lunes, 30 de enero de 2012

Puerto Rico: Filiberto Ojeda tocaba la trompeta cuando el FBI lo mató

Jesús Dávila (NCM, especial para ARGENPRESS.info)

Dos agentes participantes del asalto a la casa de Filiberto Ojeda, comandante del Ejército Popular Boricua-Macheteros, declararon que el francotirador “Brian" hizo los disparos fatales cuando el veterano guerrillero estaba tocando su trompeta, según consta en un informe oficial que concluye que fue una muerte ilegal y pide se reabran las pesquisas criminales.

Los testimonios, que permanecieron en secreto durante más de cinco años y se conocen debido al nuevo informe de la Comisión de Derechos Civiles, supuestamente se produjeron en el lugar de los hechos al otro día de que un grupo comando encabezado por el Hostage Rescue Team (HRT) del Buró Federal de Investigaciones atacara la casa de Ojeda y lo matara el 23 de septiembre de 2005.

Contra Ojeda pesaba una orden de captura por el robo de $7 millones a la Wells Fargo para financiar las operaciones de los Macheteros y la versión oficial de los hechos es que cuando llegaron los agentes, abrió fuego primero y logró hacer blanco en tres de ellos, uno de los cuales requirió atención quirúrgica. Según esa versión, “Brian” hizo los disparos luego de divisar a Ojeda apuntando de nuevo con su pistola 9 mm, pero eso quedó en entredicho al conocerse que la ubicación del francotirador le impedía verlo.

El vacío ha sido motivo de especulaciones como que pudo haber usado una mira térmica, pero eso no estaba entre los armamentos que se informó fueron utilizados.

La nueva evidencia establecería cómo “Brian” habría podido apuntar su fusil en dirección al sonido de la trompeta pues no podía ver a Ojeda. Es indicativa además de que tanto el tirador como los demás agentes en el perímetro conocían que en ese momento el fugitivo no representaba una amenaza pues tenía sus manos ocupadas con el instrumento musical y no empuñando su pistola.

Los datos al respecto están en las páginas 128 y 129 del informe de 238 pliegos rendido por la CDC sobre el sangriento suceso, luego de que la Oficina del Inspector General del FBI absolviera a los agentes del HRT que tomaron parte y el Departamento de Justicia de Puerto Rico archivara el caso por no encontrar evidencia de “homicidio negligente”.

El nuevo informe, sin embargo, concluye que el contingente del HRT-FBI, sin justificación documentada, llegó disparando y que Ojeda abrió fuego en defensa propia con una pistola contra un grupo atacante que hizo más de cien disparos con armas largas en apenas dos minutos. El informe afirma también que luego de que Ojeda fuera herido hubo oportunidad suficiente de darle asistencia médica y salvarle la vida, pero en cambio se optó por dejarle morir desangrado lentamente.

Al día siguiente, el FBI permitió la entrada de las autoridades investigativas de Puerto Rico luego de haber movido el cadáver con un cable y el cuerpo fue enviado al Instituto de Ciencias Forenses para fines de autopsia. El informe también indica que falta por hacer análisis importantes para determinar la hora en que murió, si el cuerpo fue cambiado de posición para alterar la escena y la trayectoria exacta de los disparos, entre otras cosas

Al comenzar la evaluación de los investigadores forenses ese día 24, los peritos notaron que la trompeta de Ojeda, en lugar de estar guardada dentro de la casa como el objeto preciado que era, estaba tirada al pie de la escalera rústica de bloques y tierra de la entrada.

Según el informe, ante el hallazgo, el director de los investigadores interrogó a dos de los agentes participantes del operativo que aparecen identificados en el documento. Relató que le dijeron que Ojeda estaba tocándola en el momento en que “Brian” le disparó y que cayó al suelo con la trompeta, que rodó escaleras abajo cuando halaron el cuerpo con el cable.

Los investigadores forenses tomaron varias fotografías del instrumento y su ubicación, además de marcarlo como evidencia. Sin embargo, el “Informe ICF A-4622-05” no incluye la trompeta entre los objetos ocupados en la escena.

El informe consignó que no se pudo corroborar lo declarado por el funcionario porque el FBI prohibió que los dos agentes fuesen interrogados por la CDC.

Por su parte, Luis F. Abreu Elías, uno de los abogados de Ojeda, informó que tras recibir confidencias de que un agente del FBI había intentado llevársela tomo trofeo, un supervisor se la quitó y la incautó. Los abogados de Ojeda llevaron una larga batalla para poder recuperar la trompeta, sin que el FBI explicara por qué la retenía si se trataba de un objeto que no tenía que ver con los hechos investigados.

De acuerdo con esa entrevista, el FBI nunca reveló que la trompeta era evidencia inculpatoria contra el tal “Brian”, quien se negó a testificar amparado en el derecho constitucional a no auto incriminarse.

Luego del primer tiroteo el día de los hechos, la esposa de Ojeda, Doña Elma Beatriz Rosado Barbosa, se entregó por instrucciones de éste y antes de que se la llevaran escuchó a su marido decir que podía hablar de entregarse él también con un periodista de testigo. Las negociaciones continuaron por algún tiempo y, en la espera de una respuesta que nunca se produjo, habría sido que Ojeda comenzó a tocar la trompeta.

Se desconoce qué estaría tocando Ojeda. Pero tiempo antes de los hechos, había dicho que si el FBI llegaba a su casa a matarle, lo recibiría con la Suite de las Américas, compuesta por Dámaso Pérez Prado “El Rey del Mambo” en homenaje al “Guerrillero Heróico” Ernesto “Ché” Guevara.

El informe de la CDC, del que NCM Noticias obtuvo recientemente una copia, recomienda que se requiera al Departamento de Justicia de Puerto Rico y la División de Derechos Civiles de Washington investiguen el caso. Tiene fecha del 31 de marzo de 2011, fue revisado el 22 de septiembre, aprobado el 13 de octubre y certificado el 5 de diciembre pasado.

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