domingo, 31 de octubre de 2010

La crisis general del Capital

Sergio Bacchi (especial para ARGENPRESS.info)

Este trabajo busca demostrar la validez de la teoría marxista para analizar el capitalismo actual justamente por ser una teoría abierta, que permite ajustarse a los cambios de la realidad sin negarse a sí misma.

Este documento está basado sobre todo en la ley del capitalismo descubierta por Marx “Tendencia a la Caída de la Tasa de Lucro” presente en el libro 3 de “El Capital” y otros conceptos descritos por Marx en “El Capital”, como composición orgánica del capital, pero al inicio examina diversos temas elementales para poder alcanzar el objetivo sin que parezcan conceptos salidos de la manga de un mago, sino conceptos deducidos dialécticamente, siguiendo el hilo teórico conductor desarrollado por Marx y Engels, nuestros fundadores.

1. Introducción

La primera manifestación visible de la crisis general del capital fueron los acontecimientos de 1968 (1), como dejo claro donde describo - más adelante- la máquina típica de la época actual en los comienzos de los años 1960 con el surgimiento del órgano de control, el cuarto órgano de la máquina descrita por Marx con solo tres órganos (2), en el capítulo 7 de este trabajo titulado “La Máquina”.

Comprender esta afirmación significa también entender el proceso de formación de valor en el sistema capitalista, o aún en cualquiera régimen de clases.

Significa saber que sólo el trabajo humano genera valor. Justamente, esta afirmación está en el centro de las concepciones económicas de Marx y, por supuesto, de este trabajo. Entonces podemos entender en profundidad aquello que pasó para generar la crisis de 2008, o sea, una tentativa de sostener un sistema financiero no apoyado en el trabajo productivo, sino que solamente en la circulación financiera, lo que llevó a desmoronar toda esa economía, llevando al mundo al borde del colapso económico. Esto significaría la paralización de todos los sistemas financieros que, a largo plazo, será el fin de las finanzas en el capitalismo si no abolimos ese sistema y creamos otro que no se base en el mercado, o sea, que venga a abolir la explotación del hombre por el hombre y que pase a distribuir la riqueza producida buscando en primer lugar satisfacer las necesidades de todos en igualdad de condiciones.

Por lo tanto, nuestro objetivo aquí es demostrar que el capital no tiene condiciones de superar la crisis en la que está sumergido hace ya unos 45 años, empleando solamente los conceptos desarrollados por Karl Marx y mostrando así que esta teoría, el marxismo, está viva y es la que puede dar cuenta de los sucesos hasta el fin del capitalismo.

2. La base de la explotación del hombre por el hombre

La explotación del hombre que en el capitalismo trabaja por un sueldo está en la forma de remuneración del trabajo humano y que clase social la define. Desde el inicio de la existencia del capital, los trabajadores reciben salarios de acuerdo a un contrato tácito entre el trabajador y su patrón, el dueño de los medios de producción, frente al cual el trabajador no tiene, hasta hoy, voz activa para exigir recibir toda la riqueza que crea. Los trabajadores siempre dejan parte del valor que crean en manos de los capitalistas, dueños de los medios de producción, y ésa es la verdadera razón de la desigual repartición de las riquezas y la forma de someter la clase trabajadora a la clase burguesa.

A pesar de que en la sociedad las cosas no son tan tajantes como la presentada, y está claro que existen restos de las clases anteriores al capitalismo, desde esclavos hasta siervos de la gleba de la Edad Media, en lo esencial el régimen capitalista es definido por esas dos clases, asalariados (o proletarios) y capitalistas (o burgueses), ya que representan la inmensa mayoría de la sociedad. Pero aquí no se trata de mayoría o no, sino que de límites cuantitativos en la generación de valores y nadie discute que son fundamentalmente los asalariados quienes generan la mayor cantidad de valor en el seno de la sociedad capitalista y que los capitalistas solamente administran la generación del valor de la forma que más les interesa y administran el propio valor en sí. Por lo tanto, los asalariados, la clase dominada en el capitalismo, no tienen directamente voz activa en la producción y, por consiguiente, en su destino social, ya que es en el proceso productivo donde el hombre genera su vida. Es ese hecho el que crea la alienación social, tanto del asalariado como del capitalista.

3. Los regímenes sociales por los que pasó la humanidad

Los hombres surgen en completo desamparo en el seno de manadas de monos que lograron un desenvolvimiento superior a los demás. Esos hombres, desde su surgimiento, desarrollan un conocimiento del ambiente en que surgieron, la naturaleza terrestre, para alimentarse y protegerse mejor de las intemperies naturales.

Desde que surgen los hombres, hace 50 a 70 mil años, solamente hace unos 10 o 12 mil años que los hombres pasan a esclavizarse unos a otros. La esclavitud presupone otro hecho, y es que la producción humana pasa a generar excedentes, o sea, los hombres ya no consumen todo lo que producen durante su vida, de los que se apropia el señor de esclavos, apropiación ésta que es el origen de la plusvalía actual en el capitalismo.

Por lo tanto, tenemos que prestar atención a cómo caminó la humanidad hasta llegar a su estado actual, que viene a ser un desarrollo histórico de una sociedad primitiva, surgida de la animalidad y en lucha con la naturaleza y con sus semejantes, desenvolviéndose a duras penas hasta el estado en que nos encontramos.

El régimen esclavista estuvo vigente hasta el siglo V después de Cristo, con la destrucción del Imperio Romano que venía en crisis desde hacía algunos siglos, pues se habían agotado sus condiciones de generar más fuerzas productivas en su seno. En verdad, el Imperio Romano venía en crisis desde antes del nacimiento de Cristo, debido a las rebeliones de esclavos, la corrupción imperante en la aristocracia y las guerras con los bárbaros. Cayó el Imperio Romano y con él, la esclavitud. Así se generó el régimen feudal, régimen en que el señor podía cobrar al campesino el diezmo, o una parte de la producción agrícola del siervo, y éste tenía el derecho inalienable a residir y trabajar en la gleba donde nació y a ser protegido por el señor feudal, a pesar de que numerosas veces pudiera ser reclutado como guerrero por el señor para proteger sus tierras. Estas son las características esenciales del feudalismo dichas de forma muy rápida y superficial.

A partir del siglo X a XI, el feudalismo europeo comienza a degenerarse. Esta degeneración lleva al surgimiento de la centralización en los diferentes reinados. Esto era de interés de los burgueses que ya se desarrollaban, tanto en el comercio exterior como con la aparición de las empresas financieras, o sea, los bancos. La evolución de ese proceso condujo a la fundación de los diferentes estados nacionales por exigencia de la burguesía, que no quería pagar un impuesto al atravesar cada feudo con sus mercaderías, y sí pagar un impuesto único para atravesar un país.

Esa situación evoluciona hacia la democracia burguesa que vivimos hoy, aunque que aquellas revoluciones a nivel europeo tuvieron diversos aspectos, algunas fueron radicales y progresistas, como en Inglaterra y Francia, y otras conservadoras, como es el caso de los países ibéricos: Portugal y España, que pasaron a ser países dependientes de otras naciones europeas, llamadas países centrales del capitalismo.

Las revoluciones capitalistas generan el sistema colonial con las navegaciones de los europeos por el oriente y occidente. Colonizando en oriente a la India, China y otros países menores y casi todos los pueblos africanos; y en el occidente, a toda la América, generando además los EUA y Canadá --que en seguida pasan a integrar los países centrales--, y todos los países latino-americanos que como oriundos de países dependientes y conservadores heredan desde el inicio esa dependencia y conservadorismo, personificados en las oligarquías latinoamericanas.

Posteriormente, con el transcurrir de la historia, Inglaterra pierde su hegemonía para los Estados Unidos de América del Norte y nuestros países latino-americanos transitan del colonialismo al neocolonialismo y hasta hoy se debaten en esa situación, sin poder realizar su independencia económica y social.

4. Fases del Capitalismo

Para comprender cómo el capital arriba a la situación actual es necesario que analicemos rápidamente su evolución histórica.

Como ya vimos, cuando el feudalismo llega al fin de su desenvolvimiento histórico, cuando en su seno ya no puede desarrollar más fuerzas productivas, comienza a emerger el capital, todavía en pleno feudalismo. Ese desarrollo, en su primera fase se da en las ciudades estado italianas, principalmente en cuatro de ellas: Florencia, Venecia, Génova y Milán.

El capitalismo desarrollado en las ciudades estado italianas estuvo basado en la forma de producir artesanal. Esa forma primitiva de capitalismo todavía no conocía las máquinas modernas que solo aparecerían bastante más tarde. Las principales características del capitalismo de esa época son: los artesanos eran profesionales que conocían cabalmente su profesión y eran dueños de los medios de producción. Por ejemplo, un carpintero sabía ir al bosque a escoger un árbol, cortarlo, secarlo, aserrarlo en tablas y construir toda clase de muebles con esas tablas. Un artesano zapatero sabía abatir al animal, sacarle la piel, curtirla, preparar los moldes para un par de botas o zapatos, cortar el cuero, coser los pedazos y colocar suela, consiguiendo un calzado listo para el uso.

Pero, como lo demuestra la historia, la naciente burguesía no se contentó con ese proceso de producción artesanal. Era necesario desarrollar métodos y formas de producir que aumentasen la producción y dejaran mayor cantidad de lucro. Para tal efecto era necesario introducir otra forma de producción capitalista, la manufactura, que es nada más que la especialización de los trabajadores que ya no son más dueños de los medios de producción, y donde cada trabajador realiza siempre una y la misma operación, todavía con herramientas, sin máquinas. Entonces el capitalista reunía un gran número de trabajadores bajo el mismo techo, donde cada uno ejecutaba una operación, hasta que el producto salía terminado después de la última operación. Así, un trabajador en el sistema manufacturero era un maestro en una operación, pero, ya no conocía las demás operaciones para elaborar el producto completo.
A cada cambio en el modo de producir del capital, hasta la producción en serie, o fordista-taylorista, cambia la nación hegemónica. Cuando la artesanía dejó de ser el modo de producir prioritario del capital, la forma de producir pasó a ser la manufactura y Holanda fue el país que desarrolló ese método de producción y tomó la hegemonía del capital. Ese cambio se da alrededor del siglo XV y son los holandeses quienes desarrollan empresas protegidas y, hasta cierto punto, financiadas por el estado, muchísimo más complejas que las logradas hasta entonces por las ciudades estado italianas. Es a través de una de esas empresas que los holandeses invaden en diversas ocasiones las costas de Brasil, intentando establecer allí una colonia holandesa, sin conseguir su objetivo. Pero consiguen establecerse en las islas de Curazao, Bonaire y Aruba, al norte de Venezuela, que hasta hoy forman parte del reino holandés. También colonizan África del Sur, dejando a los boers como sus descendientes, mestizados con tribus sur africanas.

