jueves, 27 de agosto de 2009

OEA: No fue un fracaso fue un papelón

Carlos Iaquinandi Castro (SERPAL)

Como era previsible José Miguel Insulza terminó enredado en el empeño de llamar "negociaciones" al diálogo de sordos establecido con los usurpadores hondureños a partir de la decisión unánime de la OEA de rechazar el golpe de estado perpetrado el 28 de junio pasado. El último acto, la penosa "visita" de la comisión del organismo regional, se desarrolló como era previsible: como un acto reivindicativo del golpe de estado mediante una especial puesta en escena.

Micheletti calificó descaradamente la expulsión violenta del mandatario constitucional Manuel Zelaya como "sucesión presidencial" y amonestó públicamente a los países de la OEA por su incomprensión y especialmente a su secretario general. Todo ello transmitido en cadena nacional de radio y televisión y con Insulza y siete cancilleres latinoamericanos sentados frente a él. 

La delegación de la OEA, encabezada por Insulza, la integraban también el secretario canadiense para asuntos americanos, Peter Kent, y los cancilleres de la Argentina, Jorge Taiana; Costa Rica, Bruno Stagno; Jamaica, Kenneth Baugh; México, Patricia Espinosa; República Dominicana, Carlos Morales Troncoso, y Panamá, Juan Carlos Varela.
 
El presidente de facto lanzó una filípica a los miembros de la comisión, imputó al presente secretario general de la OEA haber ido en su primer viaje a Honduras "para dar órdenes", y despreció al resto de los países que integran la OEA endilgándole a sus representantes " podemos salir adelante sin el apoyo de ustedes". Y añadió: "no tenemos miedo al embargo de nadie, ya analizamos con toda tranquilidad, con toda firmeza que este país puede salir adelante sin apoyo de ustedes y de otros países". Puesto a cacarear, Micheletti no tuvo límites y les dijo: " va a haber elecciones nos reconozcan o no los países del mundo". 
 
Resulta evidente que el discurso de Micheletti no es un desvarío personal. Sus bravatas nacen del apoyo de la oligarquía hondureña, de gran parte del empresariado, de los medios de comunicación privados y de los sectores minoritarios que han conformado el verdadero poder en Honduras. En lo externo cuenta con la ultraderecha norteamericana que predomina en los republicanos, pero que además mantiene decisivas posiciones de poder en Estados Unidos. En cuanto a Obama, sus limitaciones de poder real son evidentes. No solo en la cuestión de Honduras, sino en las medidas internas que fueron sus compromisos electorales. Su pretensión de "corregir" el torpe golpismo con un regreso condicionado de Zelaya atado de pies y manos ( Plan Arias ) no prosperó, posiblemente porque la oligarquía hondureña y quienes en el continente conspiran contra los cambios y las transformaciones en América Latina saben que pueden aspirar a más. Ya lo expresaron sin rubor los integrantes de ese engendro llamado "UnoAmérica" ( Unión de Organizaciones Democráticas de América ) cuando en un documento expresan su rechazo al tibio informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, afirmando que “Zelaya no es el único que violó la Carta Magna, también lo hicieron Chávez, Morales, Correa y Ortega. Ellos temen ser objeto de una sucesión constitucional, como la que ocurrió en Honduras”. 
 
Es indudable que los usurpadores tienen la "comprensión" cada vez más explícita de gobiernos como los de Colombia, Panamá o el de Perú. Los secuaces de Micheletti han expresado con orgullo que cuentan también "con el apoyo del gobierno de Israel". Toda una definición. Desde la seguridad que le otorgan esos respaldos, lanzó otra frase en la que como hacía George Bush en sus habituales dislates, se apresuró a vaticinar que Dios estará de su lado. "Sabemos que vamos a sufrir consecuencias graves, ya nos han enviado los mensajes, pero tenemos fe en el supremo creador de que no nos va a dejar solos". Su fé tiene fundamento si recordamos que la jerarquía de la Iglesia Católica se apresuró a legitimar el golpe desde un primer momento. 
 
Al momento de resumir las 36 horas de estancia en Honduras, el canciller de Costa Rica Bruno Stagno sintetizó: " la misión de la OEA debe reconocer que aún no existe la disposición para la aceptación plena del Acuerdo de San José por parte del señor Micheletti y sectores que le son afines". Un lenguaje y una fineza diplomática que no se corresponde con el bochornoso trato recibido por la comisión. La hipótesis de "la tela de araña" a la que nos referíamos en nuestro envío SERPAL 399 del 21 de julio pasado, tiene plena vigencia en el intento reiterado del secretario general de la OEA de que todos acepten el mentado "Plan Arias". ( Propuesta del presidente costarricense que otros -de forma triunfalista y contradictoria - denominan como "Acuerdo de San José" ).
 
Uno de los mayores alicientes es que parecen contar con el consentimiento del propio Manuel Zelaya, aunque no del Frente de la Resistencia del pueblo hondureño.

