lunes, 18 de mayo de 2009

Industria farmacéutica privada y salud pública son incompatibles (Parte I)


Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

I. Como las crisis económicas y financieras, las crisis sanitarias son reveladoras de la naturaleza inhumana, irracional y antisocial del sistema capitalista, sobre todo en su estado actual de descomposición económica, política y social.

La pandemia de gripe porcina es un ejemplo. En su presunto foco original en el Estado de Veracruz, México, todo parece indicar que la contaminación humana hay que atribuirla a las condiciones totalmente contrarias a las reglas de higiene en que trabaja la empresa Granjas Carroll, subsidiaria de Smithfield Foods de Estados Unidos, la más grande transnacional mundial de producción porcina, establecida, entre otros países, además de México y Estados Unidos, en Polonia, Rumania y China.

También contribuye la alta concentración del ganado porcino en esos establecimientos y su alimentación, lo que puede facilitar la propagación del virus. Como resultado, el pueblo de La Gloria y sus alrededores está permanentemente envuelto en una atmósfera pestilencial, que agobia y enferma a sus habitantes, más de la mitad de los cuales tiene problemas respiratorios.

Todos hemos podido ver en los grandes medios de comunicación a muchos habitantes de la ciudad de México y a viajeros en distintos aeropuertos del mundo portando mascarillas protectoras. Pues bien, en La Gloria no hay tales mascarillas y sus habitantes casi no reciben atención médica. Pero cuando se anuncia la llegada de visitantes extranjeros salen brigadas de empleados estatales a pintar con cal las casas y a barrer las calles y se despliega un cartel (en inglés « of course ») que dice algo así como : « Bienvenidos a La Gloria, libre de influenza porcina » (reportaje de la televisión franco-alemana Arte).

Eso muestra, de manera un tanto grotesca, el tratamiento político-mediático del problema.

Que ha servido, de paso, para tratar de hacer olvidar otros problemas sociales acuciantes derivados de la crisis económico-financiera.

Ese tratamiento político-mediático se refleja en las informaciones contradictorias sobre el número de contaminados, de fallecidos y en un tono general de alarmismo del que no está exenta la Organización Mundial de la Salud .

Sobre todo si se compara con el número de muertos (entre 250.000 y 500.000) que provoca cada año en el mundo la gripe común o estacional.

Un alarmismo similar se creó con la gripe aviar de la que hasta ahora ha habido en el mundo algo más de 400 contaminados y unos 220 muertos, la mitad de ellos en Indonesia y el resto en China, Vietnam, Tailandia y Turquía. Y un gato muerto en Alemania (sic).

Tanto en el caso de la gripe aviar como en el de la actual gripe porcina se puede verificar que la casi totalidad de los casos mortales afecta a personas vulnerables (mal alimentadas, mal atendidas y que vivían en un medio sanitario desfavorable). En efecto, según las estadísticas dadas a conocer por la OMS el 15 de mayo, México con 60 muertos sobre 2446 casos, registra la tasa de mortalidad de lejos más elevada (2,45%) en tanto que Estados Unidos con tres muertos sobre 4298 casos, significa una tasa de mortalidad del 0,6 por mil. Y en los 32 restantes países alcanzados por el virus se han registrado dos fallecimientos, uno en Canadá y otro en Costa Rica.

Mucho se ha escrito últimamente, y con razón, acerca de los intereses económicos en juego en el combate contra la pandemia.

Se afirma que el Tamiflu, fabricado por Roche con la licencia de explotación que compró a Gilead Sciences, Inc (que recibe de Roche una participación en los beneficios en forma de regalía) es el medicamento apropiado para combatir la enfermedad producida por el virus llamado A H1 N1 (gripe porcina). Se habla menos del Relenza, medicamento producido por GlaxoSmithKline.

El Tamiflu (oseltamivir) y el Relenza (zanamivir) , que existen antes de la aparición del nuevo virus no son, como es lógico, medicamentos específicos para combatirlo. Más aún, no pocos especialistas ponen en duda su eficacia para curar la gripe estacional o común, que se previene (relativamente) con la vacuna que se prepara cada año, tratando de anticipar la configuración del virus, que muta todos los años.

No obstante las serias dudas sobre su eficacia, la Organización Mundial de la Salud, que en agosto de 2005 recibió de “regalo” de Roche 3 millones de tratamientos (30 millones de dosis), cuando apareció la gripe aviar recomendó a todos los países acumular stocks de Tamiflu, que que hasta entonces tenía poco éxito en el mercado.

Fue entonces que muchos gobiernos compraron y acumularon enormes cantidades de dosis, lo que provocó un espectacular aumento de las acciones de Roche y Gilead. Se estima que en el mundo hay desde entonces un stock de 220 millones de dosis. Francia, por ejemplo, tiene guardadas 30 millones de dosis desde 2005, en Estados Unidos en julio 2005 el Pentágono compró reservas de Tamiflu por 58 millones de dólares. En ese momento Donald Rumsfeld, accionista de Gilead, era aún secretario de defensa. Alemania compró en junio de 2005 el mismo medicamento por 150 millones de euros y México anunció en octubre 2005 que le compraría a Roche algo más de 400 millones de pesos de Tamiflu. Así fue como en los nueve primeros meses de 2005 las ventas de Tamiflu aumentaron en un 263% por un total de 554 millones d euros.

La mayor parte de esos stocks de Tamiflu acumulado no se llegó a utilizar porque la gripe aviar se trasmitió muy limitadamente a los seres humanos y sólo en ciertas regiones del mundo. Esos reservas de Tamiflu acumuladas van perdiendo su eficacia terapéutica con el transcurso del tiempo.