La manufactura entró en crisis al final del siglo XVI e inicios del siglo XVII. Para solucionar esa crisis fue necesario un cambio profundo en la forma de producir y en la organización de las empresas. Y esta vez le tocaba a los británicos encabezar los cambios en la producción. Así llegó el momento de desarrollar la forma de producir a la que Karl Marx llamó de gran industria, que también podría llamarse de industria mecanizada. En Inglaterra desarrollan máquinas para diferentes ramas industriales. Con eso, y una reforma profunda en la organización industrial, Gran Bretaña pasó a ser la nación hegemónica del capitalismo y, con su nueva forma de producir, vence a la hegemonía del feudalismo en Europa y el capitalismo pasa a ser la forma de producción hegemónica en el mundo. Este cambio se da en el siglo XVII y Gran Bretaña mantuvo esa hegemonía hasta el final de la segunda guerra mundial, o sea, 1945.

Al cabo de dos guerras mundiales, Gran Bretaña tenía su economía destruida y no tuvo cómo reaccionar para preservar su posición y así, los EUA suceden a Gran Bretaña en la hegemonía.

El desarrollo de los Estados Unidos de Norte América se venía procesando desde bastante tiempo, de mucho antes de su ascensión a la hegemonía mundial. El país se hizo de dimensiones continentales, arrebatándole cada vez más tierras a México, y comprando tierras a Francia, España y Rusia. Muchos inmigrantes de diversas partes del mundo fueron recibidos en el país, formando una nación de inmensa capacidad productiva y, al mismo tiempo, desarrollando un consumo cada vez de mayor volumen y sofisticación, mientras prácticamente toda la producción era realizada en el país. Ese hecho, aliado al inmenso territorio y a la variedad cultural e iniciativa de su pueblo, transformó los EUA en el país hegemónico del mundo, política, económica y militarmente, hasta los días actuales.

Para desarrollar una industria que pudiese alimentar el consumo de su población y el desarrollo de su complejo militar industrial que alimenta las necesidades de sucesivas guerras y ventas masivas de armas a muchos países, inclusive a Alemania nazi, los estadounidenses desarrollaron una nueva forma de producir que quedó reconocida como fordismo-taylorismo, y la organización de sus empresas adoptó la forma de corporación transnacional. Esa forma de producción combina las líneas de montaje del fordismo, desarrolladas en la industria automovilística con la especialización de los puestos de trabajo en la línea de producción concebida por Taylor. Esta forma de producir garantizó una productividad tal que el país no sólo era auto-suficiente en el consumo, sino que también tenía una gran capacidad de exportación.

Pero, como ya mencionamos en el inicio de este documento, al final de la década de 1960 el régimen capitalista muestra las primeras señales de su agotamiento total. Ya no puede contener más fuerzas productivas en su seno, a pesar de que en algunos espacios todavía cabría algún desarrollo, por ejemplo, en China. Pero, como un todo, el sistema capitalista ya no podía contener ningún aumento de sus fuerzas productivas.

5. El fin del fordismo-taylorismo y la automatización industrial

Con el desarrollo de la ciencia como fuerza productiva inmediata, la aparición de abundantes descubrimientos científicos y el desarrollo de innumerables campos de la ciencia y de la técnica durante el siglo XX, condujo a la irrupción de los equipos digitales hacia el final de la primera mitad del siglo. Esos aparatos evolucionaron rápidamente en máquinas programables, los computadores, y de estos emergieron los microcomputadores, que pasaron a ser producidos en masa.

Esas máquinas, naturalmente, fueron utilizadas en el control de otras máquinas, como tornos mecánicos, fresadoras y, por último, prácticamente en todas las maquinarias que se utilizan en la producción.

La gran ventaja, desde el punto de vista técnico, de las máquinas controladas por computador, o por red de computadores, por un lado es la precisión en los objetos que fabrican, que algunas veces pasa de decímetros a milímetros, y por otro, la velocidad altísima a que trabajan. Por ejemplo, un robot soldador, utilizado en la industria automotriz distingue entre dos puntos una distancia de 2mm y puede tener una jornada de trabajo de 24 horas 7 días por semana. Un ser humano no consigue una distancia homogénea entre las soldaduras, pudiendo errar en 20 o 30mm y más cuando está cansado, sin contar que tiene una jornada de trabajo muchísimo más reducida que el robot.

Pero desde el punto de vista económico, las ventajas para el capital son dos: la primera, la velocidad de producción que resulta muy superior a la máquina controlada manualmente y la segunda, que permite eliminar una inmensa cantidad de trabajo vivo. Esta última cualidad es responsable de la cesantía de más de 10% de los trabajadores del mundo y que continúa aumentando sin chances de disminuir mientras haya capitalismo, a pesar de lo que diga la propaganda del capital.

Por otro lado, la aplicación del control automático en la producción tiene un solo límite. El único límite que encuentra la automatización industrial es en el trabajo creativo. Ninguna de las máquina que hasta hoy desarrollaron los hombres es capaz de realizar el menor trabajo creativo, solamente puede ejecutar un programa previamente almacenado en su interior. Por lo tanto, podemos desarrollar máquinas para ejecutar todas las operaciones productivas después que sea desarrollado un prototipo del producto que funcione correctamente.

Sabemos que toda secuencia de operaciones puede ser reducida a un algoritmo o un diagrama de flujo, como es normalmente conocido. Ese algoritmo puede transformarse en un programa para computador y así comandar una máquina. También sabemos que sólo un acto creativo no puede ser reducido a un programa computacional, porque en realidad no sabemos qué vamos a encontrar más adelante en una creación. Entonces, la creación estaría solamente reservada al hombre, abandonando a las máquinas todo otro trabajo, pero esto sólo si nos libramos del régimen capitalista.

Si la sociedad viviera en un régimen social donde la producción no tuviera como objetivo el lucro, la automatización industrial liberaría al hombre de una inmensidad de trabajos cansadores y alienantes.

6. La Máquina

Marx abre así el capítulo XIII de “El Capital”, titulado “La maquinaría y la Industria Moderna” (3):

En su obra “Principles of Political Economy”, John Stuart Mill dice:

“Es dudoso que las invenciones mecánicas hechas hasta ahora hayan aliviado la labor diaria de algún ser humano”.

Y en una nota de pié de página, Marx afirma:

Mill debería haber dicho: De algún ser humano que no viva del trabajo ajeno. Las máquinas aumentaron el número de los abastecidos ociosos.

Y sigue: No es ése el objetivo del capital cuando emplea maquinaria. Ese empleo, como cualquiera otro desarrollo de la fuerza productiva del trabajo, tiene por fin abaratar las mercancías, acortar la parte del día de trabajo de la cual precisa el trabajador para sí mismo, para ampliar la otra parte que él da gratuitamente al capitalista. La maquinaria es un medio para producir plusvalía.

Por lo tanto, es primordial tener en mente este hecho cuando se estudia la máquina. En primer lugar, es un medio de producir plusvalía en nuestra sociedad actual.

Más adelante, en la nota de pie de página Nº 89, comentando la máquina de hilar de John Wyatt, Marx dice:

Antes de él, fueron empleadas máquinas para hilar, a pesar de ser muy imperfectas, e Italia fue probablemente el país donde primero aparecieron. Una historia crítica de la tecnología mostraría que difícilmente una invención del siglo XVIII pertenece a un único individuo. Hasta hoy no existe esa obra. Darwin nos interesó en la historia de la tecnología natural, en la formación de las plantas y de los animales como instrumentos de la producción necesaria a la vida de las plantas y de los animales. ¿No merece igual atención la historia de la formación de los órganos productivos del hombre social, que constituyen la base material de toda la organización social? ¿Y no sería más fácil reconstituirla, una vez que, como dice Vico, la historia humana se distingue de la historia natural, por haber hecho el hombre una y no haber hecho la otra? La tecnología revela el modo de proceder del hombre con la naturaleza, el proceso inmediato de la producción de su vida y así elucida las condiciones de su vida social y las concepciones mentales que de ellas discurren. Aún una historia de la religión que ponga a un lado esa base material, no es una historia crítica. En realidad, es mucho más fácil descubrir el tronco terreno de las nebulosas representaciones religiosas, analizándolas siguiendo el camino opuesto, descubrir, partiendo de las relaciones de la vida real, las formas celestiales correspondientes a esas relaciones. Las fallas del materialismo abstracto fundado sobre las ciencias naturales, excluyendo el proceso histórico, son luego percibidas cuando nos detenemos en las concepciones abstractas e ideológicas de sus portavoces, siempre que se aventuran a ultrapasar los límites de su especialidad.

De esta manera, abordamos incluso, el carácter de la ciencia en general, además de la necesidad de investigar y registrar de forma crítica la historia de nuestros medios de producción, pues expresa todo el carácter de clase de los mismos. (4)

Es en ese mismo capítulo donde Marx elabora la definición de máquina. Es interesante notar que, para Marx, la máquina representa un salto cualitativo, algo nuevo en relación a la herramienta, que permitió a la humanidad pasar a producir una existencia nueva para sí, a pesar de que esto no haya ocurrido hasta nuestros días. Marx critica la falta de criterio que tuvieron matemáticos, mecánicos y economistas de la época, al encontrar que la máquina era puramente una herramienta compleja, no una construcción cualitativamente nueva, antes inexistente, que resulta de la agrupación de numerosos instrumentos mecánicos.

Afirma Marx: Toda maquinaria desarrollada consiste en tres partes esencialmente distintas: el motor, la transmisión y la máquina herramienta. (5)

El Motor – Es el órgano encargado de entregar la energía a toda la máquina. Existen, históricamente, una infinidad de tipos de motores, pero todos transforman una forma dada de energía en energía mecánica para mover el mecanismo. En la época en que Marx vivió, la física todavía no había desarrollado el concepto de energía.

Podemos encontrar la rueda de agua que transforma la energía de una caída de agua en movimiento rotatorio, el molino de viento que transforma la energía eólica en movimiento rotatorio, el motor a vapor que transforma la presión del vapor de agua en movimiento de vaivén horizontal que una biela transforma en movimiento rotatorio, precursor del motor a explosión de los vehículos actuales. Existen máquinas movidas por fuerza animal –del burro, buey y otros-, como en las moliendas de caña de azúcar del Brasil colonial, y Marx habla de molinos en Alemania movidos por fuerza humana, hombres a quienes se uncía por el cuello a una rueda grande de madera para evitar que durante el trabajo llevasen el trigo molido a la boca. Pero con el advenimiento del motor eléctrico vino una serie de avances en la organización de la fábrica, pues, entre otras ventajas, la electricidad puede ser utilizada a muchos kilómetros de distancia de donde es generada. El motor es más compacto y puede estar alojado en el seno del mecanismo.