La amplia coalición que coordina el sindicalista Juan Barahona, sigue las marchas y las protestas y preparan una movilización popular para mañana con motivo de cumplirse dos meses del golpe de la oligarquía. Siguen levantando todas sus reivindicaciones, incluyendo la "cuarta urna", la consulta hacia un referéndum constituyente.
 
Otros apuntes sobre la crisis hondureña
 
Mientras la OEA intenta convencer a Micheletti y a sus secuaces de las ventajas de la propuesta de Oscar Arias ( plan que tiene el apoyo de Hillary Clinton ), otros acontecimientos se suceden en torno a la crisis hondureña.
 
EEUU: ¿ Es un golpe o es otra cosa ?
 
Por ejemplo, Estados Unidos que zizaguea su posición según el portavoz que hable con la prensa, todavía no ha logrado establecer qué fué lo que pasó en Honduras. 

No, no es una broma; júzguenlo Uds. mismos. "Estados Unidos aún no ha determinado si el derrocamiento y expulsión del presidente hondureño, Manuel Zelaya, es un golpe de estado militar", dijo esta semana una fuente del gobierno en Washington. Y añadió: "hay otras clases de golpe, y esperamos contar con una directriz de nuestros abogados muy pronto." Completando su laberinto verbal, agregó el portavoz: "creemos por supuesto que esto fue un golpe contra el gobierno legítimo. Hay cláusulas en nuestras leyes que tienen que ser aplicadas si esto es un golpe militar, y nuestros abogados están examinándolo". 
 
Transcurridos 60 dias desde que los milicos encabezados por el Gral. Romeo Vázquez y por mandato del núcleo golpista ametrallaban a las seis de la mañana el portal de la casa del presidente, y le sacaban del país a punta de fusil y en pijama, los abogados del gobierno norteamericano estudian si fué un golpe militar u "otra clase de golpe". Ocurre que si es un golpe militar, ello " conllevaría más sanciones como obliga la ley en este país" según el mismo portavoz gubernamental. Quizás todavía tengan pendiente determinar si el zarpazo pinochetista del 73 contra Allende y el pueblo chileno fue un golpe militar u "otra clase de golpe". 
 
Mientras tanto Obama dá esporádicas señales de condena a los golpistas, pero cuidando a la vez de preservar los objetivos de los usurpadores: terminar con los cambios iniciados por Zelaya y con la posibilidad de una asamblea constituyente que otorgue voz y protagonismo al pueblo hondureño. Y siguen alimentando la confusión: por un lado anuncian una supresión de general de visados cuyos directos damnificados pueden ser los ciudadanos hondureños y no los golpistas, y por otro deslizan que el embajador Llorens "nunca se marchó definitivamente de Tegucialpa" y que muy pronto volverá a Honduras "para colaborar con una solución de la crisis". 
 
CIDH: Documentan pruebas de la represión
 
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recibió en Honduras múltiples testimonios sobre secuestros, asesinatos, retenciones ilegales, coacciones, etc.

En sus términos técnicos confirmaron "la existencia de un patrón de uso desproporcionado de la fuerza pública, detenciones arbitrarias y control de la información dirigido a limitar la participación política de un sector de la ciudadanía." La delegación de representantes de varios países encabezada por su presidenta, Luz Patricia Mejía Guerrero constató "la represión ejercida contra manifestantes, colocación de retenes militares, aplicación arbitraria de toques de queda, detenciones de miles de personas, tratos crueles, inhumanos y degradantes." También menciona la militarización de la vida cotidiana, la supresión de las garantías individuales y la inutilidad de los recursos judiciales.
 
El inventario administrativo de violaciones a los DD.HH. parece no tener otro alcance que confirmar lo que hemos podido ver y oír por los escasos medios de comunicación que han difundido en directo los actos represivos. También se dispone de miles de fotografías explícitas de la violencia represiva, y de relatos sobre la arbitrariedad de los procedimientos de la policía y del ejército dirigidos por los golpistas.
 
La "justicia" hondureña 
 
Ocurre que la "justicia" hondureña tiene sus propios criterios y en muchos casos actúa conforme las directivas que le llegan del Ministerio Público de los golpistas. Lo puso en evidencia con los procedimientos por los cuales decenas de jóvenes fueron acusados por disturbios, cuando en realidad fueron violentamente reprimidos por efectivos policiales durante una manifestación pacífica por el centro de Tegucigalpa. Uno de los abogados defensores que actuó en estos casos, Neptaly Rodezno, logró esta semana la libertad de 24 personas y consideró: "hemos ganado a la Fiscalía porque con torturadores como testigos, han querido mantenernos en las cárceles y no han podido". 
 