Ahora, como una bendición del cielo para los laboratorios, apareció la gripe porcina . Y la Organización Mundial de la Salud volvió a recomendar en abril último a los Gobiernos que acumularan stocks de Tamiflu y otros antivirales. Y las acciones de Roche y de Gilead comenzaron nuevamente a subir (4 y 3 por ciento respectivamente a fin de abril de este año).

Sin embargo, el 12 de mayo la Organización Mundial de la Salud, por intermedio de una de sus especialistas, declaró que teme que el virus de la gripe porcina se haga resistente a los antivirales al combinarse con la cepa de la gripe tradicional en el hemisferio sur.

"Estamos enfrentando el riesgo de resistencia del virus", explicó Nikki Shindo. La profesional subrayó que el año pasado la gripe estacional había mostrado "signos de resistencia al oseltamivir". Es decir al Tamiflu, el antigripal recomendado por la OMS para combatir el nuevo virus.

De modo que ahora la OMS, un poco tarde, se suma a los que ponen en duda la eficacia curativa del Tamiflu.

En el sitio web de la OMS (who.int/csr/disease/swineflu/faq/es), se aclara que : « No hay ninguna vacuna para evitar que el actual virus de la gripe por A (H1N1) cause la enfermedad en el ser humano. No se sabe si las actuales vacunas estacionales confieren algún grado de protección. Los virus gripales cambian muy rápidamente ». Y se agrega, un poco ambiguamente que : « En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir) ». Y un poco más adelante figura esta frase, que no ofrece dudas : « NO SE DISPONE DE INFORMACION SUFICIENTE PARA FORMULAR RECOMENDACION ALGUNA ACERCA DEL USO DE ANTIVIRICOS PARA LA PREVENCION Y EL TRATAMIENTO DE LA INFECCION POR EL VIRUS DE LA GRIPE PORCINA ».

Pero sobre lo que no hay duda alguna acerca de la eficacia del Tamiflu, es que su venta masiva aumenta enormemente las ganancias de los accionistas de Roche y de Gilead , entre éstos últimos Donald Rumsfeld, ex director de la firma.

Llama además la atención que no se hace pública información alguna sobre el tratamiento aplicado para curar a los contaminados por el nuevo virus. ¿Se les administró Tamiflu, Relenza, antibióticos comunes, aspirinas o ningún medicamento? Tampoco se conocen informes médicos (autopsias, exámenes virológicos, bacteriológicos, etc) de los que fallecieron aparentemente a causa del nuevo virus.

Aunque en el mismo sitio web de la OMS (who.int/csr/disease/swineflu/faq/es) se dice (¿se confiesa ?) que :

«La mayoría de los casos de gripe porcina notificados anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos ».

ES CIERTO QUE ANTE LA AMENAZA REAL O PRESUNTA DE UNA PANDEMIA GRAVE SE JUSTIFICAN PLENAMENTE LAS MEDIDAS PREVENTIVAS, QUE NO CONSISTE UNICAMENTE EN VENDER MEDICAMENTOS MAS O MENOS EFICACES SINO EN DISMINUIR LA VULNERABILIDAD DE BUENA PARTE DE LA POBLACION FACILITANDOLE LAS CONDICIONES DE ACCESO A UNA ALIMENTACION EQUILIBRADA Y COMPLETA Y A INFRAESTRUCTURAS SANITARIAS Y HOSPITALARIAS ADECUADAS.

El manejo de la actual pandemia suscita, como hemos visto, una serie de interrogantes.

La Organización Mundial de la Salud, que debería desempeñar un papel independiente y decisivo frente a las epidemias que asuelan el planeta, está demasiado comprometida con los grandes laboratorios farmacéuticos, como para creer en su objetividad . Su ex directora, Gro Harlem Bruntland, dijo en Davos el 29 de enero de 2001: "Debemos proteger el derecho de las patentes…La industria ha hecho un esfuerzo admirable para cumplir con sus obligaciones con sus donaciones de medicamentos y sus reducciones de precios". Y su director de gabinete explicaba esa profesión de fe por la necesidad de obtener financiación privada, pues los Estados les proporcionan pocos fondos, y de hacer buena figura ante Estados Unidos, que tiene los "cordones de la bolsa" mundial (Jean-Loup Motchane, Quand l'OMS épouse la cause des firmes pharmaceutiques, en Le Monde Diplomatique, julio 2002, p. 10).

Cabe entonces interrogarse acerca de si la presencia de fuertes intereses privados contamina negativamente las políticas públicas para enfrentar una emergencia sanitaria.

La respuesta es, evidentemente, SI.

AHORA SE DICE QUE LOS LABORATORIOS NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE FABRICAR AL MISMO TIEMPO ESTE AÑO UNA VACUNA CONTRA LA GRIPE ESTACIONAL Y CONTRA LA GRIPE PORCINA Y QUE ENTRE EL 18 DE MAYO Y FIN DE MES SE TOMARA UNA DECISION A NIVEL DE LA OMS A FAVOR DE DAR LA PRIORIDAD A UNA U OTRA VACUNA.

CABE PREGUNTAR : ¿ES REAL LA IMPOSIBILIDAD DE FABRICAR SIMULTANEAMENTE LAS DOS VACUNAS (O UNA VACUNA COMBINADA PARA AMBOS VIRUS) AUNQUE SE MOVILICEN A ESCALA MUNDIAL TODOS LOS RECURSOS DISPONIBLES, PUBLICOS Y PRIVADOS ? ¿LA DECISION SE TOMARA SOBRE BASES RIGUROSAMENTE OBJETIVAS Y CIENTIFICAS Y EN FUNCION DEL INTERES GENERAL O EN FUNCION DE LOS INTERESES DE LA INDUSTRIA FARMACEUTICA?.

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