Transmisión – La transmisión está encargada de modificar y transmitir el movimiento rotatorio del motor de diferentes maneras y entregar la energía necesaria para mover la máquina herramienta. La transmisión puede modificar el movimiento rotatorio, transformándolo en horizontal o vertical, e invertir el sentido de rotación, producir movimientos periódicos con poleas excéntricas, generar movimientos de vaivén con bielas, etc. Los engranajes, ejes, poleas, correas, etc., forman parte de la transmisión.

Máquina Herramienta – Sobre la máquina herramienta Marx dijo:

Los aparatos e instrumentos con que trabaja el artesano y el trabajador manufacturero aparecen de modo general en la máquina, a pesar de que muchas veces, bajo forma muy modificada, no son más instrumentos del hombre pero sí herramientas de un mecanismo, instrumentos mecánicos.

Hoy, el serrucho del carpintero se tornó en sierra eléctrica. Y así pasó con casi todas las herramientas. Pero siempre la máquina herramienta será el objetivo, tanto del motor, que le entrega energía, como de la transmisión, que adapta el movimiento a las necesidades de la máquina herramienta. Es en esta máquina herramienta donde el objeto del trabajo resulta elaborado de la forma deseada. Sobre la máquina herramienta recae la responsabilidad de las transformaciones de los objetos del trabajo.

Una máquina herramienta particularmente interesante de examinar es un torno mecánico, donde el metal es aprehendido para dársele innumerables formas, de acuerdo al objetivo del operador de la máquina, desde una tuerca a un tornillo. El motor, así como la transmisión, son mecanismos altamente complejos como para dar versatilidad al torno. El motor posee un sistema de regulación de velocidades, la transmisión puede hacer girar diferentes ejes a diferentes velocidades para regular la efectividad de la herramienta de corte, dando el paso exacto, por ejemplo, de determinada rosca para ser abierta en el metal. Un buen operador de torno mecánico es un trabajador altamente especializado. Debe tener conocimientos de los materiales con los que trabaja, metales y aleaciones metálicas, y saber cómo escoger y afilar las diferentes herramientas de corte para cada material y cada tipo de trabajo que va a realizar, conocer las velocidades que debe emplear de acuerdo con el material y tipo de trabajo, sin contar que debe conocer a la perfección la máquina que opera y sus limitaciones.

Marx escribió reproches respecto a la ausencia de una historia crítica de los órganos de producción de la humanidad. Como él afirma, a partir de Darwin se perfecciona la historia del desarrollo de los órganos de los seres vivos, pero los órganos elaborados por los hombres para la producción durante su vida siguen sin una historia crítica donde se puedan estudiar ciertas particularidades de nuestras propias vidas.

Esta es la máquina de la época en que Marx escribió “El Capital” y que se desenvolvió por muchos años manteniendo el mismo carácter. A partir del inicio de la década de 1960 hubo un salto cualitativo en la construcción de máquinas que cambió su carácter. Este salto se dio en función del surgimiento de la máquina programable, que introdujo la aplicación en las máquinas de un cuarto órgano, el órgano de control.

La máquina programable por sí ya seria tema para diversos capítulos, pues es inmensa su importancia en el desenvolvimiento de la sociedad humana. Basta decir que la internet es una complejísima máquina programable que se extiende por todo el mundo y tiene sus motores en cada máquina digital conectada a ella. Pero por falta de espacio dejaremos de abundar mucho más a su respecto.

Lo fundamental, en relación a lo anterior, ya fue dicho: es capaz de ejecutar un programa, cualquiera que pueda ser resumido por un algoritmo y su mayor limitación es no poder crear ni una línea de nada, pues no dispone de conciencia. Muchos quieren ver en aquello que llaman inteligencia artificial cierto grado de creatividad, pero, por lo menos hasta hoy, lo que tenemos son directivas programadas de un cierto objetivo y programas de variación de determinados parámetros y cuando una variación hace aproximarse más los resultados del programa al objetivo descrito en tal programa, el nuevo parámetro o parámetros resultan adoptados, y en caso contrario son descartados.

Para Marx ya estaba claro que las máquinas desarrolladas por el capital fueron desarrolladas según sus necesidades para lograr maximizar la plusvalía, olvidándose del confort en el trabajo, la seguridad del trabajador y muchos otros detalles, como la economía máxima de energía, el mínimo de contaminación al medio ambiente, etc.

Solamente en nuestros días entraron a la discusión estos asuntos, al tornarse críticos, poniendo en peligro toda existencia de vida en la tierra y aún la misma Tierra como planeta del Sol.
7. Consecuencias del salto cualitativo de la máquina en La

sociedad

Las consecuencias de ese salto fueron muchas y en diferentes campos de la sociedad:

• Consecuencias sobre la plusvalía, o sea, sobre el capital (6):

Como comenta Marx en el libro 3 de “El Capital”:

“La relación entre la plusvalía m y el capital variable v, o sea, m/v, llamamos de tasa de plusvalía, designada por m’. Así m/v = m’,y por consiguiente m = m’v. Referida al capital total y no al capital variable, la plusvalía llamase lucro l, y la relación entre ella y el capital total C, o sea, m/C, tasa de lucro l’. Así l’ = m/C = m/c+v, y substituyendo m por su valor m’v, encontrado arriba, tenemos l’ = m’ v/C = m’ v/c+v que se puede exprimir por: l’ : m’ = v : C; la tasa de lucro está para la tasa de plusvalía así como el capital variable está para todo el capital.” (7)

La proporción l’ : m’ = v : C se puede escribir como: l’/m’ = v/C. Así se concluye que la tasa de lucro es siempre menor que la tasa de plusvalía, puesto que C que es igual a v+c es siempre menor que v.

Marx define otro concepto, el de Composición Orgánica del Capital como COC = c/v.

En el libro 3 de “El Capital” Marx después de extensa análisis de las fórmulas de tasa de plusvalía y tasa de lucro, haciendo variar uno de los factores por vez y manteniendo los demás fijos concluye:

“La tasa de lucro es determinada por dos factores principales: la tasa de plusvalía y la composición orgánica del capital…”. (8)

Por lo tanto, siendo la composición orgánica del capital igual al capital fijo, o sea, el conjunto de máquinas de determinada empresa productora más sus instalaciones, edificaciones, etc., dividido por el capital variable, o sea la masa de sueldos pagada por el capitalista; en la medida que los trabajadores van siendo substituidos por máquinas, ocurre que la composición orgánica del capital aumenta constantemente, esto quiere decir que al automatizar la producción la tasa de lucro disminuye constantemente, y significa despedir constantemente los trabajadores especialmente en los países más industrializados. Al despedir inmensas cantidades de trabajadores, el poder adquisitivo de la sociedad cae; como las máquinas no consumen lo que ellas mismas producen las mercancías no encuentran consumidores salvo a través del endeudamiento, tal cual sucede hoy en día.

Por otro lado, también en el libro 3 de “El Capital” en la parte tercera titulada “La Tendencia a Caer de la Tasa de Lucro” Marx dedica más de 30 páginas en describir esa ley del capitalismo y en seguida analiza 6 factores que se oponen a esa ley, que son:

1. Aumento del grado de explotación del trabajo;

2. Reducción de los sueldos;

3. Disminución del precio de los elementos de capital constante;

4. Superpoblación relativa;

5. Comercio exterior;

6. Aumento del capital en acciones.

En seguida se dedica en analizar las contradicciones internas de la ley.

Pero como todo en la naturaleza está pendiente de un límite, cuando la tasa de lucro baja a determinado punto diferente de cero, pero razonablemente bajo, en verdad, el capital ya no puede soportar, pues la reproducción ampliada se interrumpe y el sistema entra en crisis que no es cíclica, sino que es una crisis generalizada del sistema. Con esto queremos decir que el capitalismo está condenado a una decadencia constante e irreversible, tal como lo describe Marx en sus obras. Y el capital, como un todo, ya no consigue contener más fuerzas productivas en su seno.

Estas conclusiones que se pueden observar en nuestro cotidiano, como es el caso de la crisis financiera deflagrada en 2008 en los EUA, y que se extendió por Europa y prácticamente por todo el mundo. El ejemplo de esta crisis y de otras demuestra la vigencia del marxismo en nuestros días.

• Consecuencias sobre los estados nacionales y el imperialismo:

En el instante de la saturación del sistema, o sea, cuando el sistema ya no pudo contener más fuerzas productivas en su seno, la burguesía empezó a buscar medios de aumentar su tasa de lucro. Con la caída de las tasas de lucro, el imperialismo inmediatamente tomó medidas para frenar ese desplome.

Abriendo un paréntesis, podemos decir que la ciencia de la economía de la burguesía, si es que eso pueda llamarse ciencia, niega rotundamente que el valor sólo sea generado por el trabajo humano vivo. En el concepto de esa clase es la rotación del capital lo que genera riqueza, porque esa es la apariencia para quienes administran el capital. Para ellos, cuando los trabajadores ya no son necesarios, creen que sus lucros van aumentar despidiéndolos.

Cuando comenzaron a funcionar las máquinas modernas dotadas de órgano de control es claro que algunos capitalistas obtuvieron grandes lucros, pero después, con la difusión de la nueva tecnología, no sólo dejaron de tener grandes lucros, sino que los lucros cayeron de forma general, y continúan cayendo. Las crisis vinieron una seguida de otra y todas, hasta ahora, siempre fueron tratadas como meras crisis cíclicas, pero la diferencia entre una crisis cíclica --que es una crisis de crecimiento, que indica que la casa debe ser re-arreglada, y una crisis general, terminal o sistémica indica que el arreglo de la casa debe comenzar por cambiar el régimen social, dejando en claro la afirmativa de Marx que la transformación de los medios de producción hace cambiar el sistema, y es eso lo que la burguesía niega, lo que conduce al agravamiento de la crisis, como notamos en la última crisis que irrumpió en el seno del país hegemónico, los E.U.A.

Después de algunos ensayos sin éxito, el imperialismo resuelve cambiar la orientación de sus gobiernos, abandonando el keynesianismo y adoptando el neoliberalismo. Esta nueva forma de gobernar busca, sobretodo, acabar con cualquier derecho de los trabajadores, pero además, acabar con todos los derechos que el pueblo conquistó en duras luchas por siglos, al precio de innumerables vidas.

• Las consecuencias sobre los trabajadores:

Las verdaderas víctimas de la caída de las tasas de lucro son los trabajadores de todo el mundo. Eso porque el capital procura hasta hoy recuperar sus lucros disminuyendo, sobretodo, las conquistas de la clase trabajadora y expulsándolos del trabajo. Estos trabajadores, llamados entonces excedentes, en algunos lugares son tratados y algunos se convierten en delincuentes. Hay determinados círculos burgueses que abogan por el exterminio de las poblaciones excedentes, llamadas marginales.

