viernes, 28 de noviembre de 2014

Fallo contra el PO: Feinmann 'absuelto'. Lo dictó la cámara de Martínez de Hoz

Claudia Ferrero (APEL)

La Cámara de Apelaciones revocó la condena de primera instancia por la cual Eduardo Feinmann y la productora Telepiú SA (C5N) debían indemnizar al Partido Obrero y a José María Escobar con 300.000 pesos por daños y perjuicios. Esto, por habernos imputado maliciosamente el incendio de una formación del ferrocarril Sarmiento, ocurrido en la estación de Merlo en el año 2008.



Según los jueces Elisa Díaz de Vivar, Mabel de los Santos y Fernando Posse Saguier, Feinmann no hizo sino recoger la "versión oficial", tal como fue pregonada por Florencio Randazzo durante la mañana, quien acusó a "infiltrados de Quebracho y del Partido Obrero" de haber provocado el fuego y otros destrozos. Sostienen que el reportaje a Escobar que Feinmann abre, preguntándoles si en la escuela donde se desempeña como preceptor les enseña a los alumnos a provocar incendios, formó parte de un "diálogo cordial", y que las afirmaciones de Feinmann y sus adláteres en torno a "ejercicios prerrevolucionarios" del PO, que consistirían en incendiar vagones y provocar desmanes, "se refieren a hechos y no a juicios de valor". De igual modo, afirman que no existió 'maliciosidad' cuando el canal publica el graph: "Alerta, está marchando el Polo Obrero y se temen nuevos incidentes en la zona de Castelar", a pesar de que nunca existieron ni la marcha ni los incidentes, como se encuentra acreditado en la prueba que ofrecimos. Aquí, la información no se puede atribuir a ninguna fuente oficial, esto porque partió de la imaginación de Feinmann y sus productores.

"A las 19 horas, comenzó la conferencia del ministro Fernández acompañado por Stornelli, donde describió minuciosamente el operativo de sabotaje que afectó a la formación", y ésta sería -sostienen los jueces- la fuente de "información periodística" en la que Feinmann se apoyó para tildar a Escobar de "mentiroso" y "violento" por enésima vez a lo largo de la jornada.

Animosidad evidente

En definitiva, el fallo del tribunal de alzada -que recurriremos ante la Corte Suprema- constituye un nuevo ataque contra el PO y sus militantes. La animosidad del tribunal contra el PO es evidente. Los fundamentos del fallo son una maraña de prejuicios contra la izquierda.

Los jueces afirman que "el espíritu combativo que nutre a la organización y que se trasunta en este tipo de reivindicaciones, configura un elemento para considerar al resolver el caso". De este modo, naturalizan que el PO deba "sobrevivir en un clima hostil" ya que participa de "cortes de rutas, piquetes, manifestaciones, entorpecimientos de tránsito y marchas que suelen generar violencia y conflictos entre los manifestantes y el ciudadano que quiere ejercer sus derechos constitucionales y, vivir con tranquilidad". Los jueces se extralimitan en su función para pasar a tomar partido en la lucha social que se desarrolla en el país desde siempre -del lado de los explotadores. Deslizan sobre el PO la responsabilidad de los desmanes, al referir que "cuando existen tales disturbios (es) porque muchos responden al estímulo de los manifestantes para aprovecharse en beneficio propio de la situación creada". Es el mismo razonamiento que la Justicia aplica para justificar las agresiones sexuales por la medida de una minifalda.

De este modo, el tribunal invierte los términos de la demanda que entablamos y pasan a acusar nuevamente al PO, a pesar de que Aníbal Fernández y su pandilla jamás llevaron sus injurias a sede judicial, incapaces de presentar una sola prueba contra Escobar y nuestro partido.

Falsa libertad

Para absolver la posición de Feinmann, los jueces esgrimen el "derecho a la libertad de expresión". La demanda interpuesta por el Partido Obrero no acepta la libertad de expresión cuando es ejercida en forma despótica por el Estado y el monopolio de los medios de comunicación, sin dar cabida a ninguna expresión contradictoria con la oficial. Lo ocurrido fue un montaje conspirativo de Aníbal Fernández, Eduardo Feinmann y C5N -que al momento de los hechos recibía una gran cantidad de pauta oficial- para desviar la atención sobre la responsabilidad del incendio y de un eventual sabotaje de parte de los Cirigliano. Actualmente, C5N está en manos del empresario K Cristóbal López.

Hay un dato que define claramente la raíz de clase que motiva este fallo: la misma Sala M, que ahora se muestra tan celosa del derecho de expresión de Eduardo Feinmann para atacar al PO, en agosto de 2013 permitió que continuara una causa contra a Osvaldo Bayer, Mariano Aiello y Felipe Pigna, que en su origen pretendía que no se emitiera el documental “Awka Liwen, la otra historia”, reconvirtiéndola en un amparo entre particulares que puede terminar en una indemnización a los nietos de José Alfredo Martínez de Hoz -ex ministro de Economía de la dictadura de Videla, por el trato que le dispensa a esta tradicional familia oligárquica en el documental. En esa película, los realizadores señalan a los Martínez de Hoz como cómplices en el genocidio mapuche encabezada por Julio Argentino Roca durante la Campaña del Desierto.

Apelaremos el fallo ante la Corte Suprema de Justicia e iniciaremos una gran campaña política para desbaratar esta provocación contra la izquierda revolucionaria.

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