viernes, 25 de julio de 2014

México: De homicidios dolosos y hambre cero

Eduardo Ibarra Aguirre (FORUMENLINEA)

De las 70 personas asesinadas en forma dolosa diariamente en México durante 2012, el país pasó a 62 asesinatos en 2013 como promedio diario, informó el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática en un estudio elaborado con los registros de 4 mil 994 oficialías del Registro Civil y mil 157 agencias del Ministerio Público que proporcionaron información.

Invertir la tendencia ascendente del año antepasado es sumamente significativo porque marca un cambio y además de no poca monta, de 12 vidas humanas diarias que no cayeron victimas de homicidios dolosos, es decir 12.45 por ciento menos en 2013 respecto a 2012.

Pero si observamos el fenómeno a partir de que Felipe Calderón, con la amplia simpatía de George W. Bush, impuso al país la fundamentalista guerra contra el narcotráfico, entonces la tendencia no se invierte aún porque en 2007 hubo 8 mil 867 homicidios dolosos frente a los 22 mil 732 casos del año pasado.

La diferencia entre el primer año de gobierno de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús y el de Enrique Peña Nieto es de 13 mil 865 homicidios más en 2013. Pero fue el año 2011 el que acumuló la dantesca cifra de 27 mil 213 asesinatos, y con este referente la tendencia declinantes es más que clara.

Lo subrayable, salvo su mejor opinión, es el logro de invertir la tendencia alcista y hacer que predomine hacia la baja, como justo es decirlo se logró desde el último año de gobierno del dueto Felipe Calderón-Genaro García Luna, de éste último me informan que mantiene muy bien asegurados sus negocios de capacitación en la seguridad pública del gobierno federal.

La cifra bajó 12.45 por ciento respecto de los 25 mil 713 asesinatos cometidos en 2012 (70 por día), pero se encuentra 2.5 veces arriba si se comparan con los 8 mil 867 homicidios de 2007, cuando el INEGI comenzó con este registro, que corresponde al primer año del gobierno de Calderón Hinojosa, cuando comenzó la llamada guerra contra el narcotráfico.

La diferencia entre el primer año del sexenio pasado con el primero de Peña Nieto es de 13 mil 865 homicidios más. Sin embargo, en los siete años que lleva el INEGI con la serie histórica de la estadística definitiva de homicidios, el récord de más muertes de este tipo lo mantiene 2011, que corresponde al penúltimo año de gobierno de Calderón, ya que entonces hubo 27 mil 213 asesinatos.

Por entidades federativas ocupa el primer lugar, en números absolutos, el estado de México con 3 mil 485 o 14.4 por ciento del total de homicidios dolosos cometidos en 2013 en el país. Pero si el fenómeno es medido en proporción al número de habitantes, por cada 100 mil, que es la fórmula internacionalmente utilizada y reconocida –y de la que aún no se entera Isabel Miranda Torres, mejor conocida como la señora Wallace–, entonces Guerrero encabeza la lista con 63 asesinatos por cada 100 mil habitantes. Son 11 los estados que rebasan la media nacional de 19 asesinatos dolosos por cada 100 mil habitantes.

De tal manera que aparte de los errores y excesos inocultables pero sobre todo inaceptables de las fuerzas armadas, los resultados que entregó el INEGI avalan la afirmación presidencial de que la ruta trazada por el gobierno federal es correcta.

Seguramente podría serlo mucho más si como aseguró el titular del Ejecutivo en Jesús María, Nayarit, junto a la batalla a la inseguridad pública se libra otra más decisiva: “No vamos a cejar un ápice en nuestro esfuerzo de asegurar que podamos combatir, a cero, el hambre en nuestro país.” Y más aún si se conjuga con la afirmación de Miguel Ángel Osorio de que la vio.

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