Masum Momaya (AWID - ARTEMISA)
El 17 de septiembre de 2008, Google Inc., el gigante de Internet, emitió una actualización de la política publicitaria de su programa AdWords, en la cual declara que ya no aceptará anuncios que promocionen servicios de aborto en 15 países: Alemania, Argentina, Brasil, España Filipinas, Francia, Hong Kong, Indonesia, Italia, Malasia, México, Perú, Polonia, Singapur y Taiwán.
Cuando se hace una búsqueda introduciendo palabras clave en un navegador, junto a los resultados de ésta aparecen 'resultados patrocinados' que son una fuente de ingresos para la empresa del motor de búsqueda. Al momento de escribir este artículo, cuando buscamos la traducción relevante de 'aborto' en cada uno de los 15 motores de búsqueda localizados de Google, no apareció ningún resultado patrocinado en ninguno de los países – para servicios relacionados con el aborto o de otra índole. Incidentalmente, tampoco aparece el programa AdWords en China (un país que restringe fuertemente los resultados de búsqueda de muchos temas), Grecia o Corea del Sur. Sin embargo, la publicidad de proveedores de servicios de aborto sí aparece en búsquedas localizadas en Estados Unidos, Japón, los Países Bajos y el Reino Unido.
AdWords está cargado de política
Desde su creación, el programa AdWords ha sido objeto de numerosas controversias. Por ejemplo, dado que los anunciantes seleccionan palabras clave que estén asociadas con sus anuncios, pueden manipular la intención de la persona que busca tipos específicos de información.[1] Las empresas de motores de búsqueda también pueden controlar el acceso a información rehusándose a aceptar ciertas clases de anuncios, lo que da lugar a dudas sobre la libertad de información, como ocurrió en este caso y con una polémica[2] en diciembre de 2008 cuando Google, Inc. no permitió que personas del público colocaran anuncios en Internet que detallaban las empresas que habían hecho donaciones a políticos en Estados Unidos.
Con la modificación de su política, Google Inc. al parecer ha optado por distanciarse de situaciones controversiales, evitando por completo todo tipo de anuncios relacionados con el aborto en los 15 países específicos. El cambio en la política de la empresa y la especificidad de la misma indican que Google Inc. está asumiendo un rol más fuerte en verificar y decidir cuáles anuncios son colocados – una acción que tiene implicancias políticas y éticas.
Indagación sobre la política
Varias organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, incluyendo Mujeres sobre las Olas y la Clínica para Equidad y Leyes de la Salud de la Universidad de Toronto,[3] así como la comentarista de Feministing.com Lori Adelman,[4] solicitaron a Google Inc. en junio de 2009 que explicara la lógica detrás de la modificación de la política.
Reconociendo que Google Inc. tenía el derecho a 'rechazar o terminar cualquier anuncio en cualquier momento y por cualquier razón', Rebecca Gomperts, Joanna Erdman y Susan Newell, quienes escribieron la carta de indagación en nombre de Mujeres sobre las Olas, la Clínica para Equidad y Leyes de la Salud y más de 115 personas individuales y organizaciones a nivel mundial que la suscribieron, manifestaron su preocupación por 'el efecto adverso de la política modificada para mujeres que buscan servicios de aborto seguros y legales'. Plantearon que 'al restringir el acceso a información, la política modificada puede contribuir al aborto inseguro de una manera que es incongruente con los principios de derechos humanos' y señalaron que Google Inc. 'juega un papel importante en la protección de los derechos humanos'.
La carta también argumentó que 'los anuncios sobre servicios de aborto pueden ser una fuente valiosa de información tanto acerca del estado legal del aborto como de la disponibilidad de los servicios, y por lo tanto una medida crucial para mitigar las barreras en el acceso al aborto seguro y legal'. Susan Newell, quien conversó con AWID a principios de agosto de 2009, dijo que, hasta donde ella sabía, aún no habían recibido una respuesta a la carta.
