miércoles, 25 de febrero de 2015

El abortado plan golpista en Venezuela

Niko Schvarz (BARÓMETRO INTERNACIONAL, especial para ARGENPRESS.info)

El gobierno y el pueblo de Venezuela acaban de desmantelar un plan de golpe de Estado minuciosamente orquestado en cuatro fases con apoyo del exterior y participación de un grupo de oficiales de la aviación militar, varios de los cuales están presos y otros en fuga. El anuncio con todos sus detalles fue efectuado el jueves 12 por el presidente Nicolás Maduro en su diálogo diario con el pueblo, y ratificado al día siguiente por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, exhibiendo la documentación correspondiente. Pudimos apreciar en su integridad estas revelaciones a través de emisiones de Telesur que, dicho sea de paso, era uno de los objetivos prioritarios de los ataques proyectados por los golpistas, junto al Palacio presidencial de Miraflores, el Ministerio de Defensa y otros organismos públicos.



Era un plan concebido en toda la línea y minuciosamente estructurado en cada una de sus fases, no un simple ensayo de aventurerismo golpista. Estaba proyectado para exactamente un año después del inicio, el 12 de febrero de 2014, de las “guarimbas”, las sangrientas protestas contra el gobierno que se saldaron con 43 muertos y más de 870 heridos. Era a la vez un coletazo de un golpe similar denunciado en marzo del año pasado, en que se produjo la detención de tres generales directamente vinculados con las maniobras sediciosas. Todo esto tiene como antecedentes más lejanos el golpe de estado de abril de 2002, la usurpación de la presidencia por unas horas por parte de Pedro Carmona Estanga (hoy refugiado en Estados Unidos, si no me equivoco) y el posterior paro petrolero, que provocó ingentes daños a la economía del país.

Volvamos a los hechos actuales. El presidente Nicolás Maduro denunció públicamente el nuevo intento de golpe de Estado, en el cual están involucrados algunos oficiales de la aviación militar y elementos civiles de derecha, apoyados por el gobierno de los Estados Unidos. Y agregó que este intento golpista fue totalmente desarticulado por los órganos de inteligencia del gobierno y gracias a las denuncias de militares patriotas. ”Hemos desarticulado, desmantelado un atentado golpista contra la democracia, contra la estabilidad de nuestra patria. Se trata del intento de utilizar a un grupo de oficiales de la aviación militar para dar un golpe”, señaló el presidente en el curso de su alocución desde la parroquia La Pastora de Caracas, al tiempo de informar que, en la madrugada y la mañana del jueves fueron detenidos varios de los implicados. Informó además que este plan, impulsado por la derecha venezolana y por el imperio norteamericano, estaba previsto para el 12 de febrero, tras la publicación de un manifiesto llamando a constituir un gobierno transitorio. Posteriormente, iban a artillar un avión Tucano – traído desde fuera del país, y al que iban a identificar con siglas venezolanas- y atacar el Palacio presidencial de Miraflores y un acto en que participara el presidente Maduro en conmemoración de la histórica Batalla de la Victoria. Al mismo tiempo reactivarían las guarimbas, o sea las barricadas violentas de calle, en Caracas y en otras ciudades.

Añadió Maduro que el plan estaba dirigido desde Washington y comprendía atacar además objetivos ya definidos, entre ellos la cadena televisiva Telesur y el ministerio de Defensa. Señaló que los oficiales implicados estaban financiados por funcionarios del gobierno de Estados Unidos. Entre los oficiales señaló en primer lugar a un general de aviación de apellido Hernández, alias “El Oso” que había urdido la conspiración junto a otros cuatro oficiales. Después se reveló que se trata del General de División (retirado) Maximiliano Hernández, ex comandante de la Aviación Militar Bolivariana, que estuvo implicado en delitos de sobreprecios y adquisición fraudulenta de artillería militar. Otro de los implicados, el Primer Teniente de Aviación Ricardo Antich Zapata, era el encargado de los contactos con la embajada de EEUU para pedir asilo después del pronunciamiento violento, que llevaba el nombre de Operación Jericó. El presidente Maduro señaló que la información se obtuvo de los documentos que estaban en poder de los oficiales sublevados, varios de los cuales habían sido detenidos, junto a otros civiles implicados.

