lunes, 30 de noviembre de 2009

Bolivia: Evo le gana al FMI

LA ARENA

El Fondo Monetario Internacional tuvo que reconocer el buen desempeño macroeconómico de Bolivia y elogió las políticas sociales del presidente Evo Morales. Sin seguir las recetas ortodoxas del FMI para enfrentar la actual crisis económica internacional –que comenzó en Estados Unidos–, Bolivia logrará en el 2009 uno de los más mayores crecimientos del Producto Bruto Interno en la región.

Un informe firmado por Hedelberto López Blanch para el diario digital Rebelión, revela que el subdirector para el Hemisferio Occidental del FMI, Gilbert Terrier, se vio obligado a reconocer que “la escasa exposición del país a las corrientes financieras mundiales y las políticas macroeconómicas del gobierno suavizaron el impacto de la crisis internacional y permitirán que la economía de Bolivia crezca 3,2 %, uno de los niveles más altos y con la tasa de inflación más baja”.

Las declaraciones de Terrier se contradicen con todo el historial de la organización financiera que representa, la cual siempre ordenó sacrificar las políticas de apoyo sociales en aras de un crecimiento económico en beneficio de las clases pudientes. Terrier, que al hablar parecía un integrante de la Alianza Bolivariana (ALBA) en vez de un funcionario del FMI, expresó que “la política social del gobierno boliviano es algo positivo e importante para la sustentabilidad del modelo económico”

Resulta llamativo que el FMI presentara por primera vez en Bolivia su informe anual pese a que esta nación desde 2006 conduce independientemente su economía desligada de los asesoramientos y presiones del organismo. El ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce, aseguró que su país, a contrapelo de lo que aconseja el FMI, seguirá con la política de estímulo económico desde el Estado porque ello le está permitiendo mejores resultados en la lucha contra la pobreza y la distribución de ingresos. Asimismo, rechazó las recetas del FMI de retirar los estímulos fiscales al consumo, esgrimidas por Terrier, y enfatizó que en el caso boliviano la presencia del Estado en la economía no es coyuntural, sino que data de tres años antes de la crisis, cuando Morales llegó al poder y rehusó renovar el programa de asistencia con el Fondo y desarrolló un nuevo modelo a partir de la nacionalización petrolera.

Debido a esa política, Bolivia pudo realizar una redistribución equitativa de los ingresos, enfrentó con éxito la crisis, mejoró la situación de la milenaria pobreza de su población e impidió que las transnacionales continuaran llevándose las riquezas producidas por la minería y el gas, sus principales rubros de exportación.

Con la llegada de Evo Morales al poder se crearon decenas de nuevas empresas pequeñas y medianas que han dado empleo a miles de habitantes, además de que el gobierno ha otorgado aumentos salariales del 5 y 6 por ciento anuales a partir de 2005. Con el apoyo de Cuba y Venezuela, Bolivia alfabetizó a más de 1,5 millones de personas y en 2008 la Unesco declaró a esa nación libre de analfabetismo. Ahora se realiza un nuevo programa que permitirá a un millón de personas continuar sus estudios para que en el 2010 alcancen el quinto grado.

La deserción escolar se ha reducido con la entrega de 200 pesos bolivianos (unos 28 dólares) a niños que estudian hasta el octavo grado en escuelas públicas. Desde el 2005 se lleva adelante los programas de salud gratuita a todo el pueblo, se han construido numerosos hospitales y policlínicos a lo largo y ancho del país y miles de bolivianos han sido operados de enfermedades oculares mediante la Operación Milagro con ayuda cubana y venezolana.

Parodiando un viejo refrán, los logros alcanzados en solo tres años por el gobierno de Evo Morales hasta un ciego los puede ver. Por eso el FMI no ha tenido otra alternativa que reconocerlos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.