Ni la policía ni la justicia han logrado esclarecer más de un centenar de asesinatos, muchos de ellos ocurridos durante las horas de toque de queda y que están documentados en los registros sanitarios. En algunos de ellos, actuó abiertamente personal uniformado de la policía o del ejército. En otros, las muertes violentas han sobrevenido luego de secuestros practicados en las propias viviendas de activistas del Frente de Resistencia. No está precisado el número real de detenidos, que las fuentes locales estiman en "varios centenares". 
 
El cardenal y los empresarios

El cardenal Oscar Andrés Rodríguez, que pocas horas después del golpe de estado formuló declaraciones en las que justificaba la ruptura constitucional, tuvo en las últimas horas una sorpresiva reunión con miembros del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) . Estuvo allí casi una hora y al retirarse no quiso hacer declaraciones a la prensa. Algunos observadores estiman que la visita tiene que ver con la estrategia del núcleo golpista y la posibilidad de aceptar el "Plan Arias", ya que hay quienes creen que "la tela de araña" sería la forma menos traumática y "más inteligente" para consolidar los objetivos golpistas de terminar con la influencia de Zelaya y con las aspiraciones de cambio del pueblo hondureño.
 
Masacres con nombres y apellidos
 
Choloma es una antigua región bananera y azucarera y hoy área de implantación de maquilas ( factorías de capital extranjero que elaboran productos aprovechando pagando bajos salarios y en deplorables condiciones laborales ). En la noche del pasado lunes, dos vehículos potentes ( un Toyota 3.0 y un Mitsubishi L200 ) se detuvieron frente a una vivienda del barrio San Antonio de Choloma. Descendieron varios hombres encapuchados y con uniformes de la DNIC ( Dirección Nacional de Investigación Criminal ); tras romper el portón principal, ingresaron con violencia en los cuartos de la vivienda, secuestrando a cinco personas. Los testigos del suceso, entre ellas compañeras y familiares de los hombres secuestrados, fueron golpeados y amenazados por los agresores. Horas más tarde, los cuerpos de cuatro de ellos aparecieron atados de pies y manos, con múltiples impactos de bala y huellas de tortura. El quinto secuestrado apareció en iguales condiciones en otro paraje cercano, a la altura de la hacienda La Mora. Los jóvenes asesinados son Gerardo Alfredo Pérez Bejarano de 21 años y su primo Oscar Danilo Bejarano de 23; Gilberto Almendárez Licona, de 28 y Sergio Banegas de 33. No consta la identificación de la quinta víctima. Los Bejarano y Almendárez Licona eran obreros de una maquila y Benegas tenía un pequeño negocio de venta de tortillas. El coordinador de fiscales Rafael Fletes dijo que el crimen no quedará en el olvido. "Trataremos de que esto no quede impune". 
 
Es casi imposible encontrar en la prensa hondureña e internacional esta noticia. La excepción, el diario progolpista "La Prensa", que sin fundamento alguno titulaba "Falsos policías raptan y ejecutan a cinco hombres". Los testigos y vecinos de las víctimas no dudan en señalar a un operativo policial la responsabiliadad de la masacre.
 
Lo que viene 
 
Insulza quiere reunirse con Zelaya a comienzos de la próxima semana. La esposa de Zelaya afirma que el presidente constitucional respalda el plan de Oscar Arias. El secretario de la OEA dice que la negociación no está cerrada. Micheletti repite como un loro que "ni Zelaya, ni amnistía ni nada", pero deja entrever que "se puede seguir hablando". Hay movimientos diplomáticos - y posiblemente de los más lúcidos sectores de la oligarquía hondureña - que ven el regreso controlado de Zelaya como una salida que termine de consolidar sus objetivos. La "tela de araña" sigue desplegada.
 
La mayoría de los líderes del movimiento popular hondureño, son partidarios de mantener la movilización y la organización del Frente de Resistencia al golpe y reivindican la cuarta urna como camino hacia una Asamblea Constituyente que reforme las reglas de juego impuestas por la oligarquía. 
 
Pero también hay otras circunstancias que conmueven y preocupan al continente y contribuyen a mantener la situación de Honduras en un cierto segundo plano a pesar de su importancia. Me refiero concretamente al gravísimo avance de Alvaro Uribe en la entrega de la soberanía colombiana con la cesión del uso compartido de siete bases militares de aire, mar y tierra al ejército norteamericano. Pero Uribe revierte lo que es una evidente amenaza para los gobiernos regionales que transitan procesos de independencia y de cambio, y a pocas horas de la trascendental reunión de UNASUR en Bariloche, Argentina, acusa al gobierno venezolano de "expansionismo", contando para ello con el apoyo del coro de los grandes medios continentales e internacionales de comunicación. 
 
En realidad, estos frentes conforman uno solo: la contraofensiva que pretende detener o hacer retroceder los procesos iniciados por los pueblos de América Latina. La importancia de la confrontación estrecha los posibles espacios de neutralidad o de indiferencia. El futuro del continente está en juego.

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