miércoles 14 de octubre de 2009

La OEA, eficiente promotora del golpismo

Jorge Zavaleta (especial para ARGENPRESS.info)

En América Latina no se está construyendo una alternativa socialista. Ocurre que las actuales democracias, unas más que otras, se han abierto al mercado internacional, provocando sismos entre las oligarquías locales, crecientes demandas populares y preocupaciones del capital transnacional porque el ascendente lucro comienza a tener tropiezos.

El planeta de hoy no es el mismo de ayer. La depresión en EEUU, extendida a Europa; y la presencia global de China-Rusia-India-Brasil, está repercutiendo también en América Latina, y el camino democrático resulta un obstáculo para el libre mercado.

El golpe militar en Honduras, desde el 28 de junio, revela que construir la justicia a través del voto popular es un camino demasiado ambicioso. La endeble economía de ese país comienza a tener graves efectos, después de la expulsión de su país, a punta de pistola, del electo presidente Manuel Zelaya. Su retorno como asilado en la embajada de Brasil, tampoco abre luces en el camino.

La OEA, el gobierno del presidente Barak Obama, la Unión Europea, entre otras instancias de las Naciones Unidas han rechazado el golpe de Tegucigalpa. Tales pronunciamientos corroboran la incapacidad de las instituciones vigentes y el escaso liderazgo de sus representantes. La mediación de Costa Rica, la democracia más estable de la región, a través del presidente Oscar Arias, revela igualmente que el modelo económico privilegia a los menos y poco le importa la reacción popular.

Comienza a tener mayor visibilidad el complot contra la democracia regional. Siete bases militares norteamericanas en territorio de Colombia, aceptadas por Álvaro Uribe, presidente ultra liberal con afanes reeleccionistas, alienta conflictos diplomáticos contra Venezuela y Ecuador. En Paraguay, el gobierno del sacerdote Lugo, enfrenta protestas empresariales y parlamentarias que se oponen a cambios sociales. En Santa Cruz de Bolivia, en Zulia de Venezuela, en Argentina y en Guayaquil se incentivan divisiones territoriales.

En el Perú, siguiendo los pasos de Colombia, aumenta la sistemática provocación, represión y entrega de los recursos naturales al capital extranjero sin consulta a las comunidades nativas que habitan los territorios a ser afectados. Treinta muertos, entre policías y comuneros acaban de morir por provocaciones del gobierno. Desde Brasil sus fuerzas armadas manejan la hipótesis fundamental de que hay indicios del potencial de ocupación militar de la Amazonía.

Todos estos hechos constituyen parte de un movimiento internacional contra el desarrollo de América Latina, que tienen simpatía y participación de las oligarquías locales, también amenazadas por la competencia de la libre importación de productos y las demandas de la población urbana y la irreversible migración rural.

Dos décadas atrás, las multilaterales alentaron discursos de una América Latina joven, por el alto porcentaje de niños y adolescentes. Los políticos se cebaron con promesas. Pues ahora, esa franja poblacional cuenta entre 25 y 40 años, y absolutamente todos buscan empleo. Los escasos ingresos de las clases medias tratan de ser reinvertidos en una educación, pero que es de pésima calidad. Algunas investigaciones advierten que la multiplicación de universidades, es producto del dinero negro.

Los promotores del libre mercado no propician la modernización de los Estados. Todo lo contrario, mantiene las antiguas estructuras jurídicas para impedir el gasto público y estimular el endeudamiento externo. Los costosos créditos de las multilaterales como BID, BM, FMI y sus intermediarios, poco han servido hasta ahora en el desarrollo centroamericano y en el resto de la Región.

Sucede que hoy, los gobiernos centrales tienen más recursos fiscales que décadas pasadas, por lo que las multilaterales ofrecen créditos a municipios y gobiernos regionales, con previa entrega de pequeños fondos no reembolsables, para comprometer: “préstamos para gestión por resultados, prestamos para la democracia inclusiva, mejores oportunidades para las mayorías”.

La pregunta que se formulan los ciudadanos es: ¿Para qué fueron los anteriores créditos?. El caso más dramático ocurre en el BID, cuyo aparato administrativo está manejado por una mafia colombiana, según la propia prensa de Bogotá, a tal punto que la Casa Blanca estaría preparando una profunda renovación, en su calidad de primer accionista de esta banca.

La economía de Honduras al igual que la de toda Centroamérica, ya afectada por la recesión mundial, va camino al colapso. En Honduras existen dificultades para la inversión pública, para la llegada de capitales externos. Las reservas internacionales han caído y hay problemas para mantener la estabilidad del tipo de cambio. Si la administración de Zelaya despilfarró fondos públicos, ahora con la crisis institucional la contracción económica es mayor. De proseguir este limbo, un conflicto prolongado, podría provocar quizás una guerra civil y hundir América Central.

En El Salvador, el gobierno de Mauricio Funes, llevado a la presidencia por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional - FML, busca el cambio aprovechando una imagen favorable que supera el 85 %, frente al Partido Arena que estuvo 20 años en el poder. Oficialmente El Salvador no tenía relaciones comerciales con Cuba, pero la burguesía salvadoreña se beneficiaba del comercio con Cuba. La burguesía critica al gobierno de Nicaragua y tiene sus negocios en el país, como centros comerciales gigantescos, importadoras de coches, etc.

Caribe tiene al turismo como principal y casi exclusivo motor económico. La mayoría de los estados caribeños, no alcanzan los 500 kms2, condición geográfica que los hace más vulnerables a los cambios en la economía mundial. Haití, la primera nación independiente de América, padece la peor situación económica y social de la región caribeña.