Acaban con el derecho a la educación, a la salud pública. Además de eso, el imperio pasa a privatizar todos los servicios que se encontraban en manos del Estado, por ser nacionalmente estratégicos para la población, como empresas telefónicas, empresas de abastecimiento de agua y energía eléctrica, lo que representa altas pérdidas para la ciudadanía, ya que las compañías privadas que se apoderaron de esas empresas subieron exageradamente los precios de esos servicios, cuya calidad decayó en general.

7. Conclusiones

Con este documento podemos advertir que, mientras exista capitalismo, el marxismo será una insubstituible arma teórica de lucha contra el sufrimiento impuesto por ese régimen social que en su senilidad, al ver su acumulación amenazada, pasa a destruir vidas humanas, como lo hizo en larga escala en Irak, para citar un asesinato en gran medida, sin hablar de las muertes diarias por la miseria que impera en el seno de la sociedad, sobretodo en África.

Podemos entender claramente que la teoría no es algo concebido estáticamente y de una vez para siempre. Si quiere continuar viva, la teoría, debe acompañar la evolución de la propia vida. Creo que mientras no haya una profunda renovación teórica, en muchos aspectos muchos de los partidos marxistas acabarán también transformándose en restos del pasado, Esto no significa la negación pura y simple de la teoría marxista, sino justamente un desarrollo en su dirección inicial, manteniendo la combatividad y lucidez que imperan en los trabajos de sus fundadores, Karl Marx y Fredrich Engels.

Notas:
1) “O Poder da Ideologia” István Mészáros, Editorial Boitempo, 2004.
2) Karl Marx “O Capital” Crítica de la Economia Política. Livro Primeiro, Volume I – DIFEL. Difusão Editorial S.A. 1984, 9ª edição, tradução de Reginaldo Santana.
3) Karl Marx “O Capital” Crítica de la Economia Política. Livro Primeiro, Volume I – DIFEL. Difusão Editorial S.A. 1984, 9ª edição, tradução de Reginaldo Santana.
4) Subrayado mío Sergio Bacchi. Poner atención que nuestras máquinas cargan el carácter de la clase que las utiliza.
5) Página 425 de la obra ya citada.
6) Todas las fórmulas aquí presentes están en “El Capital de Karl Marx”.
7) O Capital – Crítica da Economia Política; Livro 3, Volume IV, III Relação entre Taxa de Lucro e de Mais-Valia página 54 Editora Difel 1983.
8) Idem página 76.

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viernes, 29 de octubre de 2010

Noticias censuradas: Esterilización forzada y discriminación VIH en Chile

Suzannah Phillips. Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Hace dos años, encontré a Francisca, una joven mujer de un pueblo rural de Chile. Cuando ella cumplió 20 años, recibieron con su marido la muy agradable noticia del nacimiento de su primer niño. Pero ese entusiasmo se trocó rápidamente en preocupación cuando, en una prueba prenatal de rutina, la joven fue encontrada portadora del sida. A pesar de su miedo inicial, Francisca tuvo el alivio de saber que había buenas posibilidades de que su niño naciera sano. Tomó todas las medidas indicadas para reducir la transmisión madre-hijo y alumbró un bebé VIH-negativo en noviembre de 2002.

Al día siguiente de su parto por cesárea, sin embargo, Francisca recibió un golpe tenebroso: supo que el cirujano de turno decidió esterilizarla durante el nacimiento, sin su conocimiento ni aprobación. Francisca y su marido no podrían tener más niños juntos. Seis años después de este espantoso incidente, Francisca todavía no puede contar su historia sin ponerse a llorar. La parte más dura, dijo, es cuando su hijo le pide un hermano o hermana.

El año pasado, el Centro para los Derechos Reproductivos [con sede en Nueva York] y [la organización chilena] Vivo Positivo (1) llevaron el caso de Francisca ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Hoy, estamos cumpliendo con lanzar “Dignidad Negada: Violaciones de los Derechos de Mujeres Seropositivas en Instalaciones Hospitalarias Chilenas”, una investigación en profundidad sobre amplias prácticas de discriminación en las prestaciones de los servicios médicos reproductivos a mujeres que viven con VIH/Sida.

Estuve seis meses hablando con 27 mujeres en cinco diversas regiones de Chile, recogiendo sus historias. La investigación confirmó lo que nosotros ya sabíamos por un estudio anterior realizado por Vivo Positivo: las mujeres chilenas que viven con VIH/Sida con frecuencia recibieron presiones para no quedarse embarazadas, a menudo fueron regañadas por los propios trabajadores del sector salud por sentir tales deseos o simplemente hacerlo, y a veces ejercieron presión, coerción o las forzaron a someterse a esterilización quirúrgica.

Las mujeres también me relataron otras formas de discriminación y abuso que han padecido. Algunas me relataron que les dieron información inexacta o engañosa sobre el sida, mientras los trabajadores de los servicios de salud hacen pública con publicidad la situación personal de pacientes con VIH, sin hacer caso a la confidencialidad ética de la prestación de salud.

Daniela me relató que -después de dar a luz- le dijeron que no podría abrazar ni besar a su niño recién nacido porque lo infectaría. “Entonces fue que aprendí qué es la discriminación contra una persona”, me contó ella.

Además de disuadir a estas mujeres de buscar la atención sanitaria adecuada, Julia me dijo que ella [s] “tolera [n] tanto dolor como pueda [n] antes de ir al hospital”, después de las experiencias negativas que han sufrido allí.

Las experiencias que compartieron conmigo las mujeres son desgarradoras y espantosas, pero ellas quisieron hacer oír sus voces para poner fin a este tratamiento abusivo. Desafortunadamente, las mujeres seropositivas continúan sufriendo la misma clase de discriminación y de acoso por todas partes de Chile, un país que tiene el compromiso de respetar los derechos humanos fundamentales de la gente sin discriminarla por su género o su estatus VIH/Sida.

Dignidad Negada hace un llamado a la acción para que el gobierno de Chile, los poderes dominantes y la sociedad civil se aseguren de que todas las mujeres tengan acceso a servicios aceptables, voluntarios, y no discriminatorios de atención sanitaria con independencia de su estatus VIH. Esperamos que sacando a la luz lo qué le ha sucedido a Francisca, Daniela, Julia y muchas con quienes hablamos, podemos evitar que otras mujeres seropositivas experimenten abusos a manos de la gente que debe cuidar por ellas.

*) Suzannah Phillips es la principal autora del informe Dignidad Negada: Violaciones de los Derechos de Mujeres Seropositivas en Instalaciones Hospitalarias Chilenas. También es asesora jurídica del Programa Legal del Centro para los Derechos Reproductivos.

Notas:
1) Vivo Positivo es una organización chilena que aboga por los derechos de las personas que viven con VIH/Sida.

Fuente:
http://www.care2.com/causes/womens-rights/blog/forced-sterilization-and-discrimination-in-chile

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Nubarrones preocupantes en América Latina

Sergio Ferrari (especial para ARGENPRESS.info)

A pesar de una situación globalmente favorable dada la existencia de algunos gobiernos progresistas y dinámicos movimientos sociales, se perciben señales portadoras de preocupación en la actual coyuntura latinoamericana. Entrevista con el analista belga Eric Toussaint.

La intentona golpista en Ecuador del pasado 30 de septiembre y los resultados electorales en Venezuela cuatro días antes, constituyen signos que deben ser correctamente interpretados, enfatiza Eric Toussaint, coordinador del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM).

“La lectura a fondo de la etapa que vive América Latina me crea una gran inquietud ya que percibo que la situación se está degradando”, afirma el politólogo belga en entrevista durante una reciente visita a Suiza. El especialista analiza los hechos que fundamentan su argumentación

Ecuador y Venezuela

El más reciente, la rebelión policial contra el presidente Rafael Correa en Ecuador el último día de septiembre pasado. “Fue una real tentativa de Golpe de Estado, promovida por la policía, un sector del ejército y con el apoyo de la primera fuerza de oposición aglutinada en torno al ex presidente Lucio Gutiérrez”.

Aunque fracasó – debido especialmente a bajísimos niveles de planificación y organización-, la intentona dejó al desnudo significativas debilidades políticas del Gobierno.

La principal, según Toussaint quien fue asesor del Presidente Correa en temas de deuda externa, “fue la escasa movilización popular para oponerse al Golpe”.

Si bien hubo una movilización durante las horas en que Correa estuvo ‘secuestrado’ por los golpistas en el hospital donde era atendido, “la magnitud de la misma en la Quito, la capital, en la que participaron apenas entre 5 y 10 mil personas, fue mucho menor que la respuesta popular, por ejemplo, cuando se produjo la intentona de golpe contra Hugo Chávez en Venezuela en el 2002, que reunió a cientos de miles de personas”.

“Ya se lo habíamos anticipado a Correa, no sólo yo, sino también algunos de sus asesores y gente de izquierda que lo apoya críticamente. Está cometiendo un error gravísimo al marginar a movimientos populares importantes –incluyendo a fuertes organizaciones indígenas - por considerarlos ‘corporativistas’ y carentes de una visión global de sociedad”.

Esa distancia entre el Gobierno y los actores sociales, ha sido también la consecuencia de movilizaciones indígenas, del gremio magisterial y de la comunidad universitaria -que defiende el principio de la autonomía-, que se produjeron en los últimos tres años, explica.

Y si bien es cierto que luego del intento del 30 de septiembre, las índices de popularidad de Correa aumentaron -ubicándose actualmente en más del 70%-, estas encuestas no miden necesariamente “la capacidad de movilización activa y popular para defender el proceso en marcha”.

La segunda señal preocupante según el analista belga, la constituyen las últimas votaciones en Venezuela, que significan la segunda “derrota”, (e “insisto en ponerlo entre comillas”, enfatiza Toussaint) del ‘chavismo’ en las diez contiendas en que ha participado.

Si bien la coalición del presidente Hugo Chávez obtuvo 98 de los 165 diputados “su apoyo real representa en concreto al 49% de los votos, cifra muy inferior al 60% que obtuvo el presidente en 2006 ”. Los resultados de la votación popular dan lo que constituye prácticamente un empate entre los votos obtenidos por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y su aliado el Partido Comunista de Venezuela (PCV), por un lado, y los votos obtenidos por la alianza de la oposición, la Mesa de Unidad Democrática (MUD), por el otro. En la sumatoria global de los votos para la Asamblea Nacional, la alianza gubernamental sacó 5.423.324 votos (48,87%) y la alianza opositora 5.320.364 votos (47,94%), con lo cual hay una diferencia a favor del gobierno de sólo 102.960 votos, menos del 1% del total de los votos válidos. El Partido Patria para Todos que es de izquierda y no hacia parte de la alianza gubernamental obtuvo 353.709 votos (3,19%) y saco 2 diputados.

A partir de la consulta electoral de septiembre pasado, la coalición gobernante asegura la mayoría simple aunque pierde la mayoría calificada que mantenía desde el 2005.

“La base más firme y popular está entrando en una fase de decepción. Y se da tanto un desplazamiento de votos como un aumento del abstencionismo en ese país sudamericano”, sentencia.

