servicios de energía eléctrica se llama CODENSA. Cuando ya había avanzado en estas líneas se fue por quinta vez la luz en mi barrio.

Pero, volvamos a la situación social y política de Colombia en la actualidad. Ayer, dos de noviembre, se realizó en el Resguardo Indígena la María en el Municipio de Piendamó, en el Departamento del Cauca, el encuentro entre el Presidente Álvaro Uribe Vélez y las organizaciones indígenas y afrodescendientes del sur del país. Fue una reunión que el presidente colombiano trató de evadir y sabotear durante varias semanas. Al final no tuvo más remedio que asistir al Resguardo Indígena para oír y tratar de dialogar con estas organizaciones.

Los indígenas del Resguardo se presentaron con sus vestidos blancos y sus distintivos rojos y verdes al cuello, con un bastón de mando en sus manos, que son distintivos tradicionales y milenarios de defensa de los indígenas, de los cuales el gobierno retardatario del país acusa de usar armas para combatir a los gobiernos que tenga la nación. Sería una batalla no solo dramática sino falsa entre los bastones indígenas y las ametralladoras, camiones y aviones de combate del gobierno. Quiero subrayar como hecho especial de la presencia de los indígenas, su tranquilidad, su disciplina y su respeto a la reunión. Además, los oradores, en un país como Colombia de tradición de notables discursos, fueron de un vigor y perfección lingüística impresionantes. Yo que he sido luchador político y Senador de la República durante muchos años puedo decir que en esta materia en el Resguardo la María hubo una espectacular perfección oratoria de los voceros de las organizaciones indígenas. El discurso de la Consejera Mayor de la
Comunidad Indígena del Cauca Aida Quilcué, presentando las denuncias indígenas fue sencillamente notable. Pero también se encargó de responder a los agravios del Presidente Uribe Vélez quien acusó a los indígenas de irrespeto al Himno Nacional, porque se sentaron cuando resonaron sus notas. Ella dijo "que no era un irrespeto con el Himno Nacional, sino un prueba de su resistencia y de protesta contra un Estado excluyente como lo es actualmente el colombiano".

Del mismo modo, ante los discursos evasivos del presidente Uribe Vélez, el líder indígena Feliciano Valencia, le dijo tranquilamente al Presidente: "no lo tome como un desafío. Mientras no haya soluciones completas seguiremos con las haciendas La Emperatriz, Gualanday y Jabio; porque la Minga es decir, la protesta, sigue". Uribe se limitó a responder que el gobierno no aceptaba invasiones.

El Presidente Uribe exigió a las comunidades indígenas que se comprometieran a no planear el taponamiento de la carretera, a la vez que se ofreció a investigar los desmanes cometidos en los últimos días contra este Resguardo, ante las denuncias de los indígenas, que incluso mostraron un vídeo de 14 minutos sobre las acciones "irregulares de las autoridades en las marchas". Por ello el dirigente indígena Feliciano Valencia declaró al final del encuentro con Uribe: "presentíamos un fracaso. Es una ofensa que después de este debate se insista en la presencia de la Fuerza Armada en La María".

Uribe Vélez insistió en que bajo su mando, en Colombia no había territorios vedados para las autoridades "pero explicó que sí podía salir la Fuerza Pública de la María, pero con el compromiso de los indígenas de garantizar que desde su territorio no se planearán "taponamientos" a las vías y se comprometió a investigar los desmanes cometidos por la Fuerza Pública en los últimos días contra este Resguardo".

En su desesperación por la carencia de argumentos serios para responder a los dirigentes indígenas, el Presidente Uribe, quien lo creyera se comprometió a acoger la Declaración Universal de los Pueblos Indígenas, expedida por las Naciones Unidas que será debatida en marzo de 2009 en la ONU.

Elides Pechene, indígena guambiano, Gobernador del Resguardo La María, enfatizó que "la política de seguridad democrática (del gobierno Uribe Vélez) tiene un poder destructivo y pregunta: "¿Por qué se nos quiere destruir? ¿Por qué se nos quiere extinguir?".

En este espectacular debate público, los indígenas denunciaron que en la represión gubernamental hubo 130 heridos y varios muertos.

El encuentro indígena - Uribe Vélez, se inició con el Himno de la Guardia Indígena, interpretado por la banda cuatro más tres. La Consejera Mayor, Aida Quilcué, en su notable discurso de inauguración del encuentro aclaró al Presidente Uribe que el encuentro con el gobierno se hacía como parte de la Minga de resistencia contra las represiones del gobierno y no de aplausos", para informarle la verdad al país y al mundo. Por ello expresó: "protesto por las mentiras oficiales y denuncio que hay 120 indígenas heridos y varios muertos causados por la Fuerza Pública". Igualmente expresó que los soldados del régimen de Uribe destruyeron sus banderas y elementos culturales.

Y por eso se ha creado la Minga de la Resistencia a la Agresión, a la vez que se refirió a las acciones violentas de la Fuerza Pública en Piendamó. Explicó que las agresiones, muertos y heridos fueron actos delictuosos que llevarán a la Corte Penal Internacional. Denunció las políticas oficiales contra los campesinos y el despojo a estos de sus tierras, por los grupos de terroristas y narcotraficantes. Defendió a los cientos de cortadores de caña de los ingenios azucareros del Valle del Cauca que están siendo agredidos y despojados de sus derechos laborales. Indicó que la política del gobierno actual es contra los campesinos de este país.

Este es un resumen del extraordinario espectáculo de energía, inteligencia y claridad ideológica y política que dieron los indígenas del sur del Cauca a Colombia, a la América del Sur y el mundo. Yo, personalmente quedé profundamente impresionado por este acontecimiento histórico. Aida Quilcué anunció con vigor "que si el Gobierno Nacional no retira sus tropas de los territorios del Resguardo, la Minga Indígena continuará con el mismo vigor y movilización humana hasta hoy". Todo ello me lleva a pensar que con movimientos como el de los indígenas Colombia, inevitablemente, se salvará de los desastres y propósitos dictatoriales del gobierno Uribe Vélez y de sus roscas políticas.

Foto: Alvaro Uribe Vélez presidente de Colombia. / Autor: Zhang Chuanqi - XINHUA


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