martes, 13 de enero de 2009

Paraguay: Fuerzas conjuntas


José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

En medio del más grande despliegue policiaco-militar en la historia del país en los últimos sesenta años, que ya arroja dos campesinos asesinados y varios detenidos, con acceso vetado a la prensa en la zona de operaciones, el gobierno paraguayo inició esta semana el prometido proceso de reforma agraria.

Cientos de uniformados, armados para una guerra de guerrillas, con helicópteros, aviones y numerosos vehículos todo terreno, han sido desplegados en los Departamentos de San Pedro, Concepción y Amambay, todos cercanos a la frontera con Brasil, teatro del cultivo de soja transgénica y marihuana.

Los servicios de inteligencia del Estado, con visibles contradicciones en su parca información, dicen que en esas zonas operan grupos revolucionarios armados desde hace años, aunque jamás han presentado pruebas de ningún enfrentamiento en todo ese tiempo.

El grueso del empresariado rural, en particular la patronal sojera, mayoría de capitales brasileños, sumados a dirigentes políticos de la oposición, medios de comunicación y algún grupo de delincuentes comunes, alimentan últimamente la idea de que en esa región opera el Frente Popular del Pueblo.

Ministro de Educación y uno de los expertos paraguayos en temas militares, Horacio Galeano Perrone sostiene que este operativo de las fuerzas conjuntas es superior al de los años 1958/59, cuando la tiranía del General Alfredo Strossner utilizó mil 200 hombres en la represión de grupos campesinos y de izquierda, con un saldo de numerosos muertos.

A juzgar por numerosos testimonios y, pese al cambio de gobierno, el pasado 15 de agosto y la novedad de que el exobispo Fernando Lugo lo encabece, los métodos represivos son casi similares y la tortura se está aplicando contra todo sospechoso, según denuncias de varios detenidos que han sido liberados, por falta de pruebas, después de tres o cuatro días de encierro en condiciones penosas.

Al respecto, la propia policía destacada en la región, acusa problemas. Ha trascendido que se produjo un intento de conato entre suboficiales y sus superiores, por la pésima alimentación que reciben y la falta de camas o colchones, a diferencia de las tropas militares que gozan de un confort que la mayoría de los campesinos jamás vio.

El Ministro del Interior, el socialdemócrata Rafael Filizzola, declaró que, al visitar a los Detenidos, “no encontré señales de torturas”, y su subordinado, el Comandante de la Policía, Viviano Machado, aclaró que “arrestamos en base a datos de pobladores”, versión corroborada por el servicio de información del gobierno.

Lanzamiento de la reforma agraria

Frente a esas autoridades y apoyado por decenas de campesinos, los liberados denunciaron los abusos de los uniformados, a quienes acusaron de golpizas y robos de objetos personales y de las humildes familias labriegas. “Somos gente laboriosa y los campamentos no son cuevas de secuestradores ni guerrilleros”, declaró Eulogio Cárdenas, Presidente de una Comisión Vecinal en Kurusú de Hierro.

Alberto Alderete, Presidente del Instituto de Desarrollo Rural (INDERT), pidió disculpas al campesinado por los abusos que se cometen contra ellos, y afirmó que la reforma agraria que comienza ha implantar este gobierno, será integral, con solución económica, con trabajo y vivienda, salud y educación y, formación de ciudadanía.

Días atrás, luego de un taller de casi todos los miembros del gabinete ministerial, con excepción de quienes tomaron vacaciones a sólo cuatro meses de función, un portavoz anunció la creación de 80 mil puestos de trabajo por año, promesa que alimenta dudas y descrédito de las nuevas autoridades.

Promesa similar han repetido todos los gobiernos de los últimos veinte años, pero su función terminó aumentado el número de los hambrientos y un enriquecimiento inmenso de los mandatarios, delito en el cual aparecen muchos nombres de cuadros militares y policiales, formados en esa época.

Una estafa que oscilaría en 40 millones de dólares, cometidas por jerarcas policiales que crearon una financiera privada en base a descuentos irregulares que le venían haciendo a la tropa, está ahora en manos de la fiscalía, en un capítulo más de la montaña de hechos que se están descubriendo en todo el aparato estatal, tal el caso del Banco Central, donde se ha descubierto cantidad de billetes falsos circulando en su interior.

No sólo es luz y agua, sino terminar con los latifundios improductivos, y el vasallaje de la soja, lo que necesitamos es una política diferente a las balas con las que siempre han reprimido las luchas populares”, sostiene Felipe Aveiro, Secretario Regional de la Federación Nacional Campesina de San Pedro, uno de los departamentos más pobres.

El Ministro de Agricultura, Cándido Vera Bejarano, al instalar el Plan de la Coordinadora Ejecutiva para la Reforma Agraria (CEPRA), con participación de 16 carteras del Estado, anunció una inversión de 11 millones de dólares para los trabajos que deberán culminar a fines de este año.

Alrededor de 250 familias, radicadas en unas tres mil hectáreas otorgadas por el Estado, asistieron a la ceremonia en la Escuela San Blas, a unos 300 kilómetros al noreste de Asunción. Igualmente enviaron delegados otros 25 asentamientos de San Pedro, que reúnen unos dos mil 800 grupos familiares que serían los primeros beneficiados.

César Romero, del Ministerio de Obras Públicas y Comunicación, adelantó un millon y medio de dólares para la limpieza y recuperación de caminos y la reparación de rutas y puentes, “en un plan que debe terminar en los próximos 30 días”, con lo cual se podría comenzar a romper el aislamiento de miles de familias campesinas.

“La radicalización política de algunos grupos de campesinos es innegable”, afirma el Obispo de Concepción Zacarías Ortiz, uno de los prelados que más apoyó a Lugo en su incursión en política pero que ahora no logra hablar con él ni por teléfono, “como ha ocurrido estos días, cuando intenté interceder para evitar que los campesinos presos terminaran en las torturas”.

Desesperados por la miseria, recurren a las armas y a la violencia como una forma de llamar la atención del Estado, pero no puedo llamar guerrilleros a esos campesinos, sino víctimas de la impunidad, que ha permitido muchos asesinatos en este departamento. Por pequeñas faltas, contra intereses de grandes estancieros y empresarios, el pobre es castigado rápidamente, para eso sí hay fuerza, se lamenta Zacarías Ortiz.

Foto: Paraguay – El presidente Fernando Lugo durante una entrega de distinciones en el Palacio de Gobierno en Asunción. / Autor: Presidencia Paraguay


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.