“Tiempo precioso perdido”

De lo fáctico a las conclusiones más generales, existe para el director del CADTM un simple paso conceptual a recorrer. “Lo venimos diciendo desde hace dos años. En América Latina los Gobiernos progresistas de la región están perdiendo un tiempo precioso”.

El ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que es una propuesta de integración de los Pueblos, no avanzó y se queda por el momento en declaraciones y papeles. No existe el Banco del ALBA. No hay un programa concreto de integración de las economías de los países que adhieren al ALBA, subraya.

Lo que hay, explica, son acuerdos bilaterales importantes, como el de Cuba y Venezuela, para intercambio de petróleo, servicios de salud y médicos. O el tratado de Venezuela y Bolivia. O la política venezolana de vender por solidaridad petróleo a los países que integran PETROCARIBE a un precio menor que el del mercado internacional.

El Banco del Sur – que podría ser un instrumento financiero de gran trascendencia para la región- “se ha quedado en el papel desde 2007 y a la espera de la ratificación de al menos cuatro parlamentos de los siete países participantes. Pero no se logra avanzar.

Las causas son varias. Fundamentalmente, la falta de interés. “Como es el caso de Brasil que cuenta con su propio Banco de Desarrollo – el BNDES- con una cartera de préstamos muy fuerte, que sirven para apoyar las inversiones y los contratos de las grandes trasnacionales brasileras... Brasil ve la propuesta del Banco del Sur casi como una competencia a su propia institución y por eso no estimula su avance”, evalúa Toussaint.

América Latina, una primavera democrática opacada por crecientes nubarrones. Más precisamente, al decir de Eric Toussaint, el riesgo de vivir fracasos. “Y que estos procesos, experiencias en marcha, programas estratégicos y alternativos no concretados -como el ALBA o el Banco del Sur- puedan llevar a una nueva frustración”.

“Lo de Ecuador de fin de septiembre, las últimas elecciones en Venezuela, enormes expectativas populares pospuestas en el Brasil de los últimos ochos años, el Golpe en Honduras del año pasado... son signos que no pueden dejar de preocuparnos”, concluye.

7.300.000 personas lo habían votado en diciembre de 2006, lo que significaba una ventaja de 3 millones de votos sobre su principal adversario, Manuel Rosales. Ver Eric Toussaint: “Transformar el fracaso del 2 de diciembre de 2007 en una potente palanca para impulsar el proceso en curso en la Venezuela de Hugo Chávez”.

www.cadtm.org/spip.php?article2989

* en colaboración con Swissinfo y E-CHANGER

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Necesidad de un balance objetivo del proceso bolivariano

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

La apreciación generalizada de muchos revolucionarios y chavistas progresistas respecto a que el proceso revolucionario venezolano está viviendo un período decisivo, impulsa a reconocer que el chavismo mantiene una deuda no saldada sobre la necesidad de formar, afianzar y ampliar los ejes de un poder popular autónomo y no mediatizado que promueva y protagonice verdaderos cambios revolucionarios en lo económico, lo social, lo político y lo cultural.

Sobre esto no ha habido un balance y, mucho menos, un seguimiento serio que facilite explicar los hechos que están determinando en alguna medida la merma del apoyo popular, expresado en la apatía y el descontento chavista en términos electorales, como se desprende de los últimos resultados comiciales.

Ante este panorama, quienes ejercen actualmente cargos de gobierno debieran verse obligados a entender -como mínimo- que ya no es suficiente declararse chavistas, revolucionarios o socialistas para demostrar que su gestión pública se diferencia de la cumplida por los gobiernos conservadores del pasado, si no son capaces de involucrarse a tiempo completo y de manera sincera en el acompañamiento de aquellas estructuras organizativas creadas por el pueblo en atención a sus propias necesidades y expectativas. En este caso, todos están llamados a transformar sustancialmente las instituciones públicas que dirigen, ya que las mismas responden a esquemas de poder que son totalmente incompatibles con el ejercicio de la democracia participativa y, más aún, con el programa de una revolución popular socialista. Mientras no se dé dicho paso, el proceso bolivariano se mantendrá en un mar de contradicciones y en un escenario dominado por el reformismo, sin un avance significativo.

Por eso, plantear la simple eliminación de alcaldías y de gobernaciones como una demostración de querer hacer la revolución socialista en Venezuela debiera basarse más que todo en la experiencia acumulada por el pueblo en el ejercicio de la democracia participativa y protagónica, sabiendo de antemano que hay un escollo aparentemente insalvable, pero no difícil de subsanar como lo es la escasa o nula formación revolucionaria de muchos de los funcionarios del gobierno. De ahí que, en lugar de decretar leyes que, a la final, terminarán por quitarle independencia a los movimientos populares organizados, como los consejos comunales y las comunas, es imprescindible que las instituciones públicas definan cuál será su papel en relación con las nuevas realidades creadas por el pueblo en sus demandas de mayor justicia, democracia e igualdad.

Esto exige de los revolucionarios y de los chavistas progresistas una articulación de esfuerzos, dirigida fundamentalmente a organizar una plataforma unitaria de lucha y de formación revolucionaria que no esté marcada por la inmediatez electoralista, el clientelismo político ni el sectarismo partidista, de modo que se fortalezcan la confianza y la organización de los diversos sectores populares para la construcción del socialismo revolucionario.

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Costa Rica: El modelo neoliberal en la encrucijada

Luis Paulino Vargas Solís (especial para ARGENPRESS.info)

El dólar se derrumba alrededor del mundo. De junio a esta parte, ha caído alrededor de un 15% frente al euro y un 11% frente al yen. El fenómeno es generalizado (también el real brasileño se ha apreciado cerca del 11% frente al dólar). La enorme excepción es el rinmimbi o yuan chino. Es casi como al modo de una política de estado: los chinos no permiten que su moneda se revalorice no obstante que sus exportaciones son muy superiores a sus importaciones, vale decir, no obstante los grandes superávits que acumulan en su balanza de pagos.

Esto posiblemente sea reflejo de la abundancia de dólares que la Reserva Federal –el banco central estadounidense- ha promovido como respuesta obligada frente a la crisis económica desatada a partir de 2007. Le han comprado activos malos a los bancos como también bonos al gobierno federal, con el fin de inyectar liquidez que, a su vez, lubrique el motor económico. Este, sin embargo, no termina de reaccionar, no obstante el combustible que se le ha proporcionado. Tres años y tanto después, la crisis económica sigue terca y pertinaz. Con el paso del tiempo, va cambiando de forma. Es camaleónica o, mejor dicho, mutante. Ahora desata presiones generalizadas sobre las tasas de cambio de las divisas, lo que arriesga poner en marcha una carrera de devaluaciones competitivas que podría llevar de vuelta a lo peor de la recesión de 2008-2009.
El yuan chino, sin embargo, se mantiene pegado al dólar. Ello significa que no solo no se revaloriza sino que, más bien, se devalúa de consuno con el dólar. Con ello las exportaciones chinas se vuelven aún más competitivas. Entonces, el mundo entero –y en particular Europa y Japón- tiemblan de terror. Por esta vía, China podría estar sosteniendo su crecimiento al costo de hundir el de las economías europeas y japonesa.
El fenómeno está arrastrando también a nuestra pequeña Costa Rica. Nos llega una pequeña fracción de esas correntadas de capitales. Mas ello es suficiente para producir, como en efecto lo está haciendo, un grave disturbio económico que frena la reactivación de la economía y la generación de empleos.
Conviene tener claro que, no obstante su agudización coyuntural reciente, este no es un fenómeno nuevo, sino un proceso que se remonta a por lo menos cinco años atrás. Desde 2005 se registra un incremento sustancial en los flujos de capitales que el país recibe del extranjero. Si bien la fase aguda de la recesión global frenó esos flujos en 2009, bastó una relativa y precaria estabilización de la economía mundial, para que estos tendieran a restablecerse con relativa rapidez en el actual 2010.
Costa Rica ha devenido así un poderoso imán que atrae una cuantía de capitales extranjeros muy considerable relativamente a su pequeñez. Ello posiblemente es consecuencia de la combinación de varios factores: tasas de interés relativamente favorables, apertura externa indiscriminada y favorables condiciones normativas que benefician al capital extranjero, mezclado con el relativo prestigio que el país tiene por la estabilidad de su sistema institucional y el aceptable nivel educativo de la población.
Por años, hemos oído decir que atracción de inversión extranjera y fomento exportador eran las dos caras de una sola moneda. Esos han sido como al modo de los dos pilares que sostenían el modelo neoliberal y entre los cuales se establecía una relación de mutuo refuerzo. A favor de este matrimonio jugaban privilegios diversos, en especial de tipo fiscal. También la política de minidevaluaciones que sostenía la rentabilidad relativa de las exportaciones en un nivel satisfactorio.
Esto empezó a cambiar desde finales de 2005, conforme la abundancia de capitales empezó a presionar la capacidad del Banco Central para sostener y manejar el proceso de minidevaluación. No es entonces casualidad que a finales de 2006 se optara por un régimen de bandas cambiarias. Pero ya desde fines de 2005 –un año antes de que ese régimen se estableciera– se inicia un movimiento de mediano y largo plazo que produce una revalorización tendencial del tipo de cambio, y el cual, como he indicado, se prolonga hasta el momento actual.
Esos capitales extranjeros, conforme se vuelven excesivos, introducen diversos problemas y tensiones. Mencionaré algunos, a modo de ilustración y sin pretender agotar el listado. Primer ejemplo: el recalentamiento especulativo de la economía en los años 2006-2007, cuyos excesos (sobre todo en la forma de un endeudamiento privado desmedido) han dejado secuelas que siguen pesando en nuestra realidad actual. Otro: esos capitales ponen en marcha un proceso de progresiva extranjerización de la economía. Ese es el tributo que tenemos que pagar en vista de la situación paradójica a que se nos ha arrastrado, con una economía no competitiva que, sin embargo, ha sido sometido, vía liberalización y apertura, a los rigores implacables de la competencia capitalista en los mercados mundiales. En ese contexto, nuestra balanza de pagos arrastra enormes y persistentes déficits, los cuales son financiados recurriendo a esos capitales extranjeros. No nos extrañe si, por esa vía, resulta que hasta los volcanes terminan siendo de propiedad foránea.
El exceso de capitales también trae la revalorización de la moneda. Y esto, a su vez, pone en tensión todo el modelo neoliberal, porque coloca una carga pesada sobre las exportaciones. Así pues, el modelo se vuelve inconsistente: el exceso de capitales extranjeros, que tantas tensiones introduce, podría llevar a la ruina –o al menos debilitar considerablemente- al sector exportador.

