jueves, 25 de julio de 2013

EL IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores” en Joao Pessoa, estado de Paraíba, en el nordeste del Brasil

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

Se llevó a cabo EL IV Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores” en Joao Pessoa, estado de Paraíba, en el nordeste del Brasil, organizado por la Incubadora de Empreendimentos Solidários - INCUBES, de la Universidad Federal de Paraiba y el Programa Facultad Abierta, de la Universidad de Buenos Aires.

El Encuentro Internacional “La economía de los trabajadores”, surgió como un espacio de intercambio entre académicos, militantes y trabajadores acerca de los problemas y las posibilidades de la autogestión y la regeneración de un proyecto político, económico y de sociedad por parte de la clase trabajadora y los movimientos sociales, así como debatir críticamente las prácticas de investigación académica en estos temas.

He aquí algunas de sus voces. (I Parte)

Construir muchas fábricas socialistas

Maximiliano Zapata, trabajador de VTELCA (Venezuela): Venezolana de Comunicaciones Compañía Andina (Vtelca) no es una empresa recuperada, sino una fábrica creada por el gobierno del Comandante Hugo Chávez Frías ya que Venezuela por ser un país monoproductor carecía de fábricas y esa fue una de las directrices más importantes que nos dejó el Comandante para romper la dependencia del petróleo: construir muchas fábricas socialistas.

MH: ¿Cómo funciona la fábrica?

MZ: Se trata de un fondo chino-venezolano, mediante el cual el gobierno chino nos transfiere la tecnología, su metodología de trabajo y experiencia, no solo para comprar y ensamblar, sino para ir logrando poco a poco la independencia tecnológica.
La fábrica pertenece en un 85% al estado venezolano y 15% al chino. La diferencia con la empresa CTT, que es proveedora de piezas a VTELCA, es que aquélla sigue siendo capitalista, en cambio nosotros queremos cambiar el modelo de producción, que es una de las cosas que promocionó la revolución bolivariana: cambiar los modelos productivos para repartir la riqueza en base a las necesidades del pueblo y no solo para la reproducción del capital.

MH: Dame un ejemplo práctico de ese cambio.

MZ: En un principio la fábrica estaba compuesta por un gabinete presidencial impuesto por el Estado, un presidente, gerentes y en la base los trabajadores. Ahora nosotros tenemos un marco legal que es la nueva Ley Orgánica del Trabajo, que permite conformarnos como Consejo de Trabajadores/as, para formar las estructuras desde las bases y romper con los esquemas tradicionales de cualquier empresa para que los trabajadores tengan el control completo de la fábrica en forma organizada, mancomunada con las comunidades aledañas.

MH: ¿Existen otras fábricas en Venezuela que funcionen bajo este régimen?

MZ: Tenemos muchas. Algunas fueron expropiadas a grandes capitalistas privados con las empresas casi quebradas, como el caso de Aceite Diana, otras nacieron directamente con la revolución, por ejemplo, en la zona que está situada VTELCA se encuentra la zona franca de Paraguaná. Allí está VIP, que es una fábrica de computadoras, VTELCA de celulares, otra de lámparas ahorradoras de energía, enmarcada en el Plan Vivienda Venezuela, para la entrega de casas, también una fábrica de procesadores de energía eólica, de energía limpia que nace de PDVSA Industrial.
Todas estas fábricas son nacidas durante el proceso revolucionario con el propósito de que los trabajadores se organicen y puedan tener derecho a participar y dirigir estas fábricas.

MH: Algo más que te parezca importante y quieras agregar.

MZ: Este momento histórico que está viviendo Venezuela me hace sentir muy orgulloso de seguir impulsando estos proyectos que esperamos que trasciendan nuestras fronteras. En nuestro caso en el Plan de la Patria 2013-9 tenemos enmarcado construir otras fábricas o por lo menos la ampliación de VTELCA, para la producción de celulares con tecnología GSM para exportar a los países del ALBA.
Ese sería un gran logro ya que en esos países muchas personas no tienen el poder adquisitivo para conseguir un teléfono a precio justo. Además, poder llevar nuestro modelo productivo no solo a los países del ALBA sino a otros países del mundo.

MH: ¿Qué saldo te deja este Encuentro Internacional?

MZ: Una experiencia muy bonita. Es la primera vez que salgo de Venezuela y me he encontrado con compañeros argentinos, uruguayos, sudafricanos, brasileños y me han recibido con calor de hermandad latinoamericana, de la Patria Grande de Bolívar.
El objetivo es llevar todo este aprendizaje que hemos tenido a nuestra fábrica ya que hemos aprendido cómo funcionan las fábricas recuperadas por sus trabajadores en otros países para que nuestros compañeros de VTELCA tengan otro punto de vista y vean que finalmente tenemos muchas cosas en nuestras manos que no sabemos apreciar y que otros pueblos no tienen esa posibilidad y están luchando mucho más duro que nosotros.


La lucha no pasa solo por el interior de la fábrica

Gisela de la Cooperativa 19 de Diciembre (San Martín/Argentina): Este Encuentro Internacional me ha dejado muchos disparadores, en particular las ganas de volver a Buenos Aires y meterme en la Facultad de Derecho y movilizar a todo el mundo para que haya un espacio donde los estudiantes y egresados de la Universidad de Buenos Aires nos organicemos mucho más para dar respuesta a las inquietudes y vacíos legales que hay en relación a la cuestión de las “recuperadas”.
Este es un espacio muy importante que nos merecemos y necesitamos para parar la pelota de la vorágine que vivimos todos los días tratando de dar respuesta a las necesidades concretas y los fuegos que se prenden a diario y empezar a discutir cuestiones a más largo plazo dando respuesta a las problemáticas que se presentan.