Adelman comentó a sus lectores que se sentía 'muy molesta por la capacidad de Google de retener información sobre servicios de salud reproductiva en estos países sin justificación ni rendición de cuentas'. Ella también escribió a Google Inc. y recibió una respuesta de un representante de la empresa en la cual afirmaba que las metas del motor de búsqueda eran 'proporcionar resultados más relevantes y una experiencia de mayor calidad a nuestros usuarios, así como tener políticas que sean justas, consistentes y adaptables'. El portavoz escribió luego que la nueva política es 'congruente con las costumbres y prácticas locales' y crea un 'campo de juego parejo' que permite a asociaciones religiosas colocar anuncios sobre el aborto en una manera 'fáctica' y 'de campaña', siempre y cuando el objetivo sea 'educar e informar, no conmocionar'.
Legalidad de los anuncios sobre servicios de aborto
En la mayoría de los casos, la primera condición para permitir anuncios es que respeten las leyes locales. Aunque Google Inc. no aseveró esto en su respuesta[5] a Feministing.com, existe la suposición de que al menos en algunos de los 15 países la empresa simplemente está cumpliendo la ley local que prohíbe anuncios sobre cualesquiera servicios médicos y fármacos que requieren prescripción, como es el caso en Francia.
En algunas naciones, como Alemania e Italia, los proveedores de servicios de aborto con fines de lucro son ilegales y los abortos sólo pueden realizarse en hospitales públicos. En otros pocos países, a los proveedores privados de servicios de aborto, aunque funcionan legalmente, de todos modos se les prohíbe comprar publicidad en cualquier medio de difusión.
Al preguntarle respecto a cuestiones de legalidad en torno a esto, Newell explicó que 'una prohibición absoluta de publicidad sobre servicios de aborto es innecesaria e incongruente con la política general del programa AdWords de Google relativa a anuncios que están sujetos a regulación legal. La política general declara que es responsabilidad del anunciante (no de AdWords) asegurar que sus anuncios cumplan plenamente la ley nacional aplicable'. Es decir que quienes presentan los anuncios, no Google Inc., deberían estar verificando el cumplimiento legal.
De manera similar, Estudiantes del Sur por el Derecho a Decidir, un grupo en Estados Unidos que se identifica como a favor del derecho a decidir y que envió comentarios[6] a la bitácora de Feministing.com, aseveró que 'si Google restringe los anuncios para el aborto debido a las leyes de un país, es de imaginar que la gente cuestionará su fiabilidad respecto a proporcionar resultados de búsqueda libres de sesgos, sobre todo desde algoritmos que de por sí tienen que introducir un tipo de orden de importancia – o un prejuicio – para simplemente mostrar una lista de resultados'.
En vista de todos los asuntos legales, no está claro – y es difícil discernir – si los gobiernos nacionales han presionado a Google Inc. para que bloquee determinados tipos de anuncios, como ocurrió en China; si Google Inc. está cediendo ante la presión de ciertos grupos religiosos y utilizando la legalidad como una razón conveniente para prohibir anuncios y/o si Google Inc. se está ciñendo proactivamente a la ley. En cualquier caso, no es probable que Google Inc. o algún otro proveedor de motor de búsqueda se arriesgue a transgredir la ley, sobre todo si son pocas las ganancias que pueden obtenerse de un cierto tipo de anuncio y el tema es potencialmente controversial. En todo caso, ¿no se consideran los anuncios una publicidad basura?
Varios comentarios en la bitácora de Feministing.com señalan que, si bien la política de Google Inc. resulta preocupante, no es un 'gran problema' a largo plazo, ya que los propios resultados del motor de búsqueda continúan brindando información sobre proveedores de servicios de aborto, lo cual es el caso en la mayoría de los 15 países, aun si los enlaces a esos proveedores sólo se encuentran varias páginas después de la de los resultados iniciales de la búsqueda. Otro comentario afirmó que 'los anuncios de Google son mejor conocidos por ser publicidad basura'.
En respuesta a ello, el grupo Estudiantes del Sur por el Derecho a Decidir escribió que 'en áreas geográficas ... donde se restringen los derechos al aborto es aun más importante que la gente esté informada de las leyes, las políticas y los proveedores existentes, tanto a través de publicidad como mediante fuentes de información más objetivas'. Por ello considera que los anuncios sí importan.
