miércoles, 31 de diciembre de 2014

Buenos Aires. Olavarría despierta: A 37 años del Consejo de Guerra, se impuso la justicia de la democracia

Estefanía Velo (ANRED)

Ayer condenaron a cadena de prisión perpetua a tres represores, de los cuatro imputados en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el ex centro clandestino de detención Monte Peloni. El establecimiento rural fue parte del circuito represivo de Azul, Tandil y Las Flores. El proceso judicial comprendía a las personas secuestradas en la semana del 21 de septiembre de 1977, sentenciadas el 28 de ese mes en un Consejo de Guerra orquestado por los militares.

La ciudad de Olavarría vivió una jornada histórica ayer al escuchar la sentencia del juicio por los delitos de lesa humanidad llevados a cabo en 1977, un año después de la instauración de la dictadura cívico militar en nuestro país. Las torturas y desapariciones se desarrollaron en el centro clandestino de detención Monte Peloni, un establecimiento rural ubicado en Sierras Bayas, que integró el circuito represivo del centro de la provincia: Tandil, Azul y Las Flores.

El SUM de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Centro se transformó en un lugar emblemático a partir del 22 de septiembre, cuando comenzaron las primeras declaraciones de las víctimas secuestradas en la semana del 21 de septiembre de 1977, que fueron torturadas, violadas, y detenidas durante varios años.

El domingo, un día antes de la sentencia, se habían cumplido 37 años del Consejo de Guerra con el que los militares habían condenado a los militantes secuestrados aquella semana. Ese instrumento era el supuesto juicio que realizaban los genocidas para decidir el destino de las personas que detenían.

La sentencia

Ante una sala colmada, el Tribunal Oral Federal N°1 de Mar del Plata, a cargo de la causa, (conformado por los jueces Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela) condenó a la máxima pena a tres de los cuatro militares imputados. Sentenciaron a cadena de prisión perpetua al ex teniente coronel Aníbal Ignacio Verdura responsable de “homicidio agravado” sobre seis víctimas y “privación ilegítima de la libertad y tormentos” a otras veinte personas; al igual que al ex capitán y Jefe de Inteligencia Walter “El Vikingo” Grosse, y a Omar “Pájaro” Ferreyra, ex sargento.

Éste último es conocido en la ciudad por haber cumplido funciones dentro de la Municipalidad, durante los mandatos de Helios Eseverri –padre del actual intendente olavarriense-. Entre los años 2003 y 2007 se desarrolló como Director de Control Urbano.

Cabe destacar que al ex máximo responsable del Ejército de Olavarría, Aníbal Verdura, se le revocó la prisión domiciliaria y fue enviado directamente al penal de Ezeiza. Mientras que el ex oficial Horacio Leites recibió una condena de ocho años, por “no contar con las pruebas suficientes”.

“Era una pena previsible, nosotros pedimos 25 años, y esperábamos el máximo de la pena. Estos delitos no admiten otra posibilidad, estamos hablando de los delitos que repugnan a toda la humanidad. Es tan grave lo que hicieron que no se puede mensurar como un delito común. Igual respetamos la decisión del Tribunal”, señaló el abogado que representa a las más de 20 víctimas a través de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Cesar Sivo. Y agregó: “Son autores de los delitos porque participaban de una organización criminal gestada por el propio Estado”.

A su vez, Carmelo Vinci, víctima del terrorismo de Estado, reconocido luchador y referente de la Comisión por la Memoria de Olavarría, indicó que ganó la libertad por un tiempo, “pero apenas empiece el juicio de Monte Peloni II –mediados del 2015- sabemos que está imputado ahí también y no va a quedar en libertad”.

Ante una ciudad que ya venía conmocionada por la aparición de Guido, nieto de la referente de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en la localidad de Loma Negra, se preparó un gran escenario para poder observar la sentencia en el Campus Universitario y tras escuchar las condenas, se vivieron momentos de mucha alegría con las palabras de los testigos.

“Olavarría despierta” fue el lema que diferentes organizaciones junto a la APDH de la ciudad y Suteba decidieron ponerle al primer juicio por delitos de lesa humanidad llevado a cabo allí. Las organizaciones y familiares destacaron que si bien ahora fueron sólo cuatro los imputados, se espera una segunda y tercera parte del juicio para que se siga condenando a todos los responsables tanto de las fuerzas de seguridad como médicos, periodistas, y muchas otras personas de la sociedad civil que participación y fueron cómplices del terrorismo de Estado.

Por último, Araceli Gutiérrez sobreviviente de Monte Peloni y actual guardiana de dicho establecimiento, expresó que “pasaron muchas más cosas que se van a ir viendo. El logo de ´Olavarría Despierta´ tiene que pasar, Olavarría se tiene que hacer cargo de su propia historia”.

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