En Guyana y Surinam la agricultura ha ganado mayor relevancia económica, mientras en Trinidad y Tobago la industria del gas y el petróleo continúa siendo decisiva. La dependencia energética externa constituye uno de los puntos débiles de las economías caribeñas. Sólo Cuba, Surinam y Trinidad y Tobago, tienen reservas significativas de petróleo y gas, pero corren peligro del agotamiento de reservas en menos de una década, a menos que se hagan nuevos descubrimientos.

Alrededor de tres millones de emigrantes de esta subregión viven en EEUU, la mayoría proveniente de Cuba, República Dominicana, Jamaica y Haití, cuyas remesas a sus países son el primer renglón de ingresos, montos que han bajado notablemente desde el año pasado.

A nivel del Istmo, hay avances en la integración aduanera, reformas fiscales y políticas han sido aprobadas en algunos de los Estados de la región. Panamá, que diversos diagnósticos independientes lo señalan como paraíso financiero, tiene el proyecto de construir un canal seco interoceánico, entre los puertos de Cutuco y Cortés, Pacífico-Atlántico. Este megaproyecto en Mesoamérica se llama Plan Puebla-Panamá y para América del Sur, IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura de Suramérica), y en América del Norte, la Iniciativa Mérida. Pero como no hay dinero local todo se hace vía concesiones, pero con falta de transparencia.

Centroamérica tiene una economía agrícola que en gran proporción depende de los ingresos por exportación a EEUU y Europa. Después de tres años de Tratados de Libre Comercio - TLC, el sector agropecuario está prácticamente quebrado. No es gratuito que los países de la Unión Europea, los países asiáticos industrializados, EEUU y Canadá, tengan una política de protección, a través de subsidios para este sector.

El Sistema de Integración Centroamericano se ha desprestigiado porque los intentos integracionistas fueron abortados a finales de la década de los 60, principios de los 70, particularmente con la llamada Guerra del Fútbol, que fue un conflicto entre las burguesías de ambos países en el marco de una reforma agraria.

Junto a los TLC, los mega proyectos de inversión y la militarización, forman parte de las relaciones de EEUU con el Centroamérica. Los centroamericanos perciben que China tiene un peso importante en la solución o en el agravamiento de la recesión económica mundial, porque es propietaria de una buena parte de los bonos emitidos por EEUU. La caída de EEUU implicaría inmediatamente la caída de China porque EEUU es el principal punto de destino de las exportaciones chinas. Tampoco se puede perder de vista que la industria militar sirve para experimentar los avances en ciencia y tecnología, y la sofisticación de los armamentos tiene como propósito final el control de los recursos naturales.

El libre comercio de hecho ya se está practicando en toda América Latina. La diferencia actual no es entre una política liberal y una no liberal. Brasil, por ejemplo, es tan liberal ahora con Lula como anteriormente con Cardoso, o en Argentina cualquiera de los Kirchner practica una política de total apertura liberal. Se podría decir que hay una nacionalización del neoliberalismo.

Severos analistas sostienen que es difícil que las sociedades más conservadoras de la subregión puedan mantener algo peor de lo que existe hoy día. La clase dirigente de EEUU nunca pudo implementar el proyecto continental del ALCA; sólo consiguió acuerdos bilaterales con algunos pocos países, como Colombia, Perú y Chile. Creció el producto bruto, en todo caso, pero las desigualdades se mantienen con la misma injusticia de siempre. Cuando las masas exigen más democracia, aparecen golpistas como en Honduras y saboteadores en otras latitudes.

Cifras:
-La población centroamericana en pobreza llega a 23 millones; y la pobreza extrema 7 millones.
-El promedio de pobreza 50.8%, de cada 2 centroamericanos, uno es pobre.
-Honduras, cuyo PIB ronda los 14 mil millones de dólares, está entre los países más pobres de América Latina, con 80% de sus 7,8 millones de habitantes en esa condición.
-En el Caribe, mientras en las Bahamas el PNB alcanza los 17.843 dólares per cápita, en Haití es menor a 1.892 US$.
-Deuda externa centroamericana total 20.5 mil millones de US$.
-Tasa de homicidio en la subregión es de 30 por cada 100 mil habitantes cada año.
-Analfabetismo. De la población de 15 a 64 años de edad, uno de cada cinco centroamericanos, tiene como máximo, educación básica completa. El 22% de la población de 15 a 64 años, no tiene ninguna educación,
-Desempleo. De los 13.7 millones de centroamericanos ocupados, estos representan el 38%% de la población regional. El 50% es informal.
-Guatemala, Honduras y Nicaragua, entre 20% a 34% de su población es desnutrida. La mortalidad de niños menores de 5 años es 49, 42 y 41%, respectivamente.
-Guatemala, 42 de sus 331 Municipios, tienen población infantil con una desnutrición crónica.
-Costa Rica, es el único país de Centroamérica en donde se observan esfuerzos sólidos para reducir la tasa de mortalidad materna.
-En El Salvador se afirmaba una disminución de la pobreza, debido al flujo de las remesas para más de tres millones de personas.
-Un promedio de 55% de centroamericanos expresa desconfianza en el sistema de justicia.
-En Jamaica cerca del 80% del potencial de nivel superior ha abandonado la isla. En 2000 el 70%o de las personas con altos índices de instrucción de Guyana, Jamaica, Haití y Trinidad y Tobago vivían en naciones desarrolladas.
-En el Caribe los idiomas oficiales son el español, francés e inglés.
-Entre las islas independientes destacan las Bahamas, Cuba, Granada, Dominica, San Cristóbal, Jamaica, Santa Lucía o Trinidad y Tobago. Entre las dependientes Puerto Rico, Islas Vírgenes, que pertenecen a EEUU; Martinica, Guadalupe y San Martín a Francia; las Islas Caimán al Reino Unido; la Isla de Nueva Esparta o Isla Margarita a Venezuela; Cozumel a México.

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