En ese marco, la obsesión oficial por la firma de tratados comerciales tan solo agudiza la contradicción. En el contexto de la revalorización del colón –y sobre todo a la luz del hecho de que se trata de un proceso que ya sobrepasa el mediano plazo- eso tan solo favorecería al comercio importador, doblemente bendecido por el dólar barato y el desmantelamiento de las barreras a las importaciones. Para el resto de la economía –exportaciones y producción nacional que compite con las importaciones- se trata de una estrategia que podría tener nefastas consecuencias.

En fin, me parece que, a partir de 2005, el modelo neoliberal entró en una tercera fase, cuyo rasgo dominante es la afluencia excesiva de capitales extranjeros y, en consecuencia, la revalorización tendencial del colón (la segunda fase inició en 1998, con la llegada de Intel y la reorientación hacia exportaciones de alta tecnología y servicios). Esta tercera fase luce mucho más problemática que las dos anteriores en la medida en que está fracturada por graves contradicciones internas.

¿Sobrevivirá el modelo neoliberal a la difícil disyuntiva en que hoy día se encuentra? Puede ser. Ha pasado por varias momentos difíciles y los ha superado, aunque posiblemente el actual sea el más problemático. De cualquier manera, quienes lo conducen están obligados a pasar un examen de imaginación y creatividad que, de momento, no están logrando aprobar.

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El sistema represivo

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)
I. La estrategia del sistema capitalista consiste en preservar su dominación en una situación de consenso de las clases oprimidas y explotadas. El consenso de los explotados (que Gramsci llama fase hegemónica del capitalismo) facilita el aumento de la rentabilidad del capital y reduce los costos políticos de la opresión.

Para lograr el consenso el capitalismo cuenta con sus “aparatos ideológicos”: las elites políticas, el sistema educativo, los “especialistas” de todo tipo (economistas, juristas, académicos, “politólogos”, sociólogos, historiadores, filósofos, periodistas y los medios masivos de comunicación que vehiculizan, como información, seudoanálisis, debates, entretenimientos, etc., las distintas variantes de la ideología de las clases dominantes).
Pero las clases dominantes, que son muy previsoras, tienen preparado un vasto arsenal, que incluye lo jurídico (estado de sitio, leyes antiterroristas, incriminación de la protesta social, etc) hasta el recurso puro y simple a las fuerzas armadas y policiales, a grupos paramilitares y parapoliciales, a bandas armadas de desclasados, a espías y provocadores infiltrados en los movimientos sociales, etc., para los momentos en que el consenso de “los de abajo” se resquebraja, crecen las protestas y las luchas y el sistema no quiere o no puede seguir haciéndole concesiones reales o vendiéndole espejitos de colores.
Son múltiples los ejemplos que se podrían dar de distintas épocas y países.
II. Argentina no es una excepción. No hay discontinuidad, hayan sido gobiernos conservadores, radicales o peronistas, desde la ley 4144 de residencia de 1902 y las diferentes variantes de leyes “antisubversivas” que siguieron a dicha ley hasta la actualidad, como la ley antiterrorista aprobada por el gobierno de Kirchner en julio de 2007. Ahora espera tratamiento en Diputados un proyecto de la oposición para “mejorar” la ley antiterrorista de 2007.

Otras formas “institucionales” de represión fueron, en el seno de la Policía, Orden Social y la Sección Especial de represión al comunismo, creadas en el decenio del 30. La última, célebre antro de torturas, continuó funcionando durante todo el primer gobierno de Perón y por sus mazmorras pasaron estudiantes, profesionales y militantes sindicales, hombres y mujeres.
Las formas de represión directa variaron según las épocas: represión policial o militar (matanza de trabajadores en Plaza Lorea el 1º de mayo de 1909 (presidencia de Figueroa Alcorta), semana trágica en Buenos Aires en 1919 y matanzas de la Patagonia en 1921 (primera presidencia de Hipólito Yrigoyen); sucesivas dictaduras militares : 30-32, 43-45, 55-58, 66-73 y 76-83; bandas armadas como la Liga Patriótica Argentina, que actuó en el decenio del 30, la Alianza Libertadora Nacionalista, que durante el primer gobierno de Perón se especializó -con total impunidad- en el asesinato de militantes comunistas y socialistas, la Triple A del período peronista 73-76, las barras bravas (un fenómeno relativamente nuevo) y, desde el primer gobierno de Perón hasta ahora, los pistoleros de la burocracia sindical.
Los orígenes de la burocracia sindical se remontan a 1946. Cipriano Reyes fue uno de los artífices del 17 de Octubre de 1945 contribuyendo decisivamente desde su liderazgo en los Frigoríficos, a movilizar a los trabajadores de todo el cinturón industrial de Buenos Aires. En las elecciones que ganó Perón en 1946, el Partido Laborista, fundado el 24 de octubre de 1945 por sindicalistas de todo el país de diversos orígenes y del que formaba parte Reyes, fue la base orgánica que permitió el triunfo peronista. No obstante, el 23 de mayo de 1946, antes de asumir la presidencia el 4 de junio, Perón decidió la disolución del Partido Laborista y de los otros partidos que contribuyeron a su elección y su unificación en un partido único, origen del Partido Peronista. Reyes fue uno de los pocos que resistió la orden y se mantuvo en su banca de diputado nacional durante dos años criticando en diferentes aspectos la política del Gobierno.

Perón no podía aceptar la autonomía de un Partido constituido sobre bases casi exclusivamente sindicales de distintas procedencias, que lo apoyaría pero también controlaría el cumplimiento del programa político.

Reyes fue objeto de un atentado en el que murió su chofer hasta que su resistencia terminó abruptamente en setiembre de 1948 cuando fue acusado de tramar un atentado contra Perón y su esposa, encarcelado y salvajemente torturado, hasta que recuperó su libertad al ser derrocado Perón en 1955.

El proyecto de Perón era el de un movimiento político-sindical totalmente domesticado y controlado desde el Estado.

“Las masas obreras que no han sido organizadas presentan un panorama peligroso, porque la masa más peligrosa, sin duda, es la inorgánica. La experiencia moderna demuestra que las masas obreras mejor organizadas son, sin duda, las que pueden ser dirigidas y mejor conducidas en todos los órdenes (...)” Por el contrario, “esas masas inorgánicas, abandonadas, sin una cultura general, sin una cultura política, eran un medio de cultivo para esos agitadores profesionales extranjeros. Para hacer desaparecer de la masa ese grave peligro, no existen más que tres caminos, o tres soluciones: primero, engañar a las masas con promesas o con la esperanza de leyes que vendrán, pero que nunca llegan; segundo, someterlas por la fuerza; pero estas dos soluciones, señores, llevan a posponer los problemas, jamás a resolverlos. Hay una sola forma de resolver el problema de la agitación de las masas y ella es la verdadera justicia social, en la medida de todo aquello que sea posible a la riqueza de su país y su propia economía, ya que el bienestar de las clases dirigentes y de las clases obreras está siempre en razón directa de la economía nacional. Ir más allá es marchar hacia un cataclismo económico; quedarse muy acá es marchar hacia un cataclismo social. (...)” (Perón, 1944, discurso a los patrones en la Cámara de Comercio).
Con ese objetivo, Perón aplastó, por todos los medios cualquier intento de autonomía del movimiento obrero, originado dentro o fuera del peronismo y durante su primer gobierno reprimió con dureza, incluidos asesinatos y desapariciones, las huelgas obreras: de gráficos, ferroviarios, azucareros de Tucumán, bancarios, etc.

Así, bajo la égida directa de Perón, se gestó la burocracia sindical, con vertientes mafiosas, criminales y empresariales que subsiste hasta hoy como un cáncer, no sólo en el seno del movimiento obrero sino en la política argentina en general.

Por ejemplo, al presidente Illia (1963-1966), que salió de la casa de Gobierno (echado por la Policía) tan pobre como entró, que anuló los contratos de concesión de áreas petrolíferas firmados por Frondizi, que durante su gestión logró reducir la desocupación del 8,8% al 5,2%, producir una significativa redistribución de los ingresos basada en un crecimiento del PIB del orden del 9 por ciento anual y que tuvo el presupuesto de educación más elevado de la historia argentina (25%), la burocracia cegetista le hizo una guerra total.

La misma burocracia que estuvo presente, con la luz verde de Perón, en la asunción de Onganía, el dictador que sucedió a Illia.

Después de la dictadura militar 66-73, el 25 de mayo de 1973 asumió Cámpora , que duró 49 días en el Gobierno, hasta el 13 de julio de 1973. Durante las presidencias de Lastiri (13/7/73- 12/10/73), Perón (12/10/73-1/7/74) y sobre todo durante la presidencia de Isabel Perón (1/7/74-24/3/76) la represión siguió un ritmo creciente contra peronistas de izquierda, líderes sindicales antiburocráticos, activistas gremiales de las grandes empresas, abogados, periodistas, etc. La CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) en su informe “Nunca Más” contabilizó 458 asesinatos durante ese período (19 en 1973, 50 en 1974 y 359 en 1975), obra de grupos parapoliciales, que actuaron principalmente con el nombre de “Triple A” dirigida por José López Rega, ministro, sucesivamente, de Cámpora, Lastiri, Perón e Isabel Perón y secretario privado de los dos últimos.

Entre los primeros atentados atribuidos a la “Triple A”, se cuentan el perpetrado contra el senador radical Hipólito Solari Yrigoyen el 21 de noviembre de 1973, que le ocasionó graves heridas, y el asesinato del abogado del peronismo de base Antonio Deleroni y de su esposa, el 27 de noviembre del mismo año. Solari Yrigoyen había hecho pocos días antes de sufrir el atentado una larga exposición en el Senado criticando las reformas a la ley de asociaciones profesionales de trabajadores, destinadas a consolidar el control de la burocracia sindical sobre el movimiento obrero. Pocos días antes del atentado, un notorio representante de esa burocracia, Lorenzo Miguel, había calificado a Solari Yrigoyen como “enemigo público número uno”.

Ya antes había comenzado la represión contra el movimiento obrero: el 17 de julio de 1973 fue intervenida la CGT de Salta y en esos días se produjeron ataques armados contra la CGT, SMATA y Luz y Fuerza de Córdoba.

En agosto de 1974 el Gobierno le retiró la personería gremial a la Federación Gráfica Bonaerense y en octubre fue detenido su secretario general Raimundo Ongaro.

También en agosto de 1974 el sindicato SMATA Córdoba, en conflicto con la empresa Ika Renault, fue intervenido por la dirección nacional del gremio. La mayoría de sus dirigentes y activistas fueron encarcelados y muchos de ellos fueron asesinados durante la dictadura 76-83, entre ellos su secretario general, René Salamanca.

En octubre de 1974 la policía allanó el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba y detuvo a varios militantes. Su secretario general, Agustín Tosco, consiguió eludir la detención y pasó a la clandestinidad hasta su muerte, el 5 de noviembre de 1975. Ya instalada la Junta Militar , el Secretario general adjunto del mismo sindicato, Tomás Di Toffino, fue secuestrado el 28 de noviembre de 1976 y fusilado en un campo militar en Córdoba el 28 de febrero de 1977 en una “ceremonia militar” presidida por el general Luciano Benjamín Menéndez.

