lunes, 10 de enero de 2011

Venezuela busca instalar nuevas fuentes de electricidad

XINHUA

Venezuela es el tercer país generador de energía hidroeléctrica a nivel mundial para uso local, luego de Noruega y Brasil, pero a principios de 2010 atravesó por una grave crisis energética como consecuencia de la escasa temporada de lluvias de 2009.

De acuerdo con reportes oficiales, la hidroeléctrica El Guri satisface más del 60 por ciento de la demanda total.

El ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez, explicó que "el fenómeno del Niño, con el verano más intenso en 50 años en Venezuela, nos colocó ante una situación muy fuerte, porque (el nivel del embalse del Guri) descendió a unos niveles muy peligrosos".

El Guri es la tercera central hidroeléctrica más grande del mundo, con una capacidad instalada de 10.000 megavatios (MW), pero debajo de la central binacional Itaipú de Brasil y Paraguay, y del complejo hidroeléctrico de la presa de las Tres gargantas en China.

Sin embargo, "allí se demostró que era necesario instalar otras fuentes de electricidad como la térmica y otras", agregó Rodríguez.

Plantas termoeléctricas

Parte de la respuesta a la urgencia energética se concentró en instalar durante 2010 unos 5.200 megawatts (MW) entre varias plantas termoeléctricas con sistema dual a gas y diesel, a través de un Fondo Eléctrico Nacional por 4.000 millones de dólares.

Rodríguez, secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) durante 2001, argumentó que la fuente "térmica es la más barata, porque al concretar el plan gasífero (venezolano), que aún no está lo suficientemente desarrollado, tenemos la fuente más económica para generar electricidad".

Informó que "por ahora, estamos instalando máquinas duales donde se genera electricidad con combustible líquido", dijo el funcionario desde su despacho en Caracas.

De esta manera, Venezuela, octavo productor mundial de crudo, planea desviar para este año unos 90.000 barriles diarios de sus exportaciones de diesel para su consumo interno, que asciende en la actualidad a 560.000 barriles por día.

"Venezuela posee un potencial termoeléctrico bastante grande, gracias a que tiene cuantiosas reservas de petróleo y gas", dijo Rodríguez.

El ministro confirmó la instalación en Venezuela, a mediano y largo plazo, de 18.700 MW de capacidad de generación a través de la combinación de las fuentes térmica, hidráulica, eólica, nucleoeléctrica y de recursos menores como biomasa y desechos urbanos.

Para tal fin, el gobierno venezolano calcula invertir, en el caso de la termoeléctrica, unos 1.000 millones de dólares, en la eólica unos 5.000 millones de dólares y en la hidráulica 3.000 millones.

"Son inversiones muy cuantiosas, y las más baratas siguen siendo la hidráulica y la eólica, aunque esta última requiere de una inversión más alta en el comienzo. Y la termoeléctrica es económica pero muy costosa en el mantenimiento", declaró Rodríguez.

Energía eólica

Venezuela tenía una capacidad instalada de 0 MW de energía eólica hasta 2008, según un informe de la Dirección de Energías Renovables del Ministerio de Energía y Petróleo.

Pero el Plan de Desarrollo del Servicio Eléctrico Nacional (2005-2024) precisa que este recurso se utiliza de manera aislada en haciendas y casas rurales a través de aerogeneradores comerciales o de fabricación artesanal para la extracción de agua potable subterránea.

Los estudios oficiales recientes estiman que la nación, con una vasta costa caribeña de 2.718 kilómetros de extensión, tiene un potencial eólico por 20.000 MW, cifra que equivale a 83 por ciento de la capacidad instalada total del país hoy día, de unos 24.000 MW.

Del potencial eólico venezolano, Rodríguez destaca en particular el recurso energético presente en la región semidesértica de La Guajira, en el estado Zulia, entidad fronteriza con Colombia, ubicada a más de 700 kilómetros al este de Caracas, la capital venezolana.

"Es el gran Guri eólico", tiene estimaciones de 10.000 MW y presenta un régimen bastante uniforme en la dirección y velocidad del viento, que se puede aprovechar en 65 por ciento en comparación con el 25 por ciento de promedio en Europa", señaló Rodríguez.

El experto energético explicó que en La Guajira se busca la instalación progresiva de 400 MW, con la finalidad de llegar al "óptimo aprovechamiento del potencial".

En abril de 2010, la estatal venezolana Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y la argentina Industria Metalúrgica Pescarmona S.A. (Impsa) firmaron un programa de trabajo para la construcción de un parque eólico en esta zona con una capacidad de 25,2 MW.

La española Gamesa Corporación Tecnológica y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) construyen desde junio lo que será la primera central eólica venezolana con 24 aerogeneradores, y que iniciará operaciones, según las autoridades, durante el primer semestre de 2011 con 30 megavatios.

El convenio con la Gamesa Corporación Tecnológica abarca el suministro de 76 aerogeneradores, modelo AE-61, de 1.320 KW cada uno.

Según estudios locales, otras zonas geográficas óptimas para la generación de energía eólica son las islas Margarita y Coche del estado insular Nueva Esparta (noreste), la península de Araya en el estado Sucre (noreste), así como también las regiones andina (suroeste) y llanera (centro).

Opciones energéticas

La energía solar es otra de las grandes posibilidades de desarrollo en esta nación tropical y costera. Según el Plan de Desarrollo del Servicio Eléctrico Nacional 2005-2024, se puede instalar un sistema fotovoltaico en cualquier zona del país.

No obstante, los planes gubernamentales apuntan hacia la instalación de paneles solares en pequeñas comunidades alejadas de las líneas de transmisión de energía como poblaciones indígenas, rurales o fronterizas.

Según un estudio de la Fundación para el Desarrollo de Servicio Eléctrico (Fundalec), más de 7.000 comunidades carecían de este servicio básico en Venezuela en 2005.

Con el programa "Sembrando luz", de Fundalec, creado en 2005, hasta la fecha se instalaron, entre sistemas solares e híbridos (sistema que combina energía solar, eólica y gasoil), más de 800 sistemas fotovoltaicos para hospitales, escuelas o casas comunitarias de poblaciones aisladas.

En 2010, el programa energético para comunidades excluidas del sistema eléctrico nacional invirtió unos 6,2 millones de dólares estadounidenses para la instalación de 1.531 sistemas de energía solar.

Y en materia nuclear, la nación latinoamericana decidió en octubre la instalación de esta fuente alternativa, puesto que depende de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, así como su bajo impacto ambiental en emisiones de CO2.

En octubre, Caracas acordó con Moscú la importación de uranio ruso, la construcción de una planta nucleoeléctrica que contará con dos reactores VVER-1200, capaces de generar 4.000 MW cuando estén al tope de su funcionamiento en unos 10 años, y la capacitación de personal local.

Los proyectos para la generación de electricidad a través del desarrollo de la biomasa y desechos urbanos son muy básicos.

El ministro explicó que la biomasa se desarrolla en algunas centrales azucareras a partir de los desechos de la producción, mientras que la producción de energía a través del metano está aún en conversaciones con empresas del ramo.

Si bien Venezuela tiene planes concretos para diversificar sus fuentes energéticas, el ministro de Energía Eléctrica reconoció que el primer país petrolero sudamericano apenas empieza a incursionar en las también llamadas "energías limpias".

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