viernes, 6 de marzo de 2015

El bombardeo de Gernika centra una jornada de debate en Manchester

SPUTNIK NOVOSTI

La asociación británica de brigadistas, la International Brigade Memorial Trust (IBMT), centra su congreso anual en Gernika, la ciudad del País Vasco que fue destruida en abril de 1937 en una oleada de bombardeos nazis en apoyo a las fuerzas fascistas del general Francisco Franco.

El encuentro, que se celebra este sábado 7 de marzo en Manchester, honrará también la memoria de Len Crome, cirujano inglés que dirigió los equipos médicos de las Brigadas Internacionales en España.

Más de 2.500 británicos e irlandeses se unieron al resto de voluntarios internacionales —unos 35.000 hombres y mujeres- en defensa del Gobierno republicano durante la Guerra Civil española.

Entre los ponentes del congreso de la IBMT estará Xabier Irujo Ametzaga, co-director del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, en Estados Unidos, y autor de “Gernika, The Market Day Massacre” (Gernika, la matanza del día de mercado), entre otros trabajos de investigación sobre el impacto del conflicto en Euskadi.

“El bombardeo de Gernika tuvo lugar el 26 de abril de 1937 entre las 16:20 y las 19:40, fue obra de la Legión Cóndor, una unidad especial de la Luftwaffe al servicio del general Franco”, explica Irujo a Sputnik Nóvosti.

El académico recuerda que “participaron en el ataque 27 bombarderos y al menos 32 cazas: un 20% de la aviación rebelde en el conjunto de la península ibérica en abril de 1937. Se lanzaron un total de entre 31 y 41 toneladas de explosivos y bombas incendiarias sobre el centro urbano de Gernika, que quedó totalmente arrasado. Un total de 271 edificios quedaron totalmente destruidos y sólo el 1% de viviendas no fueron afectadas”.

El Gobierno vasco registró 1.654 muertos pero, según advierte Irujo, “Franco negó que se hubiera producido el bombardeo y culpó a los vascos de haber quemado la ciudad”.

“Esa fue la verdad oficial durante 38 años”, denuncia el profesor, quien nació en el exilio en Caracas.

El bombardeo, prosigue, "afectó no sólo a Gernika, sino al mundo entero. Es un hito en la historia de los bombardeos de terror. Fue un experimento de guerra y, como tal, el objetivo era demostrar y medir la capacidad destructiva de la Luftwaffe, de ahí la ingente cantidad de explosivos lanzados sobre un área tan reducida, de apenas un kilómetro cuadrado”, sostiene en comunicación con esta agencia.

Gernika es cuna del nacionalismo vasco y símbolo de libertad, representado en su famoso árbol de roble. “El objetivo del bombardeo de terror era destruir completamente una localidad icónica y exigir la rendición de las tropas del Gobierno vasco, como hicieron los tres ejércitos involucrados en el bombardeo (alemán, italiano y español-rebelde)”, apunta el investigador, que lleva diez compilando y analizando cerca de 20.000 documentos, ahora conservados en su mayoría en el Centro de Documentación de Gernika.

“Es importante recuperar la memoria histórica”, señala Irujo en reconocimiento a la jornada de debate de la IBMT, que cuenta además con la participación del profesor Paul Preston, especialista en la Guerra Civil, y, entre otros ponentes, de Gijs Van Hensbergen, autor de ´The Birth of Gernika´, sobre la creación del impactante cuadro de Picasso sobre la destrucción de la villa y el grito de libertad de sus residentes y de la ciudadanía en general.

“Cuatro décadas de dictadura y de negacionismo sobre lo que ocurrió en Gernika ha dado lugar, tras la muerte de Franco en 1975, a una historiografía reduccionista o revisionista, cuyo objeto es minimizar los hechos que tuvieron lugar en abril de 1937”, protesta Irujo.

El historiador censura las versiones de este hito en la Guerra Civil que están “reduciendo el número de víctimas mortales, de edificios destruidos, de bombas lanzadas y de aviones que participaron en el ataque, elevando la altura de vuelo de los mismos a fin de poder afirmar que a esa altura no dieron en el blanco”.

“La historiografía revisionista señala que el de Gernika no fue un bombardeo de terror sino un bombardeo estratégico, pero las evidencias no sustentan este argumento”, enfatiza.

“El bombardeo a gran escala de Gernika fue un ensayo y el ataque constituyó un ´éxito técnico´, según escribió en su diario de guerra Wolfram von Richthofen, jefe de Estado Mayor de la Legión Condor”, resalta el profesor que dirige este semestre la cátedra Manuel Irujo en la Universidad de Liverpool, en Inglaterra.

La destrucción de la localidad vasca tuvo un efecto en cadena durante la Segunda Guerra Mundial, según explica Irujo a Sputnik Nóvosti.

“La Luftwaffe utilizó la misma técnica en Varsovia y -con algunas variaciones, como la utilización de tropas paracaidistas de asalto- también en Róterdam”, puntualiza el investigador.

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