En marzo de 1974, fue derrocado el Gobernador de Córdoba, Obregón Cano por el Jefe de Policía provincial, coronel Navarro. El presidente Perón, en lugar de reponer en su cargo al Gobernador Obregón Cano y al vicegoberndor, Atilio López, que también era secretario general de la CGT de Córdoba, intervino la Provincia. Atilio López fue asesinado seis meses después en Buenos Aires, el 16 de setiembre de 1974.

El 20 de marzo de 1975 el Gobierno peronista realizó un amplio operativo represivo con 4000 efectivos militares y policiales en Villa Constitución, Santa Fe, donde había varios conflictos gremiales, deteniendo a muchos ciudadanos y a 150 activistas y dirigentes sindicales. La filial de Villa Constitución de la Unión Obrera Metalúrgica fue intervenida por el Gobierno, con el aval de la dirección nacional del gremio, encabezada por Lorenzo Miguel.

La represión antisindical en grandes fábricas transnacionales como Ford, Fiat, Mercedes Benz, Peugeot, Renault, etc. antes de la dictadura del 76-83 y durante ella se llevó a cabo en varios casos con la colaboración de personal superior de las empresas y de algunos dirigentes de las centrales sindicales, que denunciaban a los activistas sindicales a las fuerzas represivas. Uno de ellos, José Rodríguez, fue señalado como cómplice en el juicio por la desaparición de trabajadores de Mercedes Benz durante la dictadura. El mismo José Rodríguez que en 1974 intervino la seccional Córdoba de SMATA y que siguió dirigiendo SMATA hasta poco antes de morir en noviembre de 2009.

Se puede afirmar que la burocracia sindical, corrupta, mafiosa empresarial y prebendaria, en asociación de interés mutuo con las sucesivas cúpulas peronistas, ha sido y sigue siendo, junto con otros aparatos represivos y también ideológicos, uno de los principales y más eficaces reaseguros de la persistencia de un sistema exacerbado de explotación, de opresión y de sumisión al capital transnacional. Ya sea neutralizando las luchas y la organización de los trabajadores con medios más o menos pacíficos y, si se hace necesario, a punta de pistola. “Haciendo tronar el escarmiento”, como decía Perón.

Las “barras bravas”

El 10 de octubre de 2007 se publicó en el sitio de la Deutsche Welle World (http://www.dw-world.de) una entrevista al periodista alemán Ronny Blaschke, que realizó una amplia investigación y escribió un libro sobre el vandalismo y la violencia en el fútbol.

Blaschke afirma que en algunas regiones de Alemania (y en muchos lugares del mundo) hay seres humanos que apenas tienen una perspectiva, muchos son jóvenes de 17, 18 ó 19 años, desempleados, que salen de la escuela a buscar una nueva comunidad que les de confianza y fortaleza. En la órbita del fútbol se encuentran con otras personas que tienen sus mismos problemas. Así que a través de lo que sucede en el deporte compensan esta falta de perspectiva. A la pregunta de qué paralelismo puede haber entre lo que sucede en Argentina y el hooliganismo en Alemania Blaschke respondió:

“Casi no existe ninguno. Estuve el invierno pasado (en 2006) en Buenos Aires, y uno puede comparar lo que ahí sucede con la situación de los estadios polacos y parte de los italianos. Ahí se combina la criminalidad con una corrupción rampante. No quiero menospreciar los problemas que tenemos en Alemania, pero aquí la situación es prácticamente inocua si la comparamos con Argentina. En ese país, los capos, quienes dirigen a las barras, se coluden con fuerzas de seguridad a fin de ingresar droga y permitir la venta de estupefacientes en los estadios. Así se ha podido producir un enorme negocio en torno de los ultras y los más violentos. Algo parecido, aunque no tan extremo, ocurre en Italia. En Argentina y otros países, la ideología de estos grupos es básicamente la de la guerra; defienden sus territorios, sus mercados para la cocaína. Por ello, las batallas en los estadios son muy similares a las que se ven en los barrios problemáticos en Argentina. Yo diría que las "Barrabravas" de Argentina son el caso más grave de hooliganismo en todo el mundo, y no sólo en Sudamérica. Durante mi viaje estuve también en Rio de Janeiro, y ahí existen fenómenos similares. Pero uno mira la estadística y ve que cerca de 250 personas han muerto en o alrededor de los estadios de fútbol en Argentina. Eso no pasó en ningún otro lado, ni siquiera en la Inglaterra de los años setenta”.

En 2009 el Gobierno argentino financió el desplazamiento a Africa del Sur y la estadía de unos 300 miembros de las barras bravas.

Las barras bravas de Argentina son las más numerosas del mundo y la media de la edad de sus miembros es bastante superior a la de otros países.

Hay que concluir pues que las barras bravas argentinas no son un mero fenómeno de marginalidad social, sino que se han “profesionalizado” y forman parte del universo de negocios ilegales, violencia y represión promovido y financiado por empresas del “capitalismo de amigos del Gobierno” y por el mismo Gobierno para que actúen cuando se los requiera como fuerza de choque contra los trabajadores y los movimientos sociales.

III. El asesinato de Mariano Ferreyra proyectó a la luz del día todo este nefasto entramado y el Gobierno y Hugo Moyano centraron su estrategia en “despegarse” del hecho, así fuera sacrificando algunos peones, consciente del enorme costo político de aparecer directa o indirectamente involucrados.

La Presidenta Cristina Kirchner declaró: “Algunos buscaban un muerto, pero como no lo pudieron lograr, pasó lo que pasó”. No explicó quiénes podían ser esos “algunos” pero el mensaje estaba implícito: oposición “destituyente”, “zurdos” y otros “agitadores”.

Pero en materia de víctimas de la represión parece que la Presidenta conoce sólo estadísticas tipo INDEK, pero no las que publica CORREPI en base a minuciosos estudios.

En el informe de noviembre de 2009 de CORREPI, (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) se dice, entre otras cosas: « Los números confirman que en la Argentina “democrática”, una vez finalizado el trabajo encomendado a los militares de la última dictadura, la represión cambió de forma para adaptarse a las necesidades del nuevo sistema político. A partir de 1983 ya no se reprimiría tanto en forma abierta y selectiva, sino silenciosamente, con masividad y sin repercusión pública. La dictadura cumplió la tarea, iniciada años antes, de aniquilar la resistencia de trabajadores organizados altamente combativos, de organizaciones revolucionarias y de grupos políticos radicalizados. Reemplazados los gobiernos militares por los “presentables” gobiernos “democráticos”, cobró central importancia esta “represión preventiva”, cuyo objetivo es disciplinar a la clase de cuyo seno surgen la resistencia y la confrontación. Así, los gobiernos que administran el estado argentino tratan de garantizar que “Nunca Más” el sistema de explotación capitalista sea cuestionado seriamente en el país. Qué mejor, para alcanzar ese fin, que atemorizar al pueblo por medio de castigos ejemplares aplicados cotidianamente, potenciados por un alto grado de naturalización hacia el interior de la clase reprimida y de invisibilización hacia afuera.

El informe de CORREPI proporciona las siguientes cifras sobre las víctimas directas (asesinados) de la violencia estatal: 2826 casos desde 1996 hasta 2009. 51% víctimas del gatillo fácil, 33% en la cárcel, comisaría o bajo custodia, 2 % en protestas sociales y el resto en diversas circunstancias. Y el informe agrega: “Desde el 25 de mayo de 2003, el gobierno peronista de los Kirchner, que gusta definirse como “EL GOBIERNO DE LOS DDHH”, ha matado con el gatillo fácil, la tortura, en cárceles o comisarías, a 1.320 personas: 928 entre el 25/05/2003 y el 10/12/2007 y 392 desde entonces”.

La baja proporción de los asesinatos estatales en protestas sociales está explicada en el mismo informe: “Párrafo aparte merecen las estructuras de seguridad, custodia o vigilancia privadas, generalmente dirigidas por miembros de alto rango del aparato represivo oficial, en retiro o en actividad. Sus integrantes, en la mayoría de los casos, son también personal de las fuerzas, incluyendo exonerados, disponibles o suspendidos por delitos diversos, lo que hemos probado una y otra vez, desmintiendo lo que declama la letra de las leyes y reglamentos. A ello se suma el accionar cada vez más visible de patotas paraestatales, en general dirigidas o compuestas por elementos de choque vinculados a la estructura del partido de gobierno (punteros barriales, “batatas” sindicales o miembros de barras bravas de fútbol), que toman en sus manos, en apariencia “privadas”, la represión a los trabajadores organizados por fuera de las burocracias. Este mecanismo, que ha usado con particular predilección el gobierno asumido en 2003 y reelecto en 2007, tiene la enorme ventaja de poner al aparato represivo oficial a resguardo de eventuales críticas, al tiempo que sirve para anatemizar la organización independiente de los trabajadores. Siempre que pueden, ante los ataques de las patotas, los medios titulan “batalla entre sectores sindicales”, sin distinguir, deliberadamente, entre las burocracias oficialistas y los delegados o comisiones internas no burocráticas».

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No negociable. No tercerizable

Oscar Taffetani (APE)

A partir del asesinato del estudiante y militante político Mariano Ferreyra, a manos de tiradores y matones contratados por la dirigencia de un sindicato, comenzó a hablarse en la prensa de izquierda de una tercerización de la represión, a tono con otras tercerizaciones que impone la economía globalizada.

El concepto nació en un think tank del Departamento de Estado norteamericano, junto con dos guerras inventadas (y genocidas) que ese gendarme mundial lleva adelante en Afganistán e Iraq. Ciertas empresas ligadas a la CIA y a otras agencias de seguridad fueron autorizadas a tomar prisioneros por su cuenta, llevarlos a cárceles clandestinas o semi clandestinas en distintos lugares del planeta (por ejemplo, Guantánamo), interrogar a esos prisioneros (es decir, torturarlos) y finalmente desaparecerlos o bien blanquearlos, como consta en un buen número de denuncias publicadas. A eso lo llaman tercerización de la guerra.

Puede resultar banal referirse al crimen y el asesinato utilizando términos de la nueva economía, o bien de la jerga fascista, o del lunfardo policial y carcelario. Pero ese lenguaje ya se han trasladado a las canchas de fútbol, a la militancia (no olvidemos la etimología de la palabra) y a la gente común. Ya fue impuesto. Por eso, a nadie asombra que hoy se hable de gatillo fácil, de apriete, de hacer la boleta o hacer cantar. Es, ni más ni menos, la lengua del vencedor, en boca de los vencidos.

Bien comprendieron este fenómeno Marx y Engels, en textos fundacionales: el mayor logro de la burguesía consolidada en el poder fue tercerizar el pensamiento dominante, haciendo que se regenere en nuevas mentes y en insospechados corazones.

