martes, 4 de noviembre de 2014

Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (19): Monsanto y Syngenta silencian y desacreditan a los que revelan peligros de sus herbicidas para la salud

PROYECTO CENSURADO

Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Periodistas y medios independientes, como E. Ann Clark, James Corbett, Rachel Aviv y Democracy Now!, documentaron cómo los grandes gigantes de la agricultura Monsanto y Syngenta han intentado silenciar los hallazgos científicos y destruir la reputación de los investigadores cuyos trabajos muestran las graves amenazas a la salud humana que traen consigo los herbicidas fabricados por esas corporaciones.

En el Journal of Food and Chemical Toxicology, publicación destinada a sus pares, el Dr. Gilles-Éric Séralini publicó en septiembre de 2012 hallazgos de su investigación que muestran el impacto tóxico del herbicida de Monsanto y los efectos adversos a la salud, comprobados en ratas, del maíz transgénico, o modificado genéticamente. Sin embargo, después de la publicación, el Journal tomó la decisión sin precedentes de retractarse del estudio.

El editor del Journal, Dr. A. Wallace Hayes, admitió que al artículo de Séralini no se le aplicó ninguno de los criterios establecidos por la revista para retractarse de un estudio. Sin embargo, como informaron Clark, en el GMWatch, y Corbett, en el Corbett Report, la retractación se puede explicar por una nueva conexión entre el Journal y Monsanto. Lo mismo ocurre con otra retractación de un estudio similar del Brasil que demostró los efectos tóxicos en ratones de un insecticida que constituye la base de las cosechas de Bt transgénico (Bt, Bacillus Thuringiensis, bacteria Gram positiva que habita el suelo y comúnmente se utiliza como alternativa biológica al pesticida).

Después que estos trabajos fueron publicados, el Journal of Food and Chemical Toxicology inventó un nuevo cargo editorial: el editor asociado para biotecnología. Entonces, el Journal seleccionó a Richard E. Goodman, de la Universidad de Nebraska, para adjudicarle ese puesto y hacerse cargo de las dos retractaciones. Y resulta que Goodman fue empleado de Monsanto: trabajó en el área “ciencias reguladoras” de la corporación entre 1997 y 2004.

La retractación del Journal de la investigación de Séralini y sus implicaciones no fueron cubiertas por los grandes medios corporativos, reproduciendo la tendencia a guardar silencio cuando la ciencia formula críticas sobre los efectos dañinos de los organismos genéticamente modificados (GMOs, en inglés). Los grandes medios ignoran o desestiman las críticas que afectan los llamados “intereses especiales”, eufemismo estadounidense por los servicios que prestan el congreso, gobierno y medios a las grandes corporaciones, en este caso las transgénicas que promueven su negocio agrícola a costa de campesinos, granjeros y consumidores.

Monsanto no está sola en el intento de silenciar a sus críticos. Como reportaron Rachel Aviv, del New Yorker, y Amy Goodman, de Democracy Now!, después de quince años de investigación Tyrone Hayes, profesor de biología integrativa en la universidad de Berkeley, California, determinó que podrían reproducirse en los seres humanos los mismos problemas des anormalidades sexuales causadas en ranas por la atrazina del herbicida Syngenta.

La compañía, conocida ahora como Syngenta, contrató a Hayes para investigar la atrazina en 1997. Pero cuando sus hallazgos rodaron contra sus intereses, Syngenta rechazó permitir su publicación y por el contrario, trabajó en desacreditarlo. Hayes abandonó Syngenta en 2001, pero continuó investigando los efectos dañinos de la atrazina en el sistema endocrino.

Los documentos judiciales del pleito de una demanda colectiva contra Syngenta muestran cómo la compañía intentó manchar la reputación de Hayes y evitar que la Agencia de Protección Ambiental prohíbiera la lucrativa sustancia química, que ya está proscrita por la Unión Europea. El equipo de relaciones públicas de la compañía elaboró una lista de cuatro metas.

La reportera Rachel Aviv escribió: “La primer fue ‘descrédito de Hayes’. En una libreta de notas de espiral, el gerente de comunicaciones de Syngenta, Sherry Ford, describió a Hayes por las iniciales de su nombre y escribió que la compañía podría “prevenir que (en las audiencias) se citaran las revelaciones de TH por no-creíbles”. Él (TH) fue un tema frecuente de conversación en las reuniones corporativas de la compañía. Syngenta buscó caminos ‘para explotar’ las eventuales debilidades/problemas de Hayes. “TH se derrumba si es implicado en un escándalo”, escribió Ford.

A pesar de sus amenazas documentadas contra el bienestar ambiental y la salud pública, la atrazina continúa en el mercado.

Fuentes:
E. Ann Clark, “Orwellian Airbrushing of Scientific Record,” GMWatch, November 30, 2013, http://gmwatch.org/index.php/news/archive/2013/15192-orwellian-airbrushing-ofscientific-record.
James Corbett, “Genetic Fallacy: How Monsanto Silences Scientific Dissent,” Corbett Report, December 3, 2013, http://www.corbettreport.com/genetic-fallacy-how-monsanto-silences-scientific-dissent.
Rachel Aviv, “A Valuable Reputation,” New Yorker, February 10, 2014, http://www.newyorker.com/reporting/2014/02/10/140210fa_fact_aviv.
“Silencing the Scientist: Tyrone Hayes on Being Targeted by Herbicide Firm Syngenta,” Democracy Now!, February 21, 2014, http://www.democracynow.org/2014/2/21/silencing_the_scientist_tyrone_hayes_on.

Estudiante investigador:
Katelyn Parks (San Francisco State University)

Evaluador académico:
Kenn Burrows (San Francisco State University)

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado.

Ver también:
- Hoy se publican las 25 noticias más censuradas en 2013-2014
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (02): Los gobiernos que más se benefician con ayuda de Estados Unidos practican la tortura
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (03): La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (04): Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (05): Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (06): Estado profundo. “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (07): FBI ignoró planes contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes a los disidentes
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (08): Grandes medios ignoran conexión entre clima extremo y calentamiento global
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (09): Hipocresía mediática de Estados Unidos en la cobertura de la crisis de Ucrania
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (10): OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (11): Mega corporaciones y multimillonarios financian y dirigen las conclusiones de los think thanks
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (12): El Pentágono rebalsa dinero pese a severos problemas de auditoría
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (13): Un caso judicial desafía la inm[p]unidad de la industria nuclear en accidentes nucleares
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (14): Se acumulan pruebas del peligro para la salud por el uso de tecnología inalámbrica
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (15): Pretenden criminalizar el cuerpo de la mujer embarazada mediante reportes médicos obligatorios de abortos involuntarios
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (16): Pollos muertos en el “Bucle de Retroalimentación del Forraje” en la industria de la carne
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (17): 2016 encontrará a Gaza sin agua potable
- Las 25 noticias más censuradas 2013-2014 (18): Base privada y nacional de datos transparenta asesinatos de la policía

Proyecto Censurado, Project Censored, Censored, Ernesto Carmona, Universidad Sonoma State, Sonoma State University, Peter Phillips, Estados Unidos, Censura, Medios de Comunicación

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.