Newell está de acuerdo y descarta el argumento de que la mayoría de la gente automáticamente trata los anuncios como publicidad basura. Ella razona que 'los anuncios en AdWords ofrecen un beneficio mayor que los resultados de búsquedas por sí solos' y explica que 'la persona que intenta acceder a la información tiene más probabilidades de ver el anuncio pues éste aparecerá en las primeras páginas de resultados, y la información que aparece como un anuncio a través de AdWords incrementa la credibilidad de la información'. En su opinión, esto es particularmente importante en vista de la creciente cantidad de sitios que brindan información médica en la actualidad y de la dificultad de evaluar la calidad y credibilidad de esos portales, una 'tarea abrumadora' para las mujeres que buscan realizarse un aborto.
Entonces, ¿queremos que Google Inc. nos clasifique, acredite y ordene nuestra información, ya se trate de anuncios u otros materiales? ¿Y es posible que esto lo haga de manera verdaderamente no sesgada una empresa con fines de lucro cuya principal fuente de ingresos depende de la publicidad? ¿Un motor de búsqueda para toma de decisiones?
Microsoft, que recientemente introdujo el motor de búsqueda Bing, asegura que hace justamente eso. Este nuevo producto, promocionado como una 'herramienta de toma de decisiones' que 'encuentra y organiza las respuestas que buscas de modo que puedas tomar decisiones de forma más rápida e informada', afirma evitar el problema de que la gente se sienta 'abrumada'. En todos sus motores de búsqueda localizada, Bing ordena información descriptiva sobre cada tema de tal manera que aparezca antes que cualquier sitio de opinión o portal relacionado con servicios, sin importar de cuál país se trate.
Independientemente del navegador utilizado (Google, Bing o cualquier otro), los resultados de las búsquedas son ordenados por medio de un algoritmo que no se revela al público y empleados de estas empresas alteran manualmente el algoritmo y el orden en que se presentan los resultados de las búsquedas.
Prioridades en conflicto
Aunque las empresas de motores de búsqueda tales como Google Inc. tienen, según ésta lo afirma, el objetivo de 'organizar la información mundial para que resulte universalmente accesible y útil',[7] es obvio que no comprometerán fundamentalmente su fuente de ingresos o se involucrarán en batallas legales y políticas para cumplir esa misión.
Mientras tanto, varios grupos defensores de los derechos de las mujeres están exigiendo a Google Inc. que defienda la libertad de información y proteja los derechos humanos.
Esta tensión continúa irresuelta y está siendo solucionada a través de decisiones políticas como la adoptada recientemente por Google Inc. Por lo pronto, es importante que quienes defienden los derechos de las mujeres, y la justicia social en general, comprendan los asuntos y limitaciones detrás de lo que aparece – y lo que no aparece – cuando se hace en Google una búsqueda del 'aborto', o en todo caso de cualquier otro tema, y continúen en estado de alerta respecto a esta violación 'invisible' de los derechos de las mujeres.
La autora agradece a sus colegas de AWID Gabriela De Cicco y Lejla Medanhodzic por su asistencia en la investigación para este artículo.
Notas:
1) Soghoian, Chris, ‘Activists call for a mashup-friendly Recovery.gov’ [‘Activistas exigen que el sitio Recovery.gov sea amigable a aplicaciones híbridas’], CNET News, 27 de enero de 2009; 'Freedom of Speech and Abortion', in ‘Google censors political-donation transparency ads’ ['Libertad de expresión y el aborto', en ‘Google censura anuncios sobre transparencia de donaciones a políticos’], CNET News, 17 de diciembre de 2008, http://news.cnet.com/surveillance-state/?keyword=transparency.
2) Ibíd.
3) Gomperts, Rebecca, Erdman, Joanna y Newell, Susan, ‘Letter to Google concerning Restricting Advertisements that Promote Abortion Services’ [‘Carta a Google respecto a la restricción de anuncios que promueven servicios de aborto’], Fundación Mujeres sobre las Olas y Clínica para Equidad y Leyes de la Salud (Facultad de Derecho, Universidad de Toronto), 30 de junio de 2009, http://www.womenonwaves.org/set-2015-en.html.
4) Adelman, Lori, ‘Google AdWords Policy Disallows Ads for Abortion Services in Over a Dozen Countries’ [‘Política del programa AdWords de Google prohíbe anuncios sobre servicios de aborto en más de una docena de países’], Feministing.com, 1 de julio de 2009, http://www.feministing.com/archives/016439.html.
5) Ibíd.
6) Ibíd.
7) Google, ‘Información corporativa – Visión general de la compañía’, http://www.google.com.gt/intl/es/corporate/Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.