jueves, 19 de junio de 2014

Griesa, Sabella y los nuevos Consejos De Indias

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

Para los nacionalistas argentinos, cuyo programa se amalgama en despertar envueltos en una bandera albiceleste cada 4 años y en darle volumen al himno nacional, el tren de este mundial de fútbol va pasando sin parar en las estaciones esperadas. El país, se encuentra absorto por un debate “judicial” que supera la fiebre mundialista. Desde el fallo emitido por la Corte Suprema de Estados Unidos, Sabella secunda a Thomas Griesa.; la ofensiva del equipo de los holdouts, desplazó impiadosamente de las mesas de café y en los lugares de trabajo al debate sobre las estrategias y tácticas necesarias a las cuales somos tan aficionados los argentinos. El 4-4-3, el doble 5 y 2 wines, los carrileros o volantes de contención plantados en la línea de defensa, todo esto quedó postergado, todo cambió.

El milagro lo logró un opaco juez de 84 años, que trabaja en una oficina del distrito sur de la ciudad de Nueva York; el otario magistrado pateó el hormiguero de la pasión nacional y logro afectar a todo el país, al desenterrar dos cadáveres que prolijamente descansaban en la conciencia de los deudos, por lo demás bastante descompuestos.

El primero tiene que ver con la reencarnación, 5 siglos después, como dice la canción, del Consejo de Indias, que nos devuelve la conciencia de nuestra propia dependencia de los grandes poderes del dinero. La colonización en si misma se vuelve mucho más brutal cuando un país comprende que el “ruido de rotas cadenas”, no es tan ruidoso y que los eslabones siguen fuertemente soldados.

El fallo de Griesa, acompañado por la corte suprema de Estados Unidos, nos devuelve al status de oprimidos, de colonia, después de que el kirchnerismo vendió, durante una década, el humo del relato de una soberanía trabajosamente lograda a fuerza de tarjetas de crédito y del consumo en cuotas.

Para peor, son los mismos que hoy declaran “no pasaran”, el movimiento nacional y popular, los que acomodaron las fichas de los pagares en los bancos de Nueva York. Néstor y Cristina le dieron la potestad a Griesa de laudar con los buitres, fundando con esta acción al nuevo consejero de indias en la figura del carcamán.

El segundo cadáver es el de la oposición tradicional, todos se venden ahora como hábiles negociadores y llaman a actuar con responsabilidad y honrar las deudas. Desde Massa, a Scioli, desde Binner a Cobos, lilita, pino y tutti cuanti, presionan fuertemente para que se pague lo impagable y de esta manera le dan un carácter oficial a un estatuto colonizador imponderable, aun por encima de la propia constitución burguesa. La nausea social que acompaña las declaraciones de estas prolijas figuras televisivas deja expedito el camino al repudio generalizado de estos candidatos de los banqueros y usureros.

La deuda externa argentina es pura usura y la usura siempre fue castigada socialmente, porque el usurero pretende quedarse con todo, es la contracara de la distribución de la riqueza generada por el trabajo social. No existe figura más antisocial que la del usurero; tanto, que en la antigüedad eran colgados en las plazas públicas. El usurero no tiene limites: quiere tu casa, tu tierra, tus ahorros, tu país y tu vida; así era entendido en la antigüedad y así siguen actuando en el presente; su divisa, su bandera, es: tengo el dinero y tengo el poder, sin importarme que o quien gobierne. La usura puede ser dictatorial o democrática, monárquica o fascista mientras se quedan con todo.

Griesa, es un representante de los usureros; la corte suprema de los Estados Unidos, es otra representante de los usureros; los fondos, buitres son los usureros y... ¿el 92% restante de los acreedores que entraron en la reestructuración de las deudas en 2005 y 2010? También.

La presidenta declaró en la última cadena nacional, con esa pose canchera de quien se las sabe todas, que ella no se vio sorprendida con el fallo de la corte estadounidense. De ser así, su papel es más nefasto todavía, porque se queda sin el argumento de que fue estafada en su buena voluntad. Si CFK sabía que la corte suprema y el juez Griesa eran representantes de la usura, entregó las gallinas al zorro sin derecho al pataleo.