Al día siguiente, viernes 13, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, amplió esta información en una comparecencia pública difundida por Telesur, exhibiendo los documentos respectivos, las fotografías y nombres completos de los implicados. Otro de ellos es el Primer Teniente de Aviación Luis Hernando Lugo Calderón, que también estaba en contacto con la embajada norteamericana. Todos ellos tenían visas de ese país.

Las 4 fases del plan golpista

Una información del gobierno venezolano establece que el pan golpista que buscaba derrocar el gobierno legítimo de Nicolás Maduro y que fue neutralizado por la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y su pueblo, comprendía cuatro fases, desde una emboscada económica inicial hasta una fase final que incluía asesinatos en masa y el bombardeo de sitios estratégicos de la capital.

La emboscada económica se inició los días 6, 7 y 8 de enero pasados, mientras el presidente Maduro estaba en gira fuera del país por causa de la situación derivada del desplome de los precios del petróleo. En esta fase, la oposición venezolana, apoyada por los sectores empresariales de derecha y factores internacionales, impulsaron grandes maniobras de acaparamiento y especulación con los productos básicos de consumo, a fin de desestabilizar el país y poner al orden del día los saqueos. Las colas en los supermercados eran un objetivo clave. Más de mil toneladas de alimentos fueron encontradas en un galpón propiedad de una empresa cuyo dueño está ligado al partido de derecha Voluntad Popular.

En una segunda fase, la oposición venezolana apoyada por los medios internacionales intentó generar a nivel mundial la imagen de que Venezuela vivía una profunda crisis humanitaria. La intención era allanar el camino para el derrocamiento del gobierno y una intervención internacional. La tercera fase era el golpe político, mediante la utilización de un grupo de oficiales de la aviación militar. Diosdado Cabello informó que tenían la intención de grabar un video llamando a la rebelión de este grupo de militares y que el mismo sería difundido por la periodista opositora Patria Paleo. En la comparecencia de Diosdado Cabello del viernes 13 se exhibieron fragmentos de este video y de los preparativos de su filmación.

La cuarta etapa o fase final culminaría con el golpe militar propiamente dicho, el derrocamiento del gobierno y el bombardeo de los sitios estratégicos señalados, comenzando por el Palacio presidencial. Luego se iba a anunciar la activación de un “Programa de Gobierno de Transición”, difundido en un medio de circulación nacional. “Ante ello –concluye el documento- un grupo de militares patriotas alertaron al gobierno y se pudo neutralizar la intentona golpista”.

La noble solidaridad

La ardua lucha del pueblo venezolano y de su gobierno ha concitado una oleada de solidaridad de extraordinaria magnitud, en todo el mundo y en particular en la América Latina y caribeña. Ello se ha expresado recientemente, por parte del Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL), que agrupa a 188 naciones, de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y del ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América).

Ante la intentona golpista, la UNASUR ha renovado su pronunciamiento. Desde la sede de la entidad en Quito, Ecuador, su secretario general, el ex presidente colombiano Ernesto Samper, expresa “su voluntad de encontrar caminos democráticos y pacíficos y reitera su apoyo al presidente Nicolás Maduro”.

En nuestro país, se ha destacado la solidaridad de la central obrera PIT-CNT con Venezuela. El coordinador del secretariado, Marcelo Abdala, se reunió con el embajador venezolano Julio Chirino y con el embajador de ese país ante Mercosur y Aladi, José Félix Rivas Alvarado, tras lo cual emitió un pronunciamiento de solidaridad con Venezuela y de repudio al “intento de golpe de Estado que se ha descubierto y desmantelado y que forma parte de un intento de desestabilizar al gobierno democrático del hermano pueblo bolivariano de Venezuela”. El comunicado recuerda las violentas manifestaciones que un año atrás intentaron derrocar al gobierno de Maduro y subraya que “los damnificados por las acciones de violencia política impulsada por la derecha proimperialista venezolana y dirigida por Leopoldo López son, para nuestro PIT-CNT, mártires en la lucha en defensa de la democracia de los pueblos latinoamericanos y exige para él, al igual que para los asesinos y torturadores del Plan Cóndor, Verdad y Justicia”.

La central obrera adelantó la invitación para que el presidente Nicolás Maduro, cuando concurra a la asunción de Tabaré Vázquez a la presidencia de la República el 1º de marzo, vuelva a visitar la sede de la central obrera para recibir la solidaridad de los trabajadores uruguayos.

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