El crimen (capitalista) organizado

La prensa anarquista y socialista tiene un glosario que por sí solo revela las duras condiciones de la lucha obrera a través del tiempo. Hay crumiros (equivalentes a los carneros actuales); hay esquiroles y rompehuelgas (equivalentes a las patotas de estos días) y también hay esbirros y sicarios, que cometían crímenes por encargo mucho antes de que Hollywood soñara con sus killers y sus cleaners.

Del mismo modo, en nuestra tierra, existían grupos organizados o espontáneos de civiles dedicados a la “caza del ruso” (judío, comunista o extranjero, bastaba con que cuestionara al poder). Así se supo de la infame Legión Cívica y de la no menos infame Liga Patriótica, durante sucesivas semanas trágicas de principios del siglo veinte. Así nació y actuó en los ’70 un somatén argentino llamado Triple A, que fue exportado como fórmula terrorista y parapolicial a otros países latinoamericanos.

¿No era eso tercerizar la represión?, nos preguntamos. Claro que sí, nos respondemos. Y la forma peor de esa tercerización asesina fueron los grupos de inteligencia y grupos de tareas que actuaron por cuenta y orden del Estado, aunque de modo anónimo y clandestino, durante la última dictadura, y que tenían licencia para matar, para robar y saquear, para secuestrar personas y extorsionar a sus familias.

Sin embargo, un triste avance en la estandarización y mercantilización de la violencia se ha dado con la expansión mundial del negocio -absolutamente capitalista- de la droga. Los cárteles mafiosos compran policías, compran magistrados y gobernantes, financian patotas y barranravas y crean verdaderos ejércitos privados que actúan bajo la complacencia (o la protesta a regañadientes) del Estado. Se produce así una tercerización recíproca, porque mientras esos ejércitos privados siembran el terror y neutralizan a los “enemigos” del Estado, una parte de la banca y de las instituciones de ese mismo Estado se dedica a blanquear y volver inocentes los fondos del narcotráfico.

El modelo ha sido clonado en todo el mundo, a mayor o menor escala. Y se da la paradoja, trágica y terrible, de que un gremio combativo y ejemplar como ha sido el de los Ferroviarios argentinos, se vea hoy convertido en una sociedad anónima distanciada de las bases y lanzada a hacer “negocios”, en un contexto represivo y criminal.

Homenaje a Portogalo

Aunque ninguna placita de Villa Ortúzar lleve su nombre, José Portogalo -lustrabotas, albañil, bailarín de tango y poeta- está clavado en el mejor recuerdo de ese barrio de Buenos Aires. Comunista militante, tuvo el honor de que su segundo libro de poemas (Tumulto, 1935) recibiera el premio municipal y a la vez una condena judicial por su contenido. Ya maduro, a los 50, publicó Poemas con habitantes. En ese libro, junto al recuerdo de amigos y compañeros comunistas, quiso incluir el poema “Los pájaros ciegos”, en donde evoca a ignotos personajes del pueblo. Hombres, mujeres y niños caídos durante alguna protesta o arrinconados hasta el fin por la miseria, pero nunca olvidados.

“Doménico Scalise, / italiano del sur de la península, / pescador, albañil, peón en una chacra / y silbador de tangos. /…/ Cavé mi propia tumba / y al levantar los brazos miré al cielo gritando / ¡viva la libertad! /…/ Un proyectil de máuser agujereó mi frente. / Pero no he muerto, sigo respirando en el mundo”.

“Alguien gritó / ¡viva la libertad! / Junto a un charco de sangre estaba yo, / Juan Pérez, asturiano, profesión panadero, / veinte años de Argentina, con tres hijos / un río de esperanza entre mis manos”.

“En la fosa común, aislado, entre los yuyos, / no sé qué haré, desnudo, con esta muerte mía / que cabe en una flor…” (epitafio para un vendedor de diarios).

“Viene el aire y pregunta: -¿Quién eres tú? / La tierra que me alberga contesta: -Es un adolescente asesinado. /…/ Tenía madre, padre, hermanos y un oficio. / Era digno y resuelto como un pájaro. /…/ Un primero de mayo de mil novecientos nueve / un proyectil de máuser lo tumbó sobre el barro de Céspedes, / esquina Alvarez Thomas. Se llamaba José”.

Así como nos conmueven y exaltan estos versos de Portogalo, nos causa malestar el relato “Una semana de holgorio”, de Arturo Cancela, que narra los devaneos de un joven calavera (disipado) en una ciudad desierta por los tiroteos y paralizada por las huelgas. Jamás censuraríamos -si estuviera en nuestras manos- a un escritor, aunque nos duela y nos indigne lo que escribe. Pero esa misma semana de holgorio de Cancela es la contracara exacta, antitética, de la semana trágica que evoca Portogalo.

¿Hay lugar en esta nota, en este país, en este mundo, para una tercera voz? ¿Se puede ser neutral frente a esta lucha? De ningún modo. La vida del compañero Mariano Ferreyra, como la de Doménico Scalise, como la de Juan y José, no es negociable. Ni tercerizable.

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Elsa Rodríguez: Una luchadora que sigue la pelea. Hablan sus hijos Gisela, Vanesa y Johnatan

Matías Villar

Hace una semana que Elsa pelea por su vida. Había sido gravemente herida de un balazo en la cabeza por la patota de Pedraza. En el Hospital Argerich, donde se encuentra internada, sus familiares, amigos y compañeros del Partido y del Polo Obrero se turnan para darle fuerza y acompañarla. Conversamos con Gisela, Vanesa y Johnatan, tres de sus siete hijos.

El primero que toma la palabra es Johnatan: "Mamá es una luchadora de toda la vida. Una madraza que sola se hizo cargo de todos nosotros. La sufrió, la peleó, pero nunca nos dejó tirados. Vino de Uruguay en 1984 y empezó laburando en un geriátrico. Ahora lo hace en casa de familia. Siempre dignamente, llueva o truene, lo que sea, ella iba para bancar el pan de sus hijos. Y nunca tuvo ayuda de nadie de arriba. Cuando se nos incendió la casilla en la que vivíamos, en Berazategui, éramos chiquitos y perdimos todo: casa, documentación, papeles. Nos quedamos sin nada y mamá entró a golpear puertas al gobierno, a la municipalidad, a las manzaneras. Nadie nos recibía ni nos daba nada. Adonde iba, le pedían documentos y ella los perdió en el incendio -si! gue Johnatan-. Hasta que conoce a un militante del Partido Obrero y ahí se empezó a meter. Sólo el Polo Obrero, que nunca le pidió nada, le abrió las puertas. La empezaron a ayudar, comenzó a organizarse en el comedor, con la mercadería y a participar de las marchas y piquetes. Allí se pudo refugiar y hacerse fuerte".

Fue hace aproximadamente siete años. Poco a poco, Elsa se fue destacando como organizadora del Polo Obrero de Berazategui en el Barrio Bustillo, ganándose un lugar en la mesa regional y participando de cuanto evento pudiera: "Cocinaba, estaba en los comedores, hacía reuniones, actividades para los chicos". Desde entonces, participa en todas las movilizaciones y luchas defendiendo los derechos de los trabajadores. Como la de los ferroviarios tercerizados, donde Elsa fue una de las primeras en anotarse. Desde entonces, también Johnatan se tuvo que acostumbrar a convivir entre pancartas del Polo Obrero que muchas veces quedaban en casa luego de una movilización.

Elsa es, además, un ejemplo de convicciones. Fue tentada muchísimas veces por los punteros ("los mulos", como dice su hijo) de Mussi, intendente de Berazategui, para sumarse a la red de la municipalidad. Pero, cuentan sus hijos, Elsa los rechazó indignada cada vez. Gisela cuenta cómo se enojó con ella cierta vez que osó reprocharle no haber aceptado esas ofertas. Ofendida le preguntó si acaso pensaba que ella era una corrupta vendida. "No me habló por un mes", completa.

Los tres necesitan aclarar, contra lo que se publicó en Clarín, que Elsa "no es ninguna ignorante. No era analfabeta como dicen. Ella ya sabía leer y escribir porque hizo la primaria en Uruguay. Ella lee "Prensa Obrera", los volantes y los folletos, aunque sean largos. Siempre anda llena de prensas y papeles que en casa es la única que los entiende". "Lee la prensa entera para poder explicarla", agrega un familiar.
Elsa acababa de participar del Encuentro Nacional de Mujeres en Paraná. "Volvió contentísima, cambiada. No la reconocíamos", dicen a coro sus hijas. "Es que estaba más alegre que nunca, con pilas, con fuerza, entusiasmada planificando el próximo Encuentro que, dicen, va a ser en Bariloche."

Elsa, militante, siempre involucró a su familia e hijos. "La Pipi (Stefanía), la menor, siempre está con ella, va a todas las movilizaciones. Ella participa mucho, le interesa todo lo que es del Partido y del Polo y siempre la acompaña", dicen sus hermanos. "Siempre nos invita -agrega Vanesa-. Fuimos a las marchas por Kosteki y Santillán y a otras. Mamá nos pide que participemos, pero no siempre podemos".

El jueves 21, ellas dos encabezaron, junto a dirigentes de distintas organizaciones, la inmensa movilización por el asesinato de Mariano. "Yo veía a mi mamá -dice emocionada Vanesa-. Ella estaba ahí con nosotros aunque estuviera en el Hospital. Como siempre. Fue muy duro. Estaba muy mal."

"Hoy no podemos ir todos a esas marchas porque no estamos bien. Espero lo entiendan", agrega Gisela, mientras jura que apenas salga Elsa van a acompañarla, todos sus hijos y nietos, a las movilizaciones a Plaza de Mayo para reclamar por el Juicio y Castigo.

Están sorprendidos por la solidaridad. No sólo de sus compañeros de militancia sino, como dice Vanesa, de "gente que no conozco. En Constitución me paraban porque me habían visto en la tele. Me preguntan, me dan fuerzas. Lo mismo en mi barrio, en Calzada. También en Burzaco, o en el colegio de mis chicos o en la puerta del Hospital. Lo mismo en su barrio, donde es muy querida. Todos me dicen que están orando por ella, que es una gran luchadora y que va a salir adelante. Yo les agradezco de todo corazón. Sé que va a salir adelante porque la conozco. Es una mujer fuerte".

Johnatan se anima a pronosticar una imagen que pinta a Elsa de cuerpo entero: "Yo estoy seguro que lo primero que hace mi mamá apenas salga de acá es agarrar una bandera del Polo Obrero y se va a una marcha. Mi mamá ama al Polo", agrega Vanesa. "Da la vida por ello, es lo que le gusta y está convencida", completa Gisela.

Elsa Rodríguez, uruguaya, 56 años, madre de siete hijos, abuela de trece nietos, trabajadora, militante y luchadora. Un ejemplo.

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