jueves, 14 de febrero de 2013

Dios existe

Jorge Aniceto Molinari (BARÓMETRO INTERNACIONAL, especial para ARGENPRESS.info)

Todo el conocimiento que existe sobre la tierra es fruto del trabajo humano y ha pasado por las vicisitudes de los distintos modos de producción que se han ido sucediendo. Pensamiento este, sin ninguna duda, fruto de nuestra adhesión al materialismo histórico; sabemos, respetamos y valoramos a los que tienen otra explicación u otra creencia.

Los distintos modos de producción predominantes en el curso de la historia han impreso a los conocimientos su tónica. A su vez la historia de la humanidad es la de la lucha de clases. ¿Pudo ser de otra manera? Es por ahora una pregunta sin respuestas. A la que tal vez las futuras generaciones tendrán respuesta, si la humanidad supera el desafío del uso de las armas nucleares y encuentra el camino de la muerte en paz del capitalismo.

Por eso el Dios que conocemos a través de múltiples religiones es fruto de ese proceso. En cada una de ellas tiene variantes que responden directamente a las características y al rol de cada una dentro de la sociedad dividida en clases. El pretender separarlo del mundanal ruido ha sido infructuoso a la vez que mal intencionado.

Marx decía que la religión era el opio de los pueblos, y efectivamente lo vemos hoy cuando el pobre recurre a ella para calmar los sufrimientos que la lucha de clases le provoca de parte de los usufructuarios de la misma, que a su vez invocan a Dios para justificar su accionar y sus privilegios.

Pero Dios nos llega a todos y su conocimiento cultural se pone a prueba en actos supremos que deciden el destino de la humanidad. Los pilotos que lanzaron las bombas nucleares sobre el pueblo japonés, jamás en sus conciencias pudieron olvidar el hecho. El asesino de Trotsky jamás pudo olvidar el grito de la víctima y murió con él.

Si, detrás de ellos hubo alguien que dio la orden y que se reconoce en el fango de la miseria de la lucha de clases. A 70 años de la batalla de Stalingrado el pueblo soviético que soportó al asedio del nazismo y las consecuencias del stalinismo, sabemos que tenía Dios y que era la humanidad toda.

Estamos ante la cruz de los caminos, la humanidad aún no tiene el programa para superar esta crisis que la enfrenta a situaciones más dramáticas que todas las conocidas anteriormente, no por los hechos de guerra que son cada vez más graves sino porque como nunca antes involucra, a miles de millones de seres humanos.

Las armas nucleares pueden llevarnos a un desenlace terrible y son relativamente muy pocos los seres humanos que están frente a esa decisión. ¿Cuál será su Dios cuando tengan que tomar la decisión? El Dios que ha generado la cultura del capitalismo o el Dios que la humanidad se ha venido dando en su progreso.

La humanidad tiene hoy los instrumentos para generar las soluciones y resolver todos los problemas que se presentan. Ello significa el renacimiento de un nuevo modo de producción que se ha venido insinuando particularmente en la salud y la enseñanza en las revoluciones triunfantes.- Por otra parte supone ineludible la muerte en paz del modo de producción que hasta hoy ha predominado y ha llevado al mundo a esta crisis irreversible para su predominancia.

Sin duda que superado el dramático evento, el acervo cultural será muy superior al que nosotros hemos conocido hasta nuestros días y el Dios que surja de esos conocimientos será muy superior al que Atahualpa Yupanqui reclamaba por no haber pasado cuando veía tanta pobreza.

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