MH: ¿Cómo está funcionando la Cooperativa 19 de Diciembre?

G: Somos 25 asociados, se trata de una fábrica metalúrgica de autopartes que estamos trabajando y luchando por sostenernos, por crecer, generar trabajo, sostener el espacio que pudimos construir en estos diez años de recuperación de la fábrica, de generación de trabajo, de cultura, de educación, de inclusión. La estamos peleando, pero también estamos convencidos que la lucha no pasa solo por el interior de la fábrica, sino que tenemos que articular, discutir, que es una pelea jurídica, legal, económica, pero sobre todo política y social.

MH: ¿Cuál es la actualidad de las fábricas recuperadas por sus trabajadores en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires?

G: En el último año y medio avanzamos muchísimo y de forma cualitativa, en el sentido que pudimos formar una Mesa de Empresas Recuperadas de la localidad donde se nuclearon la docena de recuperadas que hay en el distrito. Esta Mesa funciona en coordinación con la Municipalidad y la Universidad Nacional de San Martín.
Tenemos el temor que las discusiones y los reagrupamientos de cara a las próximas elecciones nacionales, las discusiones partidarias y demás que hay al interior del municipio de San Martín, repercutan en forma negativa al interior de la Mesa porque es un espacio que hemos logrado construir y consolidar y no queremos que se pierda. Desde allí pudimos lograr la sanción de una Ordenanza que nos declara exentos del impuesto municipal. Esa ordenanza ya fue reglamentada y estamos empujando otra que implique un piso de trabajo autogestionado por parte del estado municipal.

MH: Algo más que quieras agregar.

G: Que este es un proceso social y político muy rico y demuestra que si nos juntamos y la peleamos las utopías pueden hacerse realidad, pero necesita que se construya día a día, de ahí la importancia de la organización y tratar de evitar discusiones y rupturas, privilegiando los puntos que nos unen que son muchísimos.


El sindicato lo veía como algo muy “rojo”, muy loco, no tenía expectativas que triunfáramos

Ernesto González, de la gráfica Chilavert (CABA/Argentina): En principio, la importancia de este Encuentro sirve para conocer otras experiencias y poder reflexionar sobre la gestión obrera de la producción porque muchas veces el tiempo no nos da para poder hacerlo. Para mí es lo más importante, además de aprender de otras experiencias que nos sirven para encontrar soluciones a los problemas que enfrentamos. También para aportar lo poco que sabemos a otros compañeros que transitan nuestro mismo camino.

MH: ¿Cuál es la realidad de Chilavert hoy?

EG: Hace once años que estamos produciendo en forma autogestiva al ocupar, recuperar y poner en producción la planta. En la actualidad, estamos produciendo con grandes desniveles de acuerdo a la situación económica, a veces mejor, otras peor, pero nos hemos mantenido durante once años y pienso que nos van a tener que seguir aguantando.

MH: En Argentina, hay una gran cantidad de empresas recuperadas por sus trabajadores y en el caso particular de las gráficas se nota una activa participación de la Federación Gráfica en el proceso.

EG: Somos más de treinta recuperadas en el rubro gráfico. Tiene que ver con que es una rama de la producción bastante castigada. Siempre se producen cierres en cada momento crítico y algunas logran ser recuperadas por sus trabajadores. En este sentido, la Federación Gráfica Bonaerense, al menos en nuestro caso, tuvo una relación muy conflictiva, lo veía como algo muy “rojo”, muy loco, no tenían expectativas que triunfáramos y te diría que lo veían como algo ajeno.
Soy crítico de la actitud de los dirigentes que continúan en la conducción del sindicato liderados por un dirigente histórico del movimiento obrero argentino, Raimundo Ongaro, quien tiene mucha autoridad por su experiencia, por las persecuciones que sufrió ya que estuvo preso en varias oportunidades, pero actualmente, desde el punto de vista político y sindical, apoya a lo más rancio de la burocracia sindical en Argentina y no propone un camino de desburocratización de los sindicatos.
Pasados los años, el sindicato comenzó a participar activamente, de a poco, cada vez más. Actualmente, creció mucho su influencia de la mano de las nuevas experiencias. Se puso a la cabeza a organizar la Red Gráfica Cooperativa. Podemos hablar de una relación cambiante a partir que entendieron que tenían que intervenir.

MH: Una de las últimas situaciones críticas fue la de Imprenta Mom.

EG: Efectivamente, están muy cerca de Chilavert, en el mismo barrio, Pompeya. Mantuvieron una ocupación por casi un año y en este momento están desalojados y resistiendo en la puerta de la fábrica, con carpas, para evitar el vaciamiento y exigir una salida legal.
Han planteado al Juzgado que lleva adelante la convocatoria de acreedores y la inminente quiebra, que les permita la continuidad acogiéndose a la nueva Ley de Quiebras. Hace meses que lo vienen reclamando y en el medio un Juzgado Penal, prestando oídos al reclamo patronal de usurpación, sin tener en cuenta que se trataba de una huelga y no de una cuestión penal, ordenó el desalojo. Sufrieron un golpe pero están resistiendo. Parece que va a ser una lucha larga, complicada y donde vamos a tener que comprometernos a fondo porque solos es muy difícil que triunfen.

MH: ¿Querés agregar algo?

EG: Sí, que a pesar de encontrarnos a miles de kilómetros de casa, es una alegría poder compartir ideas con compañeros de tantas partes del mundo. Creo que va a servir para sacar algo bueno.

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