Despejada la niebla, que taladró la cabeza de tantos ciudadanos progres durante una década, qué queda.

Que el kirchnerismo, ha superado todos los récords de exportación de capitales (ahorro nacional) pagaderos a la usura internacional.

Que su política central fue la administración de la crisis de la deuda que condujo al defol del 2002, regatear, refinanciar, obtener redescuentos y algunos créditos, vaciando la Anses y el Banco central, fue lo que permitieron pagar intereses de intereses llevando la suma de la deuda pública interna y externa a 300 mil millones de dólares. Única obra de gobierno.

Que la bancarrota capitalista del 2001-2002, fue la salida que encontraron los banqueros y las empresas para deshacerse de sus deudas pasándoselas al Estado, es decir estatizándolas, para que sean pagadas por el conjunto de los trabajadores.

La administración de esta bancarrota, primero por Duhalde-Lavagna y por Néstor y Cristina después, fue el único eje de la política económica a la salida del argentinazo, cimentada en ajustes, congelamientos salariales y formas de consumo popular que han beneficiado a los bancos y financieras endeudando a las familias trabajadoras en valores que, en la mayoría de los casos, superan el 60% de sus ingresos.

Las palabras de la jefa del kirchnerismo no pueden ser más ilustrativas, el poder capitalista actual se centra en el beneficio que ejecutan los bancos y los fondos de inversión mediante una forma financiera y comercial de explotación. Está claro -dice- “que se está convalidando una forma de dominación financiera y comercial para arrodillar a los pueblos y donde ya ni siquiera es necesario explotar a nadie...”

En el modelo k, colonial, el desarrollo de la producción industrial no cobra mayor importancia; la deuda, es la nueva forma de extraer ganancias por parte de las multinacionales, sin que tengan que pasar por la penosa experiencia de la explotación del trabajo humano que, a esta altura, “a nadie le interesa” de acuerdo a los dichos de la presidenta. Gobernar es prioritariamente administrar deudas

CFK refuerza su razonamiento afirmando que frente a tasas de interés descomunales nadie va a invertir un peso en la industria; estaríamos frente a la desaparición del capitalismo en su versión clásica donde un grupo de sujetos minoritarios explota a mayoría de la población para expropiar el producto de su fuerza de trabajo y de frente a una nueva concepción capitalista que pasa por la generación de ganancias mediante mecanismos puramente especulativos. A esto se reduce lo Nac & Pop actual: para qué desarrollar la industria en una nación y someterse a las tensiones que provoca la lucha de clases, si el dinero surge del dinero.

Sin embargo, el kirchnerismo usa el cliché de la burguesía monopólica organizada en bancos y financieras como el nuevo demonio mundial, mientras paga religiosamente al Ciadi, Repsol; París y entrega las riquezas nacionales y el medio ambiente a las actividades extractivas.

CFK dibuja un cuadro donde la burguesía industrial se retira del centro del escenario con el rabo entre las piernas, victima de las especulaciones usurarias. Pero fomenta leyes de precariedad para aumentar la explotación obrera, subsidia a los empresarios locales, permite los recursos de crisis que autorizan suspensiones y despidos, congela los salarios y repudia a los trabajadores industriales, y todo el resto de las ramas laborales, cuando salen a luchar por sus derechos.

El fin de ciclo es un hecho. Las malvinéadas que pueda reivindicar la presidenta a futuro o su ministro Kicillof, que en la facultad estudio a Marx, son de corto alcance. No están en su concepción o en su ideología un enfrentamiento con el imperialismo usurario que conduzca a nuestro país a una emancipación real.

No son los fundadores de los neoconcejos de indias, los disciplinados a las leyes que dicta un magistrado otario del sur de la ciudad de Nueva York ni los opositores nauseabundos, afectados del mal del malinchaje, que trabajan abiertamente para el beneficio de los usureros, los que realicen esta tarea histórica.

Es la clase obrera argentina a través de un programa socialista la que puede encontrarle la vuelta a un camino que ha quedado sin salida en manos de estos representantes de la usura.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.