jueves, 15 de enero de 2009

México. La Iglesia se metió en las elecciones

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Unánime es el rechazo a crear en nuestro país, eminentemente laico por disposición constitucional, un “partido católico”; sin embargo con la sóla polémica que provocó la Arquidiócesis de México, la Iglesia de esa fe ya se metió, aunque sea por la puerta falsa, en las elecciones de medio sexenio que renovarán ambas Cámaras del Congreso de la Unión, algunas gubernaturas, Congresos locales, presidencias municipales y jefaturas delegaciones en la capital de la República.

Las fuerzas políticas del país así los han manifestado al afirmar que no se puede confundir la religión con la política y rechazaron la idea de la Arquidiócesis de México de crear un partido político integrado por los grupos laicos que defienden los preceptos de la Iglesia católica.

Todos los partidos políticos coinciden en esa posición que es congruente con nuestros precedentes históricos que llevaron al país a confrontaciones bélicas entre mexicanos, inclusive de las mismas familias, no obstante que sabiamente el prócer mexicano, Benito Juárez García nos había legado en las Leyes de Reforma la normatividad que ordena la separación de iglesia y Estado.

Incluso el Partido Acción Nacional, PAN, el más cercano al catolicismo, reprobó cualquier intento de la Iglesia por entrar en la política militante; el coordinador de la bancada blanquiazul y presidente del Senado de la República, Gustavo Enrique Madero pergeño una frase de antología por indicada para esta polémica, obviamente muy bien preparada:

“Los ministros de todas las iglesias deben ser pastores de su grey para subir al cielo y para buscar la superación de los seres humanos en el ámbito espiritual, pero en el terreno político existe una franca cultura de laicismo en nuestro país que hay que mantener”, agregaríamos, y respetar.

También el diputado federal panista, Obdulio Ávila., congruente, expresó que “vivimos en el siglo XXI; ese asunto ya no es motivo de debate”. Por su parte el Partido de la Revolución Democrática, PRD, sostuvo que la ley prohíbe la participación de las iglesias en la política, así como los partidos religiosos: “La ley no permite la constitución de un partido católico, musulmán o protestante”.

Y el Partido Revolucionario Institucional, PRI, opinó que en México “ya se superaron las épocas en que se quiso introducir en la vida pública un partido confesional”.

No obstante el total rechazo, los curas siguen en su “causa”; por ejemplo el obispo auxiliar de la ciudad de México, Jonás Guerrero, por cierto coordinador general del VI Encuentro Mundial de las Familias, se aventó la puntada de declarar que “la democracia no es el sistema perfecto porque puede aprobar normas o legislaciones que no necesariamente resultan en un bienestar social”.

Seguramente no es el sistema perfecto; el caso es que no se ha inventado uno mejor, como tampoco la Iglesia Católica es la perfecta, por los excesos y aberraciones en que ha caído desde siempre, que inclusive en algunos casos se ha visto precisada a pedir perdón. Desde luego que aprovecharon la coyuntura de su encuentro de familias, y cómo no, si hasta el presidente de la República estuvo en la inauguración del mismo, no obstante se juramente constitucional.

En fin, se seguirá en el tema; ese es el verdadero propósito, por que sin discusión sólo con provocar la polémica la Iglesia Católica ya se metió en las elecciones de este año, y se metió hasta la cocina, lo cual es una grave violación, que como sucede siempre en nuestro país, quedará impune.

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